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lunes, 2 de junio de 2014

Los lunes día del espectador. La Partida

¡Ay! ¡Que me he enamorado! Ala, ya lo he dicho, y no de la película precisamente. De uno de sus protagonistas, el cubano Milton García, ay, qué mulatez, qué ojazos, madre mía, y qué bien lo hace, claro, que a ver si os pensáis que yo soy de los que se enamoran así rápida y visualmente, qué también, lo que hasta me hace ver al chico con mejores ojos quizá.
 
Esta semana he visto La Partida, dirigida por el cordobés Antonio Hens, que ya había abordado la temática homosexual en sus anteriores cintas. Parece que Antonio Hens es el nuevo Eloy de la Iglesia, por aquello de rodar con jóvenes y guapos actores, en momentos conflictivos de sus vidas, así fue con el corto En Malas Compañías y la película Clandestinos. Pero La Huida es mucho mejor que todo lo anterior que había rodado, ya os lo digo.
 
 
 
 
Ambientada en La Habana, ya tiene todos los puntos ganados para ser un peliculón gayer. ¿Qué más se puede pedir para una película que se haya rodado en Cuba? ¿Que sus protagonistas sean jovencitos cubanos con buenos cuerpos y guapos? ¿Que te engatusen desde el primer minuto con ese acento meloso? ¿Que no aparezca Toni Cantó? Bueno, alguna pega tenía que tener la película, ya os lo digo, porque en general no ha gustado la actuación del chico de UPyD, que siempre tuvo que huir toda su vida de esos rumores que le querían obligar a salir del armario, pues para sus antifans y marujas ha hecho este papel, de español en busca de chaperos. Pero ya es mucho descubrir sin que sepáis de qué va la película. Esperad que os lo cuento por encima. Y espero no espoilear nada, mi especialidad.
 
Reinier es el protagonista interpretado por Reinier Díaz, se trata de un joven que vive con su novia y su hijo con la abuela de la chica, por las noches se dedica a vender su cuerpo a turistas y es con lo que va sacando a su familia adelante, por el día apuesta en los juegos de trileros y juega al fútbol en el barrio. Juega con el otro protagonista, Yosvani (Milton García), que vive con una chica mucho mayor que él con la que pretende casarse y con Silvano (Luis Alberto García, que me ha gustado mucho su papel), el padre de la chica, un extraperlista y prestamista. Ambos son inicialmente heterosexuales, pero no tarda en surgir la atracción entre ambos, y de la atracción a la cama hay muy poco, ya os lo digo, y de la cama al amor un paso muy ligero, al menos aquí. Los chicos inician una relación, clarostá a escondidas del mundo, pero una relación ya os lo digo, muy bonita, llena de imágenes tiernas. El papel de Toni Cantó es importante, y tanto, contrata a Reinier como chapero, eso que da la vida a tantos cubanos, le permite sacar un dinero con el que llenar la nevera y mejorar su nivel de vida, también acudir a Silvano, así como es un poco la vida en Cuba, un "búscate la vida como puedas para sobrevivir". Toni Cantó no solo da dinero a Reinier, también le acerca un poco al camino del fútbol profesional. Pero ahí queda la cosa, tampoco va mucho más allá, pese a que el chico tiene como objetivo venirse a España para casarse con el entrenador. Pero la vida está llena de problemas para lo que son unos chicos de barrio armarizados, ya os lo digo, y que mejor no lo seáis, problemas de dinero sobre todo, para subsistir, la amenaza de ser descubiertos, las pocas posibilidades de progresar en un mundo tan hostil. Yo no he estado en Cuba, pero también os digo que siempre me la había imaginado algo así.
 
 
 
Con unas imágenes de Milton García muy bien tratado en cámara, un chico muy pensativo que a mi me ha enamorado enseguida, con esos ojazos y todo el amor que desprende por Reinier, que le llevan desde ser un personaje reflexivo a dejarse llevar totalmente por su amigo y compañero. Y un Reinier que, ya más curtido en viejas batallas con la vida ve como nada de lo que haga le hará progresar. Resalta sobre el resto de chicos por sus zapatillas Puma, dónde se ve los que se dedican a los hombres y los que no, en este caso, con el consentimiento de su mujer y su suegra.
 
 
Me sorprende que hayan rodado la película en Cuba, para que luego digan. Algo está cambiando, por suerte en el país caribeño. No solo por la temática, porque no creo que ser gay en Cuba esté bien visto, por la imagen que da de La Habana, tan pobre, tan feliz con tan poco y tan de subsistencia.

viernes, 9 de mayo de 2014

Escaneos

Llevo unos días de bajón, desde mi vuelta de Galicia, casi desaparecido por la blogosfera, metido en casa, con dolor de estómago, bastante nervioso y una sensación de predepresión, que quizá sea algo relacionado con el clima, con las gramíneas, con la edad, vaya usted a saber. Con deciros que apenas le he prestado atención al arranque de la campaña electoral ya os lo digo todo, aunque también debo añadir que no tengo pensado hablar de la campaña (al menos de momento) en este blog, porque si hay algo de lo que no me gusta hablar en este blog es de política, mucho menos de mi vida privada. Por eso hoy necesitaba un post que, aunque hecho por mi, me ayudase a subir un poco la moral, y he encontrado el tema apropiado, los escaneos.
 
El concepto de escaneo era hasta mi llegada a Madrid algo insospechado, algo que jamás me había ocurrido y que yo jamás de los jamases había hecho, un escaneo público a un chico o una chica. Y tengo que decir que en provincias es un fenómeno apenas explorado, un fenómeno por el cual, al menor descuido te puede caer una hostia, así os lo digo. Un escaneo no es más que echar un visual (y aquí entra la dificultad que los gallegos tenemos para distinguir el ver y el mirar) de arriba abajo a una persona que te encuentres en tu camino. Normalmente ese visual puede ser por varios motivos, uno de ellos, totalmente descartable en este post es el visual por friki y otro el despectivo, dirigir la mirada a alguien por total descarte. No, los escaneos a los que me refiero hoy son totalmente lividinosos, así os lo digo.
 
Pues desde que estoy en la capital los vengo sufriendo (o mejor dicho sintiendo), y es que en Madrid estas cosas no se ocultan, pero no se ocultan un pelo. En provincias esto no se hace. Uno siempre ha sido observador por naturaleza, y sabe apreciar los monumentos que se encuentra a su paso, y sin embargo, en provincias uno no materializa la operación. Observa pero con mucho disimulo, nadie lo puede notar, nadie lo debe saber, sea chico o chica, aunque para no engañar mucho al respetable, decir que los escaneos a chica están mejor vistos. En ciudad todo cambia, lo sé, yo también los practico, aunque sigo teniendo esta cosa de provincias que hace que no escanee tan directamente, pero aquí no se cortan un pelo. Te ven de arriba abajo, no solo con la vista, lo hacen también con movimiento de cuello, en lo que llamaríamos un escaneo móvil. Y normalmente un escaneo móvil, dependiendo cómo sea la última mirada, suele llevar implícito un "me pones" o como diríamos en Galicia "como me pos".
 
Sin embargo, y ya no es por presumir, aunque presuma, en los últimos tiempos he tenido otro tipo de escaneos. Los escaneos con giro. Tu vas por la calle tan tranquilo, y enfrente viene alguien, que te hace un escaneo, que lo notas porque casi ves en su mirada tus costillas reflejadas, y en ocasiones incluso te ves en ropa interior o incluso sin ella. Ya llevas un escaneo, que puede incluir un escaneo móvil. Pues bien, el escaneo con giro es, una vez has sobrepasado a esa persona por la calle, muy disimuladamente o incluso con el rabillo del ojo sigues viendo a tu escaneador, y ahí está él, girando la cabeza (al igual que tú has hecho) para verte, ese es el escaneo con giro y viene a significar algo así como "pero qué buenorro estás, cabrón" un concepto algo más sucio que el anterior. Pero se puede rizar más el rizo, yo también lo he notado. El escaneo con giro doble. El escaneo con giro doble es una modalidad avanzada del escaneo con giro, igual que la situación anterior, solo que incluye además del giro, un nuevo giro, es decir, dos veces se han fijado en ti con el cuello vuelto, a riesgo de llevarse a alguien por delante, como se ha dado algún caso. Este escaneo con giro doble significa claramente un "te llevo para mi casa" o en versión estudiantil "¿Me llevas para tu casa? Yo comparto piso".
 
Tenemos también el escaneo con giro múltiple, que podríais pensar que no es más que un escaneo con giro doble más escaneo con giro, pues podría ser. Pero este tipo de escaneo es quizá el más guarro de todos, el que lleva aparejada una clara intención sexual, con un "vivo al lado, vente ya, echamos uno rápido y si quieres mañana otro, y pasado". Uno se gira un par de veces después de haber escaneado, mientras tú continúas caminando, y ya en la lejanía te vuelves, disimuladamente y a más de 100 metros, tu escaneador sigue girado. Los hay que disimulan parados con teléfono en la mano y escaneándote en la distancia.
 
Finalmente, y de los escaneos analizados hoy, tenemos un escaneo especial, el escaneo con giro cruzado mortal, Una mezcla de varios escaneos con giro múltiples, que en ocasiones terminan enzarzados en un "yo te conozco", ¿Me das tu número de teléfono? Se trata de una sucesión de giros, que en un pueblo de provincias terminaría con uno de los dos con el ojo hinchado, así os lo digo, una hostia que para si ya quisiera el mismísimo papa de lo grande que puede ser, por maricón, o por el novio de la chica en la que te has fijado, que se ha quedado con la jugada y no se lo ha tomado nada bien.
 
Uno siempre agradece los escaneos, siempre le suben la moral. Una maravilla, así os lo digo. Y he tenido de todo tipo de escaneos, aunque también tengo que añadir que el final ha sido siempre el mismo, tú a Boston y yo a California. Pero si queréis que os radiografíen de arriba abajo de una forma segura y sin que tengáis ningún riesgo de radiación ya sabéis, a darse un paseillo por Madrid, aquí no se cortan un pelo, y los hay que te hacen dudar, que conste.

lunes, 5 de mayo de 2014

Historias de Chueca 3. Telón.

La mejor forma de celebrar el día del libro, aunque sea una semana después es leyendo, y yo no he parado de leer estos días, por eso os traigo hoy una reseña de un libro, gayer en esta ocasión. Ohhh, he terminado la trilogía mariconil de Abel Arana de Historias de Chueca con esta tercera novela, perdón, novelita también muy cortita en el que daba carpetazo a la historia y nos ponía a cada personaje con un final, o al menos esa era su intención. Y cómo me alegro de haberlo terminado, así os lo digo, porque esta tercera parte me ha parecido la más floja de las tres, que ya es decir. Me pregunto cómo a estas alturas aún no he publicado yo un libro, y me pregunto también por qué no tengo un blog o una columna de éxito, serán cosas del karma.
 
El libro continúa dónde el segundo, aunque empieza de forma misteriosa contando una alucinación del protagonista dónde aparecen Lady Gaga, Madonna y Kylie Minogue, claro. Aclara Arana, en la introducción del mismo, que le ha dado el final que él consideraba más justo, y no quizá el que fuese más feliz. En ese sentido pues ha sido honesto, y tampoco le ha dado un final de príncipes gayer, aunque casi. Vuelven las peripecias surrealistas de Ale que encuentra al que fuera el amor de su vida en la juventud (súper spoiler), su mejor amigo Miguel y su Felipe (unos muermos de tomo y lomo desde que se hicieron pareja al final de la primera novela), Stephan el niño con más pluma que Kevin de Up y que resulta no ser gay ante la sorpresa de los protagonistas del libro, de los lectores y del mismo Abel Arana; vuelve la locaza de JuanGa, que yo creo que es el indiscutible protagonista de la trilogía porque es la mari que todos tenemos en mente de Chueca, ni más ni menos, la supernena más brutal de la novela. Aparece Matilde con su marido bombero, sus gemelitas, su amiga Celeste la profesora de fitnes (o como se escriba) y demás fauna de un grupo de amigos maravillosos, con unos trabajos estupendos, con poco dinero como todo el mundo pese a codearse con lo más de lo más del mundo famosil, trabajos bonitos, y vuelta con la promoción de divas, porque en esta novela, Arana no podía dejar de hablar de su Marta Sánchez, de su Mónica Naranjo, de las mechas y tintes de unas y otras, de su Kylie, de Roser y Merche a las que no deja muy bien paradas. Vuelve a eso que él debe dominar tanto, que es el backstage de la música, de cómo lanzar carreras de artistas y vendérselas al público gayer. Por cierto ¿Qué manía tiene Arana a Alaska? Es que es casi la gran olvidada en sus novelas, teniendo en cuenta que de ella es prácticamente el himno gay por excelencia, y que es adorada por al menos un 65% de los gayer. Así es que embarca a los protagonistas en la promoción de unas nuevas artistas gayer, repitiendo tema en la novela.
 
Sigue gustándole mucho el marujeísmo, el telecinqueo, y en ocasiones tiene alguna crítica brutal hacia algún que otro personaje, en ocasiones, crítica bastante bien encubierta, en ese sentido, ironía no le falta al autor que prácticamente no deja títere sin cabeza. Sin embargo, tiene un puntito que sí me ha gustado, el desmitificar Chueca, claro, nuestro protagonista se muda, aunque no muy lejos de Chueca, pero te da a entender que en el ciclo vital de una marica provinciana tiene que haber también ese período en el que te cansas del Disneyland Gayer para vivir un poco más lo que es tu vida sin exponerte a ser un escaparate, dónde un poco la superficialidad del barrio pasa un poco a un segundo plano, porque a fin de cuentas, lo que todo el mundo busca es la felicidad interior. Nota: Hay quiénes están anclados todavía a vivir a expensas de lo que opine el resto de uno en lugar de procurar ser felices con lo que uno hace.
 
Flojo, muy flojo me ha parecido, así os lo digo. Y sin embargo, el hecho de haberme leído las otras dos novelas, el interés por saber cómo termina la vida de una marica de provincias en la capital me ha hecho terminarlo. Todo demasiado bonito, ya os lo digo, hay gente en el paro pero nuestras maricas deluxe viven como en el mundo de fantasía. Solo espero que se esmere un poco para la próxima novela del género, que lengua fina no le falta, y tampoco escribe mal, solo se le pide un poco de profundidad y menos caspa, aunque claro, en Chueca también hay bastante caspa, no lo vamos a negar.

viernes, 21 de febrero de 2014

Charla Seria Con Mi Jefe

Y ha llegado un momento importante en mi carrera laboral, la charla seria que todo empleado tiene con su jefe. Os pensaréis que me ha echado una bronca del copón por cualquier cosa, pero nada que ver, seguimos llevándonos bien, yo haciendo lo mejor que puedo mi trabajo sin criticar al jefe, y él haciendo lo que puede sin ponerme a caer de un burro, un respeto mutuo que siempre se agradece. La conversación ha sido más trascendental, en serio os lo digo.

Cruising en baños públicosComenzamos hablando de los rumores que apuntaban a que cierto cargo del Partido Popular, que puede que sea incluso presidente del gobierno, fuese homosexual, vamos, que al menos yo le comenté que de eso se hablaba por ahí, y que incluso le llamaban la trotona de Pontevedra, y no me preguntéis por qué, que yo tanta información no manejo. Y minutos después, salió del despacho y me hizo una pregunta que me hizo no sé si palidecer, pero al menos poner cara de póquer. ¿Sabías que en estaciones de autobuses o trenes  y centros comerciales, en los baños hay hombres que buscan a otros hombres?

La pregunta ya os lo digo, no era retórica, ni venía con ironías de ningún tipo, se trataba de una pregunta para dar una explicación después, que me la dió. ¿Sabías que en estaciones de autobuses o trenes y centros comerciales, en los baños hay hombres que buscan a otros hombres? Maricas que buscan a otros hombres, vamos. Explicó dando más detalles. Que en sitios, como la estación de Atocha, antes había hombres en la entrada de los baños públicos que esperaban la entrada de soldados que cogían los trenes en la estación para practicar con ellos sexo rápido en dichos baños. Mientras él hablaba yo en mi mente ya buscaba algo que contestarle que no me delatase, porque si lo sabía... claro que lo sabía. Y aunque jamás he tenido sexo en un sitio así, también tengo que decir que del tema estoy bastante enterado, por lo que me han contado, claro. Pues a punto estuve de contarle que, si se fijaba bien, en algunos sitios solía haber alguna cabina del retrete con un agujero estratégico y que si miraba por el mismo tendría un perfil perfecto de los urinarios, todo un avance tecnológico del espionaje hecho con un simple agujero. Claro que también pude contarle que, si se fija mejor, en cuánto se pone uno a miccionar, a los lados suele haber alguien, y ese alguien además de escanearte el rabo también se suele estar tocando, a modo de provocación. Le dije que si, que me constaba que habían sitios así, que ahora le llamaban cruising.

Él añadió que probablemente eso ya no estuviese de moda, con esto de internet seguramente los baños públicos ya no se utilizasen para eso. Ingenuo y hetero él, ignorante de estas cosas que nunca se pierden.Claro, ahora ya no hay gente buscando soldados, ni suelen ser sitios típicos de chaperos, pero que si se fija bien, suele haber gente merodeando los baños, y si no la hay bien es porque concretamente en esos servicios públicos no se hace nada o bien porque hay rondando la zona un guarda de seguridad. Seguí con mi cara de póker, claro, presumir de conocimientos en este campo de la sexualidad pública me expondría a un "¿Y tú cómo sabes tanto de eso?". Así que opté por decirle que seguramente no se utilizasen como antes, pero que seguía habiéndolos, que se fijase un poco. Y él me respondió con un "yo cuándo voy al baño no suelo fijarme en nada, en cualquier caso, en Atocha los han hecho de pago precisamente para evitar eso, por lo que no creo que ya nadie...".

Hablar de cancaneo con tu jefe, en hora de trabajo, tener que hacerte el tonto (como casi siempre), tiene  su puntillo, creedme, más cuándo tu jefe es un señor alto, con las manos grandes... y hasta ahí puedo leer.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El miércoles, día del espectador... The Line of Beauty

Me he pasado un puente de San José desconectado del blog, algo liado y algo enfermo, por decirlo de alguna forma, pero he tenido tiempo para ver alguna película, y muchas series, entre ellas la película de hoy, una tv movie, una miniserie, una serie pequeña en tres episodios de la BBC británica, The Line Of Beauty.
Conste que lo titulo así en inglés, y no en español, que fue como llegué a ella, La Linea de la Belleza. Basada en la novela homónima del escritor inglés Alan Hollinghurst. Yo siempre he dicho que esto de hacer adaptaciones de novelas para series de televisión no sale siempre bien, como ocurrió con Un Mundo Sin Fin, pero por otra parte se agradece hacerse una imagen de lo que uno lee, y para aquel al que no le guste leer, un verdadero alivio. Pero yo creo que aquí o bien falla la novela, o bien la serie, porque hay algo que no llega a cuajar.
Nicky es un joven estudiante de 20 años que recién terminados sus estudios prepara su tesis, deja el lugar en el que estaba estudiando para irse a vivir a Londres con Toby Fedden, su compañero de estudios. Nicky es muy bien acogido por los Fedden, una familia de clase alta conservadora, concretamente del partido conservador en el Reino Unido de Margareth Thatcher, quedándose primero un verano cuidando a la hija más joven del matrimonio y después definitivamente a vivir con ellos. Nicky es gay, y aunque no lo oculta también cuida sus formas, se relaciona con lo más florido de la sociedad política londinense, con ricos empresarios colaboradores del partido conservador, toda una lección de la hipocresía de la derecha inglesa (¿solo inglesa?). El final es quizá lo más destacado de la serie, los escándalos políticos del final del gobierno de Tatcher, la prensa amarilla, el adulterio, las drogas, el SIDA y finalmente la hipocresía son los elementos más destacados.
Quizá pudieron haber hecho una película larga y evitarnos los tres capítulos, que no voy a decir truños, pero que se podrían haber resumido simplemente en el capítulo final, lo realmente más intenso, el desenlace que básicamente nos cuenta todo. Tiene mérito haberla visto en su versión original doblada, que ya sabéis que a mi me cuesta muchísimo, y más con un sonido regular, y un inglés totalmente "puro" que lo llamo yo, el inglés de los ingleses. Me ha gustado mucho la forma de presentar a los Fedden, una familia aparentemente conservadora aunque lo suficientemente abierta, las diferencias con otros superconservadores no tan abiertos, la forma de mostrarnos a esa clase alta política, su ritmo de vida, sus lujos, sus secretos, y es que claro, la imagen y las formas en estas ocasiones son siempre muy importantes.
¿Si la recomiendo? Claro, que a mi siempre me gusta recomendar de todo. La historia es interesante, pese a querer meterse en demasiados embolados y resolver o ahondar poco en algunas ocasiones, en esa posibilidad de dejar un final abierto para que te imagines tú como sería la segunda parte de esta historia que al final se queda en poco más que los preciosos ojos azules del protagonista. En cierto modo me ha recordado a Maurice, aunque en otra época, dónde se supone ya la sociedad, al igual que ahora, está más avanzada. ¿O no tanto?

jueves, 21 de febrero de 2013

Mensaje para anónimo suicida

Me enfrento a un post serio sobre un tema serio de un usuario anónimo de este blog. Yo desde aquí lanzo ya una pequeña crítica, como solemos hacer la mayoría de blogueros hacia los anonimatos que en general no nos gustan, aunque los respetamos, y solemos contestarles pero siempre hay una determinada razón por la cuál uno no pone un simple nick, porque tampoco es necesario ni dar un documento de identidad. Dicho esto paso a explicar el motivo del post, que es un sentido de la responsabilidad por mi parte como bloguero, por las cosas que uno escribe y que pueden llegar a afectar a terceras personas, pueden llegar a conmover, a causar ira o a cualquier tipo de reacción entre el público, y aunque uno no se hace responsable de las reacciones de los lectores, no deja de tener cierto peso el hecho de que algo que tú escribas aquí puede afectar a otra gente.

Hace unos días escribía un post sobre cine, cine gayer, como suelo hacer (aunque he hablado también de otras películas). La película era Prayers For Bobby, que protagonizaba Sigourney Weaver sobre la madre ultracatólica de un chico que se descubre a si mismo como homosexual. La sobreprotección de la madre y el peso del qué dirán y la religión hacen que ésta intente "curar" su orientación sexual, y el chico, ante el rechazo de su madre, la presión, y ante un problema sentimental decide quitarse la vida. Un mensaje anónimo en los comentarios decía:

"estoy viviendo lo mismo con mi familia y no se que hacer, la misma hisoria del bobby me pasa ami tengo 19 años y he pensado tambien en terminar con mi vida y no se a quien acudir"

Así, de buenas a primeras, la primera reacción es decir que esa idea de terminar con la vida de uno no es la mejor opción, de hecho es la peor opción. Nada de suicidios, aunque parezca una frase muy vista, no es menos cierta que la vida está llena de cosas muy bonitas que disfrutar. Bien, espero que si este post sirve de algo, por el momento hayas descartado totalmente esa ocurrencia. Ahora entremos en otras cuestiones que reafirman lo que yo digo, los motivos para no hacerlo y otras cuestiones varias.
 
Imagino que cuándo dices que estás viviendo lo mismo con tu familia y que tienes 19 y la misma historia de Bobby, significa que tienes una familia de estas ultrarreligiosa, que recientemente has descubierto que eres gay. Sobre esto último una pregunta, eres gay ¿y qué? No es nada malo, no es una elección personal, no es "curable", es genético es algo con lo que se nace, y aunque no fuese así no es ni tan siquiera criticable, cada uno se acuesta con quién quiere, con toda la libertad del mundo, cada uno se puede enamorar de quién quiera. Y cuándo digo enamorar es porque un gay puede enamorarse, puede vivir historias increíbles de amor, como en las películas, se pueden vivir mil y una cosas maravillosas junto a una persona de tu mismo sexo. Sobre la cuestión de la familia, bueno, esta cuestión es un poco triste, es triste tener un entorno totalmente homófobo, mal informado. Chuchi, pese a la presión social, pese a la religiosa, el problema lo tienen los homófobos o simplemente aquellos que no comprenden, aquellos que quieren teledirigir nuestra vida como si fuese la suya. Tu madre, o tu padre han vivido su vida, no le han pedido permiso a nadie para hacer lo que han querido, se habrán casado, habrán decidido tener hijos, habrán ido de viaje y todo lo han hecho a su gusto, es su vida, tú tienes que vivir la tuya, y disfrutarla igual que ellos han vivido la suya. No necesitas ni su permiso, ni que hagan planes por ti, tú decides si te casas, si quieres tener pareja, si quieres tener hijos, es tu vida. Bobby decidió vivir su vida. Está bien que a uno lo apoyen pero si no lo hacen es algo que debe pesar sobre sus conciencias, no sobre la tuya. Yo soy católico, católico y cuándo puedo practicando, no me canso de decirlo, no me considero un pecador, no creo que vaya al infierno por acostarme con una persona o con otra, no creo que vaya a estar condenado por amar a alguien, no creo que deba tomarse la biblia de forma literal, pues, si la religión considera abominable la homosexualidad, también considera en muchas ocasiones abominables ciertas cosas que a día de hoy todos tenemos superadas ¿apedrearíamos a una madre soltera? ¿No es probable que tras estas teorías religiosas hayan intereses económicos? ¿Crearía Dios a los homosexuales para condenarlos? ¿Por qué? ¿Su bondad no es infinita? ¿No es Dimas un ladrón reconocido y el primero en ganarse el reino de los cielos?
 
Yo creo que en muchos casos, la sobreprotección y el fanatismo religioso tienen un componente cultural anquilosado en el pasado. Estamos en 2013, la sexualidad de uno es algo personal y uno mismo decide qué hacer con ella, si la hace pública, si se la guarda para si, si la desarrolla, si no. En España (perdona, pero no sé tan siquiera tu nacionalidad) tenemos un artículo en la Constitución que dice que Todos los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo o religión, o cualquier otra circunstancia personal o social. No eres distinto a nadie por tu orientación sexual, que lo sepas.
 
Finalmente y ya para terminar decir que hay mucha gente que te puede ayudar sin que sea un bloguero mamarracho como yo. Piensa en cualquier asociación LGTB de tu ciudad, suelen tener a su servicio a psicólogos que te pueden ayudar a tener una visión más clara del asunto, y quizá esos tratamientos que tuvo Bobby para "curar" su homosexualidad se conviertan en sesiones para ayudar a una familia homófoba a aceptar a una persona a la que quieren.

lunes, 4 de febrero de 2013

Los Lunes día del espectador... Laurence Anyways

Vuelve Xavier Dolan, perdón, el genial Xavier Dolan a rodar, en esta ocasión su tercera película o tercera obra maestra, Laurence Anyways, Laurence de una u otra forma.
  
Ya nos había sorprendido Dolan, y aquí lo había comentado yo, con sus películas Los Amores Imaginarios y He asesinado a mi madre, pero ahora Dolan quiere ir un poco más allá con una cinta mucho más complicada, que toca un tema peliagudo, la transexualidad, la prohibida transexualidad.

Laurence es un hombre que lo tiene todo, una feliz vida en pareja, un trabajo como escritor y profesor de universidad y de un día para otro decide hacer público que siempre se ha sentido mujer. A partir de ese momento comienza su transformación. Tras el shock inicial de su novia ante la brutal noticia, ésta decide seguir su vida con él, están enamorados y se plantea ser el "hombre" de la relación; sin embargo, una cosa es querer por muy paradójica que sea la situación, y otra muy distinta es poder, la simple imagen de su novio vestido como una mujer y hormonándose, el miedo a que no llegue entero a su casa cualquier día, la presión por las mofas que éste sufre y otras causas hacen que mantener una relación así sea imposible. El resto de la película mejor que la veáis vosotros mismos, que tampoco es plan de destriparla, pero no deja de ser un drama de sentimientos contrarios y encontrados, de la soledad de sus protagonistas, y una película fría, fría como el tiempo en la Isla de Negros.

Para esta su tercera película, Dolan cuenta con dos actores franceses para papeles muy íntimos y complicados, Melvin Poupaud, y Suzanne Clément en el papel de la novia. Yo destacaría la impresionante actuación de Suzanne, brutal, o muy brutal, y también se lo han reconocido con algunos galardones. El papel de Suzanne se presta a elogios por todas partes, atormentada, triste, colérica, ilusionada, indecisa, alegre, llorando. Pero no todo es Suzanne, Poupaud tiene una actuación también notable, y sin embargo quien sobre sale siempre es Dolan. Dolan y su cine, Dolan y su forma de entender el cine, Dolan y sus planos originales, Dolan y su cámara móvil que tan de moda está y que marea tanto, Dolan y sus impresionantes escenas músicales con movimientos de cámara, acelerones y parones tipo Matrix, Dolan y las cosas que no te cuenta de la película, los espacios temporales que hace que se explican mediante otras escenas posteriores, o con simples comentarios. Dolan y su cine canadiense, Dolan y sus bandas sonoras tan escogidas y perfectas, Dolan y las explosiones de ira de sus personajes, Dolan y Dolan por todas partes. ¿Pero cómo puede haber un pedazo genio en un director de 23 años? ¿Qué será lo siguiente?
 

Laurence muestra la transexualidad desde distintas aristas, y la enseña por fases, la previa, la explosiva e inicial y la consolidada. Desde mostrar a un Laurence aparentemente normal, a un primer Laurence con labios pintados y un único zarcillo, terminando en un Laurence mucho más maduro, pechos y melena incluida. El rechazo en su trabajo, el rechazo de su novia, el rechazo de su madre, la comprensión de un grupo de transexuales, el renacer como persona y detrás de todo ello su historia de amor con Fred que será una relación de ahora sí y ahora no.
 
 

lunes, 28 de enero de 2013

Los Lunes día del espectador... Prayers For Bobby

La hemos visto cuidando gorilas en el interior de África como la bióloga Dian Fossey, también destruyendo un terrible alienígena que se apodera de una nave espacial armada hasta los dientes como la teniente Ripley, como agorafóbica en Copycat, y ahora como madre ultracristiana presbiteriana, homófoba y también luchadora en defensa de los derechos LGTB, se trata de la siempre genial Sigourney Weaver.
 
Sigourney Weaver escogió un papel agradecido para esta TV movie multipremiada a la que le falta el punch necesario para ser una película, porque sigue todas las pautas, comenzar con el "Basado en hechos reales", banda sonora melodramática, enganche instantáneo, argumento totalmente lineal y lágrimas, muchas lágrimas garantizadas. Gracias a la terrible historia de la familia Griffith y a la interpretación de la propia Sigourney han conseguido llegar a un gran público y conseguir un buen número de nominaciones a premios tan importantes como los Globos de Oro.
 
La película empieza con el suicidio del joven Bobby Griffith, así que tampoco es que os vaya a descubrir el final con este comentario. Sin embargo, la línea argumental retrocede tres años atrás, a finales de los años 70, cuando Bobby, el hijo perfecto en una familia tradicional, confiesa a su hermano mayor que quizá sea homosexual. Y mientras el chico se debate en todo tipo de inseguridades mientras no acepta su propia sexualidad, su madre se reafirma en su papel de protectora madre ultracristiana presbiteriana que ve en la homosexualidad el pecado. Entre los miedos de Bobby al afrontar una nueva realidad que ronda la condena eterna pese a que él es consciente de no estar haciendo nada malo, y la preocupación de su madre por llevar hacia la rectitud a su hijo; se mueve la película en la primera parte, sin lugar a dudas la parte más brutal y desgarradora. Bobby, que quiere quedar bien con Dios y su familia, no duda en acudir con su madre y su padre a una consulta de una psiquiatra que cura la homosexualidad, siempre y cuándo esté totalmente convencido de querer curarse. Pero estas cosas no se curan, y Bobby empieza a ser consciente de ello, y decide vivir su propia vida, buscando la comprensión de un Dios que le ha dejado ir por un camino alejado de la salvación. En su difícil camino hacia la felicidad desiste de su propia madre y se va Portland a vivir un tiempo con una prima suya. En Portland se reconocerá definitivamente en lo que a él le gusta, David, un chico del que se enamora, la vida nocturna de la ciudad y la libertad de sentirse homosexual sabiendo que no hace daño a nadie. Sin embargo su felicidad no dura demasiado, su fracaso amoroso con David y la presión de su madre, la terapia, la diatriba mental que se le plantea entre Dios y su sexualidad terminarán por hacer flaquear las fuerzas de Bobby quién decide tirarse de un puente.
 
Mary Griffith comienza una doble lucha, la interior y la exterior. La interior luchando contra su propia homofobia, contra sus creencias religiosas, contra lo que ha aprendido siempre de que la homosexualidad es una abominación, y sobre todo, el peso de la culpa por haber arrastrado a su hijo hasta el punto de suicidarse. Por otro lado, cuando comienza a aceptar la homosexualidad de Bobby (ya demasiado tarde), la lucha es externa, en favor de los derechos del colectivo LGTB, luchando por conseguir un día festivo para conmemorar el del Orgullo Gay.
 
La TV movie está basada en una novela homónima de Leroy Aarons que a su vez está basada en los hechos reales de la vida de Bobby Griffith cuyo sueño era ser escritor y que dejó algunas notas sobre sus pensamientos más íntimos, quizá por eso, por reflejar tan bien su dolor es por lo que la película engancha, porque estar en el armario le da a la película un valor mucho más importante, porque estar en una sociedad dónde la iglesia católica ataca día si y día también al colectivo LGTB y sus derechos la sigue haciendo una película actual y que no os debéis perder. Claro, también os digo una cosa. Pensaba que iba a llorar en cualquier momento y no ha sido así, uno que es un insensible pero al que le ha llegado la película muy al fondo.
 
Mary y Bobby Griffith
 
La auténtica Mary Griffith

lunes, 17 de diciembre de 2012

Los Lunes día del espectador... Ausente

O querer y no poder, porque esta película argentina de 2011 no termina de arrancar, o arranca y le falta algo, como por ejemplo definir bien. Cine argentino que te lleva a debates internos filosóficos, y cine pausado, muy al estilo del cine europeo. 

La película narra un encuentro entre un alumno y un profesor, y no es la clásica Lolita, aunque en este caso deberíamos decir, Lolito. Martín es un joven nadador que se lesiona durante un entrenamiento y por una serie de casualidades rocambolescas que pretende justificar a lo largo de gran parte de la película, termina durmiendo en la casa de su profesor una noche. Y aparentemente no ocurre nada, sin mucha más parafernalia.
 
Con imágenes lentas y planos muy sugerentes se ve a los chicos en el entrenamiento, piernas velludas, torsos cuidados, labios sensuales, vestuarios y pronto, la inclinación sexual de Martín queda patente. Pese a todas las disculpas que va poniendo para no dormir en su casa, sabes que esa noche terminará durmiendo con su profesor, heterosexual. La noche en el apartamento, dónde Martín busca tranquilamente a su profesor y un profesor, Sebastián que despierta en si mismo una serie de dudas trascendentales sobre su sexualidad, quizá un deseo hacia su alumno. Y poco a poco comienzan a aparecer los peros, los problemas y los remordimientos de conciencia sin que ocurra nada realmente entre ambos, aunque tú, espectador lleves ya cierto calentón y deseo esperando que se desaten sus deseos. ¿Qué ocurre cuándo tu vecina te ve llegar con un menor a casa y este pasa la noche contigo? ¿Qué ocurre cuándo tu vecina ve al menor en toalla por tu casa y tú eres aparentemente heterosexual? ¿Qué piensa un vecino que te ve salir de casa con un jovencito en uniforme colegial? ¿Y si alguien se entera en tu colegio? Tu heterosexualidad, tu trabajo, tu moralidad y muchas cosas pueden derrumbarse. ¿Es todo casual? ¿Ha estado Martín buscando a su profesor y forzado esa situación? Tú, espectador, sabes que ni Martín es tan inocente como parece, porque un alumno con esos labios no puede ser inocente de ninguna manera, y también sabes que todo aquello que intenta evitar o esconder el profesor, es todo aquello por lo que se moriría de ganas de hacer y que no es capaz de concretar.
 
Sebastián es un profesor solitario, con una novia que te dan ganas a lo largo de la película de que desaparezca, y aunque sus apariciones son contadas te gustaría que no estuviese presente ni en el pensamiento del profesor, ni en su vida, ni te interesan sus problemas con los que aburre a Sebastián ni es capaz de escuchar al profesor, una novia que parece más que nada una novia para la galería, y un motivo más de preocupación de Sebastián. Y después está Martín. ¿Qué pasa por la mente de un alumno que quiere acostarse con su profesor? ¿Se puede enamorar? El personaje de Martín es también conflictivo, menor, pero consciente de todo lo que hace y de lo que quiere, quizá sin contar demasiado con las consecuencias de sus actos.
 
A todas estas cuestiones da respuesta Ausente, e incluso el título cobra sentido a medida que pasan los minutos, con un desenlace que desdibuja un poco el hilo argumental del principio que cambia totalmente el significado de la película y te deja el amargo sabor de boca de una culpabilidad y un "lo que pudo haber sucedido".
 
Eso si, cine para muy tranquilos.
 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Los Lunes, día del espectador... Shank

Amor del malo que se podría decir. Shank es la penúltima película que he visto en este ciclo que he abierto de homocine. No confundir con la película del mismo título también inglesa que se estrenó en 2012 y que tiene tintes futuristas y nada que ver.
 
Shank es una película violenta que desarrolla su acción en una zona deprimida de la industrial Bristol, en Inglaterra. Narra la vida de Cal, un joven pandillero violento, en un mundo obrero marginal que disfruta con sus amigos dando palizas que graban con sus teléfonos móviles y después suben a Youtube, a lo que ellos consideran escoria, sobre todo a homosexuales, el problema de Cal es que él también lo es y sus amigos no lo saben. La vida de Cal discurre en este ambiente tan duro, enamorado de uno de los miembros de su pandilla, Jonno, en un quiero pero no puedo por parte de ambos y que se mantiene hasta el final de la película, no sabes hasta qué punto llegará su "no relación" amorosa, quizá camaradería, quizá un amor imposible, lo que sí está claro es la atracción sexual que hay entre ambos. Uno de los objetivos de estas palizas es el joven Olivier, un estudiante francés que llega a Bristol y que no oculta su homosexualidad. Tras una paliza al joven galo, Cal decide ayudarlo y surge entre ambos una relación de amor. Cal es despreciado por su grupo de amigos que no escatimarán esfuerzos en rematar a Olivier y dar su merecido a Cal. Destaca el papel de Nessa, la novia de Jonno y la más violenta del grupo, la auténtica líder que sospecha que Cal esconde algo, hasta que descubre en su ordenador unas imágenes del joven siendo sodomizado por un profesor al que termina dándole también una paliza.
 
Así pues con estos ingredientes se desarrolla esta película del nuevo cine inglés independiente, dejando muy claro que la sociedad inglesa no está todavía preparada para aceptar a los homosexuales y dando a entender que en el Reino Unido hay todavía muchísima homofobia. La historia de amor entre Cal y Olivier es bonita, breve e interesada y llena de dudas. Efectivamente, el lazo que los une es muy fuerte y sin embargo, Cal no logra deshacerse de su pasado, y aunque se reconoce homosexual en más de alguna ocasión, es incapaz de vivir la homosexualidad de forma libre, de cara a la galería.
 
Sin embargo, la película no es un film de Oscar, también os lo digo, con un bajo presupuesto obtienen un resultado muy digno aunque las interpretaciones en muchos momentos dejan bastante que desear, tanto del actor que encarna a Olivier como de Wayne Virgo, el joven protagonista. La película en muchos momentos te recuerda inevitablemente a cine porno, eso si has visto alguna vez cine porno, cine porno gay europeo, o inglés, los barrios semiabandonados, la música en muchas ocasiones rozando las bandas sonoras de estas películas, el joven que abre la puerta y se encuentra al fontanero que le hace un apaño y mientras se desvisten una imagen del Bristol abandonado y lleno de grafittis.
 
 
Pero vale la pena verla, la película es corta y entretenida aunque tenga momentos poco creíbles y momentos en los que la violencia por encima de todo parezca ser la única salida, una película en definitiva que te trae recuerdos de 1984, dónde unos pandilleros malos malísimos iban a por su profesor, en este caso a por la pareja. Y al final, tras alguna trama por el medio para dar mayor sorpresa al espectador, una moralina que te deja pensando en lo mala que es la homofobia y sus posibles consecuencias tiempo después.
 
 
 
 
 

lunes, 3 de diciembre de 2012

Los Lunes, día del Espectador. Complices

Me habían encargado hace un tiempo que bajase una película de temática homosexual, o inicialmente homosexual, cine francés del fino, sin llegar a los niveles del genial André Techiné. Su título, cómplices, su trama... de su trama ya me encargo yo de destriparla, sin contar nada que haga que la película os pierda el interés.

La película, y de ahí la importancia de no descubrir nada, es policíaca y parte de la aparición en un margen de un río del cadaver de un joven. De la investigación se hacen cargo Hervé y Karine dos agentes de la gendarmería francesa que poco a poco van desgranando el ovillo. El cadaver del río se trata de Vincent, un joven que se ganaba la vida con la prostitución masculina. Vincent mantiene una relación con una joven, Rebecca, desaparecida en el momento en que se encuentra el cadáver, de los pasos que los policías dan y de sus vivencias particulares durante la investigación contadas a modo de dos historias. Mediante flashbacks nos va mostrando los últimos días de la vida de Vince, su círculo de amistades, su novia, la iniciación de ésta a la prostitución de la mano de Vincent y todo para un final dónde se despejan una y cada una de las incógnitas con que parte la historia, y todo ello aderezado con la apacible vida de los policías en un mundo de soledad y que intentarán enmendar sus errores en la vida según van aprendiendo del caso.

La he visto en versión original subtitulada, del francés  que le da un toque más romántico a la película, como todo lo que toca el cine del pais galo, con sus pausas en el ritmo en el momento exacto, el típico cigarrillo que te hace pensar a ti también a la vez que notas salir el humo de la pantalla, un cine dónde los olores se perciben a través de la pantalla, los sentimientos son más fuertes, los paisajes más fríos o más cálidos, más azules, más verdes, dónde se viven los veranos cómo si fuese tu último verano, dónde los inviernos se hacen más acogedores, un cine que te teletransporta. Claro que no os vayáis que soy un gafapasta ilustrado de estos que van de puretas que prefieren ver las pelídulas en versión original subtitulada, aunque esto será tema de un "no puedo". Pero pese a todo ello, la película tampoco destaca por nada en especial, excepto lo imberbe y guapo que es el joven Vincent, o la historia que te atrapa y desde el primer minuto te estás preguntando como pudo ser la muerte del chapero. No es un peliculón, es de los que entretienen y entrelazan dos historias, pasado y presente, que convergen en el final.

Temáticas secundarias pueden ser las familias disgregadas, sin padres y la paternidad en si misma, los celos y la desconfianza, las perversiones lujuriosas, el sexo de pago y alto standing, la iniciación a la prostitución, la facilidad y el peligro del sexo por internet. Son temas varios que son tratados en forma de pinceladas, o en ocasiones de brochazos. Como era un encargo, aproveché para verla y después hacer hueco en el disco duro porque quién me pidió que la bajase jamás se interesó por si lo había hecho o no, tampoco es que fuese un peliculón. Ya lo digo, entretenido en tal caso el film de Fréderíc Mermoud.

sábado, 17 de noviembre de 2012

No puedo con... La marica mala

He hecho ejercicio de investigación por internet buscando información sobre las maricas malas, y no es que no las conozca, las conozco muy bien, pero he querido corroborar mis teorías y he encontrado un post muy interesante sobre este fenómeno de las maricas malas en el blog Laudanus de Hairy4ever.


Hairy4ever distingue entre dos tipos de maricas malas, yo soy más básico y solo distingo una a la que le hago una doble separación. Según Hairy4ever, hay una definición básica de marica mala, "En femenino, pues así se autodenomina y gusta ser llamada. Predecible y reconocible en sus carencias –intelectuales y físicas, aunque se agazape tras la pantalla del ordenador- intenta, con malas artes, llamar la atención sin abandonar ese espacio de marginalidad en el que, tan voluntaria como ricamente, decidió guarecerse." Y yo aquí solo distingo entre las maricas malas cultas y las incultas, aunque las cultas normalmente no llegarán nunca al nivel de renacentistas, centrándose solamente en su campo de conocimientos laboral y poco más allá. Luego, Hairy4ever ya profundiza más en su definición "Su vida es simple, como ella", "se pretende brillante, locuaz, ácida y mordaz, atrapada bajo el síndrome de Peter Pan". Sigue añadiendo "Egoísta, ególatra y egocéntrica, el centro del universo es ella. Le importa un rábano la cultura. Sólo viaja allá donde haya chulazos o pollones que contemplar, pues probarlos no le dejan. Son los únicos monumentos que le interesan. En eso, al menos, es honesta.", "Aglutina una corte de palmeros lameculos a su alrededor que la adulan sin cesar –el aplauso es su único alimento, que ingiere con voracidad bulímica. Su megaego necesita de todos; mas todos le importan un rábano. Menos ella misma, claro. Siempre a la burla ajena, todo el mundo es feo, viejo y gordo menos ella, autodechado de perfección. Es la marica de guión: la que enerva y satura con su constante demanda de atención, hasta el punto que su vida podría, perfectamente, titularse: “Ella, Sólo Ella y Nada Más que Ella.
Y creedme, que yo hablo con conocimiento de causa pues en más de una ocasión me he topado con personajes similares. Pues que lo sepáis, no puedo con ellas, y mirad que yo no soy de basarse en tópicazos, pero vaya que si se cumplen. ¿No os habéis topado vosotros con alguna? Seguramente, a medida que íbais leyendo el post estábais pensando en alguien en concreto, efectivamente, se las ve venir, te das cuenta casi al momento, a los pocos días, te advierten sobre ellas y tú, que ya sabes de qué pie cojean asientes. Mantenerse alejado de ellas, es la mejor forma de evitarte problemas. Sé como Pimpfito, di no a las maricas malas.
PD.: Como bien dijo Pedriño en ¿Quién quiere casarse con mi hijo? (y de esto él debe saber mucho, muchísimo), la peor combinación posible es la de marica mala y despechada.
PD2.: Jamás confundir una bicha con una marica mala.
Feliz sábado.

lunes, 9 de julio de 2012

El Orgullo de Madrid 2012 (y III)

Si, ya sé que los desfiles no son muy necesarios según muchas opiniones, que montar estos circos tampoco, según las mismas opiniones, o que esta manifestación estatal es una competición por ir más mona y tener más músculos, que llevamos ya dos post sobre lo mismo más los que habréis visto en el mundo entero, pero yo he hecho cerca de 800 fotos, y estoy pillado de tiempo por algunos cambios en mi trabajo, por un curso de inglés que estoy haciendo y por que sigo haciendo mis cosillas políticas que también me llevan mi tiempo, aunque de esto no voy a hablar en este blog, y supongo que ya sabéis por qué. Así que os dejo con esta última tanda de fotos sobre el orgullo. Gracias por vuestra comprensión.

Increíble, y sí, manchaba


Las fotos que a lo mejor thiago

Bear Love

Club Deportivo Halegatos

¿Siliconan?

Un bañador similar al mío

La siempre impresonante carroza bear

¿Orgullo? ¿Carnaval? ¿Pasarela Cibeles? ¿La Corte del Faraón? ¿Hola?

Otra maravillosa foto de la carroza del PSOE. Míralá, Míralá

Un robado... uhm, vale, un posado

Una auténtica diva

¿Más de Carnaval?

El discreto chico del lunar

Eterno

El amuleto para la Eurocopa

Love of Lesbian

La chica de los polvos mágicos