Dice D. que la anécdota no es graciosa pero a mi me lo parece, porque no es normal a estas alturas de la película el dar una clase de cómo preparar un puré de patata de sobre, y he aquí mis dotes de Elena Santonja y mis gracietas de Carlos Arguiñano, pero sin meterme nada, claro. Cuando empecé con aquel curso acelerado de como preparar un puré de patata de sobre pensé instintivamente en el blog, sabía que tenía un post y me acordé de las ReZetas de Zeta, ese genial bloguero que es más discontinuo que el Guadiana, claro, había nacido una estrella gastronómica, y de este blog a crear un restaurante y aparecer en las Guías Michelín hay un breve paso.
Hasta hoy apenas os había hablado del Malaguita, mi compañero de piso que es de un pueblecito de Málaga y de ahí el nombre que me he currado, aunque en casa oficialmente les llamamos a él y a su novia "Los Quillos" también algo muy elaborado como podéis ver. Malaguita tenía hambre y descubrió por casualidad los purés de patata clásicos de toda la vida, los de Maggi (te quiere ayudar) y ahí se compró dos cajas, una de puré de patata clásico, y como no tenía mucha idea, otra de puré de patata con leche, y ahí estaba, en la cocina absorto en la lectura del modo de empleo de estos copos mágicos. Lo vi cogiendo una cazuela y ya me temí lo peor, no había hecho nunca un puré de patata. En realidad no había cocinado nada más complicado en su vida que un bocata de jamón y queso, pero ahí apareció Pimpf, siempre dispuesto a ayudar le dijo "¡Pero qué haces, animal!".
Malaguita contestó con un sencillo "yo que ze, illo, que hamá he hessho nada deto, que dise aquí que tiene leshe, y yo la leshe no la veo por ninguna parte, que inventos estos". Pimpf, comprensivo (dentro de todo lo que se pueda comprender a alguien que habla andaluz muy cerrado), y temeroso de cualquier tipo de accidente en la cocina, recordando sus primeros tiempos fuera de casa, se decidió a echarle una mano. "¿Es para ti solo, para una ración?". Efectivamente, iba a ayudarle a preparar una simple ración de puré de patata.
Los ingredientes son muy sencillos, un sobre de puré de patata Maggi con leche, una pizca de sal y un poco de mantequilla. La forma más sencilla de prepararla es echar en un tazón amplio un poco de agua, al gusto, calculando más o menos la cantidad que se va a comer, se le echa la pizca de sal, al gusto también y se remueve hasta diluir bien la sal. Se mete la taza en el microondas un par de minutos, hasta que hierva el agua, siempre dependiendo del tipo de microondas. Se saca la taza con cuidado de no quemarse y se vierte parte del contenido del sobre en el agua hasta casi cubrir todo el agua. Se cubre todo con el agua y se mezcla en su interior la mantequilla. Cuando los copos se hayan empapado bien, se remueve hasta alcanzar la consistencia necesaria y deshaciendo los grumos. Ya se puede disfrutar de un buen puré de patata listo para acompañar cualquier plato por elaborado que sea. El puré de patata de sobre hace un buen maridaje, dentro de lo cutre, con cualquier vino tinto, y ya para gente más glamurosa, como escuché en cierta ocasión a unas chicas muy pijas que compraban Don Simón para hacer calimochos en un botellón, con un buen lambrusco siempre se le da un toque más chic a una cena. ¿Veis? Nunca es tarde para aprender que si lo ves con buenos ojos, hasta el vino ese con gaseosa puede ser maravilloso.
Lo gracioso de la anécdota en si no es que alguien no sepa preparar un puré de patata de sobre, a cualquiera le puede pasar, a mi lo que me ha sorprendido es que Malaguita, con lo joven que es, y aunque lleva ya unos meses fuera de casa se haya querido enfrentar el solo a preparar este tipo de recetas. No sé qué será lo siguiente. ¿Calentar unas albóndigas de lata en el microondas? Por si acaso ya le advertiré que antes de calentarlas tiene que sacarlas de la lata.
Bicos Ricos

