Pocos minutos después de enterarnos de que una de las grandes divas españolas acababa de fallecer, y me refiero a Sara Montiel que tendrá sentido homenaje en este blog el viernes, nos llegaba la noticia de que fallecía otra grande, en esta ocasión de la política, y es que los ingleses, con tal de eclipsarnos se las ingenian para hacer que los suyos grandes mueran el mismo día que los nuestros, y ya nos ocurrió con Cervantes y Shakespeare, en esta ocasión Sara Montiel y la gran Margaret Tatcher.
.jpg)

Fue la primera mujer en llegar al puesto de primer ministro inglés, y llevó su gobierno, con mano de hierro. Su fuerte oposición a los países del Telón de Acero le hicieron valer su nombre, la economía de Tatcher, que tantas y tantas preguntas tuvimos que responder en exámenes de economía dónde caía una vez sí y otra también, políticas económicas y sociales conservadoras, de ahorro de gasto público, reducciones en sanidad, educación, vivienda, e incluso empleo, consiguieron dar estabilidad en las cuentas de los ingleses, que mejoraron su situación con respecto a años atrás, unidas a subidas en los impuestos, e innumerables privatizaciones de empresas públicas, medidas también tomadas por su compañero el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, juntos, económica y política de la mano hicieron y deshicieron en todo el mundo. Las fuertes presiones internas en épocas de mucho movimiento social en Gran Bretaña fueron repelidas con dureza, las noticias sobre el Norte de Irlanda y el IRA eran otro de los asuntos que traían con más dolor de cabeza a la primer ministro. Sin embargo, lo que a los ingleses les dio mayor subida moral fue la Guerra de Las Malvinas. Ante una invasión de las Islas Malvinas por parte de Argentina, Margaret Tatcher no dudó en desplegar a las fuerzas armadas británicas, expulsando a los argentinos de las mismas. Ganaría con ello muchísimos puntos y esto, junto con la mejora de la economía mundial hizo que se mantuviese en el poder hasta 1990.

Tatcher se fue por las presiones internas dentro del propio partido conservador, el desgaste político, la sombra de nuevas crisis económicas, y un John Major que la venció en las elecciones internas del partido, unidas a las dimisiones de varios miembros de su gobierno, hicieron que Tatcher diese su último discurso en la cámara inglesa y saliese de Downing Street entre lágrimas, no tanto por abandonar el cargo de primer ministra, si no más bien por sentirse vendida por sus propios compañeros que no hacía muchos años atrás le decían a todo que sí.
Muy buena ficha biográfica, por la fosot que pusiste tiene pinta de ser esa abuela que todos queríamos pero al saber lo que hizo, cuanto más lejos mejor xD.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jajaja, qué dices... yo tan contento con la mía. No, tenía cara de inglesa típica y a mi eso en las abuelas....
EliminarBicos ricos
Yo también estoy contento con mi abuela materna, a esa no la quiero ni de lejos.
ResponderEliminarSalu2.
Yo no la quiero ni como abuela, ni siquiera como antepasada muy lejana. El post de quitarse el sombrero.
ResponderEliminarBesos
Nela
Pues esta mujer tiene muchas personas a favor y muchas en contra, tuvo que tomar decisiones difíciles y nada populares, a mi personalmente me cae bien, me agradan mucho las mujeres fuertes!! Por cierto agradecería mucho te des una vuelta por mi blog! Jejejeje
ResponderEliminarLa amiga íntima de Pinochet. Habiendo crecido en un hogar con pensamientos derechistas, recuerdo una infancia con grandes comentarios sobre la dama de hierro. Ya más grande pienso diferente...he quedado impactado con su vida política que tuvo de todo un poco, en fin, lo de Sara me parece más comentable, así que esperaré al viernes. Cariños.
ResponderEliminar