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sábado, 3 de mayo de 2014

Chulazos Temáticos. Trabajo (I)

Tenéis que perdonar mi falta de rigor a la hora de hacer el post de hoy. Tenía previsto hacer otro tipo de chulazos temáticos, sin embargo, la fecha en la que ha caído este fin de semana tan largo y con ese festivo internacional ahí en el medio, obligaba a hacer un post de trabajadores, esos que en España escasean, y no porque no haya personas dispuestas a trabajar, más que nada porque lo que no hay son trabajos, y sin embargo, hoy vamos a homenajear aquí a los trabajadores, ya sabéis, elegid qué profesión queréis tener, así como yo os las presento:
 
Podéis ser los clásicos albañiles
El clásico mecánico

 
Podéis ser paracaidístas
Repartidor, un clásico bien apreciado
   
O intentar sacar la oposición de bombero


Operario de fábrica, con planchas de hierro
El mecánico, versión cambianeumáticos



O mecánico en un taller más grande
Podéis tomaros un descanso en mitad del trabajo
O ser vigilantes de la playa
Jardinero, un trabajo siempre necesario
Farero, un trabajo en extinción

Cuidador de caballos, para susurrarles

Y ahora sí, dejo la misma foto que tenía prevista la semana pasada, para anunciar los chulazos temáticos de la próxima semana. Así que no os quejéis, que os he dejado una semana más de margen para que adivinéis. ¿Ya lo tenéis más claro?
 

jueves, 1 de mayo de 2014

Día Internacional del Trabajador 2014

Tras conocerse los últimos datos de la EPA (Encuesta de Población Activa), podemos hacernos una idea de los derroteros de la reforma laboral emprendida hace dos años por el gobierno de Rajoy. La ministra de empleo Fátima Báñez, aquella que es incapaz de emplear un estilista, o un peluquero, o un maquillador, o tan siquiera alguien que le haga la cera al bigote, lleva saliendo a dar los resultados del paro en los últimos meses, desde que las cifras son positivas, para llenarse la boca con cifras escogidas para venir a dar ese mensaje genial que el gobierno tiene de que la recuperación ya está aquí, y que los españoles podemos estar tranquilos.
 
Efectivamente, las últimas cifras del paro no son malas. Concretamente, las del último trimestre han arrojado un resultado positivo, no el esperado, pero positivo, por muy poquito, pero muestran una tendencia que al menos no es destructiva. Eso si no nos fijamos en la letra pequeña, que aquí sí pueden saltar todo tipo de alarmas que demuestran que no es oro todo lo que reluce y que las cifras del paro están siendo más maquilladas que Carmen de Mairena una nochevieja.
 
Pero la EPA ha revelado que el número de parados ha caído, aunque la población activa también ha bajado, lo que nos hace pensar que muchos de los que la encuesta consideraba parados han sido pasados a otra lista, a la de inactivos, lo que se traduce en pensionistas, o inactivos que no buscan directamente trabajo. Un rollo patatero sobre el que no me quiero extender en un día como el de hoy, que es festivo y se celebra el día internacional del trabajador.
 
Este año, en Madrid han elegido como lema para la manifestación que "Sin empleo de calidad no hay recuperación". Y no les falta razón, así os lo digo. La recuperación está siendo un poco ficticia, y tanto que las condiciones laborales ya no son lo que eran, a la pérdida de muchos de los derechos que los trabajadores habíamos ido adquiriendo a lo largo de los años, se suma la precariedad de los contratos, contratos que son de duración irrisoria (es que hay contratos por horas, que es algo ya deprimente, porque me dirás tú, ya no son trabajos de 40 horas semanales, son de 3 horas en toda la semana, y búscate la vida después de ese horario, sácate las castañas del fuego y alimenta tú a una familia), y contratos mal pagados, se ha bajado el sueldo de forma alarmante. Efectivamente, hay poquito empleo creado, y tan nauseabundo, que en ocasiones dan ganas de romper el sistema y mandar a los que te contratan a tomar por culo, claro que, al final, nos conformamos siempre con lo que nos dan, porque menos da una piedra. Sobre cuestiones de riesgos laborales y salud en el trabajo mejor no vamos a hablar, que el empresario todavía ve eso como algo de cierta-ficción.
 
Muchos dirán que la manifestación del día del trabajador no sirve para nada, de hecho muchos no van a ninguna, como si la cosa no fuese con ellos, como si con que se manifiesten algunos fuese suficiente. Por eso invito a que, desde vuestras ciudades acudáis a las manifestaciones de este día, para recordar una vez más que el capitalismo, las empresas, los empresarios, los beneficios, el consumo y demás variables que puedan afectar a la economía, no serían nada sin la clase trabajadora, ellos siguen siendo los demandantes de trabajo y de trabajadores, porque a día de hoy aún no he visto funcionar a una empresa sin capital humano.

viernes, 21 de febrero de 2014

Charla Seria Con Mi Jefe

Y ha llegado un momento importante en mi carrera laboral, la charla seria que todo empleado tiene con su jefe. Os pensaréis que me ha echado una bronca del copón por cualquier cosa, pero nada que ver, seguimos llevándonos bien, yo haciendo lo mejor que puedo mi trabajo sin criticar al jefe, y él haciendo lo que puede sin ponerme a caer de un burro, un respeto mutuo que siempre se agradece. La conversación ha sido más trascendental, en serio os lo digo.

Cruising en baños públicosComenzamos hablando de los rumores que apuntaban a que cierto cargo del Partido Popular, que puede que sea incluso presidente del gobierno, fuese homosexual, vamos, que al menos yo le comenté que de eso se hablaba por ahí, y que incluso le llamaban la trotona de Pontevedra, y no me preguntéis por qué, que yo tanta información no manejo. Y minutos después, salió del despacho y me hizo una pregunta que me hizo no sé si palidecer, pero al menos poner cara de póquer. ¿Sabías que en estaciones de autobuses o trenes  y centros comerciales, en los baños hay hombres que buscan a otros hombres?

La pregunta ya os lo digo, no era retórica, ni venía con ironías de ningún tipo, se trataba de una pregunta para dar una explicación después, que me la dió. ¿Sabías que en estaciones de autobuses o trenes y centros comerciales, en los baños hay hombres que buscan a otros hombres? Maricas que buscan a otros hombres, vamos. Explicó dando más detalles. Que en sitios, como la estación de Atocha, antes había hombres en la entrada de los baños públicos que esperaban la entrada de soldados que cogían los trenes en la estación para practicar con ellos sexo rápido en dichos baños. Mientras él hablaba yo en mi mente ya buscaba algo que contestarle que no me delatase, porque si lo sabía... claro que lo sabía. Y aunque jamás he tenido sexo en un sitio así, también tengo que decir que del tema estoy bastante enterado, por lo que me han contado, claro. Pues a punto estuve de contarle que, si se fijaba bien, en algunos sitios solía haber alguna cabina del retrete con un agujero estratégico y que si miraba por el mismo tendría un perfil perfecto de los urinarios, todo un avance tecnológico del espionaje hecho con un simple agujero. Claro que también pude contarle que, si se fija mejor, en cuánto se pone uno a miccionar, a los lados suele haber alguien, y ese alguien además de escanearte el rabo también se suele estar tocando, a modo de provocación. Le dije que si, que me constaba que habían sitios así, que ahora le llamaban cruising.

Él añadió que probablemente eso ya no estuviese de moda, con esto de internet seguramente los baños públicos ya no se utilizasen para eso. Ingenuo y hetero él, ignorante de estas cosas que nunca se pierden.Claro, ahora ya no hay gente buscando soldados, ni suelen ser sitios típicos de chaperos, pero que si se fija bien, suele haber gente merodeando los baños, y si no la hay bien es porque concretamente en esos servicios públicos no se hace nada o bien porque hay rondando la zona un guarda de seguridad. Seguí con mi cara de póker, claro, presumir de conocimientos en este campo de la sexualidad pública me expondría a un "¿Y tú cómo sabes tanto de eso?". Así que opté por decirle que seguramente no se utilizasen como antes, pero que seguía habiéndolos, que se fijase un poco. Y él me respondió con un "yo cuándo voy al baño no suelo fijarme en nada, en cualquier caso, en Atocha los han hecho de pago precisamente para evitar eso, por lo que no creo que ya nadie...".

Hablar de cancaneo con tu jefe, en hora de trabajo, tener que hacerte el tonto (como casi siempre), tiene  su puntillo, creedme, más cuándo tu jefe es un señor alto, con las manos grandes... y hasta ahí puedo leer.

jueves, 17 de octubre de 2013

Roña

Lo dice el diccionario claramente en su primera acepción roña: f. Porquería y suciedad pegada fuertemente. No he querido recurrir al diccionario en el momento en que ocurrió esta anécdota para no ser un prepotente ante la señora de la limpieza de los despachos de dónde trabajo, pero era para darle con el diccionario en los dientes, y si no con el diccionario con la fregona.

Podréis pensar que soy un señorito, pero a mi me pagan por hacer mi trabajo y no por dedicarme a limpiar la porquería de mi despacho, para ello se paga un servicio de limpieza. Habría arreglado este asunto cogiendo un paño húmedo y limpiando yo lo que quería que se limpiase, y fue por ello que dejé una nota grande, tamaño folio con letras en rojo y una flecha señalando una zona de mi mesa dónde había roña. Si, señores, roña, roña debajo justo de dónde trabajo yo con el ratón, roña acumulada a lo largo de los meses que me daba tremendo asco, que decía educadamente "Limpiar Aquí. Gracias ==>". Así fue como ofendí a la señora de la limpieza, supongo.

Esa misma tarde, cuándo llegué a trabajar me llevé la sorpresa, clips recogidos, gomas elásticas recogidas, notas también recogidas, todo "ordenado", el soporte para sellos movido, también la pantalla del ordenador, mi escáner, los lapiceros, mi botella de agua, mi calendario, mi teléfono. Y como no, la roña, la roña seguía allí. No tardé en poner todo en "mi orden" que para eso los funcionarios somos algo maniáticos, las cosas como son. Y ya me indigné. Busqué con qué limpiar aquella roña acumulada con el tiempo pero por desgracia no tengo material para ello. No hay ningún limpiador, ningún paño, nada, solo podía aspirar a un poco de papel higiénico mojado con un poco de agua. 

El algodón no engaña
Trabajé al día siguiente, con mis cosas ya "reordenadas". Y a última hora apareció por allí la limpiadora "para hablar con ese chiquito y preguntarle qué quería que le limpiase, porque yo todos los días limpio las mesas, los muebles, el suelo, todo, todo, no dejo nada sin limpiar". Puse mi cara más amable, la menos bicha y fui comprensivo con la señora en lo que pude, hasta que le dije "pues era para que limpiase justamente lo que señalaba la flecha, el resto daba igual, estaba bien, solo había que quitar la roña, y la roña sigue ahí, mire, mire". Mientras yo le pasaba la uña levantando una porquería de esas negras pegadas a la mesa. "uy, chico, eso no es roña, eso ayer estaba limpio". Sonreí, y le dije un simple "ya... pues habrá salido hoy entonces, como los hongos". Pero ella, no contenta con la crítica hecha en forma de folio en letras rojas llamativas añadió, "esto es de no usar una cosa de esas debajo del ratón, lo que tienes que hacer es usar una, que eso sale de la misma mesa, de rozar". Volví a sonreír por no estrangularla allí mismo, delante de mi jefe que curiosamente pasaba por detrás en silencio como para no ser visto.

Es la primera vez que me pasa que esté viendo la mierda y que me digan que no lo es. He vivido cosas en otro estilo, por ejemplo tener una relación inestable y que me vendan que es una relación estable por el hecho de llevar cierto tiempo, que los seguidores del Real Madrid ganen una liga y se crean que juegan bien al fútbol cuándo todavía a estas alturas no tienen un estilo claro de juego, o cosas similares, pero que haga la prueba del algodón y me la rebatan... en la vida. Yo no sé lo que entiende esta limpiadora por limpieza, tampoco se me ocurriría decirle a ella como tiene que hacer su trabajo, si utilizar este o el otro material o producto, el resultado debe ser el mismo, tener los despachos limpios, que ya nosotros hacemos un uso responsable de las instalaciones. Pues se ve que no, que ésta lejos de ser limpia también me dice a mi lo que tengo que hacer, y como tengo que coger mi ratón.

Señora, roña, es roña, en todas las partes dónde se hable el castellano, es porquería. Su sola presencia indica que su trabajo no lo hace bien, y más en un sitio tan visible, y tan sensible para los puños de mis camisas. ¡Hombre ya!

lunes, 7 de octubre de 2013

Sueño Erótico

Creo que algo está cambiando para mi. Se me está saliendo del cuerpo este agobio que tenía últimamente, sonrío mucho más, pongo más música en mi teléfono, y también follo más. No sé que más se puede pedir. Pero debe haber algo en mi subconsciente que todavía no funciona del todo bien. Otra vez un sueño de estos que creo que me están indicando algo, aunque no tengo muy claro el qué, porque así os lo voy a decir como si nada, he tenido un sueño erótico con mi compañera de trabajo.

Lo realmente extraño no es tener un sueño erótico. A fin de cuentas, sueños eróticos tengo de vez en cuándo, no con tanta asiduidad como me hubiera gustado, pero lo de que sea mi compañera de trabajo es lo que me ha sacado de mis casillas. Mi compañera de trabajo tiene ya una edad, próxima a los cincuenta años, aunque está muy bien para la edad que tiene. Ya me gustaría a mi conservarme así de bien, pero casi podría ser mi madre.

El caso es que el sueño fue extrañísimo. No sé dónde, ni por qué, pero me la encontré y decidimos ir al cine. Yo muchas ganas de ir al cine no tenía, y es algo ya más raro todavía, porque aún me lamento del tiempo perdido cada vez que he tenido ganas de ir al cine y alguien no ha querido acompañarme. En esta ocasión era yo el que no tenía ganas, pero ante su insistencia, decidí ir. El cine no era un cine normal, era un cine grande y vacío, con las clásicas butacas de terciopelo ese material que no sé cuál es, y en la parte trasera del cine había una especie de reservado un poco más apartado pero que permitía ver la película de igual forma. En la pantalla había un clásico del cine, y yo no recuerdo cuál era, pero se veía en blanco y negro. Quizá me haya influido algo el haberme puesto a ver escenas de Silvana Mangano moviendo las caderas al son del Negro Zumbón. Y allí que nos fuimos, yo inocentemente. Y ella insistentemente, y cariñosamente, que si el roce de una pierna, que si un brazo por aquí, por allí. que si un besito en la oreja, y al rato la tenía levantándose las faldas sobre mi regazo. Y hasta ahí puedo leer. Recuerdo todos los detalles, y también recuerdo un momento de cordura en el que le dije que era mejor parar, que éramos compañeros de trabajo, ella estaba casada y no estaba bien que tuviésemos nada entre nosotros, que mucho sentido no tenía. Y dicho y hecho. Ella insistió, claro, y es que yo en sueños soy irresistible. Pero me escaqueé, y no me preguntéis cómo, pero lo hice. A cambio, y ante las calenturas de mi compañera, decidí que lo suyo sería empaquetarle a alguien de su gusto. Y allí, entre las últimas butacas de la sala, un chico joven, con mi misma complexión, su barba, su pancita, y sus palomitas, se liaron, en aquella butaca dónde habíamos estado. No sé si ese chico era realmente yo, solo que ya vivía esa relación que yo ahora considero casi incestuosa desde la distancia. Por suerte, el despertador no tardó en sonar.

Claro, el conflicto lo tenía realmente cuándo me desperté. Porque ya no sabía con qué ojos iba a ver a mi compañera al entrar en el despacho. Entré, saludé sin apenas mirarla y me centré en la pantalla de mi ordenador. Pero pronto, su fragancia comenzó a llegar a dónde yo estaba sentado. Era tal cuál la recordaba en el sueño. Comencé a fliparme yo solo, ya os lo digo, y un nuevo punto de cordura en mi mente me hizo ponerme a mi tarea seriamente, olvidando prácticamente el sueño. 

Doctor, ¿qué me sucede?

martes, 3 de septiembre de 2013

Opositando

Y se me va el tiempo durante todo este tiempo con la maldita oposición. Desde que entré consideré que necesitaba un sueldo mayor para poder vivir tranquilo en Madrid, un salario el de los funcionarios de mi grupo que apenas llega para pasar el mes sin oportunidad de ahorrar, que requería de al menos dos años en mi puesto para poder acceder por promoción interna a un grupo superior. Han pasado más de dos años y estamos intentándolo.

Una de las cosas buenas de estar sin pareja, si uno no se despendola, es que se puede aprovechar el tiempo en aquellas cosas que ha ido dejando aparcadas por tener una relación. Sobre todo, estudiar. Estudiar una oposición requiere mucho tiempo, mucha dedicación y esfuerzo. Con D. se me iban las energías por todas partes, y no porque él me tuviese actividades complementarias para mi tiempo libre, más bien pocas, pero quieras o no, al igual que la masturbación, la oposición requiere eso, estar solo para poder hacerla y dejar que funcione la mente, aunque, bien pensado, en grupo también se puede....

Y bien, hace apenas unos días ha salido la convocatoria de esas plazas que tanto ansiaba. No son muchas ya os lo digo, y la esperanza de obtener una de ellas es pequeña, pero por pequeña que sea uno no puede cejar en su empeño e intentarlo, vale la pena, y más, teniendo en cuenta que, conocimientos que uno adquiere, no se van. Bueno, sí, se van, pero en su momento vuelven con cierta facilidad cuándo refrescas la mente. 

Lo que si está claro es que uno está oxidado. Está clarísimo. Dejar los estudios durante un tiempo hace que la vuelta al cole, este año nunca mejor dicho, sea de un durísimo esfuerzo. Esta vuelta a los estudios, sumada al tutum revolutum que tengo en la cabeza, algunos recuerdos de D., mis autoconvencimientos de que jamás había adoptado una decisión mejor, aunque se echan de menos muchísimos momentos buenos, el calor del verano que se va apagando, y la tensión general hacen que me esté costando. Y pese a ello he establecido ya mi plan de estudios mental que requiere estar todo el día y parte de la noche estudiando, parece sencillo. Tengo material para hacerlo, y ganas, muchas ganas, ganas de progresar y de ahorrar unos eurillos que me permitan cuánto antes cumplir ese objetivo de viaje que tengo en mente. París, porque, París bien vale una misa. Se necesitan cambios en mi vida, y estos cambios sé que solo vendrán a través de mi esfuerzo, porque si he confiado en alguien alguna vez en mi vida, ha sido en mi mismo, y buen resultado me he dado.

Finalmente, el plan de estudio tiene sus momentos de relajamiento, el momento del café, el descansito para atender el teléfono, la hora de ir a correr para esa gran operación "Carrozas Orgullo 2014" que requerirá una gran pérdida del mucho peso que he cogido este mes de agosto.

Chicos, no sé cuándo podré actualizar el blog, se me va el tiempo y todavía tengo que contaros las miles de cosas que han sucedido días atrás.

Bicos ricos

miércoles, 6 de febrero de 2013

Una corona

Es la primera vez que me ocurre, y creo que a mis compañeros de trabajo también y mira tú que ellos tienen ya una edad, considerando yo la mía, y sabiendo que soy el más joven y que la distancia entre yo y el siguiente es bastante grande. Pues es la primera vez que nos ocurre que nos fallezca un jefe y compañero.
 
Si es que dónde trabajamos estamos que no levantamos cabeza, no lo digo ya por estas cuestiones de los recortes, que, ante un fallecimiento son auténticas nimiedades, pero llevamos una racha de tres segundos jefes que se nos van, por unas causas u otras, yo creo que en el despacho de al lado hay alguna especie de maldición. Pero no quería centrar yo el post de hoy en esa supuesta maldición, cosa que sería más bien investigable por Iker Jiménez. Yo creo que es justo hacer un sentido homenaje a ese compañero que se ha ido tal y como ha venido, sin hacer mucho ruido, pero dejando entre los compañeros un pequeño hueco en el corazón.
 
Llegó a finales de abril, un señor mayor, con cara de cansado y problemas respiratorios, que fueron los que ayer lo llevaron a la tumba. Entró con muchas ganas de trabajar y de aprender, de volver a un trabajo que hacía muchísimos años que no ejercía. Yo, por los puestos en los que trabajo tenía muchísimo contacto con él, y cuándo no teníamos excesivo trabajo, no era de extrañar su visita, en busca de un poco de charla, charla que podía abarcar desde la situación política, cosa que, por su cargo y su edad conocía bastante bien, o bien asuntos personales. Le encantaba tirarme de la lengua, y yo en ocasiones hacía que no le escuchaba bien, para continuar con mi trabajo. Encontré en él, cuando la mayoría de compañeros estaban de vacaciones, un compañero perfecto para ir a las manifestaciones que los funcionarios hacíamos. ¡Un jefe pancartero! Y claro que me contó sus historias cuándo corría delante de los grises, aunque me admitió que también, la policía ahora estaba pegando con mucha más saña que antes. Tan pancartero era que me incitaba a que fuese a las manifestaciones. Poco estuvimos con él, seis o siete meses, y luego su salud empeoró por momentos, hasta su ingreso en el hospital y la fatídica noticia que ninguno nos esperábamos. Éramos consciente de su enfermedad crónica, de la posibilidad de que la baja lo apartase del trabajo pero jamás pensamos que lo apartase de esta forma, porque, por lo poco que lo he conocido, seguro que era de los que vendrían en ocasiones a hacer una visita.
 
Tras el impacto inicial de la noticia, los compañeros sugirieron que como compañeros que somos, deberíamos ponerle una corona de flores. Maldita idea. Yo, que soy el más pobre aquí ya les dije que un ramo bonito sale algo más barato que una corona y es incluso más bonito, para lo que todos considerábamos tirar el dinero pero una obligación con el que fue nuestro compañero. Pues hicimos una recaudación exprés, muy rápida, para pagar 260 euros por una mierda de corona, y así os lo digo. Pedazo negocio tienen montadas las floristerías y funerarias a costa de las coronas. No quiero parecer aquí un tacaño, pero yo la sensación de pena que me ha quedado por su pérdida es igual con o sin corona, y total, la familia ni se entera en momentos así, y más cuándo es una persona que conoce tanta gente y tendrá todo lleno de flores. Yo haría obligatorio el no aceptar duelo ni flores, pero eso es y algo personal.

En paz descanse.

PD.: Y si, que lo sepas, te has ido dejando pendiente una visita a esa Galicia que tanto te gustaba, y concretamente a mi pueblo.

miércoles, 2 de enero de 2013

Y todo por la crisi

Que no os penséis que estaba el blog abandonado, solamente unas vacaciones en las que he aprovechado para descansar, y para gastar poco, que no están los tiempos para gastos excesivos.
 
Sin embargo, uno de estos días de vacaciones aproveché para ir al cine, que una vez en la década no hace daño, y me llevé una grata sorpresa, y tan grata, claro que la sorpresa no fue por la película, que sí, que también estuvo bien, y quizá hablemos sobre ello en alguno de estos post de la semana. La sorpresa me la llevé recorriendo un centro comercial muy concurrido de una ciudad gallega, allí estaba él, uno de mis hombres platónicos, y no son pocos.
 
Yo no sé si en alguna ocasión he hablado sobre este hombre de mi vida pero si no es lo mismo, lo hago ahora. Un chico, joven, no llega a los treinta, moreno, muy moreno, bueno, mulato más bien, bajito y con un cuerpazo, claro, que si uno tiene platónicos no son estos cualesquiera, son siempre lo mejor. Allí estaba él detrás de una barra, con una visera con una M grande arqueada, el símbolo del McDonalds. Pero empecemos la historia desde el principio de los tiempos.
 
Pimpf, un conocido de la noche gallega, un reputadísimo, guapo y apuesto bloguero tuvo una llamada del cielo coincidiendo con él hace ya unos cuantos años en una discoteca. Te lo encuentras muchas noches, muchas veces con su mejor amigo, sospechas, descubres un fotolog, sospechas más, lo ves acompañado con una chica, te llevas una desilusión. Coincides en más locales, en el bar de tu mejor amiga, descubres que tienes amigos en común, pocos, lo conoces una noche de pasada y no dejas huella, claro, y te vuelves a desilusionar, pero sigues admirándolo. Ves su coche aparcado, te imaginas dónde vive, sabes dónde trabaja, te conviertes en un fans incondicional y compulsivo. Vuelves a coincidir en una discoteca, siempre se coloca dónde tú estás, te vuelves a ilusionar. Te lo imaginas en una playa casi desierta y desnudo, y lo ves, claro que con su novia, pero desnudo. Te vas a vivir a Madrid, y casi le pierdes la vista, casi lo olvidas entre D., Fabián y otras hierbas que se te pasan por la cabeza.
 
Y allí está él, en un trabajo totalmente distinto al que había desempeñado siempre, un trabajo en el puto McDonalds. Te ve, disimula, se ve incómodo detrás de la barra. Haces cola, te va a tocar él, sí, te va a atender y tú le vas a pedir a tu chico platónico un MacMenú, o lo que sea. La chica obesa que está a su lado, también con visera con una M atiende a unas chicas, también piden un menú de esos, todo primeras calidades, siempre, como reza su publicidad. Es tu turno, y cuando crees que él te va a atender con una sonrisa de oreja a oreja (aunque es muy serio), va y la chica obesa te pregunta qué quieres. Tu gozo en un pozo nuevamente. Pero ahora ya sábes algo más, dónde trabaja, qué se ha quedado sin trabajo y que está allí, en un sitio dónde no se siente cómodo expuesto a fans fatales como yo.
 
Y claro, llegas a casa, con la ilusión de haber visto esos ojos vidriosos y buscas referencias. Ahí está tu amigo gay que ha trabajado en esa cadena. Se lo describes brevemente y al momento te contesta "sí, lo conozco, está muy bueno aunque no es mi tipo, ni tú el suyo, es hetero". Se crea un silencio mientras preparo mi respuesta del tipo "´qué pena, porque está para comérselo entero" y él antes de que digas nada te responde, quizá consciente de que eres un superfans "Bueno, hetero hetero, no lo sé, aunque tenga novia, ya se sabe". Vuelves a ilusionarte.

martes, 13 de noviembre de 2012

El Colmo del Cinismo

Mirad que no quería yo empezar la semana con un tema político, y tengo muchos en la cartera que terminarán saliendo a lo largo de estos días. He vuelto de Galicia con cierta madurez política que no personal, y con análisis de muchas de las situaciones que atraviesa España, su política, su economía y sociedad. Claro, también he vuelto más socialista que hace unos días, por si se me había olvidado.
 
Y resultó ser una de las noticias del fin de semana en España el anuncio de la compañía aérea Iberia del despido de 4.500 trabajadores. Dada la importancia de la compañía en el transporte aéreo español, dado el momento de aumento desenfrenado del desempleo y dadas las fechas que se aproximan de navidades, en un sector tan clave e importante en estos días, no le ha quedado a la ministra Báñez que llamar a su peluquero para que le alisase el pelo y salir a hacer unas declaraciones.
 
Cuando digo que esto es el colmo del cinismo, puede ser que me esté refiriendo a aquella escuela filosófica de los cínicos que irrumpieron en el siglo IV a.c. y cuyos conocimientos llegan a nuestros días heredados y modificados. Así, la ministra Báñez, ministra de trabajo, o de empleo o de lo que sea ha dicho "por eso pido a Iberia y a los sindicatos y los representantes de los trabajadores de Iberia que utilicen la flexibilidad para evitar despidos, que siempre son una tragedia personal y familiar , pero que sobre todo, tiene implicaciones sociales para toda la sociedad española". Fátima Báñez después de un alisado de cabello dixit.
 
¿Hola? ¿Es alguna clase de tomadura de pelo? ¿Sabe la ministra que jamás ha ostentado un empleo en una empresa privada lo que es un despido? Vayamos por partes para dilucidar de dónde vienen estas aguas y que lodos se producen, que no son pocos. Zapatero en su día aprueba una reforma laboral que iba encaminada a lo que meses después fue la reforma laboral de Rajoy, claro que esta última mucho más endurecida, que desprotegía muchísimo más a los trabajadores dejándolos desnudos con una mano delante y otra detrás, no solo por el abaratamiento del despido, haciéndolo casi libre, si no por la indefensión del trabajador para cualquier posible reclamación. Hecha la reforma que todos presuponíamos terminaría echando a más gente a la calle que ayudando a mantener puestos de trabajo, y que como dijimos todos desde la izquierda ahondaría todavía más si cabe en la crisis, ahora la ministra Báñez pide flexibilidad. Pero tiene la tremenda jeta de incluir a sindicatos y representantes de trabajadores. ¿Qué tipo de cachondeo es este? ¿Quién tiene que ser flexible, los trabajadores, los sindicatos? ¿Deben estos dejarse vapulear al gusto de la British Airways mayor beneficiada de estos despidos? ¿Tienen que tragar los trabajadores con la mala gestión de la empresa? ¿Está la ministra pidiendo a los sindicatos que no se movilicen? ¿Nos toma directamente por gilipollas? Ministra Báñez, usted ha puesto en bandeja una reforma laboral que permite echar a la gente a la calle y que a la empresa apenas le cueste nada hacerlo. Ha puesto los medios, no puede pedir ahora flexibilidad a la hora de aplicarla, y la empresa, que tonta no es no dejará escapar una oportunidad de oro de deshacerse de aquellos trabajadores que a la British no le interesen. No pida flexibilidad ante su norma, retírela, reconozca que esta reforma no ha hecho más que dañar a los trabajadores en España, que ha ayudado a las empresas a bajar los brazos en lugar de darles la seguridad de que podrían salir adelante, que en estos días, probablemente estemos llegando ya al 25% de desempleo, cifra jamás vista ni en España ni creo, en ningún otro país de la Comunidad Europea, que proteger al capital humano es proteger a la parte más importante y preciada de una empresa, que no se puede resetear mucho más a los trabajadores y que tal y como está el país, medidas como esta reforma ponen en una situación si cabe, todavía más precaria.
 
Yo no sé la ministra Báñez pero a mi me parece que esta señora se está cachondeando de nosotros, en primer lugar porque dudo mucho que conozca el contenido de la reforma laboral y en segundo lugar, porque no puedes dar los instrumentos y después pedir que no los utilicen, no se puede poner delante de un niño una bolsa de chucherías y después pedirle que solo cojan un chupachups. ¿Queda claro?

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mi Bull

He encontrado al sustituto perfecto para mi novio imaginario Fabián, para el real D., para el desaparecido Minoviescu, para Angelines, para Billy, y para cualquier ilusión óptica que pudiera tener en una larga temporada de tiempo. Se trata de mi Bull, mi torete. Y es que a rey muerto, rey puesto, ya lo dice el sabio refranero español.

Yo en mi trabajo no dejo de sorprenderme día a día, bien sea por esas medidas que el gobierno aplica contra los derechos de los funcionarios o bien por la posibilidad que hay de que vuelvan a enviarme a mi Bull para que me haga un trabajillo. Ya hablé de él en cierta ocasión, creo haber dicho de él que era fuerte, alto, guapo, ojos azules, muy bien vestido, amable, un trabajador incombustible, una blanca sonrisa de oreja a oreja, y la verdad, ahora mismo ya no sé en qué mentí, pero es perfecto para mi, cumple los requisitos, moreno, bajito, fuerte que no obeso ni cachas, de complexión directamente fuerte como los toros, joven, preparado, un peinado moderno y una preciosa sonrisa cada mañana y una voz, ¡ains! ¡Una voz!
Y así sucedió la semana pasada. Perdonad que no os lo haya contado antes, tenía que asimilarlo, disfrutarlo en silencio cual sufre unas hemorroides, siempre en silencio. Por fin una avería gorda, una de esas que alguien tan especializado y preparado como yo es imposible que resuelva quedándome la única opción posible, llamar a los del centro directivo comentarles el problema y ellos decidir que me tienen que enviar un técnico. Cuando me dijeron que me enviarían un técnico, yo comencé a frotarme las manos, pensaba ya en Mi Bull. Y luego me serené otra vez, pensé en la patada que sería que me asignasen otro técnico, el que estuviera disponible, uno al azar, alguien que no fuese Mi Bull. Me contuve y me centré en mi trabajo. En la pantalla de mi ordenador aparecía el toro de Osborne, un toro de Kukuxumuxu, los toros de Guisando, la canción de El Fary de "El Torito", una noticia de los Chicago Bulls. Suena el teléfono, un número desconocido.
- ¿Es Pimpf? - dice una peculiar voz al otro lado del hilo telefónico, una voz que sin lugar a dudas me tranquilizó del todo, era la voz de Mi Bull, mencionándome. Tenía que serenarme mucho más.
- Si, soy yo, ¿tú eres? - pregunté para ganar tiempo.
- Alberto, el técnico informático.
- Dios existe - respondí respirando aliviado para el cuello de mi camisa.
- ¿Perdón? - contestó confundido - te llamaba por la avería que tenéis, en breve me paso por ahí, ¿cuándo te viene bien? ¿Dentro de una hora?
Le contesté que si. ¿Una hora? Pero por Dios, y yo sin ducharme desde la noche, sin arreglarme las cejas, sin hacerme la cera, con esta ropa. Maaaaadre, qué nervios ¿me preferirá con camisa o camiseta? ¿zapatillas o zapatos? ¿barba o afeitado? ¿Se fijará en mi? Porque esa es otra de las posibilidades, que sea tan sumamente profesional que ni siquiera me mire a la cara. Y pasó una hora, y no llegaba, pasó media hora más, y tampoco. Casi al cabo de dos horas aparece. Respiré aliviado al verlo tan guapo. ¿He dicho ya en este post que es muy mono? No llega a los niveles de Minoviescu, tampoco nos engañemos. Se puso manos a la obra, mientras, me senté en una silla delante de él, en un despacho, separados por la mesa viendo como trabajaba, sus manos, su agilidad en los movimientos, su seguridad y mis fantasías eróticas, claro. Fue el momento para hacerle un pequeño robado con el teléfono que guardaré para mi más estricta intimidad.
Y si, las próximas vacaciones que haga, serán a una ciudad de Zamora, Toro, para más señas.

viernes, 21 de septiembre de 2012

¡Vienen a por Pimpf!

Yo sabía que esto no tardaría en ocurrir. Tarde o temprano este tipo de cosas ocurren en países poco maduros políticamente. El blog Pimpfiadas está en el punto de mira, y yo ya no tengo muy claro si yo también lo estoy, por si acaso, desconfío de todo que vaya usted a saber si en cualquier esquina te puede caer algo de uranio empobrecido, o enriquecido, que tampoco está bien eso de alterar el número de iones de los elementos químicos.
Y creo que todo es fruto de mi post entrañable sobre la despedida de la primera línea de política de nuestra ínclita Esperanza Aguirre, otrora presidenta de la Comunidad de Madrid y también jefa de la T.I.A., esa agencia de espionaje para con sus compañeros de partido, y rivales políticos. Pues estos juegos de intrigas palaciegas creo que no se han ido de la primera línea. Primero fue la censura en el trabajo de la página de youtube, y todo lo que ésta pueda contener. Qué diréis vosotros que para qué un funcionario trabajando quiere ver vídeos de youtube. Hombre, vale, aceptamos que la medida, aunque jode puede ser beneficiosa para la humanidad, oiga, aunque pudiésemos poner un poco de música para endulzar las jornadas de trabajo. Aceptamos censura en youtube como animal acuático. Aunque esto impida que tenga los vídeos de los viernes preparados como hacía antes, ya me requiere un engorro tener que copiar el enlace en un borrador del post que se publicará días después.

El auténtico problema ha llegado horas después del post de Esperanza Aguirre, como os contaba. Blogger ha eliminado, definitivamente su interfaz antigua, aquella a la que todos estábamos acostumbrados. Si, la nueva es más funcional, más bonita, más complicada y todo lo que queráis, pero no me funciona en esta mierda de navegador que tengo instalado en el trabajo. Si, ya sé también que mis queridos blogueros sois muy inteligentes y lo primero que se os ha venido a la mente es que me instale una nueva versión del navegador, o que instale un navegador nuevo. Pues no puedo, que lo sepáis, no tenemos la libertad de instalar los programas que nos de la gana, tenemos una lista de programas que podemos utilizar si los necesitamos, solicitándoselo a nuestro jefe para que se lo solicite a un superior suyo de un departamento de informática y justificando la necesidad de utilización del mismo. Parece sencillo, pero solo os puedo decir que utilizamos una versión bastante antigua tanto de Windows, como del Internet Explorer.

Descartada cualquier iniciativa inteligente, solo quedan dos opciones, o cerrar el blog por falta de tiempo libre para hacer mis post geniales, o bien, seguir escribiendo desde aquí utilizando enrevesadas argucias informáticas. El plan es inicialmente sencillo, se escribe un post en un archivo Word que se guarda como “Página Web Filtrada”, automáticamente aparece un archivo del Internet Explorer en el escritorio. Dicho archivo debe abrirse, ver su código fuente, limpiarlo un poco de elementos sobrantes, copiar, abrir el editor html de Blogger, pegarlo, comprobar que todo ha ido bien, buscar un hueco para subir la foto y publicar. ¿Sencillo verdad?

Pues bien, estas pérdidas de tiempo totalmente innecesarias de lo que se podría hacer en un simple paso que no me llevaría más de 15 minutos, post incluido, puede convertirse en una engorrosa tarea que dura más de una hora y no está el horno como para perder energías en un blog que cada vez lee menos gente, que cada vez comenta menos gente y que cada vez tiene temas menos interesantes que contar. ¿No? Bueno, yo mientras seguiré con este método totalmente engorroso, hasta que el cuerpo aguante y todo por estas conjuras de la caverna mediática para que no pueda dar mi inocente y libre opinión.

Bicos Ricos

domingo, 16 de septiembre de 2012

El merecido ascenso

Llegó, por fin, mi más que merecido ascenso. Después de haber trabajado para la administración durante casi cuatro años, y en plena crisis, tras los disgustos de la reducción del salario, subida del IRPF y la supresión de nuestra paga extraordinaria del mes de diciembre, por fin una buena noticia. Un miniascenso.

Que conste que este ascenso es por razones del servicio, como se dice aquí. La disminución de personal, por la jubilación de muchos de mis compañeros hizo que la carga de trabajo aumentase considerablemente y que puestos esenciales quedasen sin cubrir. Una de las únicas formas de arreglar este desaguisado que la crisis ha hecho es reorganizar los efectivos. Y efectivamente, a mi me han reorganizado pero bien, y he pasado de asumir ninguna tarea, a asumir las tareas de cuatro puestos de trabajo, y hasta ahora por el módico precio de cero euros. Un aumento de trabajo injustificado que no tenía ninguna compensación. Mi jefe se puso pronto manos a la obra, intentar recolocarme en un puesto mucho mejor, que le cubría a él ciertas tareas vitales y a mi me supondrían la tranquilidad de estar haciendo una labor por un salario más digno.

Pero topamos de nuevo con la crisi, oiga, y es que no nos libramos de ella. El intento de mi jefe por darme una salida más o menos digna topó con la propia administración. Hubo que intentar otras filigranas. Le confirmaron por teléfono que habría ascenso, no el esperado, pero que algo habría. Y hasta esta semana he estado esperando por el más que merecido ascenso. Una subida de nivel y una pequeña subida en uno de mis complementos, el mismo nombre del puesto y una diferencia salarial que todavía no he calculado, pero que me dará para cubrir el aumento de la subida del IVA en las chuches de los niños.

Tal y como está la cosa. Tal y como se está poniendo de complicada, me he planteado en más de una ocasión, si no me sería más práctico cogerme una excedencia e irme un tiempo a Galicia, a mi casa, y trabajar en lo que salga. Y es que yo, antes de venirme a Madrid ganaba mucho más de lo que gano ahora. Desde que he venido a la capital no he hecho más que perder dinero. Esta es la realidad que muchos de los españoles desconocen acerca de los funcionarios. Que vivimos ahogados con salarios por debajo de los 1.000 euros y que apenas nos da para pasar el mes. Cuando desde Moncloa anuncian un recorte en los salarios de los funcionarios, la gente se congratula con el gobierno de turno, y es que los funcionarios vivimos como marqueses, o como dice una amiga mía, la gente os ve como privilegiados con un trabajo fijo, y por algo será. Si, será porque la gente es incapaz de ver más allá de lo que hay que ver. Mientras mis amigos trabajaban y vivían como reyes, yo era un pobre estudiante que no tenía un euro para irme de cena con ellos. Hice mis exámenes, que los podría haber hecho cualquiera, los aprobé y me gané a pulso un puesto que ahora defiendo con uñas y dientes. Pero esto son ya consideraciones que rozan lo político y la vida privada, y vosotros si sabéis algo es que a mi no me gusta hablar ni de mi vida privada ni de política en este blog.

Bicos Ricos

PD.: Y vosotros os preguntaréis ¿pero qué hay que hacer para que te den un ascenso? Currárselo caris, el secreto no os lo voy a decir.

viernes, 27 de julio de 2012

El competidor de Fabián

Se acercan las vacaciones, y hasta hoy estaba deseando que llegasen, en mente, una semana en Galicia con D. y unos días en Avilés con mis suegros imaginarios, disfrutando de Fabián y la naturaleza de Asturias. El caso es que hoy en el trabajo me he enamorado, una vez más, y en esta ocasión de un técnico de impresoras, y a lo mejor me apetece cada vez menos irme de vacaciones.

Si ya sabía yo que lo de esa especie de ascenso que he conseguido en mi trabajo -que no es que mejore mucho la situación con los recortes-  traería algo bueno, y tan bueno. Estar ahora rodeado de ordenadores, programas informáticos, switchs (o como se escriban), cables, impresoras, toners, e impresoras ¿he dicho ya impresoras? Pues he aquí la suerte, el destino, o la conjunción de astros que han querido que una de las impresoras se estropease -y esto tampoco tiene nada que ver con los recortes-, así que he tenido que pedir que viniese un técnico a ver que le pasaba al dichoso aparato. ¡Oh, sorpresa! Ayer quedaba con el chico este para que pasase por mi despacho a primera hora de la mañana, y hoy, antes de las nueve ya estaban llamando a la puerta. Se abre, tímida, pregunta por mi nombre, le digo que soy yo y me quedo con cara de alelado, la sonrisa de oreja a oreja y esa cara de ilusión ante el mayor logro visual que han tenido mis ojos en el trabajo jamás.

Un chico joven, de mediana estatura, unas zapatillas muy modernas y su uniforme de técnico, aunque yo creo que me lo imaginaba con una caja de herramientas sobre el hombro, para nada, no traía ni maletín, pero dejad que la mente viaje. Él, moreno, fuerte, con unos brazos capaces de sostenerme sin el mayor de los problemas, unas manos preciosas de esas que te imaginas recorriéndote la espalda en un masaje mientras te echa crema en una isla desierta, o en una isla con gente, una panda de maricas envidiosas y señoras con ganas de levantártelo a la mínima de cambio. 

Despierto de mi estado de sueños metafísicos, o físicos y le digo que si, que Pimpf soy yo, y añado "soy el hombre que buscas". Entonces él me contesta "por fin te he encontrado", me pone una mano en la barbilla y me da un beso de enamorado de película, mientras nos revolcamos por el suelo del despacho. Vale, lo admito, seguía soñando. Y le contesté con un "si, soy yo, y esta es la impresora que está averiada". Le echa un visual rápido, hacemos un par de pruebas y en menos de 5 minutos, la incidencia resuelta. Cachis la mar, y yo que lo habría retenido allí toda la mañana. "Y esta impresora suelta polvillo, y esta otra tiene el cable que le falla, y a esta se le va la imagen de la pantalla táctil." Toda la mañana que lo habría tenido conmigo. Pero se despidió zanjando la cuestión que teníamos pendiente. Añadió al irse "Entonces, ¿la próxima vez que haya algún problema tengo que preguntar por ti?", y yo, que empezaba a despertar solo pude decirle "aquí estaré esperándote cuando te necesite". Pops, ayudanops. Estoy deseando que sea el próximo lunes e ir a trabajar y además, sé con certeza que habrá algún otro problema con la impresora.

martes, 22 de mayo de 2012

Una despedida

Lo de hoy es una sensación de lo más extraña. Hoy tenemos una fiesta de despedida en el trabajo, se nos jubila otro compañero más, y llevamos ya en menos de un año cuatro jubilaciones, ningún repuesto, cosas de la crisis. Pero el que se va hoy no es uno cualquiera, se va el informático, el administrador de red un puesto clave que necesita reemplazo.

Realmente no se va hoy, se va el viernes, hoy le hacemos la fiesta. La hemos adelantando temiéndonos que si la hiciésemos el viernes, muchos de sus compañeros aprovecharían la fiesta para irse antes a sus casas. Y se va un compañero al que le he cogido mucho cariño en muy poco tiempo, alguien que me dijo en su día, y lo ha repetido hasta el día de hoy "tú serás mi heredero". Efectivamente, yo seré su heredero. A partir del lunes probablemente me convierta en el nuevo administrador de red, lo que supone una mejora salarial importante para mi maltrecha economía, más trabajo, más responsabilidad y un nuevo puesto que tengo que aprender todavía. Colocarme a mi como administrador de red era la solución más sencilla, la otra hubiera sido traer a algún otro de otro centro, y teniendo en cuenta que no entra nadie nuevo en la administración, mejor no dejar a nadie sin un informático y mejor recolocar bien las pocas piezas que hay, además, si alguien entiende de ordenadores e informática en general en el sitio dónde trabajo, ese soy yo. Vamos, que siempre soy el que más entiende.

Como decía, se le coge cariño muy pronto a este compañero, que ayer envió un correo electrónico a todos los compañeros dónde a muchos casi se nos caen las lágrimas, un correo cariñoso de agradecimiento por sus 25 años trabajando aquí. Mi compañera al leerlo tuvo que parar, coger aire y continuar con la lectura, yo siempre he sido más duro, me ha emocionado pero he pensado en mi futuro, su jubilación es precisamente ese salto cualitativo y cuantitativo que tanto necesito en un momento tan duro para la economía de este país. Hoy, cuando estemos celebrando su despedida, cuando le demos los regalos que le tenemos preparados y que casi ya conoce, mientras disfrutemos de un buen ágape, muchos serán los que nostálgicos se despidan de él. Yo que he sido el último en entrar, tendré un pequeño poso de tristeza y en todo lo demás una alegría inmensa, seré el único que realmente celebre su marcha. Es triste, pero es ley de vida, 65 años trabajando en alguien que como nadie ha hecho su trabajo, 25 años destinados a la administración, en tiempos dónde un ordenador apenas era una máquina con una pantalla con caracteres verdes, cuando los ratones apenas existían, ahí estaba él, consiguiendo que nuestro centro de trabajo fuese una de las avanzadillas en telecomunicaciones e informática, siempre ejerciendo de conejillos de indias con los experimentos del señor de la bata blanca. Yo próximamente me compraré también una bata blanca, claro, no quiero ser menos, pronto tendré un despacho gigantesco, una huella digital para entrar en ciertas zonas prohibidas a cualquiera de los mortales, y pronto tendré que aguantar las llamadas de mi jefe con sus caprichos informáticos, paciencia, paciencia, una paciencia que espero haber heredado tan bien de tan buen maestro.

sábado, 12 de mayo de 2012

Uno de los caris

Extraña la charla que mantuvimos en el trabajo dos compañeras y yo ayer, y tan extraña que decidí irme a tomar el café en medio de la conversación.

Una compañera criticaba duramente a "los periquitos y las periquitas" que van por los museos dando por culo a la hora de sacar fotos, y todo empezó criticando a aquellos que admiraban las obras de arte a través de las fotos que hacían con sus Ipad, se preguntaba ella que para qué ir al museo entonces si las fotos se podían ver desde casa sin necesidad de perder el tiempo, el dinero y sin dar el coñazo al resto de personas que si los quieren ver. Entonces continuó su crítica con una crítica hacia las parejitas que se ponían al lado de una obra de arte, en un lugar normalmente atestado de gente y se ponían a sacarse fotos el uno al otro interrumpiendo la visita turística del resto. Entonces comenzó a criticar que si se ponía ella al lado de la pintura o escultura, entonces él le decía que se colocase, un poco más a la derecha, un poco más al centro, sonrie. Sale la foto, pero sale mal, la chica le pide que la repitan, se atusa el pelo y vuelve a sonreir, sale con los ojos un poco cerrados, hay que repetir, a la tercera va la vencida, ahora es el turno de ella como fotógrafa, otros tres intentos y las colas impresionantes, mucha gente pasando olímpicamente de ellos y colándoseles delante de la foto lo que hace que tarden más tiempo en hacer la foto. Un caos.

A mi me llegaba ya la hora de salir a mi descanso matutino, que no era por otra cosa, mientras mi compañera decía "los caris son lo peor, deberían tener la entrada prohibida a los museos". ¿Los caris? Yo asentía en todo, pero comencé a colocarme mi cazadora para salir, y cuando ya me despedía y salía por la puerta mi compañera me dijo aquello de "¿tú no serás uno de los caris, no?". ¡Uy! De los caris dice, de los caris o de los chuchis más bien. Si ella supiese que me paso mi vida bloguera entre caris, caris de los caris, chuchis y demás. "¿Yo un cari? Qué va". Le respondí. Y muy digno salí a desayunar, donde Minoviescu. Allí, mientras me tomaba el americano, abrí el Reader y comencé a leer los post, en el primero empecé comentando con un "¡ay! Cari, no sé que quieres que te diga" y en el siguiente con un "Pues ya ves, ¡chuchi!".

Efectivamente, soy uno de los caris, pero no de los caris que decía ella, de una especie de cari todavía más choni, un cari de barrio, un cari bloguero.

lunes, 9 de abril de 2012

El duro regreso

Y tras cinco maravillosos días disfrutando de unas merecidas vacaciones, cogiendo aire fresco, llega la hora de partir y de dejar esta vida de rey que me permito cada vez que vengo a casa.

Hoy os quedáis también con otro mini post, solo para decir eso, y aprovechar para dar un poco de envidia al personal. Mucho frío pero buen tiempo en general, rodeado de los amigos, con sus cositas de semana santa, pequeñas nociones de política, salidas nocturnas de estas donde uno se lo pasa muy bien con licor café, licor café y licor café y ya con aire renovado para la vuelta a la cruda realidad del día a día, a madrugar, a cobrar una miseria y vuelta a la operación mondongo, de hacer ejercicio y cuidar la alimentación, y temer la dura capa de contaminación de la ciudad, que tantas reacciones alérgicas provoca.

Por lo demás, añadir que el post de ayer podría tener su continuación hoy, con un par de mensajes más dónde decía "hola", a la media hora otro donde también decía "hola" y horas después uno que decía "te tenía en demasía, pero visto lo visto y tu falta de educación". Y se ha quedado ahí la cosa porque sigo sin dignarme a contestar. Caris, que yo no estoy ya para este juego, y mucho menos para invitar a Billy Sive al Orgullo 2012.

Bicos Ricos

viernes, 9 de marzo de 2012

Adios con el corazón

Mi gozo en un pozo. Mirad que dicen que si tienes algún plan o deseo lo mejor es que no lo cuentes porque si no, dicho plan no sale adelante. Pues yo tenía en mente tirarme a mi jefe jovencillo con sus 29 recién cumplidos y va a ser que no, por lo menos en su despacho.

Ayer, con unos ojos vidriosos, me llamó por mi nombre, al igual que a mi compañera y dijo con mucha pena de su corazón y ceremoniosidad unas palabras que yo por motivos de seguridad y anonimato he modificado un poco. Unas palabras que venían a decir esto:


Una ascensión en toda regla
- Os quería anunciar que dejo este despacho, que me voy a un puesto, o mejor dicho un puestazo en uno de los mejores ministerios. Por eso os quería agradecer el buen acogimiento que me habéis hecho, el cariño con que me habéis recibido y deciros que ha sido maravilloso trabajar con vosotros, sobre todo con Pimpf, y por cierto, Pimpf, puedes pasar ahora mismo por mi despacho, tengo algo para ti.

Vale, lo admito, lo último de su discurso, todo lo relacionado conmigo es parte de lo que he inventado y modificado. Se nota, ¿no? Alguna ilusión imaginaria tengo que tener.

El caso es que mi joven jefe, ese joven apolíneo muy educado, con alianza en sus dedos, timidez, elegancia y con una corbata color esmeralda a juego con sus ojazos se ha despedido de nosotros para buscarse un futuro mejor. Hombre, personalmente me alegro por él, y egoístamente me entristece por mi, porque lo de las fantasías era totalmente en serio, mi jefe me tenía encandilado, a mi y a mi compañera, y es que ya lo dice el refrán, no dura mucho la alegría en la casa del pobre.

Yo creo que detrás de esta decisión de irse a un puestazo no ha estado detrás el que yo pensaba que era su esposo, más bien pienso que ha sido la oportunidad de su vida que se le ha presentado y como para dejarla pasar. ¡Ay! Aunque la falta de información me lleva a seguir elucubrando sobre tan apuesto caballero. Efectivamente, como yo bien creía es un joven de buena familia diría yo, y a tenor del puesto que ha conseguido, yo más bien diría que de derechas, y muy de derechas, o muy bien posicionado en el PP por ser un cargo de confianza importante. Si es que nadie es perfecto. ¡Allá va mi ilusión de beneficiarme a un pepero de cierto nivel que nada tiene que ver con esos fans cutres del PP que me salen!, con este si que caería sin poner muchos reparos. También he pensado que aquellas teorías de jovencito que juega al padel podrían ser muy ciertas, vamos, que creo que lo he calado desde el principio. ¿Conclusión? Pues que o bien ha ascendido por su cara bonita o por su ideología, y yo me inclino más por lo segundo, que dinero siempre llama a dinero.

Cari, si me lees, que sepas que yo también me iría contigo a trabajar al fin del mundo, y más a un puesto de esos que bien podría ocupar yo, que si sigues necesitando un secretario guapo a la par que inteligente ya sabes dónde encontrarme.

Y ahora, si fuese un super poeta le crearía una elegía, que es lo que se merece un acontecimiento tan triste, claro, que no soy ni un gran poeta ni original, así que os dejo con mi estrofa preferida de un poema de Miguel Hernández, de su Elegía a Ramón Sijé:

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

martes, 28 de febrero de 2012

De desempleado a trabajador social

Llega la ministra Fátima Báñez que jamás ha pisado un centro de estética y mucho menos una peluquería y nos dice que, entre sus medidas estrella para que se cree empleo en España -porque tenemos esos 5,2 millones de parados y según el ínclito Rajoy este año no se espera que con la reforma laboral aprobada recientemente se cree empleo (y aquí es cuando yo me pregunto entonces para qué esta reforma, aunque conozco la respuesta)- está que los desempleados que no estén recibiendo cursos de formación, realicen labores sociales. Y se queda tan ancha.

Claro, es que en Europa es algo que se viene realizando desde hace tiempo, es la excusa que han puesto desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad social. La señora Báñez considera que ya está bien de hacer el vago, y que apuntándonos con su dedo para que realicemos estos servicios sociales terminemos buscándonos más las castañas, si cabe, y aceptemos el primer trabajo que nos presenten con tal de trabajar sin ser "de grati". Lo que la señora Báñez parece desconocer, es que los trabajadores destinan parte de su salario para este tipo de pequeños contratiempos, como puede ser una baja médica, la jubilación, y como no, el desempleo. Cada mes nos quitan parte de nuestro salario para que tengamos donde no caer muertos el día que un avispado empresario nos da la patada en el supuesto de que él tenga que reducir su margen de beneficios, no vaya a ser que no le pueda comprar este verano la moto de agua a su hija. Entonces, la prestación por desempleo, no es algo que el Estado nos regale, es algo que nosotros pagamos a lo largo de nuestra vida laboral, y aunque le pese a la ministra, el Estado debe hacer, al igual que hacen en Europa por buscarnos trabajo. Que levante la mano aquí el que haya sido llamado alguna vez desde alguna oficina de empleo para alguna oferta de trabajo. Venga, valientes, quiero ver cuántos. Esperaba una respuesta por el estilo, nadie. Luego, básicamente el servicio de empleo en España se dedica básicamente a organizar cursos de formación, que nunca están de más, y precisamente no llegan, los desempleados que no están recibiendo formación son la gran mayoría de los desempleados, así que, cualquiera que esté en situación de desempleo tendrá que hacer este tipo de labores sociales, que no sé si va en la línea de lo que pretendía la alcaldesa de Madrid, la también ínclita Ana Botella, pero por lo que vemos si va en la línea de Europa, a ver cuándo nos sorprenden con una línea europea de salarios medios igual que en Europa, o con unas prestaciones iguales a las europeas, o al menos que intenten aproximársele.

¿Y todo esto para qué? ¿Que solucionamos trabajando gratis para el Estado? Seguramente que el Estado se ahorre una pasta en contratar a la gente que necesita realmente para cubrir ciertos servicios básicos, que el mismo Estado suprima puestos de trabajo, ahorrarse con ello una pasta y tener a los trabajadores como esclavos, que supuestamente, para algo están cobrando, y supuestamente "toda la sociedad tiene que poner de su parte para salir de la crisis". Esto entra de lleno en una de mis teorías sobre el absurdo, LA TEORÍA DE LA SOCIEDAD, y que llegado el día explicaré. Señora Báñez, si me está leyendo, menos mal que Vd. habla muy poco pero la veo algo descentrada, a lo mejor es que todavía no sabe muy bien de qué va esa reforma laboral que ha aprobado, aunque quizá algo haya escuchado. Todo para reducir el déficit.

Y para rematar la jugada, ahora viene el ilustrado de la economía, el ministro Montoro y nos dice que hay un déficit del copón. La verdad es que se están luciendo los nuevos ministros y no se cortan demasiado, ellos dan una mala cifra, de lo que sea, porque hasta ahora no han dado una sola cifra buena, y tres meses después de que hayan ganado las elecciones, casi un año después de que hayan ganado en las elecciones autónomicas y municipales, siguen dando las cifras y culpando a los anteriores. Y la culpa es de Zapatero, y si me apuráis hasta de las conjuras judeomasónicas pero chico, que no les hemos votado para que den cifras, se les ha votado para que solucionen esto, y mucho menos se les ha votado para que echen mierda. Seguramente hayan muchos economistas en paro. Seguramente no, muchísimos y yo defiendo a los de mi gremio, claro. A lo mejor, podrían plantearse como labor social que estos economistas en paro realicen una labor social importante, y les solucionen la papeleta que para eso está la gente competente, y desde el gobierno, a jugar al maquillaje, como siempre, aunque esto parezca ignorarlo la Sra. Báñez, o si no, buscamos maquilladores también en situación de desempleo, para labores sociales.

lunes, 27 de febrero de 2012

Tocando cositas

Y justo cuando pensaba que mi semana bloguerística sería un auténtico infierno como la semana anterior, ahora alguien ha tocado algo y tengo un problema resuelto, o eso creo.

La semana pasada me llevé un disgusto con el blog. Por no sé qué tipo de razones, el editor de los post no terminaba de cargar. Un disgusto, vaya. Pensé incluso en el suicidio, o en el suicidio bloguero. No podía hacer ningún post desde este ordenador desde el que os escribo, en mi cómodo despacho. Y a esto había que sumar que todavía utilizamos el Internet Explorer 7, y aunque debo agradeceros los consejos de días pasados sobre actualizarme a un explorador nuevo, también tengo que advertiros que no tengo control ninguno sobre esta máquina, no nos está permitido actualizar nada, ni descargarnos nada. Lo último en esta batalla de la administración conmigo, pensaba que era la censura, total, por un par de post críticos con Mariano Rajoy, o con mi amigo Margallo. Ya lo advierto, desde este blog no he hecho todavía ningún post sobre el Urdangarinazo, ni nada similar, aunque haya sugerido que tarde o temprano se debería ir haciendo el pueblo español la pregunta de si sería conveniente una tercera república o no. No quiero pensar en ese tipo de censura real, como tampoco quiero pensar que si los líderes sudamericanos están todos con cáncer sea por ninguna conjura judeo masónica, o como que detrás de todo estén agentes del espionaje metidos. Vamos, este blog no ha alcanzado las suficientes cotas de popularidad como para ser vilmente atacado. Es más, no he hecho ni apología del megaupload. Pero lo que os venía diciendo, que no podía actualizar el blog en condiciones normales, se quedaba cargando, a medio camino el editor de los post, y así han salido.

Claro, que yo si algo tengo es ingenio, y es que siempre lo digo, he sido estudiante de ciencias y de ahí que siempre tenga un recurso para todo. Es más, ser economista es un plus, el plus de la carrera mixta y te hace ser una persona polivalente, extrapolado al gafapastismo, te haces un gafapasta multidisciplinar y sirves tanto para un roto como para un descosido, y por ello había ideado un método para subir post, el teléfono. El teléfono ha sido un gran aliado bloguero para mi estos últimos meses en que por desgracia ya no me funciona el Reader desde el trabajo. Ahora utilizo el reader del teléfono. El invento en esta ocasión sería utilizar esa maravillosa aplicación de google para el blog, el blogger app (recién bautizado por mi), un truño que te cagas, la aplicación más cutre que unos genios informáticos podrían haber hecho, y es que no me digáis, es imposible cargar una foto, te hace el cambio en directo a texto html, y yo me niego en rotundo a hacer un post, de estos larguísimos que hago escribiendo de esa forma, con un dedito. NO. Entonces pensé escribir mis post desde el Word, enviármelos al correo electrónico, abrir el correo electrónico desde el teléfono, abrir el Word desde el móvil, copiar el contenido del post hecho en word en el editor de post de la aplicación de blogger, y finalmente, añadir una foto, si pudiera ser y subir el post. Puede parecer muy complicado, pero lo único complicado es hacer un post inteligente, y en eso, me váis a permitir, no tengo problema alguno, válgame la modestia. Así que hice uno por uno los pasos antes citados, ¿y el resultado? Bueno, no copiaba todo el word, había que hacerlo a pedazos, y encima, te traducía todo a lenguaje html que después subía directamente, sin procesar ni nada, y si un post mío puede ser un suplicio, que lo tengáis que leer así ya me parece algo gore, y yo algo de cariño aún os tengo. Así que pensé en resignarme y hacer los post en casa.

Esta mañana me he llevado la gran alegría, al intentar modificar un post ya escrito. La sorpresa fue que el dichoso editor cargaba. Todo funcionaba correctamente y ya puedo bloguear a gusto y no perder el tiempo y pasarme por vuestros blogs a comentar con calma, si la carga de trabajo me lo permite. Así que he pensado que Rajoy me ha levantado el castigo bloguero, total, por sugerir en reiteradas ocasiones que es homosexual y por algunas críticas a su gestión, pasividad, y a la sarta de engaños que nos ha hecho a los españoles. Bueno, mientras no me envíen a la Unidad de Intervención Policial a descargar porra en mano sobre mi mientras trabajo, todo bien, y mañana, bueno, mañana Urdangarín.

Bicos Ricos

viernes, 17 de febrero de 2012

El partido de los trabajadores y la CEOE

He querido tirar de hemeroteca, porque hay una foto que me ha hecho muchísima gracia esta semana, la protagonista era María Dolores de Con-Pedal, palestina al cuello -algo muy extraño en una señora a la que le gusta lucirse en peineta en procesiones del Corpus Christi- y declarando a los cuatro vientos, en junio de 2010 que el PP es el partido que defiende a los trabajadores.

No hace mucho, en plena campaña electoral, María Dolores de Cospedal, Secretaria General del Partido Popular, se arrancaba como candidata a hacer un monólogo en el club de la comedia, y no la eligieron, no porque su monólogo no fuese bueno, más bien porque el ambiente no está como para muchos chistes sobre el asunto, y ahora, con una reforma laboral en mano puedo permitirme decir que esta mujer es una auténtica crack de la desinformación, de reirse de los españoles en general en lugar de hacernos reir a nosotros.



Sobre la reforma laboral ya he hablado, hace menos de una semana y es algo que sigue crispándome, la vea por dónde la vea, y aunque haya quien aún ahora siga atacando a Zapatero por su anterior reforma. Señores, estamos en 2012, con un gobierno popular en mayoría absoluta, un gobierno para solucionar los grandes problemas de España, que para eso fueron votados, no para dar excusas sobre las cifras del anterior gobierno, un desempleo que supera el 22% de la población, centenares de miles de universitarios que han terminado una carrera y ahora no encuentran salida a lo que siempre ha sido su vocación, y que lejos de todo ello tienen que implorar trabajo aunque sea en cualquier otro sector que no esté relacionado con lo que han estudiado. Esto no es nuevo, a mi sin ir más lejos me ha ocurrido y he ido poco a poco acercándome a aquello por lo que me he licenciado. Sin embargo, yo siempre doy mi voto de confianza, y obviamente este 22% de paro no es una situación nueva, estos parados no son una cifra nueva de Rajoy, el paro aumentó mucho con el anterior gobierno, e incluso en los buenos años dónde los europeos nos creíamos ricos con José María Aznar el paro rondaba cifras alarmantes en un país que se quiere considerar del G20, ni que hablar tiene que Aznar también heredó una situación complicada del gobierno de Felipe González y que éste capeó el temporal como pudo en una España que estaba totalmente hundida tras el gobierno de Suárez, a quién pilló una crisis tremenda que necesitó de unos pactos entre sindicatos, patronal, y todos los partidos políticos para poner al día a una España que había estado dormida durante 40 años, pero no dormida voluntariamente, silenciada.

¿A qué viene esta parrafada anterior? A que llevamos muchos años siendo gobernados por gente que nos asegura que nos va a sacar las castañas del fuego, y las cosas más que nunca están que arden, claro, me he remontado a 40 años antes de la democracia, y básicamente a esa época es a la que nos debemos remontar porque eso es lo que hemos retrocedido en tan solo un día, a golpe de plumazo (nunca mejor dicho, la pluma del señor Rajoy) y con un decreto maravilloso volvemos a épocas oscuras dónde el trabajador no tenía absolutamente nada. Y esperad, que las reformas que nos van a sacar de la crisis no terminan aquí. Esta semana he leído, asustado, como Juan Rosell, presidente de la patronal declaraba que "Ahora que el gobierno ha cogido el toro por los cuernos, habría que ir revisando el decreto por el que se aprueba el derecho a la huelga". Yo me he puesto a temblar, y claro que he recordado a ese señor bajito, lo que nos faltaba, que nos limitasen el derecho a la huelga, y si cuadra, hasta que vuelvan a modificar la Constitución y que lo eliminen, y ya puestos, el derecho de asociación, y que a los rojos nos den el paseillo.

Menos mal, que me queda una pequeña esperanza -y no es la Aguirre- y es que Rosell asegura que esta reforma laboral pese a que no creará trabajo de la noche a la mañana, al menos creará empleo cuando la economía vaya bien. Menos mal, menos mal, hasta seguro que si la economía va bien se pueden permitir el lujo de descongelar el salario a los funcionarios.

PD.: Os dejo el video ilustrativo de alguna de estas cosas de las que he hablado en este batiburrillo de post, el video es del blog Las Malas Lenguas.