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lunes, 17 de diciembre de 2012

Los Lunes día del espectador... Ausente

O querer y no poder, porque esta película argentina de 2011 no termina de arrancar, o arranca y le falta algo, como por ejemplo definir bien. Cine argentino que te lleva a debates internos filosóficos, y cine pausado, muy al estilo del cine europeo. 

La película narra un encuentro entre un alumno y un profesor, y no es la clásica Lolita, aunque en este caso deberíamos decir, Lolito. Martín es un joven nadador que se lesiona durante un entrenamiento y por una serie de casualidades rocambolescas que pretende justificar a lo largo de gran parte de la película, termina durmiendo en la casa de su profesor una noche. Y aparentemente no ocurre nada, sin mucha más parafernalia.
 
Con imágenes lentas y planos muy sugerentes se ve a los chicos en el entrenamiento, piernas velludas, torsos cuidados, labios sensuales, vestuarios y pronto, la inclinación sexual de Martín queda patente. Pese a todas las disculpas que va poniendo para no dormir en su casa, sabes que esa noche terminará durmiendo con su profesor, heterosexual. La noche en el apartamento, dónde Martín busca tranquilamente a su profesor y un profesor, Sebastián que despierta en si mismo una serie de dudas trascendentales sobre su sexualidad, quizá un deseo hacia su alumno. Y poco a poco comienzan a aparecer los peros, los problemas y los remordimientos de conciencia sin que ocurra nada realmente entre ambos, aunque tú, espectador lleves ya cierto calentón y deseo esperando que se desaten sus deseos. ¿Qué ocurre cuándo tu vecina te ve llegar con un menor a casa y este pasa la noche contigo? ¿Qué ocurre cuándo tu vecina ve al menor en toalla por tu casa y tú eres aparentemente heterosexual? ¿Qué piensa un vecino que te ve salir de casa con un jovencito en uniforme colegial? ¿Y si alguien se entera en tu colegio? Tu heterosexualidad, tu trabajo, tu moralidad y muchas cosas pueden derrumbarse. ¿Es todo casual? ¿Ha estado Martín buscando a su profesor y forzado esa situación? Tú, espectador, sabes que ni Martín es tan inocente como parece, porque un alumno con esos labios no puede ser inocente de ninguna manera, y también sabes que todo aquello que intenta evitar o esconder el profesor, es todo aquello por lo que se moriría de ganas de hacer y que no es capaz de concretar.
 
Sebastián es un profesor solitario, con una novia que te dan ganas a lo largo de la película de que desaparezca, y aunque sus apariciones son contadas te gustaría que no estuviese presente ni en el pensamiento del profesor, ni en su vida, ni te interesan sus problemas con los que aburre a Sebastián ni es capaz de escuchar al profesor, una novia que parece más que nada una novia para la galería, y un motivo más de preocupación de Sebastián. Y después está Martín. ¿Qué pasa por la mente de un alumno que quiere acostarse con su profesor? ¿Se puede enamorar? El personaje de Martín es también conflictivo, menor, pero consciente de todo lo que hace y de lo que quiere, quizá sin contar demasiado con las consecuencias de sus actos.
 
A todas estas cuestiones da respuesta Ausente, e incluso el título cobra sentido a medida que pasan los minutos, con un desenlace que desdibuja un poco el hilo argumental del principio que cambia totalmente el significado de la película y te deja el amargo sabor de boca de una culpabilidad y un "lo que pudo haber sucedido".
 
Eso si, cine para muy tranquilos.
 

martes, 17 de abril de 2012

¿Está el enemigo? ¿Si? Que se ponga

Recuerdo al gran Gila en cualquiera de sus números que comenzaba siempre al coger aquel teléfono diciendo eso de ¿Está el enemigo? ¿Si? Que se ponga. Ahora España con el PP al frente ya tiene un nuevo enemigo, Argentina. Y no le faltan motivos seguramente pero analicemos esta declaración de guerra (que así me lo ha parecido a mi) con más detenimiento.

Los hechos son los siguientes. Repsol es la unión de varias empresas petroleras españolas cuyo mayor accionista era el Instituto Nacional de Hidrocarburos, con una participación mayoritaria en sus acciones del Estado español. En 1989 comienza el proceso de privatización de la misma, su salida a bolsa y en 1999 adquiere YPF, la petrolera argentina. En 1997 termina el proceso de privatización y aquí comienzan los verdaderos beneficios para la empresa. Ayer, Cristina Fernández de Kitchner decide expropiar la parte de YPF que en su día había sido adquirida por Repsol.

La presidenta argentina ayer, con cierta sorna y cachondeo intentaba explicar el porqué de esta expropiación, haciendo incluso una broma con "la trompa del elefante" en las inversiones hechas por Repsol en su país. Una sirvengonzonería por su parte pero que por motivos sobre todo políticos ha decidido llevar adelante ante el júbilo de los suyos, quizá también razones económico financieras estén detrás de todo ello en posibles nuevas fusiones con otras petroleras y que será algo que el tiempo termine por desvelar. Y aquí llega el papel de nuestro ridículo Gobierno. 

Hace días cuando el gobierno argentino hacía sus primeras amenazas, el Gobierno español comenzó a tomar cartas en el asunto, y pese a ser un asunto que compete a una empresa privada con el gobierno de otro país, no deja de ser el sector energético un sector estratégico por el que el Gobierno de España tiene que velar siempre. En su día escuché las críticas de Rajoy, cuando este estaba en la oposición, lamentarse de ser el gobierno español incapaz de defender los derechos de los españoles cuando Argelia frustró dos proyectos de Gas Natural y Repsol en aquel país. Ahora analicemos el ridículo español.

Cuando España entra en esta crisis y desde Moncloa nos insisten en que se está negociando con el gobieno argentino para que esta expropiación no se lleve a cabo en los términos iniciales, el ministro de Industria español, Soria comparece el sábado para decir que las negociaciones van por el buen camino. Dos días después el camino es el inevitable, la expropiación total. Rajoy vuelve a no comparecer con el motivo de este anuncio, y tienen que ser los ministros de Exteriores e Industria los que hagan esta comparecencia muy dura donde España vuelve a ganar amigos por el mundo, calificándo este hecho de "actitud hostil" y anunciando "medidas claras y contundentes contra Argentina". Y se nos va la fuerza por la boca, y no precisamente para negociar, si no para todo lo contrario, para empeorar si cabe más una situación ya de por si complicada. No es necesario un artificio tal. Y sin embargo, los españoles, sabiendo que poco tenemos que hacer con el gobierno argentino y que estas medidas contundentes pueden quedarse nuevamente en agua de borrajas, como parece que así será, pensamos que si estamos dentro de la Unión Europea, esto es de interés para la misma, y aquí es cuando acudimos a Europa, donde España, gracias al gobierno del PP sigue teniendo muchísima influencia, y la respuesta de Europa es apoyar a España en esto, también de boquilla, para acto seguido decir que se trata de relaciones bilaterales entre dos paises. Joder, qué peso tenemos hasta en Europa donde formamos parte, donde somos una de las mayores potencias (o eso nos han intentado vender con falsos nacionalismos). Todo ello con una puesta en escena sobria y gran cobertura de prensa, en conexión en directo con el informativo de la noche, pues esa misms puesta en escena quería haber yo visto cuando, también defendiendo la economía española y esa máxima de contener el déficit que les ha entrado fue explicada por el Gobierno con una simple nota de prensa, ni un Ministro, ni un Secretario de Estado, mucho menos Rajoy para explicar a los españoles los recortes en sanidad y educación por un importe de 10.000 millones de euros. Nuevo ridículo de España, un nuevo ataque del exterior donde se pasan por el forro de los cojones lo que opinemos. Y este era el gobierno que iba a crear confianza.

Grandiosos han estado los del PP, como en su día lo estuvieron con lo del islote de Perejil, que grandes cuando quieren, y realmente, qué pequeños.