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sábado, 3 de mayo de 2014

Chulazos Temáticos. Trabajo (I)

Tenéis que perdonar mi falta de rigor a la hora de hacer el post de hoy. Tenía previsto hacer otro tipo de chulazos temáticos, sin embargo, la fecha en la que ha caído este fin de semana tan largo y con ese festivo internacional ahí en el medio, obligaba a hacer un post de trabajadores, esos que en España escasean, y no porque no haya personas dispuestas a trabajar, más que nada porque lo que no hay son trabajos, y sin embargo, hoy vamos a homenajear aquí a los trabajadores, ya sabéis, elegid qué profesión queréis tener, así como yo os las presento:
 
Podéis ser los clásicos albañiles
El clásico mecánico

 
Podéis ser paracaidístas
Repartidor, un clásico bien apreciado
   
O intentar sacar la oposición de bombero


Operario de fábrica, con planchas de hierro
El mecánico, versión cambianeumáticos



O mecánico en un taller más grande
Podéis tomaros un descanso en mitad del trabajo
O ser vigilantes de la playa
Jardinero, un trabajo siempre necesario
Farero, un trabajo en extinción

Cuidador de caballos, para susurrarles

Y ahora sí, dejo la misma foto que tenía prevista la semana pasada, para anunciar los chulazos temáticos de la próxima semana. Así que no os quejéis, que os he dejado una semana más de margen para que adivinéis. ¿Ya lo tenéis más claro?
 

jueves, 1 de mayo de 2014

Día Internacional del Trabajador 2014

Tras conocerse los últimos datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), podemos hacernos una idea de los derroteros de la reforma laboral emprendida hace dos años por el gobierno de Rajoy. La ministra de empleo Fátima Báñez, aquella que es incapaz de emplear un estilista, o un peluquero, o un maquillador, o tan siquiera alguien que le haga la cera al bigote, lleva saliendo a dar los resultados del paro en los últimos meses, desde que las cifras son positivas, para llenarse la boca con cifras escogidas para venir a dar ese mensaje genial que el gobierno tiene de que la recuperación ya está aquí, y que los españoles podemos estar tranquilos.
 
Efectivamente, las últimas cifras del paro no son malas. Concretamente, las del último trimestre han arrojado un resultado positivo, no el esperado, pero positivo, por muy poquito, pero muestran una tendencia que al menos no es destructiva. Eso si no nos fijamos en la letra pequeña, que aquí sí pueden saltar todo tipo de alarmas que demuestran que no es oro todo lo que reluce y que las cifras del paro están siendo más maquilladas que Carmen de Mairena una nochevieja.
 
Pero la EPA ha revelado que el número de parados ha caído, aunque la población activa también ha bajado, lo que nos hace pensar que muchos de los que la encuesta consideraba parados han sido pasados a otra lista, a la de inactivos, lo que se traduce en pensionistas, o inactivos que no buscan directamente trabajo. Un rollo patatero sobre el que no me quiero extender en un día como el de hoy, que es festivo y se celebra el día internacional del trabajador.
 
Este año, en Madrid han elegido como lema para la manifestación que "Sin empleo de calidad no hay recuperación". Y no les falta razón, así os lo digo. La recuperación está siendo un poco ficticia, y tanto que las condiciones laborales ya no son lo que eran, a la pérdida de muchos de los derechos que los trabajadores habíamos ido adquiriendo a lo largo de los años, se suma la precariedad de los contratos, contratos que son de duración irrisoria (es que hay contratos por horas, que es algo ya deprimente, porque me dirás tú, ya no son trabajos de 40 horas semanales, son de 3 horas en toda la semana, y búscate la vida después de ese horario, sácate las castañas del fuego y alimenta tú a una familia), y contratos mal pagados, se ha bajado el sueldo de forma alarmante. Efectivamente, hay poquito empleo creado, y tan nauseabundo, que en ocasiones dan ganas de romper el sistema y mandar a los que te contratan a tomar por culo, claro que, al final, nos conformamos siempre con lo que nos dan, porque menos da una piedra. Sobre cuestiones de riesgos laborales y salud en el trabajo mejor no vamos a hablar, que el empresario todavía ve eso como algo de cierta-ficción.
 
Muchos dirán que la manifestación del día del trabajador no sirve para nada, de hecho muchos no van a ninguna, como si la cosa no fuese con ellos, como si con que se manifiesten algunos fuese suficiente. Por eso invito a que, desde vuestras ciudades acudáis a las manifestaciones de este día, para recordar una vez más que el capitalismo, las empresas, los empresarios, los beneficios, el consumo y demás variables que puedan afectar a la economía, no serían nada sin la clase trabajadora, ellos siguen siendo los demandantes de trabajo y de trabajadores, porque a día de hoy aún no he visto funcionar a una empresa sin capital humano.

jueves, 26 de julio de 2012

Querida Marta Sánchez, dos puntos

Querida Marta Sánchez:

El que te escribe es un joven funcionario. Tan solo llevo trabajando para el Estado tres años y medio. Me he animado a escribirte, para contestar a tu asunto zanjado sobre las disculpas que pides por tus nefastas palabras en el programa "Qué tiempo tan feliz" que presenta María Teresa Campos.

Cari, tampoco te canses haciendo portadas
Marta, como te decía, llevo poco tiempo trabajando para el Estado. Terminé mi licenciatura en economía y busqué trabajo como un loco, cuando todavía España iba bien, y ya por aquella época era casi imposible encontrar un trabajo. En aquella época habría aceptado unas prácticas no remuneradas, incluso para ello pedían experiencia. ¡Qué cosas! Decidí que la única forma de entrar al mercado laboral sería sacarme una oposición del estado, libre, sin depender de nadie más que de mi mismo, sin deber ningún favor a nadie. Al final lo conseguí, en una escala básica, pero a fin de cuentas un trabajo fijo con un salario justo y unas condiciones más o menos favorables, el precio que tenía que pagar sería tener que trabajar fuera de casa, a 600 kilómetros. Pronto me di cuenta de que esto de que España fuese bien era un poco un engaño, ya instalado tan lejos de mi casa el alquiler de la vivienda se llevaba gran parte de mi salario. Tenía un salario justo para salir adelante en la capital.

Y vino la crisis, y una bajada del salario, un aumento del IRPF, y una subida del IVA con un alquiler de vivienda que no había bajado. Tenía un trabajo fijo y una situación muy precaria. Y hubo un cambio de gobierno, y una nueva subida de IRPF, otro aumento del IVA, una eliminación de una paga extraordinaria de unas pagas extraordinarias ya de por si muy reducidas, y una serie de condiciones leoninas de control, supuestamente para que los funcionarios nos solidarizásemos con la sociedad y arrimar el hombro para salir de la crisis. Marta, mi querida Marta, si un día tengo la gripe, me pueden pagar entre el 0% o el 50% del día, teniendo en cuenta el salario de un joven funcionario que apenas es mileurista, sumado a todo lo anterior puedo encontrarme con un problema. Claro, la crisis se arregla trabajando, y como bien dices, sin joder al prójimo. No he faltado ningún día por enfermedad a mi trabajo, y espero no tener fiebre un día, porque a lo mejor significa pasarme el resto del mes comiendo bocadillos, y todo sea por arrimar el hombro.

Marta, cari, si fueses un poco más solidaria, o si pensases un poco más, te darías cuenta de que es más sencillo esperarse 15 minutos en un atasco por una protesta de funcionarios que insultarlos y atropellarlos, que consentir que el Gobierno nos ningunee, que una paga extraordinaria bien podríamos invertirla en comprar un disco tuyo, en una comida en un restaurante algún día, en un pequeño viaje y ayudar a mantener el turismo, o los que no tenemos un salario muy digno, simplemente un dinero para pagarnos un autobús que nos lleve a Galicia aunque tarde siete horas y media, con tal de ver a nuestra familia. Si es que no hay como ser rubia para no pensar en esas cosas, claro que tú, rubia rubia, tampoco eres.

Pero efectivamente, si tengo que darte la razón en algo es en que hay que trabajar más para salir de la crisis, que no me lo pidan a mi, que trabajo 40 horas semanales. Preguntemos a tu chico, por citar algún ejemplo así rápido, cogido al azar, Hugo Castejón, que también fue cogido al azar para su cargo, un puesto de asesor al que ha llegado por afinidades políticas, dónde cobra un pastón, va a trabajar cuando quiere, le dan a elegir despacho, se lo reforman al gusto y se lo vuelven a reformar también al gusto, donde lo echan y lo vuelven a coger para cobrar todavía más, si, y para cobrar con el dinero de todos en un año, una cantidad que yo no veré ni en 4 años. Menos mal, rubia, que estás del lado de los funcionarios, menos mal que reconoces que tu padre ha sido durante treinta años funcionario, claro, sabes de lo que hablas, conoces el percal, lo que pasa es que no todos los funcionarios somos iguales, ni todos nuestros salarios iguales. Yo no sé si tu padre vivía bien como funcionario, desde luego yo con este salario de mierda estoy planteándome pedir una excedencia y volver a mi pueblo, aunque sea a trabajar de camarero, me saldrá más a cuenta. Si no es por falta de ganas de trabajar, bien lo sabes tú, es por tener una dignidad, te lo dice un funcionario de carrera, un administrativo, pero te lo podía haber dicho un bombero, un médico, un ats, un policía, un barrendero, un enterrador, un juez, un ordenanza, un cartero incluso, un abogado del estado o un maestro, gente que trabaja, aunque a ti no te lo parezca y sin la cual el país no podría salir adelante

Querida Marta, me parece muy bien que te disculpes por tus palabras, que no por tus hechos, y que nos vuelvas a tomar por tontos y tergiversadores, por malinterprestar tus palabras, que seguramente solo te ha faltado decir aquello de "sacadas fuera de contexto". Marta, cuando dices "la manera de salir adelante no es jodiendo al prójimo, sino trabajando", solo quieres decir una cosa, que te toca las pelotas que te corten el tráfico por una exigencia justa y que los funcionarios somos unos vagos. Un poquito de por favor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Día Internacional del Trabajador

Cada primero de mayo se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Trabajador, conmemorando los incidentes ocurridos en Chicago a finales del S.XIX, cuando 200.000 trabajadores se pusieron en huelga solicitando la jornada laboral de 8 horas, huelga que derivó en unos graves disturbios en el parque de Haymarket al estallar un artefacto que produjo la muerte de un policía y varios heridos. Como respuesta a este acto, la policía se empleó disparando a los manifestantes sin que se llegase a conocer el número de muertos y heridos. Como consecuencia de estos disturbios, se condenó a la horca a cinco trabajadores y prisión para tres más. Antes de que finalizase aquel mes de mayo de ese mismo año, se conseguía la jornada laboral de 8 horas, y tal fue el éxito de esta jornada que la patronal adoptó este horario de forma masiva. 

La conmemoración de estos hechos ha llevado a más de medio mundo a adoptar este día como referencia del movimiento obrero, al punto que, setenta años después, el papa Pío XII, fijó para este día la celebración de San José Obrero, con la excepción de paises como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda o Australia donde se celebra algo similar, en fechas distintas.

Historia aparte, estamos en 2011, en España, el lema de cualquielr manifestación este año debe relacionarse con lo que más preocupa a los españoles desde hace unos años, el paro, que ha alcanzado cifras record, rondando ya casi el 21% de la población activa. Pese a comenzar con datos positivos, la lenta recuperación económica (que me lo ha dicho mi jefe, que controla mucho de esto), esta no será palpable hasta que estas cifras de desempleo no se reduzcan, pues es verdaderamente inasumible para el pais. Aunque no a cualquier precio, el trabajador debe dejar de ser el activo más débil de las empresas, siempre utilizado según los intereses de la patronal, siempre ajenos a cualquier decisión importante en esta economía donde los que realmente gobiernan son los cuatro bancos más importantes del país. No ocurre esto solamente en España, Europa, y medio mundo están bajo el yugo de la banca. El trabajador no ha comenzado esta crisis, y sin embargo es quien la está soportando, los beneficiados, siempre los mismos.

El Gobierno de España, aprovechando este primero de marzo, en un nuevo intento de reactivar la economía, disminuir las cifras del desempleo, y aumentar las cuotas de la Seguridad Social, aprobará un decreto ley por el cual pretende reducir el empleo sumergido en nuestro pais, que supone un 8% del PIB, en lo que yo daría en llamar actividad laboral de república bananera. Trabajadores sin derechos, que no cotizan, y beneficios para éstos y sobre todo para los empresarios que los "contratan". Este decreto-ley promoverá un período de gracia para que los empresarios hagan legales a sus trabajadores, período por el cual se hará la vista gorda a actuaciones del pasado, sin condonar la deuda con la seguridad social, pero que tras su finalización endurecerá las inspecciones de trabajo y las sanciones a aquellas empresas que tengan asalariados no contratados. Yo espero que este decreto-ley sea exitoso, y sobre todo, conciencie a trabajadores y empresarios del camino hacia la legalidad. Aunque sea solo un pequeño grano de arena.

En toda España habrán manifestaciones que hoy recorran las principales vías de nuestras ciudades. Las de los sindicatos mayoritarios llevan el lema "Empleo con derechos. Contra los recortes sociales".