Por lo que veo en el diccionario de la RAE, la Constitución de la lengua española, "chamuscado" es 1. adj. coloq. Algo indiciado o tocado de un vicio o pasión. Dicho esto, e instruyéndoos también os digo lo que es indiciado, que no es otra cosa que algo sobre lo que se tiene alguna duda. Pues bien, después de esta chapa lingüística que os he dado, ni de os pasará por la cabeza de que va el post de hoy, porque engaña, y mucho.
Yo no sé que significa para vosotros la palabra chamuscado, pero en Galicia es algo quemado, como cuando pones un pedazo de carne a la brasa y esta se te pasa un poco y comienza a ponerse negra, eso es carne chamuscada. Cuando en la tele aparecen imágenes de un incendio en el que aparece alguna persona calcinada, decimos "mira, encontraron al tipo todo chamuscado". Que nada tiene que ver con vicios, pasiones ni con indicios de nada ni sospechas. Yo no sé si es un galeguismo, o un castellano mal utilizado, pero ayer por la mañana, mientras desayunaba plácidamente en mi casa y me fumaba un cigarrito, comencé a oler a chamusco, léase a quemado.
Al rato empecé a escuchar sirenas de los bomberos, esas sirenas tan discretas y distintas a las de los coches de policía o las ambulancias. Yo, que llevaba unos minutos echándole un vistazo a varios blogs con fotos de hombretones con el único fin de hacer nuevas cabeceras, pensé que bien olía a chamusco por mi ordenador, o bien era yo, que tenía la temperatura corporal y mental más alta de lo acostumbrado, porque no lo sabéis, pero tremendos blogs que hay a lo largo y ancho del mundo con hombres que jamás habríais ni imaginado. Efectivamente, por delante de mi casa pasaba una pequeña patrulla de los bomberos.
Yo no soy nada cotilla, bien lo sabéis, y utilizo mi balcón con fines culturales, básicamente, para iluminaros con algún que otro post sobre las cosas que veo, pues ahí que me asomé para ver hacia donde se dirigían los bomberos. A una bocacalle muy próxima donde había una patrulla de la policía municipal apostada. Los dos agentes municipales indicaron a la patrulla de bomberos que aparcasen por allí. Seguía oliendo a quemado. Pero que pedazo policías son insuperables físicamente, pensé para mis adentros, y me llevé a engaño cuando vi salir a los dos bomberos del coche. Seguía oliendo a chamusco, pero yo sabía que no era cosa mía que yo en ese momento comenzaba a estar todo lo contrario, húmedo ante tal visión.
Volví a mi trabajo, y en la calle seguía el embrollo de los bomberos y el olor a chamusco, decidí que, aunque no soy nada cotilla, tenía que pasar por esa calle, más que nada por contaros lo que había sucedido, y al fondo un camión de bomberos del que bajaron seis hombretones de esos que tendrían que estar en el calendario de bomberos de Madrid con sus uniformes y sus cascos. Los vi salir, pero llegaba tarde al trabajo, así que continué caminando. ¡Madre mía! Mañana tendré que provocar algún tipo de caos en mi cocina, por ver quienes se acercan. Por el camino al trabajo me seguía oliendo a quemado, y aunque no vi humo por ningún lado, comencé a dudar otra vez si era yo el que olía a quemado, claro que, a la hora de escribir el post pensé también ¡Vamos, que ahora, los que van a estar quemados serán los blogueros que se queden sin saber por qué olía a chamusco!
Bicos Ricos
#Pero no te olvides de los bomberos de Madrid y de su lucha con Gallardón#



















