En este estado de pesimismo nacional que padecemos los españoles desde hace unos años, aparecen a diario noticias que nos hacen hundirnos cada día un poco más, y poco a poco, a medida que se van sucediendo las políticas de recortes para fijar en mínimos el déficit del Estado, el cabreo de los ciudadanos de a pie y la sorpresa ante gastos innecesarios y noticias de corruptelas, aumenta día a día.

Todo esto de pagar a sacerdotes para labores de extremas unciones, y acompañamiento de enfermos, así como de mantenimiento de las capillas de los hospitales sale del dinero público, seas o no católico, ahí tienes el servicio de un cura para estos menesteres, y todo gracias al entonces gobierno socialista de Felipe González, cuándo firmó un convenio con la Conferencia Episcopal española allá por 1984, cuándo la cosa no iba tan bien como cuándo gobernaba Aznar, pero que mostraba una auténtica sumisión de los socialistas con la iglesia de aquel entonces y que González empezaba a ver unos brotes verdes. Así, en dicho convenio, el Estado aportaba una partida presupuestaria para estos fines, que consistía entre otras cosas en salarios para los sacerdotes que se dedicasen a ello a media jornada y a jornada completa. Unas cantidades que para aquel entonces no estaban nada mal.
Por lo tanto, si enfermas en España, que sepas que, si eres español, si has cotizado durante los últimos meses a la seguridad social, si tienes una hospitalización por el motivo que sea, que quizá tu cobertura sanitaria no sea la más apropiada, pero que tendrás el consuelo de un sacerdote ante lo que pudiera ser tu inminente partida hacia el regazo de Dios. Que sepas, que si enfermas estás perdido si no cumples alguno de esos requisitos, pero que el cura estará allí siempre contigo para darte consuelo, para rezar por ti. Claro, si no eres católico, te podrás cagar en todo, yo lo entiendo.
El problema es que en España, lejos de aplicar recortes en este tipo de partidas sin sentido (y te lo dice un católico practicante), las partidas se aumentan, como ha ocurrido en Canarias, y de ahí las preguntas que José Ignacio Álvaro, diputado socialista del parlamento canario ha hecho al gobierno insular, y que también han trasladado al Congreso de los Diputados de España, para que nos digan a cuánto asciende el presupuesto nacional para este concepto que después se transfiere a las Comunidades Autónomas. Y es que no estamos para bromas, y con nuestra salud nos gusta muy poco jugar. Claro que, si no obtenemos respuesta de Ana Mato, siempre podemos ponernos a rezar, a rezar y a rezar. Y es que cada día más, el Opus Dei nos gobierna más a su antojo, y eso que habíamos conseguido tener un papa franciscano.
Exactamente... con nuestra salud no se juega.
ResponderEliminarUn abrazo chiquitín !!.
En España, últimamente estar enfermo se ha convertido un poco en una ruleta rusa.
EliminarBicos ricos
Pues no te quiero contar como está la sanidad por aquí, sobre todo en Urgencias...
ResponderEliminarSalu2.
Uhmm, por suerte tengo seguro privado, pero en Galicia supongo la cosa está mal, aunque Madrid se ha convertido en una auténtica trinchera.
EliminarBicos ricos
Bluff, toda la bonanza y la envidiable salud del sistema se ha desmoronado... Sanidad, educación, cultura... Bajo cero... La pregunta es ¿Cuánto tiempo tardará en recuperarse? ¿Lo hará algún día? Besotes.
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