Justo en el momento que me encontraba más pletórico físicamente, va y se me complica la salud en cuestión de horas. Nada grave, no os asustéis. Nada que no me haya pasado antes, aunque esta vez con complicación.
He tenido una nueva amigdalitis y llevo ya, dejadme contar, si llevamos 11 meses del año, a una media de una cada 1,5 meses, pues unas ocho en lo que va de 2012. Y en esta ocasión ha sido tan fuerte que creí tener que acudir a urgencias porque pensaba que se me iba a cerrar la garganta, todo ello unido a un ataque de fiebre de esos que te dejan flojo. Mientras, mi madre que a kilómetros de distancia estaba una vez más preocupada y comentó que quizá fuese buena idea proponer que me operasen de las mismas. Yo, que soy muy mandado, le he dicho cuál virgen María, "hágase en mi según tu palabra", y ya tengo cita nuevamente con el otorrinolaringólogo para que esta vez, si o si me de una solución definitiva a este problema, que uno no puede estar todo el año tomándose unos pastillotes gordísimos de antibióticos, que seguro que no son nada buenos para la salud en general.
Seguimos mientras con el tratamiento inicial, de pastillas a todas horas, antiinflamatorios, antibióticos, analgésicos, todo para poder trabajar dígnamente, si es que puede ser digno tener que venir a trabajar enfermo. Cosas de la crisi. Pero mi salario no está para ese tipo de bromas macabras. También he estado dándole vueltas a cómo será la operación, al complicado post operatorio, a si la operación tendría que ser necesariamente en Madrid o si podría ser en Galicia, para tener a mi familia para que me cuide. Porque otra cosa os voy a decir. Aunque mi prima viva en Madrid y se haya ofrecido a echarme una mano estos días, aunque La Buscona muriese de ganas por ponerme una inyección, si fuese necesario, pese a estar a kilómetros de distancia, aunque haya tenido algún ofrecimiento de alguna compañera del trabajo para ayudarme y haya recibido muchos mimos y abrazos virtuales, quién no ha faltado ni un solo momento es Fabián, que se ha comportado como un caballero, y como médico que es también me ha recomendado que ya es hora de buscarle solución a la amigdalitis crónica esta, claro, también ha aclarado que esto no es su especialidad, que lo de él son los rayos X.
Como el cuerpo no está para bromas, hemos tenido que descartar la opción de entretenimiento en cama con el sexo (lo siento Fabián). Totalmente descartado, no tengo la boca ni para meterme cosas que pudieran portar la mínima bacteria ni para meterla yo en sitios oscuros, así que he aprovechado estos días para leer un montón, y para ver mucha televisión, series, películas, programas en general y todo a la carta, que es la forma más sencilla y cómoda de ver televisión. Vamos, que me he culturizado un poco más, si cabe, y todo ello con el único afan de hacer esos post culturales que tanto os gustan. Espero ponerme bien en las próximas horas.






