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miércoles, 30 de abril de 2014

Estados Unidos 1 - 1 Rusia

A pocos voy implementando con una metáfora futbolística el drama que se está viviendo en Ucrania, un drama que lejos de ser un problema interno, es algo muy internacional, un acertijo geopolítico y como todo problema de este tipo, económico.
 
A finales de marzo de este año hacía un post Estados Unidos 1 - 0 Rusia, dónde hacía el análisis sobre la caída del gobierno de Yanukovich (o como se escriba) tras unas revueltas en Kiev de unos ciudadanos proUnión Europea, de la desbandada del gobierno ucraniano hacia zonas prorrusas. No pasaron ni dos semanas cuándo estalló el conflicto de Crimea. Una región al sur de Ucrania se erigía en independiente de Ucrania, Crimea, proponía un referéndum a dos semanas vista que terminó con un mayoritario SÍ quiero a la independencia y a ser más amiguitos de Rusia, lo que terminará siendo la anexión de Crimea a Rusia. Pues bien, pocos días después, cuándo las aguas parecían calmadas (al menos en una calma tensa), la región de Donetsk sigue los pasos de Crimea, todo ante la impotencia del gobierno provisional ucraniano, el apoyo ruso y el desinterés europeo. ¡Zas!

Estamos hablando por lo tanto del desmembramiento de Ucrania que sitúa a la zona en el punto más caliente del planeta en estos momentos (con el permiso de las dos Coreas que siempre son punto caliente). Un desmembramiento planificado por Rusia, que no duda en alentar a los prorrusos de la región para que se hagan independientes y luego anexionárselos (pero preguntándoles antes), una forma muy sutil de hacer las cosas. Claro que, ni vosotros sois tontos, ni los ucranianos tampoco, y todos sabemos que el papel de Rusia no es tan inocente.

Efectivamente, Rusia, tras ser vapuleada durante los últimos 20 años política y económicamente no ha dudado ni un momento en reclamar para sí lo que necesita para no perder del todo esa guerra fría que nos tuvo sumidos en tensiones políticas gran parte del siglo XX. Rusia, que ha ido cediendo desde tiempos de Stalin, dada la superioridad norteamericana, llegando a pactos de no agresión nuclear con Kruschev, desarmandose progresivamente con Gorbachov, desmembrándose con Yeltsin, y cediendo la independencia de los países que otrora estuvieran en su órbita, dejando ir a Lituania, Letonia y Estonia, Ucrania, y un pico largo de repúblicas exsoviéticas, dejando que todas estas repúblicas abandonasen el caído pacto de Varsovia. Pero Rusia no está dispuesta a dejar de ser la potencia principal que fuera otrora, dejando su área de influencia caer en manos estadounidenses. Bien cierto es que el peso ruso no es el de antaño, y bien cierto que Putin tiene una situación económica totalmente distinta, porque en cuánto te vendes al capitalismo, entras a jugar con las reglas de juego del capitalismo, y ya lo geopolítico no es lo fundamental, dónde y cómo poner un misil que acojone a tu rival, porque tu rival juega también con otro tipo de armas, las económicas y aquí es dónde entran en juego las relaciones comerciales de Rusia con Europa o China y la importancia de las energéticas.
 
Sin embargo, el conflicto ucraniano, lejos de solucionarse está pasando por una de esas fases de escalada de la violencia. Rusia, cada vez con menos tapujos se está metiendo en el conflicto del país exsovietico vecino, y ya por arte de birlibirloque, los que eran observadores internacionales han pasado a ser miembros infiltrados de la OTAN en las zonas calientes de Ucrania, que sin ser de la OTAN (y todavía nos preguntamos por qué existe todavía tal organización internacional), y que por derivación de las complicaciones del batiburrillo este, ahora están secuestrados. Yo no sé en qué acabará esto, porque los del otro lado, que tampoco deberían meterse pero normalmente se meten, no tienen las cosas tan claras. Estados Unidos defiende más sanciones a Rusia, sanciones tipo "os prohibimos jugar a la Gameboy", aunque las últimas han sido un poco más duras, pero poco más "os prohibimos jugar a la Play". Londres y París piden un poco de sangre y que se promuevan sanciones más duras y ya por si acaso ir tomando medidas de carácter defensivo, y finalmente, Alemania, que es dueña y señora y dice que por el momento, sancioncitas. Ante el panorama de unidad, solo nos cabe esperar que Rajoy sentencie, y conociéndolo, dejará que el jaleo pase, con lo cual, nos vamos al segundo tiempo con un justo empate.

martes, 18 de marzo de 2014

Soluciones Putin

En España las aguas están revueltas desde que Artur Mas ha propuesto hacer a los ciudadanos catalanes un referéndum soberanista sobre si consideran que deben o no estar fuera de España, y en estas cosas nos tienen entretenido a Rajoy los políticos catalanes, como si al resto de los españoles no nos preocupasen más otros asuntos.
 
Que conste que yo siempre he sido un defensor de la posibilidad que los pueblos elijan sus designios entre ellos, defensor del derecho a la autodeterminación, y que he defendido también el proceso de Escocia para separarse del Reino Unido y todas estas cosas. Como gallego me gustaría que un día me preguntasen si los gallegos queremos o no queremos ser España, yo diría que me gustaría seguir siendo español, pero oiga, mismo el resto de los gallegos, que han votado toda la vida al PP de Manuel Fraga un día me sorprenden y deciden que Galicia no es España. A cada cual sus teorías más o menos centralistas. Yo creo que España y los españoles, e incluso los catalanes, hoy por hoy tienen que tener otro tipo de miras más realistas que les solucionen sus problemas del día a día y esto no se soluciona con un referéndum para independizarse. Pero por si hubiese alguna duda, tenemos el método Putin que te saca las castañas del fuego en cero coma, y lo del cero coma no es un dicho español sobre la velocidad (no confundir con el tocino), es que las cosas a lo Putin se hacen así y en pocos días, que hoy eres ucraniano, mañana si quieres no ser ucraniano eres ruso, y asunto arreglado.
 
Resulta que este fin de semana se ha producido un referéndum, o una consulta popular a los crimeanos para que decidiesen si querían ser país independiente o si querían ser una provincia rusa, obviamente, ante las pocas opciones que les daban ha ganado abrumadoramente la opción de ser una provincia prorrusa. Y así fue como Putin ha respondido a los independentistas. Que eres de Ucrania y consideras que no eres Rusia, que eso de la Unión Europea es una milonga que no se cree nadie y no sirve para mucho, pues dejas que tu provincia se convierta en país, que ya la recuperarás aunque sea por las malas, o no tan malas. Que una vez montado el cristo en Ucrania puedes aplicarles la misma ley que ellos se han aplicado para ser independientes, vas y lo haces, el caso es recuperar Crimea, una región sumamente importante para los intereses geopolíticos rusos, pues constituye una parte importante de la salida al Mediterráneo de Rusia, tras haber perdido su salida al Atlántico. No descartemos que, alguna república exsoviética báltica vuelva a manos rusas.
 
El caso es que Putin te garantiza que, si quieres hacer un referéndum no hace falta un período de no sé cuántos interminables meses, no sé cuántas negociaciones sobre cuál debe ser la pregunta que hay que hacer a los crimeanos, se plantea un referéndum a semana y media vista, con ojeadores independientes que no internacionales y arreglado, lo que salga de las urnas es decisión soberana (como aquel referéndum en 1966 en España que aprobó con un 100% de votos favorables al régimen franquista), y el resultado, Crimea  para Rusia nuevamente, por ahora independientes pero pasado mañana o quizá antes rusa. Que por si hay dudas sobre la legalidad de esta consulta popular, para eso están las fuerzas militares rusas, y la potencia de esta gran potencia, y el veto que tiene en la ONU (otra de estas pantomimas creadas para asegurar la paz mundial) para asuntos importantes. Que a la hora de la verdad, yo no sé qué mete las narices ahí John Kerry, que a fin de cuentas es un asunto estratégico en el corazón de Europa (el terror de los cartógrafos del mundo) dónde ni pinchan ni cortan, que como mucho podría interesar a la Unión Europea, pero que a la hora de la verdad interesar, lo que se dice interesar como unión política no influye demasiado, y Merkel, con lo que ella manda es incapaz, presionada por los intereses económicos en las gasísticas que maneja Rusia no dice nada, todo lo que manda sobre la Unión y a la hora de la verdad no puede emitir algo para beneficio de los europeos, que oigan, tampoco es que nos beneficie demasiado tener en la Unión Europea a un país cuyo salario base está por debajo de los trescientos euros, así os lo digo también. Y yo mismo me plantearía secesionarme de España por las buenas, como ente particular, por aquello de estar disconforme con la política fiscal española, y es que, en vista del tipo de sanciones de mentirijilla que le han puesto a Rusia (para amenazarlos) como para no pensárselo, que como mucho prohibirán a mi casero, a Gordi y a lo mejor a Adele que no podrán negociar asuntos económicos con la Unión Europea, y no creo que eso les afecte demasiado, para eso hacen esas listas negras de sancionados, o la sanción de prohibir jugar en la Gameboy a los rusos (según informaba ayer Carne Cruda 2.0).
 
El caso es que se podría aplicar algo así en España. Yo recomiendo a Mas que termine con el suplicio de los españoles de hacernos perder el tiempo con las teorías soberanistas de Cataluña, que no niego sean legítimas, pero con una llamada a Putin se solucionaría, te organiza un referéndum dónde puedes preguntar a tus paisanos si consideras que lo mejor para Cataluña es seguir perteneciendo a un país con más de un 25% de paro o si por el contrario no sería mejor ser una provincia prorrusa. Seguro que gana la opción prorrusa, y ya si en la consulta incluso dices de ser polacos, seguro que con más motivo sale el SÍ.

viernes, 28 de febrero de 2014

Estados Unidos 1 - 0 Rusia

Hay quiénes nos han intentado vender que la Guerra Fría que tuvo acojonado a todo el mundo durante la segunda mitad del siglo XX terminó con la Caída del Muro de Berlín, y que de este hecho tan simbólico derivaron las caídas de varios regímenes comunistas del este de Europa. Rusia estaba definitivamente desarmada (y no armamentísticamente), había perdido una guerra que llevaba perdida desde hacía tiempo. Claro que, Estados Unidos ahora tampoco es el gran hemegón que fuera otrora, y todo esto viene a cuento de los hechos acontecidos estos días en Ucrania, y Pimpf, que es tan gafapasta multicultural, tan apasionado por la política y la historia aquí os trae un análisis de la situación. Que si, sentaos que os va a gustar.
 
Caídos los regímenes comunistas europeos que formaban el Telón de Acero, con una envejecida Cuba a manos de los hermanos Castro y una alejada de la realidad, Corea del Norte, parecía terminada esta contienda virtual dónde nadie atacaba a nadie pero dónde unos tocaban los cojones a los otros, pero de forma disimulada. Luego vino la caída de la URSS, la creación de los CEI (Comunidad de Estados Independientes), y finalmente Rusia, que, supuestamente había abandonado a su suerte al comunismo, su causa y se habían vendido al capitalismo, como le ocurrió a China. Pues bien, nuestros países comunistas por excelencia adoptaron el extraño modelo del "comunismo de mercado", se reformulan como países capitalistas pero mantienen su bloque contrario a los Estados Unidos. Rusia ha visto desmembrarse su país, poco a poco, ha ido concediendo de mala gana independencias de muchos de los países de su órbita, pero ha mantenido a lo largo del planeta esa posición de país a tener en cuenta. Lo último que le han robado ha sido Ucrania.
 
Porque los Estados Unidos no han cejado en su empeño de agotar la paciencia rusa, y atraer hacia si, a un país fronterizo con Rusia es un exitazo. La líder proeuropea Timoshenko (o como se escriba) llevaba unos años en prisión, por malas gestiones con gasísticas rusas, o algo así, el presidente ucraniano era un señor pro-Rusia con fuerte peso en las regiones éste y sur del país. Pues bien, a Yanukovich, el presidente este prorruso le ha salido una fuerte oposición en la calle, tipo 15M en la Puerta del Sol (pero sin hosteleros que protestan porque las manifestaciones les afectan a sus negocios), pero a lo bruto, resistiendo a temperaturas muy bajo cero durante meses y meses, solicitando más apertura hacia la Unión Europea (ese engaño que nos han hecho a los europeos para que seamos firmes aliados de los Estados Unidos). Y aquí nos encontramos con un nuevo conflicto en medio de Europa. Dónde la Unión Europea es incapaz de discernir por si misma lo que se debe o no se debe decir o hacer, si nos conviene tener a Ucrania o si no, si estamos interesados en ellos lo suficiente, o si ellos están interesados en nosotros, sobre si los intereses gasísticos de Alemania y Francia fueran factores decisivos a la hora de tomar una determinación que nos afecte a todos los países de la Unión Europea. Con unos Estados Unidos que han malmetido en lo que han podido (y Obama parecía bueno, pero era de los que las mataban callando) y han hecho como que no opinaban, aunque han alentado  (a saber cómo) a que la gente montase este cirio, y con una Rusia, que se ha frotado un poco las manos, porque de una Ucrania que tenía perdida, hasta se le han encendido a Putin los ojos como bombillas pensando en un cisma del país entero haciéndose con una parte prorrusa en el supuesto de una guerra civil.
 
Pero los países modernos lo tenemos claro, estas democracias perfectas que tenemos generan mecanismos para responder ante situaciones límite así como los más poderosos apuesten de una u otra forma. Se ha conseguido con una votación que no alcanza los mínimos constitucionales derrocar al gobierno de Yanukovich, que ha tenido que escapar con el rabo entre las piernas a zonas prorrusas, dónde es mejor visto. Y ha vuelto la recién liberada Timoshenko, y ha prometido un futuro dónde todos los ucranianos participen de la consecución de ese sueño europeo que muchos ucranianos (aunque no mayoritarios) tenían sobre la Unión Europea. Y luego nos han vendido, como cuándo ocurrió con Saddam Hussein, que Yanukovich era un corrupto del tres al cuarto, con una mansión en Kiev con todo lujo de detalles, mucho oro, mucha finca dónde jugar al golf, vamos... un aprovechado de la política ucraniana. Nada que un político del PP no tenga en España, e incluso añadiría, que algunos del PSOE tampoco, más que nada para contentar a Angel, bloguero premio Bicha 2014. Claro que en España está ya todo el pescado vendido, y derrocar gobiernos con manifestaciones en España no tiene ningún sentido, porque España hace tiempo que se vendió ya hacia un bando de estos imaginarios que dejó la guerra fría.