Yo no quería dejar pasar una fecha tan triste a la par que importante para la literatura española, pues, tal día como hoy, hace 75 años nos dejaba uno de los más grandes poetas españoles, el tardío miembro de la generación del 98, Antonio Machado Ruiz, en un hotel en su exilio de Colliure, dónde reposan sus restos junto a los de su madre, fallecida tres días después.

Fueron unos días penosos, a finales de enero de 1939, con su madre ya muy enferma con 98 años y él también, muy deteriorado. El camión que los transportaba tuvo que detenerse a varios kilómetros de la frontera, había innumerables vehículos atrancando el camino de más gente que intentaba cruzar hacia Francia. El objetivo de Machado era instalarse bien en Francia a hacer lo que él sabía, que era dar clases de francés, o bien irse a la Unión Soviética, dónde muchos españoles eran acogidos. Durmiendo en camiones, abrigándose con mantas bajo una noche lluviosa y calentándose como pudieron con una hoguera, así pasaron su última noche en España. Dicen que finalmente el camión que los transportaba consiguió llegar a la frontera, y que allí ellos pasaron a pie. Una vez en Francia, al comisario que les atendió para recibirles, les dijeron que tratasen bien a estos exiliados, que uno de ellos era Don Antonio, uno de los poetas más importantes de España, y así fue, de allí los trasladaron expresamente a él y su familia a Colliure.

Yo os dejo, tras relataros esta agonía con un par de sus poemas, a modo de recordatorio de este grande de la literatura española que, curiosamente estudió muy cerquita de dónde yo trabajo.
Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.
O el tan recordado:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Un post que ha triunfado, jajaja. Qué poco gafapastas sois.
ResponderEliminarBR