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martes, 3 de junio de 2014

Ciao, JuanCa, y gracias

Que conste que, pese a que en este blog no me gusta hablar de política, mucho menos de mi vida privada, ante las ingentes peticiones masivas, allende los mares, he tenido que hacer un blog sobre este día histórico que los españoles hemos vivido ayer, un día de estos que recordaremos casi tanto como cuándo cayeron las Torres Gemelas o cuándo España ganó el Mundial. Bueno, lo del mundial es insuperable, así os lo digo. Y es que no será novedad para ningún bloguero, ni para nadie del mundo mundial el anuncio de abdicación de S.M. Juan Carlos I, rey de España, de ahora en adelante, Juanca, para los amigos y compañeros de trabajo.
 
Y es que ya lo decía la canción "España, mañana, será republicana". Ayer a media mañana anunciaba por sorpresa su comparecencia ante la prensa del presidente Rajoy, una comparecencia que anunciaba no iba a ser sobre ninguna renovación de su gobierno (porque Rajoy es muy poco dado a los cambios), por lo que algunos ilusos que nos esperábamos un bombazo informativo, solo podíamos pensar en dos cosas, su propia dimisión (ante lo que muchos pusimos velas a todos los santos del santoral) o la abdicación del rey, y fue lo segundo. Anunció pues Rajoy la intención de abdicación del monarca y su comparecencia horas después en mensaje televisado explicando sus motivos. Para variar, Rajoy no ha dado opción a la prensa a hacer preguntas. Y dos horas y media después aparecía el rey, dando un mensaje muy bien redactado, hablando de los éxitos de su gestión, y opinando que, se debía cerrar una etapa para dar paso a una nueva generación, y aprovechó el momento para vendernos a su hijo Felipe, abriendo un tiempo nuevo con respeto a la Constitución. Y yastá, el resto del día todo han sido comparecencias de los principales partidos políticos dando su opinión sobre algo tan insólito en España desde que se dio el proceso de transición política, las opiniones y los especiales sobre la figura del rey, las imágenes de su coronación con el teniente Armada detrás, y los gritos de ¡Viva España! (Nos han dado una tregua con el príncipe, pero ya anticipo que durará solamente unos días, hoy tocaba hacer homenaje al rey que ha abandonado el barco, el próximo día apuntalar a los Borbones en España, no vaya a ser que volvamos a nacer republicanos de un día para otro.

El notición no es que un rey español haya abdicado, que ya en u momento lo puso de moda Felipe V, o tiempo después Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII tras una serie de intrigas palaciegas por apartar Fernando a su padre del poder, o la posterior abdicación en favor de Napoleón del propio e infame Fernando VII, que hayamos derrocado a su hija Isabel II para poner en su lugar una república que duró apenas unos meses, o que tras recibir a Alfonso XIII decidiésemos también darle una patada en el culo e instaurar otra monarquía. Finalmente, y tras la guerra civil también tuvimos oportunidad de hacer otro cambio de jefatura de estado, pero ya os lo digo, no por novedoso, si no porque muchos de nosotros esto no lo hemos visto nunca. Los hay que hemos vivido ya con cinco papas (Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto equisuvepalito y Francisco), hemos visto al Real Madrid ver ganar Copas de Europa en color, y al Barcelona también, ganar más de una, pero jamás habíamos vivido un cambio en la jefatura de estado, desde niño recuerdo la foto del Rey en las aulas, y también algún que otro crucifijo, pero la foto del rey era un clásico, por fin veremos algo distinto. Y con esto espero no tener ese sueño melancólico de poder ver antes de morir una república como tenía Cayo Lara, de Izquierda Unida (que mucho llora y pide por los rincones pero que no ha dado ningún paso por solicitarla formalmente), y no por no tener ganas de república, porque uno es socialista y republicano, faltaría más, aunque tampoco voy a negar que los Borbones, pese a lo que se han llevado de todos los españoles también le dan una chicha especial a estas cosas, una especie de salsa y de chistes que nos harían la vida muy aburrida a los españoles si no fuese por ellos.
 
Varios han sido los que, tras escuchar el anuncio del rey han salido a la palestra pidiendo la Tercera República, entre ellos Izquierda Unida, Podemos,  o Juventudes Socialistas, y así fue como a lo largo de la tarde de ayer convocaron multitudinarias manifestaciones pidiendo un referéndum para decidir el modelo de Estado y pidiendo a gritos la tercera república, alzando esa bandera tricolor que, aunque duela a muchos fachas, no es ilegal. Y sin embargo, yo soy de la escuela racional, y también creo que los cambios en España se deben hacer con más cuidado, porque en su día también movidos por la pasión hicimos una república que terminó como el rosario de la aurora, sumida en una fragilidad brutal que terminó como todos vosotros sabéis. Por eso, soy de los que creen que si, que el que será Felipe VI tendrá por delante una labor muy importante, la de mantener su monarquía o plantear como debiera ser, que el futuro de los españoles lo decidamos todos los españoles, especialmente, que podamos hacerlo los que en su momento por nuestra juventud o porque no habíamos nacido no pudimos hacerlo, y que se sigan los cauces que se tienen que seguir para asegurarnos cierta tranquilidad, si no para nosotros, para los que vengan después.
 
Yo creo un acierto por parte del rey este deseo de abdicar, un poco fruto del cansancio dada su edad y su estado físico y mental, del desgaste de esa obsoleta institución que todavía sigue dando mayor importancia a los hombres frente a las mujeres, dónde las reinas parecen tener casi siempre un papel testimonial. Ya toca otra cosa, otros tiempos y esto será labor también del nuevo monarca. Es de agradecer al rey el haber estado ahí estos 39 años, el haber hecho esa magnífica transición de la dictadura a la monarquía, de haber permitido con ello el mayor período de prosperidad y tranquilidad política en España, su presencia en el 23F, y la imagen que ha dado de España en el extranjero, siendo después de Nadal, Real Madrid y Barcelona lo más reconocido de España por el mundo, pero también creo que uno tiene que retirarse dignamente, a una cierta edad, disfrutar de los nietos como todos los abuelos, descansar, ver cómo se hacen las obras, ir de excursión del inserso, aunque en este caso parezca un poco distinto, creo que siempre es bueno descansar, y efectivamente, dar paso a nuevas generaciones, el príncipe lleva toda la vida preparándose para esto, que su entrada sea para él fruto de un buen recuerdo en manos de su padre y no del fallecimiento del mismo. Los últimos años del reinado de Juan Carlos, han sido otro de los puntos que han deteriorado esta imagen que los españoles tenemos de ellos, una casta por encima del resto de los mortales, las cazas de elefantes en Botswana, los líos con rubias que se aprovechan de tu situación económica, los reveses físicos que el monarca ha sufrido (dicho sea también de paso como consecuencia de esta vidorra que los reyes suelen tener), y finalmente, lo que ha terminado por rematarle que ha sido el caso Noos y Urdangarín, y la imputación de su hija en esta trama corrupta que ha jugado también con el dinero de los españoles. Por ello, mejor una retirada a tiempo, a tiempo de que le agradezcamos lo que ha hecho por nosotros y le deseemos un feliz retiro, mucha suerte a su hijo (que es en general muy querido) el "notanJASP", y pese a ello, esperar la llegada de la tercera república, que no me cabe duda de que llegará.
 
PD.: Y lo mejor de todo será ver a Peñafiel hundido mientras Letizia Ortiz es reina de todos los españoles. ¡Una plebeya, dónde se ha visto!

domingo, 27 de abril de 2014

Crónicas Borbónicas. El Infante de los Malditos (II y final)

Tras su expulsión de Francia, Luis Fernando de Borbón intenta exiliarse sin éxito a Bélgica, Estados Unidos o Inglaterra, sin embargo solo le dan asilo político en Portugal. Sin embargo, Luis Fernando solo se veía a si mismo pasándose la gran vida padre en París, que era dónde se vivían todas las grandes juergas. En un primer momento intentó colarse en Francia a través de España, para ello intentó llegar a la Riviera Francesa vestido de mujer con su peluca y un pasaporte falso. Resultó que lo pararon porque el pasaporte que llevaba era de una mujer buscada por contrabando, otro nuevo escándalo.
 
Intentó entonces entrar en Francia de otro modo, cómo solo saben hacer las altas esferas, a base de chanchullos a la más alta escala política. Probó entonces con un matrimonio.
 
Eulalia, su madre no dudó en ningún momento en buscar una buena esposa para su marido, y con lo de buena me refiero a esposas con grandes dotes, dotes económicas, por supuesto. Así fue como entablaron negociaciones con una millonaria estadounidense, divorciada y que había sido actriz cuyo mayor sueño era ser tratada como alteza real, qué mejor forma que casándose con uno de los descendientes de los reyes de Francia, y aquí Luis Fernando cumplía este papel. sin embargo, las negociaciones para su matrimonio con Mabelle Gilmen Grey no llegaron a buen puerto.
 
Buscaron pues otra esposa para Luis Fernando. En esta ocasión sería la excéntrica Marie-Charlotte constance Sey. Marie-Charlote era hija de un empresario del azúcar, estaba forradísima y tenía un bonito palacio en Francia. Y cuándo digo forradísima era muy forrada, y además de su fortuna, casó bien con otro rico personaje francés, un tal Broglie y poseían en aquel momento la mayor fortuna del país galo. Con una fortuna que nos costaría imaginar, esta mujer se quedó viuda y se encaprichó de nuestro Luis Fernando. El matrimonio no nos llamaría la atención si no fuese porque la novia tenía 73 años y Luis Fernando contaba por aquel entonces con 41. Los herederos de la rica princesa pusieron el grito en el cielo e intentaron demostrar que Marie Say no estaba en sus cabales, algo así como ocurrió con la señora esta de L'Óreal y sus herederos. La justicia denegó la razón a éstos últimos y pudo casarse. El matrimonio se celebró por lo civil en el registro de Paddington en Londres el 19 de septiembre de 1930, luego, la ceremonia por la iglesia se celebró en Italia, y finalmente se fueron a vivir a París, a un hotel en la Rue de Solferino. Marie-Charlotte había movido teclas e hilos para conseguir que dejasen entrar a Luis Fernando en Francia.
 
Comienza aquí una segunda época dorada, quizá con más glamour, pero igual de peligrosa que la anterior. En esta época tuvo relación con Cocteau, La Mistinguette un personalidad francesa, con el maharajá de Kapurthala y su esposa española, con la marquesa italiana Luisa Casati, otro personaje. Celebraban grandes fiestas en el palacio de Marie Say, y Vasconcellos seguía al lado de Luis Fernando. Celebraban fiestas temáticas, fiestas de disfraces, fiestas indias a las que acudían incluso con elefantes. Se hizo famosa la presencia en una fiesta de Luis Fernando semidesnudo, pintado de azul con todo tipo de joyas encima cuál maharajá. Luis Fernando se caracterizaba también por ser un gran bailarín de tango, y siempre acudía a las fiestas con bailarines argentinos. Luis Fernando fue un pionero del famoseo, fue uno de los creadores de los photocall y de los bolos. Tanto él como Vasconcellos cobraban por asistir a muchas fiestas, e incluso cuándo Luis Fernando consideraba que no le pagaban bien enviaba en su lugar a Vasconcellos.
 
Frecuentemente viajaba a Italia, concretamente a Venecia. Solía hacer el recorrido en coche, y sus viajes eran mero contrabando de cocaína. Su coche jamás era revisado, porque a nadie se le ocurría en plena frontera parar a un heredero de la corona francesa. Traía a Francia la cocaína que después revendía  a un 300% más cara entre aristócratas, ricos, príncipes y reyes. Fue en una de estas cuándo volvieron a expulsarlo de Francia. Su destino fue Venecia nuevamente, dónde residía su amiga la marquesa Luisa Casati. Su estancia en Venecia terminó con el fallecimiento de su fiel Vasconcellos que fue enterrado en la Iglesia del Redentor.
 
Pocos años después de su matrimonio con la multimillonaria terminó arruinándola por completo y una vez la dejó sableada no dudó en pedirle el divorcio. Marie Say estaba enamorada de Luis Fernando, dicen las crónicas y no superó nunca el divorcio. Falleció poco después.
 
Llegó la Segunda Guerra Mundial, con un Luis Fernando establecido nuevamente en Francia, que fue un protegido de los nazis. Luis Fernando, desde su posición ayudó a muchos franceses de la resistencia con la información que su tía la Infanta Paz le pasaba desde Alemania. Fueron bastantes las vidas que ayudó a salvar, una especie de Schlinder pero más chungo. En cierta ocasión visitó Berlín, y lo que se le ocurrió hacer fue pasearse por el centro de la ciudad con una insignia judía, noticia que llegó al Fürher que pidió explicaciones a la embajada española, le dijeron que dejase correr a Luis Fernando, que ya se cansaría y pronto saldría de Alemania.
 
Poco le quedaba ya de vida al aristócrata. Padecía un cáncer de testículos y tendría que costearle su estancia en el hospital, los tratamientos y demás su amiga Reymonde Gitenet, que fue la que lo acompañó en sus últimos días. Falleció tras someterse a una operación de la que no pudo salir un 22 de junio de 1945, para tranquilidad de su familia Borbón. Fue enterrado en la iglesia del Corazón Inmaculado de maría en la Rue de le Pompe. A su entierro no acudió ninguno de sus familiares. Tenía 57 años y había vivido todo cuánto un golfo podía haber dado de si.

domingo, 6 de abril de 2014

María Cristina Me Quiere Gobernar (I)

De estas aguas vienen estos lodos, seguro que habría pensado eso en su momento la reina Isabel II de España si no fuese porque era Borbón con lo cual no se le presumen ya de por si muchas luces. María Cristina fue uno de los personajes más influyentes en la España del siglo XIX, que ya sé que en general os la trae muy floja, en embargo, fue una mujer que no quiso verse relegada al simple papel que normalmente ocuparon las mujeres en la monarquía española.
María Cristina de Borbón joven
María Cristina de Borbón Dos Sicilias era hija del rey de Nápoles Francisco I, y de María Isabel de Borbón, una de las hijas de Carlos IV. Nació en 1806 en Palermo y llegó a España con la recomendación de su hermana que vivía en la corte española. El rey, Fernando VII, el más detestado y deplorable de todos los reyes que ha tenido España llevaba años reinando y todavía no tenía descendencia. El famoso rey felón, aquel que tenía un miembro viril descomunal había enviudado tres veces. Su hermana presentaba por tanto la candidatura de su hermana para ser reina de España describiéndola como un "ejemplo de sumisión y ternura" añadiendo en las misivas que era además muy fecunda. Se casó por tanto María Cristina con su tío Fernando VII en Aranjuez el año 1829, recibida entre vítores por los españoles se mostraba como una joven reina y guapa, muy sonriente. Nos la metió doblada a todos.
Pronto quedó embarazada del rey, y aunque no tuvo ningún hijo varón con él, le dió dos descendientes femeninas, la futura Isabel II y su hermana Luisa Fernanda. El primer problema lo creó el rey Fernando VII suprimiendo la ley Sálica, por la cual no podían heredar la corona mujeres, pero Fernando VII consideró que sus hijas podrían reinar, y se armó la de Dios es Cristo, porque el hermano del rey, Carlos María Isidro consideró que el derecho sucesorio le correspondría a él.
Fernando VII y su esposa María Cristina
Fernando VII falleció pocos años después, de una apoplejia, la reina María Cristina no se apartó de su marido en ningún momento, incluso cuentan que en las últimas horas de vida del monarca, María Cristina dio de beber vino al rey. Fallecido el rey, se proclamó reina a su hija de tres años, Isabel II. Sin embargo, la minoría de edad hizo que María Cristina estuviese en la primera plana del gobierno de España, asumiendo ella la regencia. Una regencia que no fue nada fácil.
Tres meses después de enviudar, la reina se casó con Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, un guardia de corps del Palacio Real. Se rumorea por aquel entonces que la segunda hija de María Cristina era de su amante. El matrimonio con Agustín Muñoz fue morganático y secreto. Morganático para impedir que Muñoz heredase cualquiera de las posesiones y títulos de su esposa, un matrimonio entre distintas clases sociales, y secreto, porque no sería bien visto que a tres meses de enviudar se volviese a casar. La regencia comenzó con la primera guerra carlista, así, su mayor enemigo fue Carlos María Isidro. Durante esos años se creó la cancioncilla que se tarareaba en los frentes:

"María Cristina me quiere gobernar
y yo le sigo, le sigo la corriente,
porque no quiero que diga la gente
que María Cristina me quiere gobernar"

La regente María Cristina
La coplilla se cantaba tanto en un bando como en el otro, y no se sabe muy bien si eran los carlistas que se la cantaban a los liberales o si los liberales a los carlistas, o simplemente era una mofa de ambos hacia Muñoz, el marido secreto de la reina regente. La intervención del general Espartero, con el famoso abrazo de Vergara pone fin a la primera guerra carlista, y a partir de aquí le aparece otro enemigo a María Cristina. Ambos se respetarán y mantendrán las distancias a la vez que un trato cordial, una guerra fría.
Mientras tanto, María Cristina no dejaba de parir, parir en secreto también. Con su nuevo esposo tuvo 8 hijos, algunos varones, conocidos todos como "Los Muñoces". Cada vez que paría una nueva criatura, la enviaba a Francia, para que los cuidasen y les diesen educación. En algún momento intentó Espartero, aquel que tenía un caballo con unos cojonazos, sacar a la reina de la regencia, para ello no dudó en presentar públicamente el acta del matrimonio con Muñoz. María Cristina no dejaba de ser una gobernante bastante pésima (tampoco es que su marido le dejase una situación próspera). Uno de sus planes era restaurar la monarquía en América del Sur, para los países de Ecuador, Bolivia y Perú, el intento tuvo que ser descartado. Los vítores en las calles eran para el general Espartero, y los abucheos para la reina, y finalmente, con unos índices de popularidad bajísimos, María Cristina tuvo que exiliarse a Roma, dónde consiguió del Papa la bendición de su nuevo matrimonio, y finalmente se exilió a París, dónde compró un palacio que había sido propiedad de la emperatriz Josefina.
María Cristina con su hija, Isabel II

viernes, 14 de febrero de 2014

Crónicas Borbónicas. Una infanta tranquila, firme y poco maquillada

Se han escrito ríos de tinta sobre la infanta Cristina y su paso por los juzgados de Mallorca, declarando como imputada por el caso Noos, pero nadie ha dicho lo más importante, estaba mal maquillada. Y eso es una apreciación mía, muy importante, fundamental para la resolución del caso, añadiría incluso yo.
Infanta haciendo el paseíllo
Claro que, el post de hoy es de maquillaje, espero que no se os pasase por la mente eso de que el post iba a ser de política, porque bien sabéis que a mi en este blog no me gusta hablar de política, mucho menos de mi vida privada. Yo no soy el maquillador David Molina, uno de los más reconocidos en España, pero sé lo que es maquillar. Y la infanta se ha paseado por los juzgados maquillando un poco, pero echándose poco maquillaje.
Resultó espectacular la llegada de la segunda hija de los reyes de España, imputada, que vergonzoso, perdonad que os diga, por presunta choriza, que yo no digo que no haya cometido delito alguno. Y como era previsto, entró en coche, y salió del coche, como si fuese un acto oficial, le salió el chófer a abrir la puerta y ella solamente tuvo que dar unos pasitos para entrar en el juzgado, y saludando, con un escueto "hola, hola, hola", solo le faltó mover la mano como solo saben mover las infantas, que nada tiene que ver con el movimiento de mano papal, que lo tengo estudiado. Entró y empezó a declarar, y aunque se impidió que nadie llevase consigo dispositivos electrónicos que pudiesen captar una instantánea del momento, van y la pillan de espaldas, con un peinado muy sencillo, digno de la realeza, eso si.
Y en sus declaraciones, la infanta va y dice que tiene diez tarjetas de crédito, que no te digo yo que un simple mortal no las pueda tener, sin dinero, sin estrenar, las caducadas y esas cosas, pero no, ella tiene diez que suele utilizar, y dónde presuntamente cargaba el dinero chorizado por lo de Noos, que dice ella que no sabe cuál utilizaba, que las usa indistintamente, claro que en una la empresa Aizoon le cargó 150.000 euros, una minucia y ella tiraba de la tarjeta, supongo que tampoco se fijaría en el saldo. Que ahora, va a resultar que la infanta no es tan tonta como muchos de nosotros pensábamos, que igual se sabía el pin de las 10 tarjetas, aunque ese extremo no fue asegurado por Cristina. Y es que en menuda se ha metido Cristina, y todo ello por amor, y es que el amor nos ciega, y nos lleva a fiarnos sin cortapisas de nuestra pareja. Muy mal, pero comprensible, y es que Cupido dispara y no avisa.
El caso es que tras las consabidas respuestas del tipo, no lo sé, no me consta, no recuerdo, va la infanta y carraspea en un par de ocasiones, según ha apuntado El Plural, también dice que su abogado tenía los dedos temblorosos. Chicos, esto de la monarquía es complicadísimo. Lo del carraspeo por algún catarro, supongo, y lo de los dedos temblorosos, por el café, muy cargado para el abogado. Pero la caverna ha salido, como no en defensa de la monarquía, y añaden que la infanta es víctima de un juez cruel y sin escrúpulos, y que detrás de todo esto está la izquierda republicana.... Maldito Zapatero, en la que los has metido. Y es que la infanta ha pecado de no echarle la culpa a Zapatero, hasta en eso es una buenaza, os lo aseguro, con lo fácil que hubiese sido decir que ella está ahí ahora por culpa de Zapatero, que Zapatero le permitió casarse, que Zapatero le dió la tarjeta de crédito, que Zapatero falsificó las firmas de la Junta directiva de Noos. Chica, que hay que ser un poco más avispado.
No quiero ensañarme con la infanta, a fin de cuentas, cualquiera se puede enamorar, tampoco es que esto desacredite mucho a la monarquía española, porque, a fin de cuentas esto solo es vivir un poco más a cuenta de los españoles de lo que ya lo estaban haciendo, con la diferencia de que lo de antes les venía recogido en las cuentas públicas, y esto, en su día se verá si es en las cuentas B o no. Lo que yo no voy a hacer es colgar esa foto de la infanta declarando, y menos chupando un caramelo para la tos, que hasta es desagradable, con lo bonitas que son las fotos en un yate.

jueves, 9 de enero de 2014

Mis Reyes Magos

Si, ya sé que mi post llega tarde, como no, porque trata sobre los Reyes Magos. Mis reyes magos han pasado por mi casa como los temporales que han azotado Galicia estas lluviosas y ventosas navidades, rapidísimo. Y tan rápido han pasado que prácticamente se han olvidado de mi. Que también os lo digo, no está el horno para bollos debe ser, porque esto de la monarquía está un poco de capa caída. Vale que hasta ahora para nosotros tenían inmunidad los reyes magos, precisamente por ser magos, pero llevan unos años que entre los despistes y ese extraño baremo que aplican para ver cuáles son los chicos buenos, los buenorros y los que se portan mal, que yo por mi parte creo que voy a empezar a hacerme republicano pero totalmente. Y conste que esto no es un ataque a la Casa Real de España, conste porque aquí, hablar mal de la monarquía, según la nueva ley mordaza del gobierno puede significar una multa del copón pero esto no quita mencionar los hechos y en las noticias se ha hablado del discurso del rey Juan Carlos titubeante, que según las noticias "manejaba con cierta soltura las muletas" (como si fuese un torero) y también, estos últimos días de la imputación de la infanta Cristina por delito fiscal y blanqueo de capitales, pero eso es tema para otro post.
Así fue, como iba diciendo antes de que me liáseis con esos asuntos de política que a mi para nada me gusta tratar en este blog, mucho menos los de mi vida privada de la que tampoco hablo por aquí; los reyes han pasado cómo diría yo, rápido. Aunque rápido tampoco es la palabra, que incluso le han traído cosas a mi futuro sobrino que aún no está. Han pasado austeros, se podría decir, siendo generoso con ellos, y tan generoso, mejor decir que han pasado rácanos, muy rácanos. Ahí es que me han dejado un pijama, bueno, eso si, cómo ha recalcado mi madre, que parecía una accionista de Reyes Magos S.A., si, muy bueno, y ya me lo he traido a Madrid, y calentito. Las cosas como son. He aprovechado que en casa me habían comprado unas sábanas no especialmente bonitas para traérmelas como trofeo de Reyes Magos, aunque por las fechas más bien podría haberlas incluido en el lote de Papá Noel. Y ahora que menciono al señor este gordito ancho de caderas, ese que se ha pasado volando por mi casa y no ha dejado nada, cierto es también que no cabe por la chimenea, que en Galicia no tenemos una chimenea de estas como en las películas americanas, ni tiene la pericia de enviar a Baltasar (el hipotético rey negro) que tiene ese color tan especial por el hollín de las chimeneas. Lo que decía era que se ha pasado volando y se ha llevado la antena de televisión, que se ha quedado suspendida por dos cables.
Mensaje particular a Papá Noel: Desgraciado, que sepas que ya hemos reclamado al seguro. En breve te llegará un aviso de tu aseguradora para que te hagas cargo de los desperfectos, y te salvas que no hemos avisado a los de tráfico, que tienen más mala hostia.
Había decidido que yo, para seguir con estas tonterías de agónicos regalos, lo mejor que podría hacerme es republicano, porque es que ni salud me han traido. ¿Qué les costaba? Reconozco que en mi pueblo casi les cuestan unas hostias, y que su salud ha llegado un punto que ha peligrado, porque la desorganización de la cabalgata ha sido de libro, la falta de efectivos de protección civil, sobre todo alrededor de las carrozas, ha hecho que el alcalde tuviese un punto de "soy el alcalde responsable que todos estábais esperando" que ha pedido a mayores y niños que no se acercasen demasiado a las mismas (y todo por no disponer de las suficientes fuerzas de seguridad). Pero lo que ha sido de órdago ha sido ver a padres discutiendo por ver qué niños tenían que ir primero a dar un beso a sus majestades de oriente. El señor del micro pidiendo orden, el concejal de no sé qué organizando cuál agente de tráfico, los niños corriendo desesperados hacia sus reyes favoritos, el de protección civil echándose un cigarrito en la puerta, y los Reyes Magos un poco acojonados. Al alcalde entre tanto tutum revolutum solo se le ocurre dar unas palabritas, para regalar las llaves del pueblo a los magos.
No sé que me recomendáis, porque ya véis que monárquico no, pero lo otro tampoco.
¿Y a vosotros? ¿Qué os han traido los Reyes?

domingo, 14 de abril de 2013

A la tercera va la vencida

Cuándo digo que a la tercera va la vencida, no me refiero a esa ansiada copa de europa conseguida por el FC Barcelona en Wembley, que este no es un post futbolístico. Hoy se celebra una fecha muy importante para la izquierda española, el 14 de abril, fecha en que se instaura en España la segunda república. Resulta curioso que la derecha no celebre el 14 de abril pues se puede ser de derechas y no monárquico, pero, casualidades de la vida, no es el caso. 

Eran otros tiempos, cuándo en 1930 España estaba sumido en un atraso secular con una economía basada en la agricultura, con una escasa industria poco modernizada, un alto índice de españoles analfabetos y sufriendo los primeros coletazos de la crisis del crack del 29, entonces dimitió Miguel Primo de Rivera, el que había pasado de ser el jefe del directorio militar a ser el del gobierno civil, lo que en todo el mundo se conoce como el dictador con el "consentimiento" del rey Alfonso XIII. Tras esta dimisión, Alfonso XIII intentó dar continuidad a la monarquía, una monarquía en horas bajas con muy mala imagen, y para ello, Alfonso XIII pensó en la imagen de un general al que nombró presidente del gobierno, el general Berenguer dando paso a la Dictablanda como fue conocida en la época. Sin embargo, el fracaso de esta dictablanda daría paso a la dimisión de Berenguer y el nombramiento de Juan Bautista Aznar como presidente del gobierno, un gobierno de concentración monárquica que reunía a viejas figuras de la política española como Romanones, García Prieto o Maura.
 
Este gobierno convocó elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. El resultado de las elecciones fue de mayoría casi aplastante de concejales monárquicos, y unos pocos de otras formaciones, sin embargo, quedaban por determinar más del doble de concejales. Sin embargo, lo que a simple vista parecía una victoria de los concejales monárquicos fue un auténtico fracaso, como reconocieron posteriormente, pues en 41 de las capitales de provincia habían ganado los concejales republicanos, entre estos resultados estaban los de Madrid o Barcelona, dónde el número de concejales republicanos triplicaba o cuadruplicaba a los monárquicos. Visto el resultado tan dispar en las ciudades y principales ciudades de las provincias, se convocó un consejo de ministros para el día siguiente. Preguntado el presidente Aznar, si estos resultados provocarían una crisis en el gobierno, el presidente contesta que, qué mayor crisis de gobierno que la de un país que se acuesta monárquico y se levanta republicano. Se enviaron avisos a cargos militares para contener a posibles sublevaciones de carácter republicano que apenas fueron contestados.
 
El 13 de abril, el general Sanjurjo acudió a dónde se reunían, casi clandestinamente los miembros "exiliados" de los partidos revolucionarios, allí el general se cuadró ante Maura como "ministro". Maura, aconsejó al mismísimo Alfonso XIII, que dados los resultados, lo que mejor podía hacer era abdicar en favor de su hijo, el príncipe de Asturias, aunque, si quería salvar la vida, lo mejor sería abandonar el país. Y así fue como un 14 de abril, Alfonso XIII abandona España, camino a Cartagena, conduciendo su Duessenberg, para coger un barco destino Marsella y después dirigirse a París. Se fue sin abdicar, pero dejando un manuscrito para que el hermano de Maura redactase que se iba por "no estar el amor del pueblo conmigo", abandonando el país para evitar una guerra civil y una catástrofe. Fijó después su residencia en Roma.
 
El 13 de abril, Jaca, Sahagún y Eibar ya habían proclamado la república, sin embargo, Eibar fue, en la madrugada del 14 de abril la primera en ondear la bandera republicana en los balcones de su ayuntamiento. Quedaba por lo tanto instaurada la república, sin sangre alguna, y con un gobierno provisional que sería el encargado de la elaboración de la nueva constitución española y de formalizar el calendario electoral próximo.
 
De lo que sucedió después, de los primeros gobiernos de izquierdas, del gobierno de derechas, de los sucesivos gobiernos posteriores de la CEDA, del levantamiento asturiano, del golpe de estado franquista, de la guerra civil y de los gobiernos durante la guerra, son episodios para otros post, en otras fechas, en situaciones más tensas y tristes.
 
La Segunda República duró desde el 14 de abril de 1931 hasta el 1 de abril de 1939, fecha en que se rindió el ejército republicano.

domingo, 10 de marzo de 2013

Crónicas Borbónicas. Macrosomías y constituciones

Estos días se habla en España de temas que por extraño que nos parezca, no son nada nuevos según lo que la historia nos ha venido enseñando, en concreto, temas sobre monarcas deseados, que abdican, que juran una Constitución, o constituciones que se abolen. Si bien, no es nuestro caso, Juan Carlos I, poco o nada tiene que ver con el personaje que ocupa el post de hoy, Fernando VII, que tal día como hoy se vió forzado a jurar la Constitución Española de 1812, claro que él la juró en 1820, todo ello tras un largo historial de problemas en su reinado.
Fernando VII tiene fama en España de haber sido el peor monarca con diferencia desde tiempos de Carlos II el embrujado. Tras haber pactado con los franceses para que su padre abdicase en él, Fernando VII llegó al trono y reinó unos meses con las tropas de Napoleón invadiendo la península ibérica, con la excusa de que los franceses iban a atacar Portugal. No hubo tal ataque a Portugal, y los franceses ocuparon España, obligando a Fernando VII a exiliarse. Los franceses nombraron a José I, más conocido como Pepe Botella como rey de España, un rey que jamás fue reconocido por los propios españoles, que se sublevaron contra el invasor francés en lo que se conoció como la Guerra de Independencia. Finalizada la guerra, aprobada en unas condiciones penosas, la Constitución de 1812, más conocida como la Pepa, por ser aprobada el 19 de marzo, se decide la vuelta del rey, para volver a instaurar la monarquía como antes de la invasión, claro que con otras condiciones, con las condiciones impuestas en la Constitución de 1812. Fernando VII, de convicciones absolutistas no tenía en su ideario gobernar acatando una Constitución que le privaba de ciertos privilegios. Así que, en marzo de 1814 vuelve a España, el rey que el pueblo deseaba, entre aclamaciones de los españoles que poco sabían sobre la Constitución Española, reconocido por Napoleón Bonaparte como rey legítimo español y guiado por los partidarios absolutistas. Su vuelta fue una especie de gira dónde Fernando VII tantearía a los españoles mientras se dejaba aclamar por los habitantes de las ciudades por las que pasaba su comitiva. Finalmente llegó a Valencia el cuatro de mayo, para emitir un decreto aboliendo la constitución de 1812 y disolviendo las Cortes. Volvía el absolutismo a España.
Este desprecio de Fernando VII a la Constitución de 1812 le trajo no pocos problemas al monarca, que tuvo que lidiar con seis años de un desastroso gobierno incapaz de solucionar la situación económica del país, un país devastado por la guerra de independencia. Su vuelta al absolutismo supuso el cierre de universidades y diversas publicaciones de prensa, devolución a la iglesia de sus bienes, desaparecen también las diputaciones y ayuntamientos y vuelven a instaurarse los gremios. También fue una época de persecución de los políticos liberales que habían creado la Constitución de 1812. Ya en 1820, tras una revuelta popular iniciada en Galicia por el malestar de los españoles que se expandiría a lo largo del país, hizo que Fernando VII un 10 de marzo tuviese que jurar la Constitución de 1812 con aquella frase que se hizo histórica aunque pudiese sonar a sorna "marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda constitucional". Comenzaría el trienio liberal en España, aunque Fernando VII volvería a atacar esta Constitución y a intentar restaurar el absolutismo.
Fernando VII se hizo llamar a si mismo, inicialmente, El Deseado, pero pronto comenzó a hacerse conocer como el Rey Felón, por lo despiadado, traidor o infame. No sabemos bien si era felón, pero bien podría habérsele conocido como rey Falón, pues era conocido por muchos su enfermedad genital, concretamente macrosomía genital, o lo que es lo mismo, un pene descomunal. Y esto no me lo invento yo, Merimeé, el autor de Carmen decía del pene del monarca español que "era fino como una barra de lacre en su base y tan gordo como un puño en su extremidad". No destacaba por ser un pene bonito, y de hecho su mujer tenía problemas con él, era incapaz de mantener una relación sexual con él sin dolor y esto afectaba ya al futuro de la monarquía en el país, por lo que expertos galenos y urólogos decidieron que ante el tamaño tan exagerado de aquel pene, se debía crear una almohadilla perforada en el centro, de tres o cuatro centímetros de espesor, por cuyo orificio introducía el pene antes del coito y durante el.
Os preguntaréis que tiene que ver la constitución con la macrosomía. Es buena pregunta pero yo lo resumiría todo con el dicho español que reza "dónde tengas la olla, no metas la polla". Pues bien, rey con tan pocas luces como Fernando VII, que pensaba más con la polla que con la cabeza, así destartaló el país en el tiempo que los españoles dejamos darnos por culo, eso si, por un macrosómico genital, claro.

jueves, 28 de febrero de 2013

Otras vendrán, que buena te harán

Llevo un tiempo alejado de la prensa rosa, pero hacía tiempo que venía escuchando un nombre, la princesa Corina. Ingenuo de mi, busqué ayer información, y claro, Corina era la amiga "aristócrata" del rey Juan Carlos I.
 
De todos es conocida la fama de puteros mujeriegos de los Borbones, al punto que el abuelo del actual monarca, Alfonso XIII no hubo mujer en España y parte del extranjero a la que no intentase beneficiarse. Sin embargo, cuándo llegó Juan Carlos, aquel joven príncipe que heredaría el reino de España de manos del General Franco, que nos cameló a todos con aquellas ceremonias de boda que se celebraron en Atenas, una boda de conveniencia que sellaba la unión de dos coronas sin reinos, la española y la griega, pero que se había logrado fruto del amor de los por aquel entonces jóvenes príncipes. Pasaron los años, tuvieron sus descendientes, dos infantas y un principe, el heredero Príncipe de Asturias, y tras este mundo de ensueño, llegó la ansiada coronación del por aquel entonces príncipe Juan Carlos. Treinta y pico años de felicidad, casando a los hijos, incluso a la infanta Elena, la pobre, cuidando nietos. Y llegó la crisis económica, y con ella el cuestionamiento de la monarquía, los escándalos, las separaciones, los yernos díscolos y Corina.
 
Corinna es amiga del rey desde al menos 2006, y desde aquella mantienen su "amistad", tal y como reconoce el diario alemán Bild, cuándo nuestro rey se refiere a Corina dice "mi compañera". Esto no son palabras pimpfianas. Corinna es al siglo XXI lo que a primeros del siglo pasado fue la Princesa de Kapurthala, personaje del que ya hablé en su momento, cupletista que se casó con el maharajá de Kapurthala y desde ese momento se convirtió en princesa. Sin embargo, la historia de Corinna, aunque tiene sus paralelismos, a esta no le viene el título de princesa por haberse casado con nuestro rey. Corinna, de origen plebeyo, es una danesa que tuvo dos matrimonios, el primero con el presidente de la compañía aérea brasileña Varig, y el segundo con un jovencísimo noble alemán, de dónde se ha apropiado su "título de princesa". Ya os lo digo, yo también soy el príncipe Pimpf, y es que Fabián (ese novio imaginario que tengo) me hace sentir como un rey, pero ese es otro asunto que no trataremos hoy. De los dos se ha divorciado, y con cada uno ha tenido un vástago, a la primera le ha llamado Anastasia y al segundo Alexander, nada opulentos los nombres, nada que ver. A su segundo esposo le sacaba 11 años, cuando el joven noble alemán tenía veintipocos años. Y es que otra cosa no, pero nuestra Corinna parece bastante avispada, al punto de organizarle de maravilla safaris por Botswana al rey.
 
Y he aquí cuándo la reina Sofía, una griega que vino a este país con su esposo para ser reina consorte con el paso de los años, se convirtió en esposa, madre y abuela. La reina Sofía entre los españoles apenas ha cuajado, tras más de cincuenta años en nuestro país sigue costándole muchísimo hablar el español, se ha mostrado cercana en algunos momentos y siempre muy cumplidora en su papel de consorte del rey. Mención aparte son esas memorias, o esas entrevistas que ha concedido a la prensa dónde mostraba su homofobia y dejaba bien claro que la manifestación del Orgullo Gay le molestaba bastante porque se cortaba el tráfico por todo Madrid. Pues bien, ha tenido que venir Corina (que también ha tenido alguna relación en negocios con el yerno díscolo y ahora imputado por chorizo malversación de fondos públicos, falsedad documental, prevaricación y fraude a la administración y vaya Vd. a saber qué más si siguen tirando de la manta; para que la reina Sofía tenga un pequeño hueco en el corazón de los españoles, al menos de los monarquicos. Separada del rey, apoyando a su hija Cristina, cuidando a los nietos, cornuda y apaleada que han hecho que la reina sea el personaje mejor valorado de la Casa Real, a mucha distancia de su exesposo.
 
Para que luego no pidamos la vuelta de la república....

lunes, 25 de febrero de 2013

Tomando ejemplo

Benedicto no lo sabe, pero es una moderna, lo dije en su día, un precursor de las dimisiones y yo creo que debería cundir el ejemplo. Claro que no sabemos como terminará la jugada del papa de Roma.
 
Realmente Benedicto no es el precursor de las dimisiones, siempre hay un antes. Todo comenzó a finales del mes pasado con la reina de Holanda, Beatriz de los Paises Bajos, abdicando en favor de su hijo el príncipe Guillermo. Cuándo la reina Beatriz cumplió los setenta y cinco años, y tras treinta y tres de reinado decidió que era buen momento para abdicar, descansar un poco de su vida de reina, de llevar la corona, esos vestidos carísimos que con 75 años ya no sientan ni bien, y dar paso a su hijo Guillermo, un joven preparado. Digamos que en algunos casos una jubilación con 75 años está bien. Abdicación presentada y la coronación será el próximo 30 de abril. Suponemos que la vida en Holanda seguirá tan tranquila como siempre, como debe ser un simple cambio en la cabeza visible de la monarquía del país flamenquito.
 
Días después saltó el bombazo benedictino, cuándo el papa anunció su renuncia al cargo de cabeza visible de la iglesia católica. Llegados los 86 años, y cuándo la salud comienza a mermar, y las fuerzas fallan, y los objetivos buscados inicialmente no son conseguidos y cuándo hay muchos más motivos para dimitir y que los mortales jamás sabremos,; es buen momento para dimitir. Podríamos decir que 85 años para que un Papa deje su cargo sin que tenga que estar agonizando delante de todo el mundo, y dado que la Iglesia requiere un personaje carca para dirigirla y que no hayan grandes cambios que hagan tambalearse tan antigua institución. Pues el día 28 se va oficialmente, en helicóptero decían, aunque solamente lo van a cambiar a un convento por allí cercano, o algo así. y entrará nuevo Papa, a partir de mediados de marzo aproximadamente, o eso dicen. No debería pasar nada extraño en el cambio.
 
Por lo que parece que el 2012 es el año de las dimisiones y de los cambios de cabezas políticas. Venezuela es otro de esos países dónde se prevé cambio. Chávez, gravemente enfermo, aunque se resiste a dimitir, también ha preparado su dimisión, y tal y como dijo en su momento Franco, dejará todo atado y bien atado. En Cuba, un simpático Raúl Castro ya ha bromeado con el tema del post de hoy, y ha anunciado su retirada, que no se producirá en 2012 como muchos quisieran, pero ha advertido ya que lo suyo, a su edad tiene también fecha de caducidad, cinco años más, pero ha comenzado la marcha atrás en la sucesión de poder en Cuba. Y no debería pasar nada con su cambio, a no ser que Estados Unidos tenga intención de que pase algo en Cuba, estas cosas de servicios secretos de espionaje anticomunistas... todo por una isla bananera.
 
Pues bien, en España el runrún ha llegado hasta el palacio de la Zarzuela, y son muchos los que piden ya la abdicación del rey Juan Carlos I de España, 75 años, con esa salud cada vez más mermada, con el peso de los escándalos de corrupción que cada vez van cercando más y más a la monarquía, con sus historias de Borbones, y caza y amantes. Por eso esta abdicación cada vez suena más en las conversaciones entre españoles, por eso se comienza a tratar el tema de forma pública, por eso ha salido ya algún político de segunda fila reclamando la abdicación de forma oficiosa. Y aunque todos lo dicen excepto el periodista Jaime Peñafiel, quizá le haya llegado el momento de tomarse un buen descanso al rey, pasar a tercera fila y disfrutar de la vida de rey, que debe ser muy dura, y dedicarse a esas cosas por las que no lo criticaríamos (tanto) si las hiciese un abuelo jubileta que dispone de un poco más de dinero que un jubileta normal, ya sabéis, la caza en África, su aficción por las motos, por las mujeres, por el alpiste mañanero, ese coñac a media mañana, y no sigo, lo típico de los abuelos. Y su abdicación no debería ser traumática, y no debería pasar nada, y quizá el momento sea ahora, porque en España se anuncia una próxima jubilación, forzosa, la de la Constitución Española.
 
Son muchas las voces que la piden, por desfasada, por no haber sido refrendada por la mayoría de los españoles ahora vivos, entre ellos este bloguero que suscribe. Ya es público, y los líderes de los principales partidos políticos hablan de esta reforma constitucional muy pronto, y una Constitución Española nueva, salida del consenso entre partidos y votada por todos los españoles  sería perfecta. Claro que esta reforma constitucional supondría también un par de dimisiones obligadas, las de Rajoy y Rubalcaba. El ciclo parece que se cierra para ambos. El PSOE necesita ese aire nuevo que supone un nuevo líder, que abra el debate interno de ideas (que ya todos más o menos tenemos en mente), que apueste por un estado republicano y federal. Y por otra parte el PP, con un Rajoy más que gastado en medio de más de mil crisis de corrupción, debería, pese al tiempo de inestabilidad política, reformar de arriba abajo su partido y dar paso a aire fresco, a poder ser más limpio para terminar con este descrédito que se ha generado de la política española.
 
¿Dimitirá Pimpfito como bloguero?

miércoles, 8 de junio de 2011

Las muletas del rey

Escribo este post a sabiendas de que el tema este de las muletas generará mucho más impacto mediático que la Champions o la crisis del pepino español, si es que esto fuese posible.

Como bien sabeis, al rey de España lo han operado el pasado día 3 de un problema en la rodilla, supuestamente, consistente en una artroplastia mediante la cual se sustituye esa articulación que tantos problemas le ha dado desde creo recordar una caída esquiando, por una nueva, léase de plástico o de titanio, me parece. El caso es que la operación ha sido un éxito, cosa por la que nos congratulamos desde este blog, pero ahora, a unos días vista, la noticia es otra, y esta se refiere a las muletas del rey.

¿Por  qué no te subes?


Según informa 20minutos, las muletas del rey son de alta tecnología, 120 euros en unas muletas que tienen dos focos de luz para iluminar mientras se caimna, bocina para avisar la presencia y supongo que para advertir de ciertos pelígros que pongan en riesgo una normal circulación (no utilizables en proximidades de hospitales), amortiguadores para evitar la bursitis que no es más que una inflamación de las bolsas sinoviales de las articulaciones aunque yo pensaba que se trataba de algún tipo de efecto dominó en el mercado bursátil, entre otras lindezas como soporte ergonómico del antebrazo, y correa, apoyamanos ajustable en altura y un apoyo para que repose la rodilla. Vamos, la última tecnología para nuestra majestad. A mi el precio de las mismas no me escandaliza, total, que son 120 euros para alguien que tiene un pedazo yate y vive en un palacio, a mi me escandaliza que tenga tantas cosas incorporadas, que solo le falte un mecanismo felador para cuando el rey necesite un desahogo. ¿Para qué quiere el rey tantas cosas en una muleta? A ver si con la misma ahora se dedica a aprovecharse de la baja y deja de ejercer como lo que es, el jefe del estado. Que por lo que se ve, va a estar de vicio con ellas, aunque esperamos que deje de utilizarlas cuanto antes.

Vamos que solo le falta a las muletas, según mi punto de vista una matrícula, y así poder salir de La Zarzuela a toda velocidad, sin necesidad de utilizar esas motos que a él le gustan, tan solo apoyándose en sus muletas, y cuidado que no se le crucen por delante sus nietos, bien sea Froilan con su bicicleta, o la mismísima infanta Leonor en su triciclo. Y mi consejo para la reina, es que no vaya de paquete del rey, no se le vaya a destrozar ese peinado tan cuidado a base de laca y que parece un casco de motorista.

Yo recuerdo cuando una amiga se partió un tobillo, la pobre, que la hicimos ir a Balaídos recorriéndose una distancia nada despreciable a una velocidad envidiable, y lo único, que consiguió fue fastidiarse las muñecas (por aquello de no tener muletas con amortiguadores para evitar la bursitis esa), y bueno, ver ganar al Celta en Europa, lo cual no tiene precio. Claro que, las muletas de mi amiga no eran de alta tecnología, y mucho menos, costaban 120 euros y por supuesto, tampoco se las cubría la Seguridad Social, aunque mi amiga se fracturase el tobillo en un accidente de trabajo, y otros, la rodilla esquiando, y es que hasta para este tipo de cosas hay clases.

Bicos Ricos