Chuchis, hoy se cierran los carnavales en la mayoría de sitios del mundo, y yo también cierro el ciclo y vuelvo a lo que se supone que es la vida normal, aunque ya os lo advierto, no he tenido carnaval, y mucho le he dado vueltas a esto de que polvo somos. Sin embargo, el miércoles de ceniza, pese a ser también una fiesta católica, también celebra el cierre de los carnavales en muchos lugares, con el entierro de la sardina, en otros queman cualquier tipo de personaje ficticio. Este acto simbólico cierra las fiestas del desenfreno con que se conoce al carnaval.
El entierro de la sardina viene de antiguo, de la ribera del mar, normalmente con antorchas y quemando la figura de una sardina, mientras la gente imita un cortejo fúnebre enterrando lo socialmente establecido y al pasado. Vamos, que con este entierro simbólico en el que por supuesto no falta la música se está dando paso a la austeridad que trae consigo la cuaresma. Efectivamente, hay quien apunta que el carnaval debería terminar el día antes del miércoles de ceniza, pues para éste está reservada la celebración litúrgica católica que da paso a este tiempo que precede y prepara a los cristianos para la semana santa que llegará dentro de cuarenta días (y lo digo para los que tengáis que coger algún vuelo, para que tengáis más clara todavía la fecha, que ya sé yo que las vacaciones las tenéis todos muy en mente).![]() |
| Entierro de la Sardina de Fco de Goya |
El miércoles de ceniza se celebra una eucaristía en la que se imponen las cenizas a los fieles, estas cenizas proceden de las palmeras quemadas del año anterior el domingo de ramos. El sacerdote suele dejar caer cenizas en la cabeza del fiel o bien le hace la señal de la cruz en la frente con las cenizas mientras dice una de las siguientes frases "recuerda que polvo eres y en polvo has de volver", "convertíos y creed en el evangelio", o "concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida". El origen de esta tradición es antiguo, pues ya en Oriente Próximo y el pueblo judío solían cubrirse la cabeza con ceniza para hacer sacrificios a modo de penitencia, los ninivitas lo hacían como muestra de arrepentimiento y otros pueblos lo utilizaban como señal de duelo. En los primeros años de cristianismo se utilizaban también hábitos penitenciales muy similares a los sambenitos (pero eso ya iba a ser mucho para nosotros). Actualmente se da el sentido a la ceniza para representar lo que ha sido la gloria y que pronto desaparecerá, al igual que nuestro paso por la vida y que lo que hoy somos mañana no será más que ceniza, un paso efímero que nos recuerda de alguna forma que nos vamos a morir (quizá para atemorizar a los que creen que no morirán). Y ya está. Eso en cuánto a las tradiciones y las fiestas, claro que en Pimpfiadas también nos gusta polemizar y dar un poco de cera, en este caso a la iglesia católica, que no se corta un pelo, y marca que el miércoles de ceniza (al igual que el viernes santo) son días de ayuno y abstinencia, esto es, en cuánto al ayuno, hacer solamente una comida fuerte al día y obliga a todos los católicos desde los 18 años hasta lo 59, y la abstinencia en no comer carne y obliga a los mayores de 14 años. Ahí es nada, con lo poco saludable que eso es para cualquier dieta que recomienda cinco comidas al día, y tomando también proteínas, claro. Y esto del ayuno y la abstinencia es según la página catholic.net para "pedirle perdón a Dios por haberle ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para siempre". Tiene guasa la cosa, que algunos le digan que quieran cambiar de vida para siempre y después sigan haciendo tocamientos a críos, aunque eso es un tema en el que no quería entrar en este post tan multicultural. Y es que encima ya presuponen que queremos cambiar de vida, que yo estoy muy contento con la mía, oiga, y seguro que el mismísimo Dios está de acuerdo, y le ahorro un trabajo, y en segundo lugar presuponen que le hemos ofendido, y por ahí sí que no paso, que uno sabe bien cuándo tiene que hacer acto de contrición.
Claro que sigue habiendo católicos que practican estas cosas a raja tabla, no sé bien con qué sentido, y otros que lo han amoldado un poco a los tiempos que corren. Quizá lo de abstenerse de comer carne no esté muy de moda, ni el ayuno, y se lleve más aquello de cambiarlo por otras cosas, así lo explicaba en el catecismo el papa Juan Pablo II, que decía que ello dependería de cada una de las conferencias episcopales de cada país, que induzca al hombre a una transformación espiritual que acerque a uno a Dios. Dicho así, tampoco debemos tomarnos al pie de la letra lo de no comer carne, pues hay lugares del mundo dónde hacen penitencia todo el año de forma obligatoria, y otros para los que quizá pegarse una mariscada podría ser mejor forma de ayuno. Eso si, yo recuerdo que mis abuelos, no hace mucho todavía se negaban a ponerte carne para comer cualquiera de los viernes de cuaresma... vamos, como para no preferir el carnaval ¿no?






























