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viernes, 12 de julio de 2013

Bárcenas, vacaciones en Soto del Real

Que conste que a mi esto de la política ni me viene ni me va, y que yo en este blog procuro no hablar de política, mucho menos de mi vida privada. Y dicho esto, no sé si alegrarme o entristecerme por la situación de Bárcenas, el que fuera tesorero del Partido Popular, por aquello de estar en la carcel, que no lo digo físicamente, pues, chorizos a la carcel siempre, quizá lo que me entristece es que personajes de la política se lucren a cambio de a saber qué favores después jugando con nuestro dinero y nuestra esperanza. Independientemente de esto, el tema me parece a mi el mayor culebrón de corrupción política de la historia de España, y mirad que tuvimos una dictadura durante cuarenta años, pues ni el mismísimo Franco en este sentido fue tan chorizo como lo está siendo el Partido Popular. He dicho.
 

No sabría por dónde empezar para hacer un resumen de lo ocurrido, pero el caso es que ni Roldán, ni el GAL, ni Filesa, ni todos ellos juntos podrían alcanzar mínimamente el nivel de choriceo que estamos viendo, y que encima están riéndose en nuestra cara. Todo empezó con unos trajes, hace ya unos años, Camps, el presidente de la Generalitat Valenciana recibía unos trajes como regalo, y supuestamente como compensación por algo, algún pago por algo que se nos escapa del conocimiento, o que quizá, abrumados por los acontecimientos hemos olvidado. Pues esos trajes dieron lugar a una investigación que comenzó a enmarronar a miembros del PP de todas latitudes, el PP gallego inmerso en aquella trama Gürtel, el madrileño, el balear que terminó también enmarronando a la Corona Española con Urdangarín a la cabeza, y de unas ramificaciones a otras, hemos llegado a este punto en el que Bárcenas, fue en su día despedido como tesorero del Partido Popular, bueno, qué digo, despedido no, despedido en diferido que no es lo mismo, es un despido pero cobrando como si trabajases o algo así, os lo podría explicar mejor María Dolores de Cospedal. El despido de Bárcenas fue otro de los escándalos, pues no se entendía a cuento de qué venía este despido en diferido, porque un tesorero limpio no tiene por que ser echado a la calle. Entonces el señor Bárcenas comenzó a amenazar a través de la prensa, qué digo amenazar, a sugerir que él podría contar muchas cosas, mientras esperaba la ayuda de Mariano Rajoy para que no lo entruyasen, pero poco a poco, después de haber puesto la mano en el fuego por él, después de decir por pasiva lo honorable que era Bárcenas, Rajoy fue ignorando al ex tesorero, negándolo, tachándolo de mentiroso. Aparecieron entonces en la prensa unas fotocopias con una letra que pudiera ser del tesorero, y que apuntaban con unas iniciales a Rajoy por el cobro de dinero B.
 
Fue entonces el momento en el que entra la guerra civil del Partido Popular. Aznar entra en escena, postulándose como el salvador del partido y de España (mi querida España, esta España mía, esta España nuestra...), y salió también Esperanza Aguirre, por otra banda criticando a Rajoy allá dónde pudo y puede. Mientras se sucedían escándalos políticos en el PP madrileño, bien con contratos a ex cargos del PP en empresas que habían sido concesionarias de servicios concedidos por ellos mismos o bien por áticos en Marbella del mismísimo presidente de la Comunidad. Ministras como la de Sanidad que disfrutaban de fiestas con confetti que, alguien invitaba para la celebración del cumpleaños de los hijos de la ministra, confetti y más cosas, claro, mientras ella no se enteraba de nada, ni del cochazo qué disfrutaba. Mientras, Pio García Escudero, presidente del Senado declaraba que él había cobrado en su día dinero negro también.
 
¿Y a dónde vamos a parar? Pues bien, la investigación sigue, aparecen cuentas en Suiza, cuadros vendidos que hacen que personajes aumenten sus fortunas, Presidentes del Gobierno que cobran dinero sucio y ex presidentes que, curiosamente no han sido pillados todavía porque, ohhh, casualidades de la vida, la documentación de cuándo él estaba al mando del partido no fue entregada al juez porque no fue encontrada. Y ahora, Bárcenas en la carcel está dispuesto, a cambio de que saquen de esa situación de tirar de la manta, de manchar a Aznar, a Rajoy y a quién haga falta. Gallardón, el facha, permanece callado frotándose las manos. Y lo mejor de todo llega ahora. Rajoy no solo no habla, hace que los suyos despotriquen de Bárcenas, no hay una sola explicación, ni una sola dimisión, nada, aquí no ocurre nada. Esto ya no es el Señor X que nunca se llegó a saber quién era, aquí están apuntando con recortadas unos a otros con nombres, con pruebas. Aquí chicos, no pasa nada.
 
Y mientras Rajoy dice que tiene cosas más importantes en las que trabajar que estar hablando de Bárcenas, sobres y dinero negro, que él está para arreglar la economía del país. ¿Qué coño? Si el país sigue hundido, intervenido, y sin visos de remontar el vuelo. ¿Qué hace Rajoy? A mi me lo expliquen, quizá es que soy de ciencias y por eso no me estoy enterando de parte.

lunes, 18 de junio de 2012

El Guardaespaldas

Y hoy traigo un post de esos que os gustan, un post de cine para hablar de todo un clásico, el guardaespaldas, aunque en este post no voy a mencionar a Kevin Costner ni a la malograda Whitney Houston, hablaré de otro guardaespaldas que se ha hecho famoso estos días, Jerónimo Escorial de la Llave, el íntimo protector del Sr. Divar, todavía presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Vaya por delante que a mi no me gusta criticar, eso ya lo sabéis, en tal caso comentar, y hoy os quería comentar que a mi esto de Dívar empieza a molestarme, o al menos a darme por culo, tanto como espero le estén dando ahora a él, o como le haya dado su presunto novio y guardaespaldas. Lo que hacía poco más de un mes eran unos gastos de unos 6.000 euros en cinco viajes a la Costa del Sol para estancias en hoteles de lujo y cenas en lugares caros a la luz de una vela con su guardaespaldas, se ha convertido (otra vez por arte de birlibirloque) en el doble de cantidad solo en gastos a Marbella, y en una cifra que yo no podría precisar en otro tipo de viajes, tanto internacionales como a distintos puntos de la geografía española, siempre -supuestamente- en viajes oficiales y por los cuales no tiene por qué rendir cuentas el presidente del Supremo, es que ser la cuarta personalidad en importancia en España tiene estas cosas, que uno está por encima del bien y del mal, e incluso por encima del control y la justicia.

Tras el archivo de la denuncia que el juez Benitez presentó contra el presidente del Supremo, y pese a que efectivamente, según la normativa del CGPJ o del TS (tampoco sabría precisarlo) no existía esta obligación, la falta de transparencia de estos movimientos, la pérdida de credibilidad en instituciones tan importantes y la presión social han hecho que Dívar presente su dimisión a su manera, claro, porque sigue estando por encima del bien y del mal. Ha admitido que dimitirá tras los actos de celebración del segundo centenario del Tribunal Supremo, que ya es jeta máxima, porque, dimitir es admitir los hechos con que se le relaciona y por lo tanto, es asistir al centenario sabiendo que has choriceado dinero a todos los españoles. Claro, ahora vendrá el iluminado de Rajoy y para que le agradezcamos lo del "préstamo en condiciones ventajosas para la banca española" seguirá tomando medidas de recorte tales como las ya anunciadas de aumento del IVA y nuevas bajadas en el salario de los empleados públicos, total para qué, para pagar a cuatro meapilas sus lujos y excesos, por eso a mi me van a sacar de mi escaso salario algo más de dinero, para este tipo de caprichos. Divar dimitirá, si, pero ahí quedará la cosa, ni le habrán pedido que devuelva lo que se ha gastado con el dinero de todos.

Y luego está el sufrido papel que ha jugado en todo esto su guardaespaldas y jefe de seguridad del presidente del Supremo y ayudante personal, Jerónimo Escorial, otro padre de familia que ha hecho el papel de su vida, el de consorte, tan duro y silencioso. Un hombre que iba a todos los viajes "oficiales" de Dívar, un hombre con el que cenaba bajo la luz de una vela en esos restaurantes de lujo y se hospedaba también en hoteles "nada excesivos, solamente de cuatro estrellas". Cari, cari, cari, bribonzuelo, que a mi lo que os diéseis por culo el uno al otro me la trae realmente floja, es más, la próxima semana estaremos en Madrid celebrando el Orgullo LGTB, y podríamos tomarnos una copa a vuestra salud, aunque Dívar sea miembro del Opus, de los de una misa diaria, como lo fueron muchos otros antes que él, de los de A Dios Rogando y Con el Mazo Dando (en este caso mazo de juez), si yo estas cosas no las valoro, las dejo caer como comentario jocoso, que lo que me preocupa es el cargo que le han dado a nuestro silencioso y anónimo jefe de seguridad de Dívar, un policía de la escala básica que ha cobrado por cargos muy por encima del suyo, que ha viajado como miembro del CGPJ, al que le han condecorado con varias cruces de estas del mérito, una de ellas tan preciosa que supone un aumento del 10% de su pensión. Chuchi, no hay como tener un juez protector desde lo más alto, y es que te tratan muy bien con el dinero de todos y te conceden unos méritos que probablemente ni te merezcas, pero es que Whitney Houston, por su Kevin Costner, lo que haga falta.

Bicos Ricos