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miércoles, 5 de marzo de 2014

Polvo Somos

Chuchis, hoy se cierran los carnavales en la mayoría de sitios del mundo, y yo también cierro el ciclo y vuelvo a lo que se supone que es la vida normal, aunque ya os lo advierto, no he tenido carnaval, y mucho le he dado vueltas a esto de que polvo somos. Sin embargo, el miércoles de ceniza, pese a ser también una fiesta católica, también celebra el cierre de los carnavales en muchos lugares, con el entierro de la sardina, en otros queman cualquier tipo de personaje ficticio. Este acto simbólico cierra las fiestas del desenfreno con que se conoce al carnaval.
 
El entierro de la sardina viene de antiguo, de la ribera del mar, normalmente con antorchas y quemando la figura de una sardina, mientras la gente imita un cortejo fúnebre enterrando lo socialmente establecido y al pasado. Vamos, que con este entierro simbólico en el que por supuesto no falta la música se está dando paso a la austeridad que trae consigo la cuaresma. Efectivamente, hay quien apunta que el carnaval debería terminar el día antes del miércoles de ceniza, pues para éste está reservada la celebración litúrgica católica que da paso a este tiempo que precede y prepara a los cristianos para la semana santa que llegará dentro de cuarenta días (y lo digo para los que tengáis que coger algún vuelo, para que tengáis más clara todavía la fecha, que ya sé yo que las vacaciones las tenéis todos muy en mente).
 
Entierro de la Sardina de Fco de Goya
El miércoles de ceniza se celebra una eucaristía en la que se imponen las cenizas a los fieles, estas cenizas proceden de las palmeras quemadas del año anterior el domingo de ramos. El sacerdote suele dejar caer cenizas en la cabeza del fiel o bien le hace la señal de la cruz en la frente con las cenizas mientras dice una de las siguientes frases "recuerda que polvo eres y en polvo has de volver", "convertíos y creed en el evangelio", o "concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida". El origen de esta tradición es antiguo, pues ya en Oriente Próximo y el pueblo judío solían cubrirse la cabeza con ceniza para hacer sacrificios a modo de penitencia, los ninivitas lo hacían como muestra de arrepentimiento y otros pueblos lo utilizaban como señal de duelo. En los primeros años de cristianismo se utilizaban también hábitos penitenciales muy similares a los sambenitos (pero eso ya iba a ser mucho para nosotros). Actualmente se da el sentido a la ceniza para representar lo que ha sido la gloria y que pronto desaparecerá, al igual que nuestro paso por la vida y que lo que hoy somos mañana no será más que ceniza, un paso efímero que nos recuerda de alguna forma que nos vamos a morir (quizá para atemorizar a los que creen que no morirán). Y ya está. Eso en cuánto a las tradiciones y las fiestas, claro que en Pimpfiadas también nos gusta polemizar y dar un poco de cera, en este caso a la iglesia católica, que no se corta un pelo, y marca que el miércoles de ceniza (al igual que el viernes santo) son días de ayuno y abstinencia, esto es, en cuánto al ayuno, hacer solamente una comida fuerte al día y obliga a todos los católicos desde los 18 años hasta lo 59, y la abstinencia en no comer carne y obliga a los mayores de 14 años. Ahí es nada, con lo poco saludable que eso es para cualquier dieta que recomienda cinco comidas al día, y tomando también proteínas, claro. Y esto del ayuno y la abstinencia es según la página catholic.net para "pedirle perdón a Dios por haberle ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para siempre". Tiene guasa la cosa, que algunos le digan que quieran cambiar de vida para siempre y después sigan haciendo tocamientos a críos, aunque eso es un tema en el que no quería entrar en este post tan multicultural. Y es que encima ya presuponen que queremos cambiar de vida, que yo estoy muy contento con la mía, oiga, y seguro que el mismísimo Dios está de acuerdo, y le ahorro un trabajo, y en segundo lugar presuponen que le hemos ofendido, y por ahí sí que no paso, que uno sabe bien cuándo tiene que hacer acto de contrición.
 
Claro que sigue habiendo católicos que practican estas cosas a raja tabla, no sé bien con qué sentido, y otros que lo han amoldado un poco a los tiempos que corren. Quizá lo de abstenerse de comer carne no esté muy de moda, ni el ayuno, y se lleve más aquello de cambiarlo por otras cosas, así lo explicaba en el catecismo el papa Juan Pablo II, que decía que ello dependería de cada una de las conferencias episcopales de cada país, que induzca al hombre a una transformación espiritual que acerque a uno a Dios. Dicho así, tampoco debemos tomarnos al pie de la letra lo de no comer carne, pues hay lugares del mundo dónde hacen penitencia todo el año de forma obligatoria, y otros para los que quizá pegarse una mariscada podría ser mejor forma de ayuno. Eso si, yo recuerdo que mis abuelos, no hace mucho todavía se negaban a ponerte carne para comer cualquiera de los viernes de cuaresma... vamos, como para no preferir el carnaval ¿no?

martes, 4 de marzo de 2014

El Carnaval de Brasil

Cuándo hablas de pasta enseguida te viene a la mente Italia, si hablas de café te viene a la mente colombia, si hablas de queso instintivamente piensas en Francia, y si hablas de toros en España. Claro, cuándo mencionas Carnaval, lo primero que te viene a la cabeza es Brasil, y es que en Brasil se celebran los carnavales más importantes del mundo, así os lo digo, y no es cosa mía, sin desmerecer los miles de carnavales que hay por todo el planeta a los que ya dediraremos en los próximos años sus propios posts.

El carnaval de Brasil es relativamente joven, ronda los doscientos años, y tiene su origen como todos los carnavales del mundo en las fiestas de purificación romanas. Son herencia directa de las celebraciones paganas de Portugal dónde participaba normalmente la familia, el entrudo (Portugal) o introito (latín). Normalmente estas fiestas consistían en lanzarse harina, agua, confites y serpentinas, algo similar a la tradición gallega, todo ello acompañado de música. Estas celebraciones comenzaron a hacerse violentas, pues al final ya ni se lanzaban harina y agua, si no que les servía para arrojar cualquier cosa contra el vecino, todo basándose en la lucha entre Don Carnal y Doña Cuaresma, carniceros contra pescaderos, intentando prohibirse (sin mucho éxito) por las clases altas pues no eran pocos los que después cogían cualquier tipo de infección.
 
Se introducen a finales del siglo XIX los cordoes, que eran grupos de músicos que recorrían las calles, los cordoes son los antecesores de las actuales escuelas de samba, y con ello se cambia el rumbo del carnaval y se le da el sentido que tiene ahora. Las escuelas de samba tienen origen humilde, en las favelas, y han dado lugar a los principales carnavales del país, entre los que destacan el magestuoso de Río de Janeiro, los de Olinda y Recife, los de Salvador de Bahía o el de Sao Paulo.
 
Durante los seis días que dura la fiesta, las ciudades se engalanan, son llamativas las escuelas de samba, sus ensayos que dan vida a la ciudad, la elección del Rey Momo, de la reina del carnaval, de las princesas, los concursos de carrozas, los desfiles, la poca ropa que muchos llevan, los ritmos de samba y la sensualidad brasileña. Todas las escuelas de samba viven durante el año para preparar el carnaval del año siguiente. En muchos lugares hay preparados sambódromos, lugares con capacidad para más de 70.000 personas dónde desfilan sin cesar personas al ritmo de samba durante horas y horas.
 
Sin embargo, el carnaval de Río es el que más fama tiene en el mundo, pero muy a su altura están los de otras ciudades, algunas del norte, como Salvador de Bahía, ahí destacan los tríos eléctricos y los blocos afro. Los primeros son grupos de diez músicos subidos a camiones con música de ritmos afro a todo trapo, en un sufrimiento para los níveles de decibelios permitidos, llevan su uniforme y arrastran detrás de sus camiones a ingentes cantidades de personas bailando. Los segundos son grupos más grandes, armados con bombos que no dejan de sonar esos días, estos blocos afro pueden estar formados por miles de personas. La elección del Rey Momo es otro de los momentos importantes, cuándo se da por comenzada la fiesta, él posee la llave de la ciudad y es el encargado de velar por el cumplimiento del carnaval.
 
 
Las fiestas de carnaval en Brasil son consideradas a nivel internacional, fiestas dónde el desenfreno y el sexo corren juntos de la mano, dónde la música y las plumas abundan por todos lados. El gobierno brasileño pretende repartir 104.000 preservativos, sirva como dato anecdótico de la importancia de campañas de prevención dado el riesgo de las fiestas. El pasado año, sin ir más lejos, el país esos días recibió aproximadamente 6 millones de turistas. 

lunes, 3 de marzo de 2014

El Carnaval de Venecia

Si el año pasado o hace dos, que ya mi mente me falla, hice un especial durante los días de Carnaval sobre el carnaval en tres de los lugares dónde más tradición tiene el carnaval, quizá este año sea buena ocasión para mostrar al mundo mi gafapastismo internacional, y toca hablar de los carnavales internacionales, internacionales fuera de Galicia, quiero decir, que ya es mundo. Empezaremos con el Carnaval de Venecia, sin lugar a dudas el más ostentoso del mundo.
 
El Carnaval de Venecia dura 10 días. Dio su comienzo oficial el pasado domingo 23 con el vuelo del ángel o colombina, como se conoce a la tradición por la cual, una chica disfrazada se lanza desde el campanario de la basílica de San Marcos hacia una plaza abarrotada de gente, entre turistas y lugareños disfrazados. Con este vuelo simulado empieza la fiesta que durará hasta el miércoles de ceniza.
 
Los inicios de la fiesta se remontan a finales del siglo X, para celebrar el rescate de unas joyas por parte de la población cercana a Venecia, a manos de unos piratas ilirios (de la actual Albania), desde aquella época desfilan las chicas más monas de la zona. Pero el verdadero carnaval, como hoy lo conocemos tiene su aúge en el siglo XV, cuándo los nobles de la ciudad ducal se ponían máscaras para mezclarse con el populacho y ver así cómo vivían, algo que los políticos españoles podrían hacer más a menudo, aunque fuese con máscaras, que llevarlas las llevan, aunque ahora somos los ciudadanos los que normalmente nos ponemos máscaras de políticos. Se comenzó a celebrar oficialmente gracias a Christopher Tolive, uno de los principales secretarios del Dux de Venecia, en 1480 y su objetivo era precisamente ese, que la gente pudiese ver cómo se desenvolvía el pueblo llano, así fue como empezaron a tener casquetes barriobajeros. La fiesta tuvo un gran éxito en los siglos posteriores, utilizándose trajes de la época y máscaras blancas normalmente o doradas y plateadas (léase cualquier artículo de El Blog Que Thiago) con trajes de seda y sombreros de tres picos. Las máscaras más habituales son las de Diavolo, Fellino, Colombina Piume, Colombina Bastone, Dottore de la Peste, o la del seductor Giacomo Casanova, uno de los principales personajes venecianos. A Venecia acudían nobles de toda europa y viajeros que se pasaban por la ciudad para disfrutar de unos días de desenfreno y alegría, por decirlo de una forma fina.
 
El cambio en el trazado internacional de la ruta de la seda que hacía que los barcos fuesen por América hacia las Indias hizo que Venecia fuese perdiendo fuelle y la ciudad decayese y con esta decadencia también la de sus carnavales. Cuándo Napoleón invadió esa zona también los prohibió, por miedo a cualquier tipo de conspiración tras las máscaras para derrocarle. Y el carnaval se perdió durante muchos años.
 
No fue hasta primeros del pasado siglo cuándo el Carnaval volvió, poco a poco, y definitivamente, oficialmente e impulsado por el ayuntamiento de Venecia, en 1980 cuándo se hizo lo posible para volver a darle lustre a este clásico del carnaval mundial.
 
Lo normal en el carnaval veneciano es que los turistas apenas se disfracen, a lo sumo algunas máscaras, y que los venecianos sean la verdadera atracción, luciendo sus lujosas máscaras y trajes a todos los turistas que por allí pasan, para ser fotografiados o en desfiles improvisados. También son tradicionales las fiestas de carnaval, fiestas privadas por las que hay que pagar un pastón, ya os lo digo y los bailes de carnaval. Los principales escenarios son la plaza de San Marcos y el Gran Canal de Venecia.
 
 
Si no habéis ido nunca, dicen que es altamente recomendable, así que ya podéis ir por allí y de paso me contáis un poco como es, que el carnaval aquí en Madrid es de lo más soso del mundo.


sábado, 15 de septiembre de 2012

Tradiciones gallegas: A Virxe da Barca

Galicia es una tierra poblada de santuarios, lugares de culto a innumerables santos y vírgenes. Uno de los más importantes de toda Galicia es el Santuario da Virxe da Barca en el Concello de Muxía, en plena Costa da Morte, en la provincia de A Coruña.

En este santuario mariano se celebra cada segundo domingo del mes de septiembre la romería a dicha virgen, dónde tras una misa multitudinaria, se acompaña a la imagen de la virgen en procesión desde su capilla, en su santuario, hasta el puerto del Concello de Muxía.

Cuenta la tradición que la virgen acudió a Muxía en una barca inmensa de piedra para dar ánimos al apostol Santiago en su predicación del cristianismo por tierras hispanas. Las rocas que hay esparcidas por todo el santuario son supuestamente los restos de dicha embarcación mágica. Debajo de una de estas piedras fue encontrada una imagen de la virgen que fue llevada a un templo cercano y que desapareció al poco tiempo, encontrándose nuevamente esta imagen entre las piedras dónde había aparecido inicialmente. Entendiendo los paisanos que la virgen no quería moverse de ese lugar, decidieron crear allí la capilla de la Virxe da Barca. Al santuario se accede por el Camiño da Pel, lugar de paso de peregrinos hacia el final del camino en Finisterre, allí se situaba una fuente dónde los peregrinos se lavaban antes de entrar en el templo.

Sin embargo, una serie de ritos paganos mezclados con lo religioso y de origen megalítico han sido a lo largo de los años lo que nos ha llegado de una forma más popular. Son cuatro las piedras más importantes de la zona y cada una con sus propiedades. La más importante es la "Pedra de Abalar", una roca sobre la que hay que situarse y que, según la tradición, aquellos que estén libres de pecado podrán hacerla "roncar" y balancearse, dándose propiedades adivinatorias y de premonición de desgracias. Esta singular roca fue rota por un rayo y movida por una tormenta de mar, ha sido reparada en cuatro ocasiones y vuelta a poner en su lugar. Otra de las piedras singulares es la piedra "dos cadrís", o de los riñones, por la forma de riñón que tiene, se le confieren propiedades sanatorias para asuntos de riñón o cabeza, la tradición cuenta que hay que pasar por debajo de ella nueve veces para sanar en lo que supuestamente era la vela de la embarcación de la virgen. Las otras dos piedras son "el timón" y finalmente, y no menos importante, la piedra "dos enamorados", para parejas que creen en los asuntos religiosos como solución a sus problemas.

El conjunto vale la pena visitarlo, desde su casa rectoral, su capilla, el crucero de piedra, el increíble monumento megalítico, o el homenaje al recuerdo por la desgracia ecológica del Prestige. Yo, independientemente de vuestras creencias religiosas os recomiendo una visita al lugar, por lo maravilloso de sus vistas, y de las del mirador cercano y por el conjunto en si dónde se respira cierta magia ancestral.

lunes, 30 de julio de 2012

Tradiciones gallegas: Santa Marta de Ribarteme

Galicia tiene un encanto muy difícil de describir, no es solamente un encanto por la zona privilegiada en la que está, con un clima muy particular, el mar, el monte, la orografía en general, además de todo eso, subyace en los gallegos un espíritu folcklórico con una serie de tradiciones ancestrales y muchos mitos y leyendas. Con esta serie de post sobre las tradiciones gallegas pretendo dar a conocer esas peculiaridades de mi tierra y que muchos de vosotros no conocéis. En esta ocasión vamos a hablar de la procesión de Santa Marta de Ribarteme.

San Xosé de Ribarteme es una pequeña parroquia en un municipio del interior de la provincia de Pontevedra que linda con el río Miño ya próximo a su desembocadura, entre los municipios de Salvaterra do Miño y Arbo. San Xosé de Ribarteme se encuentra en una zona verde y escarpada de difícil acceso, pequeñas carreteras llenas de curvas te conducen hasta esta parroquia, y que en lo más alto tiene una explanada donde está la iglesia y el terreno dónde se celebran las romerías, y es aquí cuando cada 29 de julio, celebrando el día de Santa Marta, la hermana de Lázaro, cuando se hace una de las procesiones más espectaculares de Galicia.

A la procesión de Santa Marta de Ribarteme acuden miles de fieles y otros tantos curiosos para ver a Santa Marta, que sale acompañada en procesión de San Benito y de la Virgen del Carmen. No es sin embargo una procesión de santos al uso, su característica más importante es que acompañando a las imágenes de estos santos hay ataúdes, ataúdes vacíos o con personas dentro. Normalmente, cuando alguien está a las puertas de ser llamado a la muerte, algún familiar o la misma persona, en un momento de desesperación acuden a la intercesión de la santa de Betania para que medie y consiga que no fallezcan, así, como muestra de agradecimiento, en la siguiente procesión acuden a la misma dentro de alguno de esos ataúdes. Cuando no hay nadie que haya solicitado el favor de la santa, la procesión se realiza con ataúdes vacíos. Este año sacaron tres ataúdes, uno de niño, vacío, otro con una señora cuyo padre se salvó de una operación a corazón abierto y otro con un hombre cuyo hijo tiene ciertas dificultades físicas y se prometió a la santa. 

Es llamativo ver cada verano los ataudes procesionar, a la gente que acude allí con exvotos de cera, mortajas, cirios y con regalos para la santa milagrosa. Se dice que es curioso ver como la vida desfila sobre la muerte, portada en los ataúdes bajo un calor de justicia en una pequeña parroquia de no más de 4.000 habitantes y con una procesión que ha alcanzado niveles internacionales por lo llamativa que es.

  

domingo, 24 de junio de 2012

San Juan en Madrid

Si, hoy es 24 de junio, la festividad de San Juan Bautista, momento que aprovecho para felicitar a todos los Juanes y también a los Bautistas (aunque éstos sean normalmente mayordomos), por qué no.
Ya sé que en muchos lugares San Juan es fiesta, lugar dónde hay aglomeraciones de gente en torno a unas hogueras y muchos otros rituales propios de esa noche. En Madrid todo es distinto. Las hogueras que antaño había en la rivera del Manzanares y que a mediados del siglo pasado fue trasladada a los barrios dónde los vecinos tenían su protagonismo que daban a esta celebración un ambiente más familiar y popular, todas estas hogueras prácticamente han desaparecido y forman parte del imaginario de muchos. Hay sin embargo algunos sitios en Madrid, contados dónde todavía continúan la tradición, en la zona de Pueblo Nuevo, en Vicálvaro o en La Latina, en el parque de la Cornisa. No me llega a nada.

Hay sin embargo algo que por estas fechas me viene a la mente instintivamente, el silencio de los patios de colegio de los niños, el olor a sardinas de mi Galicia, las cientos de columnas de humo indicando dónde hay hogueras, el olor a verde de "xesta" que en castellano se conoce como retama y que se utiliza para las hogueras de San Juan, y finalmente, el olor cada 24 de junio por las mañanas del agua de san Juan, ese olor a hierba luisa y limonero mezclado con rosas.

Efectivamente, el agua de San Xoán es algo muy extendido en Galicia. La tradición dice que la tarde del 23 de junio se debe ir al bosque y reunir distintas plantas aromáticas y medicinales, tales como hojas de limonero o la flor del azahar, hierba luisa, pétalos de rosas, jacintos, romero manzanilla y otras que se meten en un tinón o barreño con agua y se dejan la noche de San Juan a la intemperie, bañándose con el rocío. La mañana del 24, antes de que el primer rayo de sol caiga sobre el agua debe retirarse y guardarse en la sombra. Este agua se utiliza esa mañana para lavarse bien la cara con él. A ella se le atribuyen propiedades dermatológicas y estéticas para la piel, un agua tremendamente medicinal que, además tiene la característica de ser un agua mágica que espanta los males de ojo en verano y espantan las brujas.

A ello me recuerda un san Juan en Madrid, con un calor asfixiante en una ciudad deshumanizada donde los rituales son nada más que ecos del pasado, leyendas que los abuelos pueden contar. Es que jamás han visto una meiga, pero los gallegos siempre lo decimos, habelas hailas.

miércoles, 16 de mayo de 2012

A la vuelta del puente

¡Ay Chuchis! ¡Qué bien me han sentado estos días de puente! ¡Cómo se agradece la brisa del mar! ¡Y qué rápido os he olvidado!

Que conste que aunque penséis que soy una bicha por restregaros todo este tipo de cosas en la cara, cuando lleváis unos días de calor asfixiante, de trabajo insoportable, con la única alegría de que, hacienda os va a devolver unos eurillos, pero no, no tengo nada de bicha, este tipo de post son totalmente informativos.

Así que me he ido, como no a mi único destino vacacional, a mi casa en Galicia, y en unas fechas de las que se dicen buenas, cuando comienza el buen tiempo y se puede ir a la playa bajo un calor de justicia y con los arenales totalmente desiertos y con algún que otro entretenimiento especial. Entre otras cosas un delito, un concurso de tapas, que a estas alturas de operación "mondongo" es un claro peligro, unas tapas brutales acompañadas siempre con un buen albariño, de todo tipo, desde las más elaboradas a las simples. Que si un revuelto de gulas con setas, que si un huevo de codorniz en un champiñón relleno de bacon, que si un jamoncito asado con patatas o un pulpo preparado de cuarenta mil formas, todo ello finalizado con una tapa postre de espumoso de chocolate amargo con helado. ¡Ay cuántos kilómetros que voy a tener que correr!

Playa, ha habido playa este puente. Un par de días de playa, una playa semidesierta en Portugal, una playa inmensa donde extrañamente, muchos hombres, algunos desprovistos de bañador pululaban por la zona. ¿Extraño, no? Bueno, a mi no me han tocado un pelo aunque ganas no le faltaron a alguno, os lo puedo asegurar, y del agua mejor no hablamos. Eso si, esa playa es un auténtico paraiso, el que no me crea, que lo compruebe, es la Playa de Moledo, de arena fina y agua congelada, con bastantes olas y bastante peligrosa, con corrientes extrañas de mar justo en la desembocadura del río Miño.

Otro de los actos estrella a los que tenía previsto ir este fin de semana era el "curro". El curro es una fiesta ancestral gallega que cuenta con más de 4.000 años de tradición, mediante la cual a aquellos caballos que están todo el año en estado salvaje se les recluta para desparasitarlos, cortarles las crines, ponerles herraduras y a los potros marcarles la piel con hierro para que a través de esa marca pueda reconocerse la propiedad de su ganadero. También se aprovecha tal ocasión para la venta de algunos caballos. Pues todo esto se ha suspendido este año por primera vez en la historia por cuestiones como no podía ser de otra forma, políticas. La Xunta de Galicia, siguiendo una directiva europea pretende que los caballos salvajes sean identificados mediante un chip que los ganaderos deben abonar y que no les hace mucha gracia, así que todo aquel que tenga caballos en Galicia en estado salvaje se ha unido a esta protesta, todos excepto el curro gallego más reconocido a nivel internacional, el curro de Sabucedo, cerca de Pontevedra ciudad. Este año que me coincidía por la tierra, con la cámara de fotos esperando hacer un reportaje para este blog impresionante de esos hombretones de las aldeas gallegas capaces de domar a un caballo solo con la fuerza bruta de sus brazos, ¡ufff, qué calores!

Así que, entre unas cosas y otras, me he olvidado de vosotros y os he dejado sin un par de post. Supongo que en el fondo os habrá encantado que os haya dado estas vacaciones, y os habrá dado un respiro. Pero estoy de vuelta, chuchis, muy a mi pesar.

Bicos Ricos

lunes, 20 de febrero de 2012

Entroido de Xinzo de Limia

El carnaval de Xinzo de Limia es uno de los tres grandes carnavales de Ourense, aunque también son dignos de mención el carnaval de la capital ourensana, o el de distintos pueblos como Maceda, Viana do Bolo, o Vilariño de Conso, entre otros. Sin embargo, el de Xinzo es peculiar, peculiar por ser dicen, el carnaval que dura más en todo el mundo, cinco semanas en total, desde finales de enero hasta unos días después del propio carnaval, terminándose la fiesta en el domingo de piñata.

 
El entroido de Xinzo comienza un mes antes que el de cualquier lugar, con el domingo fareleiro. Antes del domingo fareleiro, ya el sábado fareleiro comienza con un petardazo la cuenta atrás para la llegada del carnaval, y el dominigo fareleiro, propiamente dicho se reparte harina entre los participantes de la fiesta y comienza aquí otra batalla campal de harina con la farelada, en la plaza mayor del pueblo.


La semana siguiente tiene otro de estos domingos previos de fiesta tradicional, el domingo oleiro, oleiro viene de la palabra "ola" que significa "olla". La tradición cuenta que antiguamente las mujeres del pueblo ese día aprovechaban para romper las ollas gastadas durante el trajín de todo un año, unas ollas que ellas utilizaban para transportar agua desde las fuentes a las casas, así metían dentro de las ollas, en ocasiones algún gallo para asustar a los vecinos del pueblo. Hoy en día la fiesta se hace por suerte sin animales, solamente lanzando las ollas al aire, donde alguien tiene que recogerlas antes de que estas se estampen en el suelo, al que se le cae la olla paga una ronda de vinos. Toda esta fiesta está amenizada por innumerables charangas, de las de toda la vida.


El sábado corredoiro es la siguiente fiesta, el fin de semana anterior a los carnavales, este día se lleva en procesión al Meco, un muñeco que termina siendo ajusticiado en la plaza del pueblo y que termina ahorcado. Esa misma noche hay fiesta de mujeres en la plaza. Y por fin el domingo corredoiro aparecen en escena las Pantallas. Si en Laza habían peliqueiros, en Verín cigarróns, aquí pantallas, que son totalmente distintos, otra indumentaria, otra filosofía. Su atuendo son un pantalón y camisa blancos, capa roja o negra y pañoleta también del mismo color, polainas y zapatos negros. Una faja roja con unas campanillas y la máscara. La máscara es lo más característico, con colores llamativos y pequeños cuernos de diablo. Le acompañan unas vejigas de vaca, secas e infladas. La misión de las pantallas es hacer pagar una ronda a aquellos vecinos que estos días no van disfrazados. Ese mismo domingo corredoiro y acompañados de distintas charangas hay un baile de capuchones y sorteo de productos típicos.

Y llega por fin el carnaval, el viernes es un día dedicado a los niños y sus disfraces, y el sábado es un día que desde que empieza hasta que termina hay una actuación de una charanga distinta, gaiteros y otro tipo de músicos, desde la mañana a la noche. Lo mismo ocurrirá el domingo, lunes y martes donde decenas de charangas actuan en la plaza mayor y distintas calles del pueblo. Siempre con la gente disfrazada y en un ambiente festivo. Esto termina finalmente el miércoles de ceniza con el entierro de la sardina.

Ahora, están en pleno carnaval, y si este año os pilla muy tarde este post, ya sabéis dónde puede estar vuestro próximo destino carnavalero el próximo año.

domingo, 19 de febrero de 2012

Entroido de Verín

Ayer comenzaba una serie de post que explican los carnavales en mi tierra, Galicia, concretamente en la provincia de Ourense, y dónde los carnavales (entroido en galego) son una de las fiestas más importantes, al punto de estar declaradas como fiestas de interés turístico nacional, algo por otra parte lógico pues resumen en unos pocos días cientos de años de tradición.

El entroido en Verín es similar al de Laza, con sus peculiraridades. Las fiestas duran varios días, y comienza oficialmente con la salida de los "cigarróns" que ya explicaré más adelante lo que son, en la festividad de San Antón, le siguen días después, el Xoves de Compadres (jueves de compadres)  dónde se quema el maragato. Tradicionalmente el xoves de compadres era una noche de hombres, los hombres salían y quemaban un muñeco, ahora las mujeres acuden a la fiesta disfrazadas de hombres y terminaban quemando al maragato, un muñeco que representaba a un hombre y al que los hombres intentaban salvar de la hoguera. Días después llega el domingo de corredoiro, día en que salen nuevamente los cigarróns.

Ya en la semana de carnaval propiamente dicha, llega el jueves de comadres, el jueves de comadres es una fiesta peculiar, en la que les toca salir a las mujeres, en contraposición al jueves de compadres, las mujeres se disfrazan y recorren el pueblo en una procesión de velas y sábanas blancas, que terminará normalmente en la plaza del pueblo recibiendo a la reina del carnaval y a Don Carnal. Ha comenzado ya el carnaval.

El viernes de compadreo ya no distingue de sexos, todo el mundo acude a la calle a bailar y la indumentaria es un capuchón y una mascarita y que termina en un baile amenizado por charangas y las mejores orquestas.

El sábado de Carnaval llega el bautizo del Cigarrón, que es una fiesta verbena donde se da la bienvenida a tres nuevos cigarrones.

El domingo es el día grande dónde los cigarrones salen nuevamente,  en medio de comparsas y carrozas, en una fiesta que llega hasta bien entrada la madrugada.


El ínclito Feijoó divirtiéndose en el carnaval

El lunes es llamado "luns fareleiro", o día de la Farelada, en una batalla que llenará de harina a todos los presentes, se continúa la tradición de embadurnar a todo el mundo con harina, pues esta era considerada en tiempos primitivos como símbolo de fertilidad.


Finalmente llega el martes, para aquellos que hayan sobrevivido a tantos días de fiesta continuada, como diríamos en Galicia "festa rachada", con más pasacalles, desfiles, carrozas y cigarróns.

Los cigarróns son los personajes por excelencia del carnaval verinense, con careta compuesta de madera tallada pintada y con mitra donde se pintan motivos animales o zodiacales, una "pelica" de piel de animal en la parte posterior y el traje, al igual que en Laza de camisa blanca, corbata, paño bordado en los hombros y chaqueta corta, flecos, lazos de diferentes colores y la faja, con el cinto con los cencerros y finalmente el látigo en la mano. La diferencia entre los cigarróns y los peliqueiros está en algunos aspectos de la indumentaria, y quizá también en los animales representados en la mitra.


Yo aún no he ido a esta fiesta, y no me importaría pasarme alguna vez por allí, y quizá por ello los datos anteriores no sean, según los entendidos los más correctos, si alguien sabe algo más de esos carnavales, siempre se agradece una nueva opinión.

Bicos Ricos





sábado, 18 de febrero de 2012

Entroido de Laza

Cómo sabéis estamos ya en pleno carnaval, una fiesta de origen pagano que está fuertemente ligada a la celebración de la Semana Santa. El final del carnaval coincide con el miércoles de ceniza, festividad religiosa que marca el inicio de la cuaresma, esos cuarenta días de preparación para la Semana Santa.

Peliqueiros
Son conocidos a nivel mundial los carnavales de Río de Janeiro, los más espectaculares dónde la samba no para en estos días, y también los carnavales de Venecia tan elegantes como sobrios, y los divertidos carnavales de la Barranquilla. Sin embargo en España el carnaval, aunque sea una fiesta que se está perdiendo con el tiempo tiene algunas ciudades donde éste se celebra por todo lo alto, así pues encontramos los ejemplos típicos del carnaval de Tenerife, que no dista demasiado del carnaval de Las Palmas, en la península el más conocido es el carnaval de Cádiz. Sin embargo, los carnavales gallegos son los más ancestrales y los que tienen unas tradiciones más peculiares, unos días de auténtico desenfreno y que tienen su mayor arraigo en la provincia de Ourense, concretamente en lo que se conoce como el triángulo mágico del carnaval, entre las poblaciones de Xinzo de Limia, Verín y Laza. Hoy me centraré en Laza.

El entroido de Laza es sin lugar a dudas el más llamativo de todos, el clásico, y tiene varios momentos que se deben resaltar, o que un visitante no debe perderse.

La noche del viernes de carnaval se hace un recorrido por el pueblo con los fachós, que son antorchas hechas con paja alrededor de las cuales, los folións danzan durante la noche, en lo que uno se puede imaginar como empieza la fiesta y también como termina la misma.

A farrapada
Los domingos por la mañana salen a escena los Peliqueiros, los personajes más característicos y más conocidos de este carnaval, se trata de una máscara de madera con colores llamativos que se prolonga en una especie de mitra donde hay representado un buey, un lobo o un león, por la parte de atrás una "peluca" de piel de perro de dónde proviene el nombre de dicha máscara. Llevan camisa blanca con corbata y unos lazos atados, también un chaleco. Finalmente el traje se acompaña de una faja sobre la que van unos cencerros y otra de las partes más cuidadas es el pantalón. Los Peliqueiros llevan finalmente un látigo en la mano. Su origen es incierto, aunque la mayoría de las teorías apuntan a las fiestas paganas romanas.

El lunes de carnaval es quizá el día grande, y comienza por la mañana con la farrapada, una lucha entre los vecinos con trapos llenos de barro. Finalmente en la tarde del lunes llega la Morena. La morena es otro personaje cuyos orígenes se pierden en la historia, no es más que un vecino de Laza ataviado con una cabeza de vaca en madera y por encima una manta. Su cometido es atacar a las mujeres del pueblo, mientras, la comitiva se enzarza con el público en una mezcla de tierra y hormigas. Muy agradable, si, lo sé, pero son tradiciones que uno no se debe perder.

Os dejo como muestra algunas fotos que he encontrado en internet de estas tradiciones ancestrales de este carnaval de Laza (Ourense)

Os Fachós
La Morena

domingo, 24 de abril de 2011

Con Aroma a Anises

Esta Semana Santa había decidido quedarme en Madrid pues, mi pronta visita a Galicia dentro de un par de semanas y el descanso político que necesito, justo antes de comenzar la campaña electoral hacen que haya decidido pasar estos días alejado de todo ese ruido y del ambiente habitual de mis semana santas. Así, he decidido irme unos días a tierras extremeñas, a pasar una semana santa distinta. Esto no quita que el sábado santo, y sobre todo el domingo de pascua sean días que me traen muchísimos recuerdos de infancia, y no tanta infancia.

A mi mente vienen los días de jaleo religioso de Jueves y Viernes Santo, y lo que suponía el sábado santo, un remanso de paz y tranquilidad esperando la resurrección, o lo que era mucho peor, la vuelta a clase un par de días después. Pero el sábado pasaba sin pena ni gloria hasta que llegaba el domingo de resurrección, o domingo de pascua. Me recordaba en su blog que a él la semana santa le evocaba procesiones, grandes sentimientos normalmente unidos a la fe y entre otras cosas, olores característicos. El olor más característico de este día de pascua era el de los anises. En todas las casas donde había un padrino o una madrina, había un ahijado o ahijada que debía pasar ese domingo a recoger su roscón de pascua, el roscón como lo conocíamos habitualmente. De niño, con mi hermano más chico todavía que yo, nos levantábamos ese domingo de pascua en el que mi madre no nos obligaba a ir a misa, nos dejaba descansar del tutum revolutum de días anteriores, pero nos ponía la ropa de los domingos y nos ponía la ruta a seguir. Primero a casa de mi madrina, a recoger el primer roscón, un roscón de dos kilos con sus huevos cocidos, sus guindas y el olor a aníses y manteca que desprendía, después, a casa de mis abuelos, a recoger los dos roscones de mi hermano, otros dos kilos de roscón al hombro y por último, a casa de mi padrino, que vivía lejísimos, casi a dos kilómetros de mi casa. Era un poco suplicio, pero al no estar mi padre normalmente en casa por esas fechas, y al no tener coche en la familia el recorrido se hacía a pie, y así volvíamos a casa mi hermano y yo, cargadísimos con todos los roscones. Luego, la tarde era tarea de mi madre, cortar el roscón, embolsarlo y guardarlo en el congelador.

Los años fueron pasando, ya teníamos coche en casa, y yo carnet de conducir, y la tradición seguía como hasta entonces, la misma ruta, pero era todo más cómodo. Un par de años después, las tornas cambiaron un poco. El sábado santo tenía que llevar a mi abuela, tías y madrina a las panaderías y pastelerías más típicas, a las mejor cotizadas donde recogíamos los roscones que, al día siguiente se repartirían. Mi padrino, por esas fechas dejó de darme el roscón.

Ahora, mi madrina sigue con la tradición, que es regalar una rosca al ahijado hasta que éste se case, y una vez se case, el ahijado pasa a regalar la rosca a la madrina. Ella sigue en sus trece, que hasta que me case seguiré llevando mi rosca. Eso si, todos los años me pregunta como va esto de las novias, que a ver cuando me caso, que ya es hora de que ella disfrute de sus roscas. Yo no le quiero dar el disgusto, pero no tengo la boda en mente todavía, y cada año le digo que no es necesario seguir con la tradición, pero que cuando me case le pasaré la rosca. A ella no le convence, y creo que es porque prefiere verme casado.

Este año, aún no he hablado con ella, aunque a estas alturas creo que ya sabe que no voy a ir por casa hasta un par de semanas después. Ignoro que hará, pero supongo que algo me tendrá reservado, porque tiene pensado llevar la tradición hasta los límites. Aunque en mi casa mi hermano, ya no tenga ninguna de sus roscas y la única que recibimos es la suya. Creo, que por primera vez en mi breve historia, estas pascuas no disfrutaré de ese olor a anises que inundaba todas las casas.