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viernes, 30 de agosto de 2013

Se me olvidó que te borré

Vaya, quién me iba a decir a mi que la informática iba a estar tan de moda en el panorama político español. Pues si, el borrado de los discos duros de los PC de la calle Génova dónde trabajaba Bárcenas, el extesorero del Partido Popular.
 
Han vuelto los políticos de sus más que merecidas vacaciones del mes de agosto, porque pese a que el periodista Salvador Sostrés, sostenía que los trabajadores eramos unos descarados al estar cobrando por nuestras vacaciones, y que deberíamos darnos con un canto en los dientes. Pues bien, los políticos sí las tenían bien merecidas, y no porque trabajasen poco, cosa que muchos intuimos o al menos lo pensamos, es que los pobres han tenido un curso político de lo más movido, y sobre todo los políticos del Partido Popular, porque el resto apenas ha aparecido por el panorama (vuélvase a leer este párrafo ahora sí con un tono de ironía gallega). Y han llegado para recoger el testigo de todo lo que habían devastado la temporada anterior, es decir, de todo lo público y de mucho de lo privado, han llegado y se han encontrado con los mismos marrones políticos que cuando se fueron, con el añadido de Gibraltar, cortina de humo del mes de agosto que no debemos confundir con la cortina de humo que asola los montes de mi Galicia y que a Feijoó le parece genial y un dato positivo. Efectivamente, como decía aquel microrrelato "cuándo despertó, el dinosaurio todavía seguía allí", y cuándo los políticos vinieron de la playa o de dar paseos enseñando prominentes tetitas en rutas perdidas de senderismo gallego, el caso Bárcenas todavía estaba allí, vivito y coleando.
 
Pues bien, se ve que el juez que instruye el caso Bárcenas debió darle mucho a la cabeza durante este mes también, y aunque él no se ha ido de vacaciones, en sus horas muertas ha debido pensar que sería buena idea ir a examinar los discos duros que en su día utilizó Bárcenas y que podrían contener información esencial para la investigación. Lo que no contaba el juez Pablo Ruz era que aquellos ordenadores que el PP le entregó para que examinasen el pasado 19 de agosto tuvieran sus discos duros borrados. Y así de sencillo fue deshacerse de pruebas fundamentales, y así de fácil fue irse de rositas en el caso Bárcenas para muchos de nuestros políticos apuntados por los dedos del extesorero como presuntos "cobrones" de dinero negro. Claro que, tampoco sería muy importante este dato, ya lo dijo nuestro amigo Rajoy hace apenas un mes, ¿Quién no ha recibido nunca dinero negro?, y yo ya añado ¿Quién no ha mangado un caramelo de una tienda de gominolas?
 
Las cabezas pensantes del Partido Popular van mucho más rápido que la justicia, y conocedores son de lo lenta que es esta en España, por eso al escuchar algo sobre información de ordenadores han ido directamente a borrar esos datos. Algo que es bochornoso, algo que no hace más que empañar (o quién sabe si no aligerar) el transcurso de la instrucción. El Partido Popular, por su bien, por el bien de la limpieza de la clase política, de su ya manchado nombre debería haber facilitado estos datos, pero caris, aquí, el que no corre, vuela.
 
Menos mal que tenemos grandes genios informáticos en este país, y no me refiero a empresas que puedan dedicarse a recuperar los datos borrados del disco duro, que las hay. Me refiero a Carlos Floriano, vicesecretario de organización y electoral del PP quién nos ha dado una clase magistral, a los que trabajamos entre ceros y unos, al declarar que "el PP no extrayó datos del ordenador de Bárcenas porque no tenía puerto USB". Y ya está. Nos ha quedado el cuerpo temblando.

viernes, 12 de julio de 2013

Bárcenas, vacaciones en Soto del Real

Que conste que a mi esto de la política ni me viene ni me va, y que yo en este blog procuro no hablar de política, mucho menos de mi vida privada. Y dicho esto, no sé si alegrarme o entristecerme por la situación de Bárcenas, el que fuera tesorero del Partido Popular, por aquello de estar en la carcel, que no lo digo físicamente, pues, chorizos a la carcel siempre, quizá lo que me entristece es que personajes de la política se lucren a cambio de a saber qué favores después jugando con nuestro dinero y nuestra esperanza. Independientemente de esto, el tema me parece a mi el mayor culebrón de corrupción política de la historia de España, y mirad que tuvimos una dictadura durante cuarenta años, pues ni el mismísimo Franco en este sentido fue tan chorizo como lo está siendo el Partido Popular. He dicho.
 

No sabría por dónde empezar para hacer un resumen de lo ocurrido, pero el caso es que ni Roldán, ni el GAL, ni Filesa, ni todos ellos juntos podrían alcanzar mínimamente el nivel de choriceo que estamos viendo, y que encima están riéndose en nuestra cara. Todo empezó con unos trajes, hace ya unos años, Camps, el presidente de la Generalitat Valenciana recibía unos trajes como regalo, y supuestamente como compensación por algo, algún pago por algo que se nos escapa del conocimiento, o que quizá, abrumados por los acontecimientos hemos olvidado. Pues esos trajes dieron lugar a una investigación que comenzó a enmarronar a miembros del PP de todas latitudes, el PP gallego inmerso en aquella trama Gürtel, el madrileño, el balear que terminó también enmarronando a la Corona Española con Urdangarín a la cabeza, y de unas ramificaciones a otras, hemos llegado a este punto en el que Bárcenas, fue en su día despedido como tesorero del Partido Popular, bueno, qué digo, despedido no, despedido en diferido que no es lo mismo, es un despido pero cobrando como si trabajases o algo así, os lo podría explicar mejor María Dolores de Cospedal. El despido de Bárcenas fue otro de los escándalos, pues no se entendía a cuento de qué venía este despido en diferido, porque un tesorero limpio no tiene por que ser echado a la calle. Entonces el señor Bárcenas comenzó a amenazar a través de la prensa, qué digo amenazar, a sugerir que él podría contar muchas cosas, mientras esperaba la ayuda de Mariano Rajoy para que no lo entruyasen, pero poco a poco, después de haber puesto la mano en el fuego por él, después de decir por pasiva lo honorable que era Bárcenas, Rajoy fue ignorando al ex tesorero, negándolo, tachándolo de mentiroso. Aparecieron entonces en la prensa unas fotocopias con una letra que pudiera ser del tesorero, y que apuntaban con unas iniciales a Rajoy por el cobro de dinero B.
 
Fue entonces el momento en el que entra la guerra civil del Partido Popular. Aznar entra en escena, postulándose como el salvador del partido y de España (mi querida España, esta España mía, esta España nuestra...), y salió también Esperanza Aguirre, por otra banda criticando a Rajoy allá dónde pudo y puede. Mientras se sucedían escándalos políticos en el PP madrileño, bien con contratos a ex cargos del PP en empresas que habían sido concesionarias de servicios concedidos por ellos mismos o bien por áticos en Marbella del mismísimo presidente de la Comunidad. Ministras como la de Sanidad que disfrutaban de fiestas con confetti que, alguien invitaba para la celebración del cumpleaños de los hijos de la ministra, confetti y más cosas, claro, mientras ella no se enteraba de nada, ni del cochazo qué disfrutaba. Mientras, Pio García Escudero, presidente del Senado declaraba que él había cobrado en su día dinero negro también.
 
¿Y a dónde vamos a parar? Pues bien, la investigación sigue, aparecen cuentas en Suiza, cuadros vendidos que hacen que personajes aumenten sus fortunas, Presidentes del Gobierno que cobran dinero sucio y ex presidentes que, curiosamente no han sido pillados todavía porque, ohhh, casualidades de la vida, la documentación de cuándo él estaba al mando del partido no fue entregada al juez porque no fue encontrada. Y ahora, Bárcenas en la carcel está dispuesto, a cambio de que saquen de esa situación de tirar de la manta, de manchar a Aznar, a Rajoy y a quién haga falta. Gallardón, el facha, permanece callado frotándose las manos. Y lo mejor de todo llega ahora. Rajoy no solo no habla, hace que los suyos despotriquen de Bárcenas, no hay una sola explicación, ni una sola dimisión, nada, aquí no ocurre nada. Esto ya no es el Señor X que nunca se llegó a saber quién era, aquí están apuntando con recortadas unos a otros con nombres, con pruebas. Aquí chicos, no pasa nada.
 
Y mientras Rajoy dice que tiene cosas más importantes en las que trabajar que estar hablando de Bárcenas, sobres y dinero negro, que él está para arreglar la economía del país. ¿Qué coño? Si el país sigue hundido, intervenido, y sin visos de remontar el vuelo. ¿Qué hace Rajoy? A mi me lo expliquen, quizá es que soy de ciencias y por eso no me estoy enterando de parte.