Ayer volví a ver Camino, la película de Javier Fesser ganadora de 6 Goyas, de los gordos, volvió a gustarme, como la primera vez, o más, y volví a sentir esas pinceladas de genialidad de una película que sin embargo ha sido fuertemente criticada por el Opus Dei. Camino se inspira en la vida, más bien pasión de una joven madrileña, Alexia González-Barros, que falleció a mediados de los años ochenta, nacida en el seno de una familia bien de Madrid perteneciente a "la obra" y que actualmente está en proceso de beatificación.
Como ya he dicho, el Opus no ha recibido con agrado esta película, que juega con maestría ya desde el título de la película, con una crítica feroz a dicha organización católica. Yo también he dicho en numerosas ocasiones que soy católico, e incluso practicante, pero hay cosas con las que no comulgo, y nunca compartiré este tipo de organizaciones dentro de la iglesia, lo siento pero me parecen una soplapollez que Jesús no habría aprobado, sin lugar a dudas.
El caso es que ayer volví a hacer I+D, empecé buscando información sobre Alexia González-Barros, y viendo algún video, la página web que tiene con entrevistas a sus padres, y ahí me sumergí en un mundo de videos y páginas donde precisamente el Opus Dei no sale bien parado. Lo que más me impactó fue conocer un poco de cerca la opinión de una "exnumeraria del Opus". Bien, yo desconozco un poco su estructura interna, pero esta exnumeraria habla de numerarios que son personas que viven por y para la organización, renunciando a bienes materiales, matrimonio y demás cosas, realmente renuncian hasta de su propia estabilidad mental, en segundo lugar están los super-numerarios, que son miembros que no viven aislados, como los primeros y pueden tener sus familias, por último cita también a otro tipo de miembros, pero relata como a lo largo de 18 perteneciendo a tal organización ha salido, temido por su vida en alguna ocasión, con necesidad de ayuda psicológica y desentrañando ciertos aspectos feos, pero que muy feos de "la obra". Por último me he puesto a ver un clásico de la televisión, La Clave, un debate dirigido por José Luis Balbín dedicado a "El Opus Dei", entre los tertulianos, varios sacerdotes que conocieron al ahora santo José María Escrivá de Balaguer, algún antiguo miembro de la obra y algún periodista de renombre como el ya fallecido Luis Carandell. No hay que decir que en dicho debate salen a relucir muchos aspectos oscuros sobre su fundador.
El Opus Dei, desde su creación fue siempre mezclándose sigilosamente con el poder, a través de Carrero Blanco llegaron pronto a Franco, ese dictador bajito que hubo en España y que le concedió a Josemaría el título de Marqués de Peralta, por petición del interesado, intentando desde pronto acercarse a la educación del entonces Príncipe de Asturias, D. Juan Carlos I ahora, rey de España. Pronto se fue a Roma, donde se acercó en todo lo que pudo al Papa. Pablo VI no era un papa muy favorable a Escrivá de Balaguer, los dos últimos papas si fueron más benevolentes con él. Pronto colocaron entre todas sus filas y estratos a miembros del Opus, llegando en la actualidad a ser cerca de los 80.000 miembros. Dicen, que buscan aumentar su número de miembros para financiarse, pues los numerarios, por ejemplo renuncian de todas sus rentas en favor de la obra, y predican aquello de que la procreación siempre en matrimonio es una de las bases del catolicismo, así que, nada de follar si no es para procrear, y también, se entiende que ahora no consiguen hacer más miembros si no es a partir de los hijos de los ya miembros. Pues bien, quizá así se entienda un poco esta forma tan rancia de pensar, y que detrás de ella solo hayan oscuros intereses económicos, por eso, los homosexuales somos algo a perseguir por la iglesia, porque, jamás les daremos miembros para su "obra".
¿Hay diferencia entre el Opus y una secta? Si la hay, aunque esté permitida dicha "obra" me la expliquen, por favor.
Bicos Ricos
