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lunes, 26 de mayo de 2014

Los Lunes Día del Espectador. Ocho Apellidos Vascos

He tardado mucho en verla, las cosas como son, y por motivos que no vienen a cuento, entre otras porque no me apetecía verla en el cine, así que, ayer, en la calma tensa esperando el cierre de los colegios electorales en Italia aproveché para verla, y el resultado.... ni fu ni fa, así os lo digo.

La película es graciosa, y la bis cómica de Dani Rovira es innegable, abriéndosele un gran abanico de posibilidades en comedias españolas, pero para mi no pasa de ahí. Y no es que fuese predispuesto a ver fallar la película, advierto, porque todo el mundo decía que la película era buenísima, que te partías, que reías desde el principio al fin y en base a eso ya me hice la idea de que quizá para mi no fuese tan graciosa, pues me ha arrancado sonrisas pero poco más, y tengo un gran sentido del humor.

Una sucesión de tópicos, muchos de ellos totalmente ciertos, al menos en lo que es la visión del resto de españoles sobre los vascos y los andaluces que quizá me han hecho más gracia en cuánto a la visión que se da de los andaluces. En ese sentido la película va bien encaminada y abre también el camino de muchos apellidos españoles, tantos como autonomías tenemos con sus singularidades. Si bien es cierto que el contraste norte-sur es brutal, y se ve mismo en la forma de ser de la gente a diario, también es cierto que la mezcla andaluces-vascos es complicada, ya ni os digo gallegos-andaluces, que somos mundos diametralmente opuestos, ello no quita que al final, en la vida misma los valores de unos y otros a la hora de enamorarse vayan por otros derroteros.

He visto a un Karra Elejalde incluso forzado, forzado en el acento como jamás se lo había visto, como dando más muestras de ser vasco por el acento. Y a la que he visto muy bien, es a Clara Lago, actriz que no es santa de mi devoción, pero que en este caso el papel de chica vasca, al menos en cuánto al aspecto visual y este carácter serio que tenemos los del norte sí lo mantiene.

Lo que si está claro es que los españoles, en general, lo mostremos o no, tenemos un sentido del humor muy especial. No creo que se haya molestado nadie por la película, nos gusta reirnos de nosotros mismos, y más de nuestros vecinos. Sobre el argumento, partimos de que es una comedia, y que sobre este género cualquier parecido con la realidad es puramente coincidencia, un mar de posibilidades surrealistas que se pueden dar. Trata sobre una chica vasca a la que ha dejado su novio con un pufo enorme, está de despedida de soltera en Sevilla dónde conoce a Dani Rovira, y zas, a su casa se la lleva esa noche. La chica muy raspa, eso si. En su casa se deja el DNI y Dani Rovira, enamorado emprende un viaje al País Vasco para devolvérselo y quedarse con la chica. Allí la chica lo mete en una trama para que se haga pasar por su novio de toda la vida, con el fin de sacarle unos eurillos a su padre que le ayuden a salir del paso, y ya está la trama montada, porque Dani Rovira es andaluz, y que un andaluz se haga pasar por vasco tiene su gracia.

En definitiva, la película está bien para pasar un buen rato, incluso para reirte, pero inexplicablemente tampoco como para ser la película más taquillera de la historia de España. Cosas veredes,

martes, 17 de abril de 2012

¿Está el enemigo? ¿Si? Que se ponga

Recuerdo al gran Gila en cualquiera de sus números que comenzaba siempre al coger aquel teléfono diciendo eso de ¿Está el enemigo? ¿Si? Que se ponga. Ahora España con el PP al frente ya tiene un nuevo enemigo, Argentina. Y no le faltan motivos seguramente pero analicemos esta declaración de guerra (que así me lo ha parecido a mi) con más detenimiento.

Los hechos son los siguientes. Repsol es la unión de varias empresas petroleras españolas cuyo mayor accionista era el Instituto Nacional de Hidrocarburos, con una participación mayoritaria en sus acciones del Estado español. En 1989 comienza el proceso de privatización de la misma, su salida a bolsa y en 1999 adquiere YPF, la petrolera argentina. En 1997 termina el proceso de privatización y aquí comienzan los verdaderos beneficios para la empresa. Ayer, Cristina Fernández de Kitchner decide expropiar la parte de YPF que en su día había sido adquirida por Repsol.

La presidenta argentina ayer, con cierta sorna y cachondeo intentaba explicar el porqué de esta expropiación, haciendo incluso una broma con "la trompa del elefante" en las inversiones hechas por Repsol en su país. Una sirvengonzonería por su parte pero que por motivos sobre todo políticos ha decidido llevar adelante ante el júbilo de los suyos, quizá también razones económico financieras estén detrás de todo ello en posibles nuevas fusiones con otras petroleras y que será algo que el tiempo termine por desvelar. Y aquí llega el papel de nuestro ridículo Gobierno. 

Hace días cuando el gobierno argentino hacía sus primeras amenazas, el Gobierno español comenzó a tomar cartas en el asunto, y pese a ser un asunto que compete a una empresa privada con el gobierno de otro país, no deja de ser el sector energético un sector estratégico por el que el Gobierno de España tiene que velar siempre. En su día escuché las críticas de Rajoy, cuando este estaba en la oposición, lamentarse de ser el gobierno español incapaz de defender los derechos de los españoles cuando Argelia frustró dos proyectos de Gas Natural y Repsol en aquel país. Ahora analicemos el ridículo español.

Cuando España entra en esta crisis y desde Moncloa nos insisten en que se está negociando con el gobieno argentino para que esta expropiación no se lleve a cabo en los términos iniciales, el ministro de Industria español, Soria comparece el sábado para decir que las negociaciones van por el buen camino. Dos días después el camino es el inevitable, la expropiación total. Rajoy vuelve a no comparecer con el motivo de este anuncio, y tienen que ser los ministros de Exteriores e Industria los que hagan esta comparecencia muy dura donde España vuelve a ganar amigos por el mundo, calificándo este hecho de "actitud hostil" y anunciando "medidas claras y contundentes contra Argentina". Y se nos va la fuerza por la boca, y no precisamente para negociar, si no para todo lo contrario, para empeorar si cabe más una situación ya de por si complicada. No es necesario un artificio tal. Y sin embargo, los españoles, sabiendo que poco tenemos que hacer con el gobierno argentino y que estas medidas contundentes pueden quedarse nuevamente en agua de borrajas, como parece que así será, pensamos que si estamos dentro de la Unión Europea, esto es de interés para la misma, y aquí es cuando acudimos a Europa, donde España, gracias al gobierno del PP sigue teniendo muchísima influencia, y la respuesta de Europa es apoyar a España en esto, también de boquilla, para acto seguido decir que se trata de relaciones bilaterales entre dos paises. Joder, qué peso tenemos hasta en Europa donde formamos parte, donde somos una de las mayores potencias (o eso nos han intentado vender con falsos nacionalismos). Todo ello con una puesta en escena sobria y gran cobertura de prensa, en conexión en directo con el informativo de la noche, pues esa misms puesta en escena quería haber yo visto cuando, también defendiendo la economía española y esa máxima de contener el déficit que les ha entrado fue explicada por el Gobierno con una simple nota de prensa, ni un Ministro, ni un Secretario de Estado, mucho menos Rajoy para explicar a los españoles los recortes en sanidad y educación por un importe de 10.000 millones de euros. Nuevo ridículo de España, un nuevo ataque del exterior donde se pasan por el forro de los cojones lo que opinemos. Y este era el gobierno que iba a crear confianza.

Grandiosos han estado los del PP, como en su día lo estuvieron con lo del islote de Perejil, que grandes cuando quieren, y realmente, qué pequeños.

lunes, 13 de junio de 2011

Pedro El Rimas

Ayer, cuando me subí en aquel vagón de la línea 5 en Callao, por motivos que no viene a cuento mencionar por ahora (entre otras cosas por que no me gusta hablar ni de mi vida privada ni de política en este blog), conocí, creo que a uno de esos personajes de Madrid que son imprescindibles, de estos que son tan entrañables que seguramente hayan aparecido en más de un programa de esos que van por ahí entrevistando a gente curiosa. Era Pedro el Rimas.


Cómo dije, elegí ese vagón al azar, justo el que está pegado al del maquinista y la única razón fue que había allí un mulato que estaba muy bien, un flechazo al verlo pasar a toda velocidad pero que justo se bajó en esa estación cuando yo entraba, pero me dió igual, acerté con el vagón de la alegría. En el vagón no más de quince personas, y todas atentas a un señor mayor, con un bombín y una nariz roja de payaso que comenzó a tocar la armónica que llevaba en un bolsillo de su camisa. Estaba sentado y comencé a pensar que este señor no era el típico que va por los vagones buscándose la vida pasando después su bombín.

Situado enfrente un niño de aproximadamente unos cinco años sentado en el regazo de su abuelo. Al lado del niño una señora con su padre y un cochecito de bebé, y al lado de nuestro artista un jovencito muy guapo con unas bermudas y que no paraba de reir. Pedro El Rimas comenzó su espectáculo. Rima tras rima, y chiste tras chiste, encadenándolos, y a cada cual peor. Claro que uno no está aquí para valorar lo buenos que son los chistes ni las rimas, siendo este un post de homenaje para alguien que a su edad disfruta haciendo reir a la gente.

"Me llaman Pedro el Rimas,
si quieres vienes y te arrimas,
que me voy a Marqués de Vadillo
a comerme un bocadillo.

Pero antes paramos en La Latina
a comer una chocolatina,
o mejor en Ópera,
si quieres vas y esperas,
por que el que espera, desespera,
cómase usted una pera,
y siéntese usted a mi vera,
que estamos en primavera."

No os vayais a pensar que me ha dado por ser poeta, he "inventado" unos versos al estilo Pedro el Rimas, de hecho, muchas de sus rimas de ayer están incluidas en este poema. El solo engarzaba unas con otras, ante las lágrimas de la risa del jovencito que tenía a su lado quizá sorprendido con muchos de esos versos que bien podrían recordarnos a esa Poesía Que Thiago, pero que por su sencillez no dejaban más que ser aptas para todos los públicos. El pequeño de cinco años estaba embobado con la nariz roja, y la señora de enfrente pendiente de que no se le corriese el rimmel. Continuó Pedro el Rimas soltando ahora una retahíla de chistes. El pequeño se bajó y se despidió de Pedro, éste le correspondió con otra rima. Yo que desde donde estaba situado no tenía buena acústica intenté agudizar mi oído. Volvió a tocar la armónica y siguió esta vez con un par de chistes encadenados.

A mi me parece sorprendente la gente como Pedro, a cambio de nada arrancando las sonrisas de la gente. Si no hubiera personas como Pedro, habría que inventárselas. Y yo pensaba en todas aquellas personas que componen la vida de Madrid y si las próximas generaciones tendrán la suerte de disfrutar aunque sea media hora de gente como Pedro el Rimas.