Yo creo que debéis agradecer a María Dolores de Cospedal el que hoy os traiga un post gafapasta multicultural, en concreto, un post sobre historia y economía, en un episodio de la construcción de este invento que hoy llamamos Europa. Todo por sus declaraciones de ayer que me hicieron recordar a Don Paco, el alcalde de Villar del Río en la película Bienvenido Mr. Marshall.

La situación económica mundial era preocupante tras la Segunda Guerra Mundial, un planeta que empezaba a dividirse en dos grandes bloques político-económicos, los países del Telón de Acero con Rusia a la cabeza y los países capitalistas con los Estados Unidos. El continente europeo estaba totalmente devastado, las principales zonas industriales de los países que habían participado en la guerra habían sido destruidas, la situación económica de los países europeos paupérrima, en un ambiente de grandes hambrunas generalizadas, un alto nivel de desempleo (pese a las numerosas bajas de dicha guerra), un estancamiento generalizado que empezaba a provocar numerosas manifestaciones y un gran descontento en la población. Por otra parte, los Estados Unidos, país que sí había participado en la guerra, pero que había entrado después de iniciado el conflicto y que no había sufrido ningún daño en su territorio, veía que su economía también se estancaba por la lenta recuperación europea.
George Marshall, secretario de estado de los Estados Unidos fue su principal impulsor, y gracias a él este plan recibió su nombre. El plan tenía varios objetivos, los políticos, frenar el avance de la economía comunista y ganarse a distintos países europeos para la causa capitalista, los económicos aparentemente visibles, relanzar la economía de los países europeos, y los económicos no visibles, el enriquecimiento del mercado estadounidense y afianzamiento de la posición económica de los Estados Unidos en el mundo, que actuaría de gran hegemón. La ayuda prestada por los Estados Unidos entre 1947 y 1953 se estima alrededor de los 13.000 millones de dólares de los cuales aproximadamente 3.400 millones se dedicaron a la adquisición de materias primas y semimanufacturadas de los Estados Unidos, 3.200 millones de euros en comida, lienzos y fertilizantes, 1.900 en maquinaria, vehículos y equipamiento, y finalmente 1.600 en combustible. Negocio redondo para los Estados Unidos. También se establecieron unos fondos contravalor, que debían ser destinados a reforzar la industria en cerca de un 60%.
La puesta en marcha del Plan Marshall incluía la recuperación económica de Alemania, la gran derrotada en la Guerra Mundial y causante de los conflictos, asunto que era delicado pero totalmente necesario si el Plan Marshall tenía que salir adelante. Fruto del plan fue la coordinación previa de varios países de Europa, para la extracción de carbón y acero CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), sobre todo, y la creación de la OECE (Organización Europea de Coordinación Económica), dos de los gérmenes de lo que hoy se conoce como Unión Europea. Estados Unidos también se encargó de reforzar las economías de países fronterizos con los países de la órbita comunista. Inicialmente fueron invitados todos los países europeos, incluida Rusia, que fueron los primeros en rechazar dicha ayuda, y después influyeron para que sus países satélite también lo rechazasen. El caso de España fue la excepción, porque sin estar en la órbita comunista no pudo beneficiarse de las ayudas, por la proximidad del régimen de Franco con las ideas fascistas que habían traído la desgracia a Europa.
Yo vi la película el otro día por "laSexta3 Todo Cine" y me gustó.
ResponderEliminarSalu2.
Americanos... te saludamos con alegriaaa... xD.
ResponderEliminarInteresante el "Plan Marshall" aunque hoy en día se impone el "Plan Merkel" xD.
Un abrazo chiquitín !!.
Curioso paralelismo espació temporal, el ciclo se repite de nuevo.... Y volvemos a estar señalados y un tanto aislados.... Besotes.
ResponderEliminarMELVIN me lo ha quitado de la boca... la historia es un péndulo, y mucho me temo que ahora viramos a la derecha...
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