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martes, 31 de diciembre de 2013

Lo que ha traído y llevado el 2013

Si chicos, se acaba el 2013, y aunque yo no suelo hacer un resumen del año, al menos últimamente, este año sí quería hacer un poco de balance, más que nada por salvar un poco la cara por lo poco que he escrito este año, que aunque en lo personal ha sido muy movido. Otra cosa es que a mi no me guste hablar por aquí de mi vida privada, mucho menos de política. 

En cuánto a mi política del 2013 tengo que decir que aunque mi pasión por la política local sigue intacta, lo cierto es que la nacional me ha dado bastantes sinsabores, y cierto aburrimiento para contar parte de lo que ha ocurrido, que se resume básicamente en corrupción y tomadura de pelo a los ciudadanos. Aunque sigo siendo un ser muy político, también decir que tengo un poco aparcado mi papel de estrella joven y mediática, del mesías del partido en mi pueblo, esperando a que vengan vientos distintos. Estoy por lo tanto en una especie de letargo, esperando que me llamen que lo harán. Me adoran.

Pero en lo personal 2013 ha sido un año complicado, que se me ha llevado cosas muy importantes de mi vida. Dos fallecimientos de personas muy cercanas en la familia en el escaso margen de cuatro meses, también los meses más intensos para mi en cuánto al corazón. El año discurría a su manera, con las enfermedades de estas personas creciendo en su interior. Y llegó el verano. Tenía muchísimas ganas de este verano 2013. Al principio tenía en mente irme una semana menos a Galicia, pero la imposibilidad de hacer un plan con D. que no fuese algo que él tuviera en mente me hizo descartar la idea, decidí por mi cuenta y riesgo irme a Galicia, a mi casa, a la playa y con mis amigos. D. decidió que también se venía a Galicia. Yo no lo vi nada claro, pero, si tu amor quiere estar contigo y tú no le das la posibilidad de ir a otro lado, sería otro año a la gallega, con un calendario lleno de cosas por hacer y con la visita de la Buscona. Y así fue, disfrutamos pocos días de la Buscona, pero los disfrutamos, porque sabes que con ella puedes apostar porque siempre lo da todo, y lo disfruta al máximo. Y llegó esa última visita a esa familiar ya muy enferma, una despedida en toda regla. Fueron dos despedidas en una semana. El día que se montó el pollo con D., con el que le dije adiós finalmente a esa relación agónica en la que yo no me sentía lo suficientemente querido y el adiós a mi prima, que inicialmente fue más duro. Uno que está más preparado para la muerte que para las rupturas sentimentales, quizá porque la muerte no tiene vuelta de hoja, y lo de las parejas a veces si. No fue el caso.

Y llegó la desaparición del mapa de D., se fue de mi vida para siempre, me dejó sin noticias suyas, e hizo que se fuese cumpliendo parte de sus maldiciones hacia mi aquél día. Hasta que Pimpfiadas me salvó. Si. El blog hizo que alguien apareciese en mi vida, y de que forma, para cambiarla radicalmente, para llenar mis sombras de luz, mis lágrimas por sonrisas y para hacerme casi explotar mi corazón. Si, es pronto para decirlo pero, ahí hay una relación, de alguien que en ningún momento sustituye el hueco que dejó D., pero que sin embargo ha llenado esos vacíos históricos tan importantes que llevaron la otra relación al garete. Está claro que las personas son distintas, las mentalidades, los sentimientos, pero este chico me hace sentir tan bien... no os lo imagináis. 

Así fue el año, también dejando un poco de lado el blog, por el estrangulamiento de no querer hacerlo temático de D., y por no herir sentimientos en ocasiones de quién se ha ganado el trono a pulso. Ha sido un año de estudiar mucho, y ya os lo digo también, un truño de examen, que hará que el próximo año vuelva a repetir examen. Un año con pocas escapadas, distintas. A Barcelona, a Alicante en dos ocasiones y diametralmente opuestas una y la otra, dos a Valencia, las dos muy gratas para visitar a la Buscona que se ha convertido para mi en un personaje principal, un año complicado para ella también y por el que me gustaría darle ánimos.

Y finalmente la mejor noticia del 2013, para mi, sin lugar a dudas, es que voy a ser tío en unos meses. Y no veáis que feliz me hace sentir eso, qué ganas ya de que llegue el niño, que seguro será lo que haga inolvidable un 2014, que por lo que parece, viene con buenas expectativas.

A vosotros os deseo también lo mejor para este año. ¡Feliz 2014 chuchis!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Se acerca la navidad, ropopompón

No pienso ser de estos que se mofan del horrible anuncio del sorteo de la lotería de Navidad en España que ha reunido a cantantes varios y del que han hecho mil versiones de todo tipo riéndose del mismo, pero si, todo huele ya a navidad, y yo con las vacaciones a la vuelta de la esquina, oigan.

Así es. El próximo viernes me iré a Galicia, a casa, claro y por un par de semanas, cosa que es de agradecer, a esa casa dónde apenas existe la calefacción y lo más fácil es salir de ella con un reúma de mil pares. La familia, con ellos celebraré las fiestas, dejaré a mis ojitos con la suya y yo disfrutaré de esas copiosas comidas en estos días, con los abuelos y los tíos, los primos y también con los amigos, echando de menos a aquellos que ya no están, y disfrutando como si estuviesen entre nosotros, como a ellos les hubiera gustado, a ellos los echaré mucho de menos pero esto no hará que decaiga la felicidad de estas fechas. No, se trata de darles un sentido positivo y no tan triste como suele hacer mucha gente. Lo procuraremos al menos.

Y cuándo digo que echaré mucho de menos a aquellos que ya no están, me refiero a aquellos que físicamente no pueden estar con nosotros, los que se han ido definitivamente, por lo que descarto a aquellos que se han ido voluntariamente. Aquí es dónde hago ya la mención que todos esperabais a D., que no está porque en su día no quiso, aunque tampoco nos engañemos, habría estado a kilómetros de distancia.

Pues bien, se ve que se aproximan las fiestas y que ahora, tras cuatro meses de silencio, tras un año y un mes sin quererme, de repente se da cuenta de que ya no formo parte de su vida, y de que todavía me quiere. Ains, chuchis. Así es el asunto de enrevesado. En los últimos días D. ha hecho tímidos acercamientos de posturas, pequeños detalles subliminales que yo sé leer muy bien, noticias sueltas que deberían haberme llegado de una u otra forma para que supiese que todavía me quiere, para decirme que las hogueras no se han apagado aún. No sé a qué hogueras se referirá, si se refiere a estos asuntos del amor, yo lo quiero mucho pero ya no como en su día lo quise, ya no estoy dispuesto a dar un paso atrás para empeorar mi vida, mi salud y mi ilusión. Ya no, ya me llegan tarde los mensajes subliminales, ya ha pasado mucho tiempo y sus frases (y hechos) hicieron demasiado daño en su día. Han sido meses y momentos de mucha angustia y lágrimas, y tiempo suficiente para conocer a otra persona que poco a poco me está haciendo ver la parte bonita de las relaciones. Ya no me sirve que se acerquen las navidades y se sienta solo, me apena pero no me sirve. Creo que en su momento en lugar de estallar, insultar, patalear, empujar y dar malas contestaciones, antes de decidir que debía terminar la relación se lo debería haber pensado, habríamos estado todavía a tiempo de poner la relación en su sitio, ya no. Estaríamos a otra cosa en estos momentos. Y cada vez me convenzo más, cada vez me reafirmo más en lo que quiero para mi futuro, y no busco otra cosa que ser feliz.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Me cuesta tanto olvidarte...

Recordaba esta mañana cuándo se armó la de Dios es Cristo en este blog allá por el año 2010, hace casi tres años y parece sin embargo que fue hace un milenio. Contaba yo en mi blog una experiencia que había tenido con un chico en una de estas vacaciones a las que tanto me había acostumbrado D., ni corto ni perezoso entendí que las vacaciones para eso estaban, porque cuándo uno ya no tiene pareja tiene toda la libertad del mundo para liarse con quién le de la gana. Y lo había pasado bien, recuerdo. Ese mismo día D. descubrió, casualmente el blog, pues hasta el momento aunque sabía que yo tenía un blog, nunca le había dicho cuál era. Y si, se lió parda, porque ese día y los sucesivos comenzaron a entrar matones a sueldo lectores anónimos para ponerme a caer de un burro. Tiempo después nos reconciliamos, hablamos de la gente con la que yo había quedado pero sin profundizar, no me apetecía hacer daño a alguien que lo estaba pasando mal, pese a que él me pedía detalles ¿Por qué? En más de una ocasión se echó a llorar por asunto similar. Entendí que si, que las vacaciones están para disfrutarlas pero que tu expareja no es bueno que se entere de ciertas cosas, por mucha sinceridad que deba haber en una relación.
 
Y sin embargo, hoy estoy en el polo opuesto, el que está dolido. No, no es que me haya enterado que D. haya tenido nada por ahí, que es muy probable, pues uno no es de piedra, existen las necesidades sexuales y además, es libre de hacer lo que le venga en gana en ese sentido. Pero he cometido varios errores, y el primero es interesarme por su estado de ánimo. Ponía en su biografía del Facebook un pedazo de fragmento de canción, de Mecano, Me Cuesta Tanto Olvidarte. Efectivamente, una de mis canciones preferidas del grupo madrileño y probablemente la más lacrimógena, aunque si os soy sincero, he llorado también con alguna otra canción suya. Así es como me ha llegado, tarde, porque he visto un primer sentimiento suyo en mucho tiempo, pero me ha llegado tarde, y aunque el texto lo dice claramente "aunque fui yo quién decidió que ya no más, y no me canse de jurarte que no habrá segunda parte, ME CUESTA TANTO OLVIDARTE"... y me puse tierno, en modo Baute, como diría yo, empecé a darle vueltas a la cabeza, sobre todo al daño que podría haber hecho en su momento a D., pensé en esas duras tardes de invierno de domingo, sin mucho qué hacer y sin más compañía que la de María Teresa Campos. Empecé a ablandarme. Pero anteayer me puse en modo detective privado -otro error- y así fue que me encontré a D. en una de esas aplicaciones del demonio, bajo un nick y una apariencia oculta, y así fue que entablé conversación con él para confirmar qué era él, y así fue que me llevé un enorme chasco. Y no es que debiese decir chasco, pero me he sentido mal, muy mal, así os lo digo. ¿Nos animamos a quedar? termina diciéndome minutos después. Desaparecí y esetuve llorando un rato.
 
Pero detrás de un gran bloguero siempre hay una voz experta que te ayuda en tiempos complicados. Así fue como alguien muy especial me comentó "no sé por qué le cuesta tanto olvidarte ahora, cuándo hace ya un año que no te quiere, lo dejó bien claro", y esto me abrió un poco los ojos, me hizo ver que todo era otra vez parte de ese engaño en el que he estado sumido durante cuatro años y medio. Quise autoconvencerme de que buscando sexo a través de esas aplicaciones del demonio era una buena forma de olvidarme. Pero esa voz que me ha apoyado los últimos meses también me ha dicho que lo deje volar libremente, y no le quito la razón, es la mejor forma de olvidarme, pero creédme, la teoría yo me la sé muy bien, lo realmente complicado es la práctica. Si, sé lo que tengo que hacer, y cómo lo tengo que hacer, pero olvidar "quincemil encantos" es difícil, aunque haya habido "veinte mil desencantos".
 
Entendí totalmente a D. en crisis anteriores, entendí su dolor por leer cosas que hacen daño cuándo quieres a alguien, y pese a ello aquel post sigue ahí, pese a que en su día me pidió que lo retirase. Entendí sus lágrimas amargas cuándo ayer solté las mías, más sabiendo que yo había hecho lo mismo, y de hecho lo hice en estas vacaciones. ¿Qué paradójicos somos los humanos no? No hagas lo que no quieras que te hagan, la teoría es sencilla. Pese a todo la ruptura es un hecho, y ya no hay vuelta atrás por ninguna de las partes, pero... ¿Hasta cuándo esta horrible sensación de angustia?

viernes, 1 de noviembre de 2013

Triste Aniversario

Y yo que me sorprendía cuándo veía despedidas de casada, que no de soltera. Veía a las mujeres felices de la vida, normalmente de una edad ya algo avanzada (aunque no necesariamente), celebrar como si no hubiese mañana que ya no estaban casadas. Pues para mi se cumple hoy un triste aniversario, que debería celebrar también por todo lo alto si no fuese porque el tema me ha dolido más de lo que pensaba. Hoy hace un año que D. no me quiere, que no es lo mismo que celebrar que llevamos un tiempo desde nuestra ruptura, es algo mucho más vergonzoso. Vergonzoso no es la palabra, humillante. Si, humillante.
 
 
Hace un año disfrutaba de un fin de semana que presumía iba a ser maravilloso en tierras levantinas, buena compañía, entre la que estaba mi prima, la que siempre ha estado en estos momentos peliagudos, ignorante ella de gran parte de la situación. Aquel fin de semana abrió un poco los ojos, por lo que me enteré tiempo después.
 
La chispa saltó con un momento de euforia de D., que no sé si fue románticamente o conscientemente a sabiendas de lo que buscaba con aquel gesto cariñoso público que yo le reprendí al instante. Ni yo estuve muy acertado, ni él, que se mosqueó muchísimo. Y cuándo las heridas no se cierran bien del todo, uno corre el riesgo de que se abran más, a su mosqueo se uníó el mío, en una sucesión de hechos en los que no lográbamos alcanzar el punto de ser comprensivos el uno con el otro. Cuándo yo me di cuenta de mi brusquedad al apartarme de él, él se mostraba inflexible, cuándo él reculaba un poco sobre el enfado, yo me mostraba más seguro de mi mismo y más orgulloso. Aquello duró casi todo el fin de semana, un fin de semana de auténtica pesadilla. La noche del sábado se gestó lo que fueron nuestras penúltimas vacaciones. Él se dedicó gran parte de la noche a hacerme el vacío integral, celillos incluidos, a ignorarme casi completamente e incluso yo podría decir que a reirse un poco de mi, y yo que estaba ya para muy pocas bromas, pensé que si mi pareja no tenía ganas de hablar conmigo a mi tampoco me importaba hablar con el primero que pasase, y así fue. Ni se inmutó, ni lo vió, o eso dijo tiempo después. Cuándo llegamos a casa, el ambiente seguía muy caldeado, y no contento con su gesto del primer día soltó el comentario bomba que hizo que mi prima se enterase de todo lo que entre nosotros pasaba. Esa noche no dormí con él y de ahí hasta unos meses después. Se había fraguado la verdadera ruptura, aunque yo ignoraba eso.
 
D. siempre presumió de ser el chico que daba siempre el último paso, el que se "rebajaba" a pedir disculpas, el que se decidía a hablar, el que apostaba por la relación, rompiendo cualquier tipo de orgullo con tal de darlo todo por nuestra relación. Yo, siempre en un segundo plano, después de cada vez que él provocaba un enfado en mi, terminaba respondiéndole, normalmente bien. Siempre que me dijo que quería estar conmigo, siempre acepté estar con él, eso si, previa charla siempre, consejos, negociaciones de cómo debía ser la relación, de análisis de aquello en lo que habíamos fallado uno y otro, buscando siempre dónde mejorar. Las navidades pasadas, después de tantas rupturas, empecé a creer que algo de razón no le faltaba, quizá le había dado mucha importancia al mosqueo inicial, quizá podía retomar contacto con la persona a la que quiero, bajarme un poco los pantalones, disculparme y decirle lo que sentía, abrirme como siempre he hecho. Cierto es, él daba el primer paso pero jamás valoró que tanto o más importante es el paso que debe dar el receptor, el que perdona, el que acepta a la otra persona como si no hubiese pasado nada. Esa fase jamás la superó. Hablamos mucho esos días, era ya un tiempo separados y necesitábamos vernos, así fue que me volví antes de lo previsto de mis vacaciones de navidad y me pasé los reyes aquí, quería irme con él un puente, estar los dos tranquilos, a gusto el uno con el otro. No llegó a haber tal viaje, era una de mis pretensiones con él, la primera en ser desatendida, y después, a lo largo de este 2013 todo fueron desatenciones en todo en general. No me había escuchado, no había superado ese momento en el que comprendes a tu pareja. Realmente todo se había terminado en noviembre, aquel puente de todos los santos en Valencia.
 
¿Para qué aquel sinsentido de relación? ¿Por qué volver si no se tenía voluntad de volver?, ¿ Por qué no había intención de escuchar las necesidades de tu pareja? Mantuvo la farsa durante un año, y eso es lo que me ha dolido más, esa frase que veía día si y día también en mi teléfono, aquella que decía "Te tengo olvidado desde noviembre" aquella frase que me apuñaló de mortalidad. Aquella frase que me hizo entender tantas y tantas cosas y que me hundió como no os podéis imaginar. Hoy si, pierdo el tiempo con él, con estas gilipolleces. Cada uno a su manera, decía su amiga, cada uno a su manera.
 
Gracias amigos blogueros por estar ahí.

jueves, 31 de octubre de 2013

Ayuda psicológica

Me he calentado hace unos minutos, me váis a perdonar, chuchis. No tenía pensado hacer post hoy, tengo un día muy liado en medio de un fin de semana de lo más liado, y eso que comienzo hoy mis vacaciones, y sin embargo, a mitad de la mañana he sentido la necesidad de hacer catarsis con vosotros, como diría Gary, que creo que sois muy pacientes para con según qué temas relacionados con mi vida personal, de la cual no me gusta hablar en este blog.
 
A mediodía recibía un mensajillo vía facebook de una amiga de D., la chica que se casó a la semana de llegar yo de mis vacaciones de verano, una boda en su pueblo a la que estaba invitado como pareja de D., pero que, por los motivos que vosotros todos sabéis, no pude ir. Mucho me ha dolido. A esta chica no le faltaba razón, estaba mosqueada conmigo porque no le avisé de que no iba a la boda, y podría haberlo hecho, y debería, pero no reuní las fuerzas suficientes y pensé que, dado que el causante del desaguisado por el cual no podía haber ido a la boda, el que había encontrado motivos suficientes para romper la relación, obviando otros más importantes todavía, era el que debía dar el paso, el que es su amigo, porque a fin de cuentas, yo soy un conocido, muy cariñoso, eso si, pero un conocido. ¡Contenta me tienes! Normal. Pensé yo. Aunque la ofendí un poco, supongo, o eso me hizo entender.
 
De su grupo de amigos si le cogí cariño a alguien, ha sido a La Buscona y a esta chica, las dos únicas personas que se preocuparon por conocerme un poco, las únicas que no me consideraron "la pareja de", si no una persona más, en momentos complicados siempre he tenido alguna charla con ellas, y también me han tenido ahí a mano cuándo ellas tenían algún problema, aunque ha hecho más uso de esto La Buscona. Por eso me dolió tanto no ir a su boda, porque no solo era una amiga de D., era su amiga la que me había conocido un poco.
 
Desarrollando la conversación, pedidas las disculpas, felicitada por la boda y por alguna que otra buena noticia que ronda su vida, me dijo que se alegraba de que estuviese un poco mejor, que ahora se trataba de que ambos superásemos la ruptura de la mejor forma posible, que nos recuperásemos pronto, o como se diga. Respondí con un escueto "Ejem. Si". Y no es que no le desease yo a D. una pronta y buena recuperación, pero me quedaba con ganas de decir cosas importantes, importantes para D., para su futuro. Le dije "yo voy más o menos saliendo del paso, cada día más animado, pero él lo va a tener más complicado, y no saldrá adelante solamente con palmaditas, necesita ver a un especialista". El comentario pudiera parecer de bicha despechada y sinceramente os lo digo, nada tiene que ver con eso. Ella me añadió "cada uno a su manera", y tampoco le falta razón, así que terminé añadiendo "no hablo de amor, hablo de agresividad". Y ahí terminó la conversación. Ignoro si por falta de tiempo de mi interlocutora, o por falta de ganas de hablar del mismo. Si fuese el pirmer caso, lo entendería, aún habría tiempo de respuesta, si es por el segundo, mal, muy mal, así os lo digo.
 
No considero mi comentario como algo obviable, es algo fundamental. Para mi tiene mucha importancia, pues es la primera vez que me enfrento a alguien agresivo, y diré agresivo por no decir violento, que quizá suene peor, aunque ya os digo, que en cuánto a mi relación de pareja, poco o nada me importa ya su agresividad, poco me importa aquel empujón a mi prima, son cosas que considero del pasado, del pasado a borrar cuánto antes de mi mente. Esa relación está terminada, y bien terminada (debidamente sellada quiero decir), y por suerte, tengo cosas mucho más bonitas en las que pensar, y también cosas que me hacen más feliz, ya os lo anticipo. Pero es un tema que necesitaba sacar, porque con excepción del blog no lo he comentado a nadie, La Buscona también ha ignorado el tema, y estaba presente cuándo el oscuro incidente que no dudó en recriminárselo. Bien, dicho esto, insisto ya por el cariño que todavía le tengo (por los momentos felices que hemos vivido), por el cariño que los suyos le tienen, por su auténtica felicidad, por su buena recuperación, para que nadie el día de mañana sufra un gesto malo por su parte. Tiene que ver a un especialista, y yo ya no sé si un psiquiatra o un psicólogo, no sé quiénes tratan estas cuestiones de irascibilidad, de agresiones, alguien que le ayude a desentrañar el por qué de actuaciones así fuera de contexto. Antes de presumir de desarmarizado, antes de dárselas de supervaliente en ese sentido y de seguro de si mismo por saber lo qué quiere para el futuro y cómo lo quiere, antes que todo eso debe llegar esa recuperación, debe ser conocedor de por qué ha hecho lo que ha hecho, y por qué hemos llegado a dónde hemos llegado. ¿Había necesidad? Yo hoy desde luego sí tenía necesidad de contarlo y que este pensamiento no quedase fluyendo en mi cabeza como comentario de marica despechada, no, siempre he querido lo mejor para él.

viernes, 11 de octubre de 2013

El último recuerdo

Mientras me preparo para escribir este post estoy escuchando a Sía, su canción Breathe Me, canción con la que se cerraba maestramente la serie A Dos Metros Bajo Tierra. Canción tristona, como seguro lo será este post de viernes.
 
Tengo que decir que soy una moderna de mierda. Me he comprado un móvil de penúltima generación, de lo que estaba a mi disposición económica, haciendo esfuerzos como siempre. He mantenido el número, claro está, pero el dispositivo es nuevo, y pese a que tengo todos los contactos guardados en mis cuentas de correo, he hecho de tripas corazón para que desapareciese cualquier rastro de personas del pasado de mi vida, así que, sin tiempo a darle demasiadas vueltas al cerebelo he borrado convenientemente dos correos electrónicos, y dos números de teléfono, personas del pasado que me han dado más quebraderos de cabeza que alegrías, en el cómputo global, claro, sabéis quiénes son, os los estabais imaginando, D. y Billy. Cada uno por su motivo, pero a fin de cuentas, porque era más el daño que me producía verlos que tenerlos al alcance de la tentación.
 
No, este no es el modelo que me he comprado, soy más moderna de mierda
Así pues, después de esta introducción que para lo único que ha servido era para presumir de nuevo terminal de teléfono, vamos al grano, la desaparición definitiva de lo último que me quedaba de ambos. Quede claro que las fotografías las guardo todas, a fin de cuentas, son mis fotos, parte de mi vida. No suelo echarles un vistazo a no ser por algún motivo en especial, quedan archivadas como lo que son, pasado. Pero lo del teléfono era una tentación, que, quién sabe si un día de bajón pudiera yo apretar la tecla que no es y hacer esas cosas típicas de los ex. No, no hay necesidad ya, ni con uno ni con el otro. Supongo que por sus partes habrá el mismo sentimiento, que creo es mutuo de no tenernos cerca, por eso también lo he hecho.
 
Era costumbre habitual en estos días de tristeza, abrir el teléfono, todavía, abrir el whatsapp, ver la foto de D., sus perlas (de las que si presume), y leer esa última frase que me dedicó por allí "Te tengo olvidado desde noviembre", que era una frase que lejos de hundirme me llenaba un poco de fuerzas y de razón, me reafirmaba en los pasos dados, y me motivaba, era el claro y en botella como lo definió por aquí un bloguero, era el impulso necesario para saber que una persona que ha estado conmigo casi un año sin quererme conscientemente, e inconscientemente el resto de la relación, no es lo más conveniente. Fuerza, fuerza, fuerza, eso me daba, y eso necesitaba. Ya no, ya me he cargado las pilas, y me han ayudado a cargarlas, cada vez realizaba menos este rito macabro o masoquista. Por suerte, y este fue uno de los motivos para el borrado total.
 
Ahora bien, os digo que en los tiempos que corren hacer desaparecer a alguien es muy complicado, pero muchísimo. Dejamos miles de huellas por el mundo, sobre todo por el mundo de la informática, y por internet. Que si números de teléfono, que si direcciones de correo, no una, dos o tres, o incluso cuatro según los casos, la cuenta del twitter, la cuenta del facebook, la cuenta del Line, la del Hangouts, la cuenta del viber, la cuenta del whatsapp, la del tuenti (si, ya sé que yo debería estar en el trenti), la de qué sé yo. Estamos en todas partes y es dificilísimo eliminarnos. Si, borras a alguien de tu facebook, pero en twitter te están recordando que si conoces a esta o la otra persona. Un lío, ya os lo digo. Un auténtico coñazo. El cambio de móvil me ha permitido dar este paso, hacer desaparecer los historiales. No necesito más reafirmaciones, necesito no saber más de ellos.
 
Lo único que me alegra es que finalmente compartan el mismo final ambos, con lo bien que se caían entre ellos. Pues ambos han desaparecido de la misma forma, al mismo tiempo, aunque por motivos distintos y de ambos he borrado ayer, el último rastro, el último recuerdo. Ahora, a soñar con mi compañera de trabajo, a vivir.

martes, 1 de octubre de 2013

Delete

Llevo varios días medio enfermo del estómago, o de la tripa. He descansado este fin de semana como nunca, aunque no he tenido gana ninguna de escribir, y ayer, estaba tan descansado que me de despertado a mitad de la madrugada. Di un par de vueltas a la almohada para conciliar el sueño y no había manera, así que, me concentré, como hago muchas veces para dormir a pierna suelta, y sin problema, a los pocos minutos estaba soñando plácidamente. Y digo soñando, porque tuve sueños que todavía recuerdo.
 
Soñé mucho con el pueblo, concretamente con mi familia. Faltaba alguien en el sueño, en teoría, faltaba mi padre, hasta que, avanzado el sueño descubrí que el que faltaba era yo. Me había ido, casi definitivamente, había vuelto con muchas ganas de disfrutar de los míos, de todos ellos, en concreto de mi madre y de mi hermano. Cosa curiosa, porque yo con mi hermano tengo un trato bastante justo, de mucho cariño pero de poco demostrarlo. Apareció en el sueño mi padre, aunque yo no recordaba ya dónde estaba, si estaba trabajando fuera, si se había ido para siempre o dónde. Lo cierto es que en medio del sueño recordé que se había jubilado no hacía mucho. También lo disfruté, pero estaba ya en el sueño planeando irme otra vez, como disfrutándolos por última vez. En el sueño no aparecían mis amigos, pero si mis primos. También algo curioso, porque creo que es la primera vez que sueño con ellos, al menos que yo recuerde.
 
Desperté con una sensación de haber descansado un montón de horas, de haberlo disfrutado y con una energía impropia de mi. Instintivamente, mientras desayunaba, con el ordenador delante, abrí mi cuenta de correo electrónico y un único fin, no sé si también alguna especie de mensaje divino en el sueño, un mensaje que no recuerdo, o que me habré inventado yo ahora mismo. Tenía la necesidad de borrar los correos de D., y me puse manos a la obra. Tenía el buzón de entrada lleno de correos suyos, de hace mucho tiempo, todos leídos, claro que para borrarlos hice una búsqueda con su nombre, para filtrarlos, y antes de borrarlos, sin llegar a entrar en ellos, decidí dejar algunos sin borrar por el momento, aquellos que yo recordase que pudiesen tener alguna foto que salvar. Soy muy fetichista de las fotos, ya lo sabéis los que me conocéis, es una de mis grandes pasiones. Había unos cuántos correos de fotos, al menos he contado cerca de diez, aunque la gran mayoría los había enviado yo, las fotos del viaje al Jerte, sobre todo, que eran unas cuántas, muy románticas, por decirlo de alguna forma. Y me puse a analizar el resto de correos a medida que los iba borrando. "Imprimir", "Imprimir please", "Imprimir my love", "Dos copias, please". Ese era el titulo de la gran mayoría de correos que he borrado. Cuán iluso y patético he llegado a ser. Todo copias e impresiones que hice en su momento, puntualmente, de ellas, una relacionada con el último viaje que hicimos juntos, a Barcelona, un viaje en el que volví más quemado que la moto de un hippie, un viaje en el que me quedó claro que habíamos ido a ver el tenis, y que lo que yo opinase estaba de más. También otro para imprimir algo del tren que nos llevaría a Navarra, a la boda de una amiga suya a la que ya no llegué a ir. Imprimir, copias, love, cari, amor. Y luego, muchísimos correos que, tengo que decirlo, me daban vidilla aunque apenas tenían respuesta por mi parte, en ocasiones me entretenían de más, que si mira esta foto de no sé quién, que si mira estos destinos a los que podríamos ir de viaje (viajes que no iban a ser nunca), que si mira esta noticia. Bla bla bla.
 
No me ha quedado pena ninguna de borrarlos, ya os lo digo. No sé si una relación de amor se basa en esas cosas, pero me ha parecido nuevamente un aspecto algo triste. La herida se va cerrando, poco a poco, y cada día cargada de más motivos. Todo este tiempo de silencio y autoconvencimiento por su parte me sirven para reafirmarme en que se ha tomado la decisión correcta. Todavía quedan puntos, queda sacarlos, falta cicatrizar ciertas cosas, pero vamos por buen camino, borrarlo, deletearlo es un paso más de algo que me resistía a hacer y vamos por el buen camino. Eso espero. No sé si el sueño de hoy ha tenido algo que ver o ha sido coincidencia, tampoco le encuentro relación, o si. Solo recuerdo las palabras de hace un año de mi madrina que me dijo "A mi me da igual si estás con Manolito, Juanita, Miguelito o con quién sea, lo único que me importa es que estés bien, dime ¿Estás bien? ¿Eres feliz?", Le mentí.

sábado, 21 de septiembre de 2013

El beso

Hubo en España un dúo musical en los años cuarenta y cincuenta formado por Pepe Blanco (no confundir con el ministro socialista absuelto por el caso Campeón) y su pareja artística y en la vida real, Carmen Morell, que tuvo que soportar la diferencia de salario por el machismo de la época y también las infidelidades de su pareja. Estos cantaban una canción que sonó y en ocasiones suena todavía ahora, un clásico de la copla española, "me debes un beso":

Hay... que me debes un beso... No te lo perdono
Me debes un beso... me lo cobraré...
No me exijas eso, que un beso se ofrece
Y si lo merece, te lo brindaré.
Me debes un beso... no puedes negarlo...
Si puedo pagarlo, te lo pagaré...

Así era la letra de esta canción que me ha venido al pensamiento en cuánto fui testigo, una de estas cosas que ves por el balcón e irrefrenablemente te inducen a hacer un post, una historia de un beso, algo aparentemente muy sencillo, para algunos, para otros, una quimera.

Salí yo al balcón, como suele ser habitual a tomar el aire, entre apuntes y esquemas de esta oposición que me está trayendo de cabeza, cuándo se abrió la puerta del edificio de enfrente. De ella salió una pareja, un chico muy mono y una chica guapa a la par que frágil. Advertir que ninguno produjo en mi un deseo irrefrenable de irme a la cama con ellos, pero me parecieron tan tiernos que no pude evitar soltar una lagrimilla. Lo admito, estoy sensible.

Iban a darse de la mano, al menos esa era la intención del chico nada más salir de casa, y sin embargo, llegaron un poco más allá. El chico agarró de la mano a su novia, la giró hacia si y le estampó un beso de película, como los que imitan los niños cuándo se creen que están enamorados. Un beso apasionado, largo, precioso. Me quedé embelesado mirándolos. Se me caía el ojo. Él agarró por la cabeza a la chica en un gesto cariñoso, mientras con la otra mano le acariciaba un brazo. Ella, se dejaba besar, y como en las películas, levantaba su pierna izquierda hacia atrás, ligeramente. Con su mano derecha intentaba apartar al chico. Fue un beso largo, precioso, como ya dije, de película. Ella estaba encantada, se le veía en su cara de enamorada, o no tanto de enamorada, de chica feliz por tener a un hombretón besándola.

Entonces me imaginé yo a mi mismo, en una situación hipotética, siendo besado por la persona a la que quiero, por esa persona que me hace estar tan a gusto, sentirme feliz. Me temblaban las piernas imaginándomelo. Intenté recordarme haciendo algo similar, siendo ese macho alfa que besa a su pareja. Busqué precedentes. Quizá los hubiese en alguna ocasión con mi Angelines, lo que no tengo muy claro quién era en esa ocasión el macho alfa, si ella o yo. Pensé en Billy, y ahí no encontré ninguna situación de beso romántico apasionado. Alguna si, quizá, más preámbulo de sexo que otra cosa, nada tan romántico como esto. Y luego pensé en D., al momento desistí en mi pensamiento, jamás me hubiera dado un beso al salir de casa a cuento de nada. Tampoco me habría dado la mano. Al principio se la habría dado yo, pero... descubrir que algo romántico tu pareja ni se lo plantea, te desmoraliza, y luego dejas de tener esos detalles. 

Tras descartar a mis parejas anteriores, volví a la realidad, ella había conseguido zafarse del chico, y se atusaba el pelo, él se limpiaba ligeramente los labios, recientemente pintados por romántico. El beso había terminado saciando a la pareja de amor, ella satisfecha y contenta con su chico romántico, él seguro de haberle dado a ella lo que no se esperaba y tanto quería. ¿Y yo qué? ¿Cuándo?

jueves, 19 de septiembre de 2013

Sueños y pesadillas

Me comentan algunos lectores, tanto por la vía pública como privada, que el subconsciente, algo por debajo de la consciencia, sigue actuando sin que, valga la redundancia, nosotros seamos conscientes, esto supongo yo que tendrá que ver con el asombroso mundo de los sueños. Pero eso mejor nos lo explique algún bloguero que se pasa por aquí y que sea conocedor de este tema, que yo voy bastante justo.
 
En pocos días he soñado varias veces con D. Y esto es todo un logro, porque estando él en vida la relación incluso en sus mejores, o momentos regulares era algo bastante complicado que sucediese. No voy a decir que jamás había soñado con él. Si, pero el contexto era distinto y quizá no supe apreciar o disfrutar los sueños en su momento o se me olvidaban en el momento, qué sé yo. Pero los sueños y pesadillas en esta ocasión han sido totalmente distintos y supongo que no es nada bueno soñar con alguien a quién echas de menos, aunque tampoco nada malo, así lo creo.
 
La semana pasada cuándo dormía soñé ¡Bendita ilusión! algo nada bueno. Horrible, ya os lo digo. Un sueño de lo más real, dónde él y yo aparentemente estábamos rodeados de más gente, y en determinado momento, él tenía uno de esos ataques de ira que le dan, o un ataque de mala hostia según se mire, empezaba a gritarme, repetía aquellas perlas que en su día me envió por el whatsapp del demonio y por el facebook, y yo no me quedaba callado, también os lo digo. Algo similar a la realidad, solo que en este caso recibía una y cada una de sus perlas como si lo que yo dijese no le afectase. Como el tono de la discusión iba a más, en ese momento me entró el punto de consciencia durante el sueño y decidí que no quería soñar más con eso. Me desperté entre sudores (que parece una frase hecha pero que fue totalmente real), y me puse a merendar. Intenté llorar pero no pude.
 
Anteayer volví a soñar con él. Había pasado un fin de semana bastante duro, comiéndome mucho la cabeza con todo este asunto del que ya os anticipo que este será uno de sus últimos post, los últimos coletazos. Empecé a sentir esa debilidad propia de la soledad, ese momento de duelo que los blogueros llaman, la necesidad de su voz, de su sonrisa, la toma de conciencia de que ya no volverá, y tras unos días muy agobiado, mi subconsciente (supongo) decidió que ya no más, que ya estaba bien, que debíamos despedirnos con un buen sabor de boca de esta relación imposible que me ha dejado esa halitosis ficticia (aunque también le reconozco muchas cosas buenas, no os quiero engañar ni engañarme a mi mismo). Soñé que si él estaba descontento con mi actuación los últimos meses, esa falta de muestra de cariño en público por mi parte, sobre todo por mi público, ese reconocimiento hacia los demás de la relación y sus ganas de formalizarlo todo, decidí olvidar el empujón, decidí olvidar que La Buscona no había tenido en todo este tiempo más que medio minuto para preguntarme qué tal estaba, decidí olvidar tantos y tantos malos recuerdos que solo quería su felicidad. Recuerdo mucha gente de mi círculo más cercano, en él, flotando casi entre algodones (no algodones de algodón, que el algodón es algo que curiosamente nos producía dentera a ambos, algo más parecido a las nubes, qué por cierto ¿a qué huelen?), y ahí recuerdo mi mano sobre su mano, una ligera caricia, un guiño en la oreja y el cuello, un beso en público. Si, precisamente cosas que a él, al principio de la relación no le gustaban nada y que luego, él solía pedirme, claro que era algo que tampoco hacía en su círculo, en su barrio, jamás en Chueca (¿hola?). Pero en el sueño lo veía feliz, mi gente no se asombraba por ello, estábamos todos flotando y felices. Entonces tuve una nueva toma de consciencia. Tampoco me quería engañar a mi mismo y decidí despertarme.
 
Quería despertarme porque no quería precisamente ilusionarme con algo que no va a ocurrir jamás, por algo que me va a dejar ese regusto de ¿Por qué no se lo di cuándo él quería? Ni quería pensar que con concederle sus deseos se arreglase todo, todavía quedaban, y quedarán en realidad mis deseos de ser feliz, y ésto no se consigue siempre haciendo feliz a tu pareja. Se necesita ese puntito de egoísmo que te hace pedir a tu pareja que lo seas todo para él, y que él haga por hacerte feliz y no que tus sueños sea precisamente tu pareja quién los tire por tierra por su propio egoísmo.
 
Sin embargo, tengo que agradecer que tras este sueño me he sosegado totalmente en cuánto a este tema. Pasé el resto de días sin agobio, concentrado en mis estudios, aprovechando bien el tiempo y sin desesperar, que era lo que me trajo de cabeza el fin de semana pasado. Si ya lo decía aquella canción "y que una nube de tu memoria me borre a mi". Eso espero, para que termine esto de una vez por todas.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Por qué?

¿Por qué me encuentro un lunes por la mañana escribiendo un post haciéndome miles de preguntas como cuándo era un niño? ¿Por qué no he parado de darle a la cabeza todo el fin de semana hasta casi pensar que bordeaba la locura? ¿Por qué dedicar un post a quién no lo merece?
 
¿Por qué tengo la sensación de haber sido engañado durante cuatro años? ¿Por qué he tenido la mala suerte de encontrarme con aquella persona a las seis de la madrugada? ¿Por qué me fui a casa de aquel desconocido? ¿Por qué di pie a una relación que no funcionó desde el principio? ¿Por qué pienso que he sido examinado uno y cada uno de los días de aquella relación? ¿Por qué he sido observado por sus amigos día si y día también? ¿Por qué me dejé llevar con palabrería? ¿Por qué consentí tener una pareja a la que me abrí desde el principio cuándo ella no me consideraba realmente su pareja? ¿Por qué fui engañado los seis primeros meses de relación? ¿Por qué tuve que ganarme a pulso un cariño mínimo?
 
¿Por qué dejé de vivir mi vida para vivir la suya? ¿Por qué me he sentido más el chico de las fotocopias que otra cosa? ¿Por qué confié todo mi tiempo a su vida? ¿Por qué estoy ahora solo? ¿Por qué tras cada crisis caía para mi alguien de su círculo? ¿Por qué no tenía yo más vida que su vida? (melancolía)
 
¿Por qué no me he ido a Cuenca? ¿Por qué en cuatro años no hemos sido capaces de ir a Salamanca que está a dos horas en bus?¿Por qué tuve que ir solo a hacer fotografías? ¿Por qué he ido con él dos veces al cine en cuatro años? ¿Por qué he tenido que ver sus películas? ¿Por qué aceptar que un paseo por el campo son 15 minutos de paseo al lado de su casa? ¿Por qué no conozco Alcalá de Henares? ¿Por qué no conozco Sigüenza? ¿Por qué no conozco Aranjuez? ¿Por qué sus grandes viajes los ha hecho sin mi? ¿Por qué sabiendo que lo del armario venía de serie cada día hacía algo para hacerse más visible sin contar conmigo? ¿Por qué forzaba la situación y sin embargo jamás hacía nada por tener contento a "su cari"? ¿Por qué formalizar una relación que no arrancaba? ¿Por qué estamos en momentos diferentes? ¿Por qué acepté la insatisfacción sexual? ¿Por qué no he tenido una disculpa por su parte? ¿Por qué después de cada crisis me ha hecho sentirme culpable por sus meteduras de pata? ¿Por qué jamás entendió que no hace más el que se acerca para pedir disculpas que el que acepta las disculpas? ¿Por qué esa agresividad con los que dieron todo por él? ¿Por qué la tomó conmigo cuándo yo estaba apoyándolo el día de autos? ¿Por qué esos ataques gratuitos? ¿Por qué me merezco estar solo pudriéndome en Madrid? ¿Por qué soy una marica mala según su punto de vista? ¿Por qué hay gente que apenas se ha preocupado de mi situación y sin embargo lo ha hecho quién menos tenía que haberlo hecho? ¿Por qué esta sensación de pérdida de tiempo?
 
¿Por qué después de hacerme tantas preguntas no tengo respuestas ni las he tenido ni las tendré? ¿Por qué pese a creerme poseedor de mi razón no encuentro razones para dejar de pensar en él? ¿Por qué él? ¿Por qué yo? ¿Por qué?

sábado, 7 de septiembre de 2013

Lucro de propios y ajenos

Me negaba a no seguir dando por culo. Así fue mi pensamiento durante las últimas horas. Había dado mucho por alguien que al final de la relación solo me reclamaba una gabardina y unas llaves, había prestado mi tiempo incondicionalmente para vivir una vida que no era la mía y esa era una de las espinitas que me quedaban clavadas de estos últimos cuatro años.
 
 
Cuándo D. empezó con su proyecto de hacer la página web, pensé que era una pena desperdiciar ese tiempo tan valioso que teníamos para aprovecharlo como tiempo para nosotros. En principio, y casi siempre estuve reticente, aunque me dejé llevar por su palabrería, efectivamente, así como era una pérdida de nuestro tiempo, podría servir para tenernos unidos en algo más, yo colaborando con él, y él entretenido en momentos en los que a mi me gustaba relajarme un poco (ese espacio vital que muchos necesitamos). Pronto se convirtió en una pesadilla, en una obsesión de un tauro, las cosas tenían que hacerse así, perfectas y ya, la página comenzó a llevarse ese poco tiempo que teníamos en una relación de progresión exponencial con mi desencanto hacia él. Debía estar enamorado, enganchado o vaya usted a saber qué. Consentía casi siempre.
 
Según él, las ventajas serían muchas, fiestas, eventos, teatros, presentaciones, libros, y un largo etcétera. No lo voy a negar, ventajas las hubo, aunque algunas de ellas camufladas de trabajo. No había nada que objetar. Sin embargo, en una de estas crisis de pareja que tuvimos, tuvo la firme decisión de eliminarme de la plantilla de la web. Era lógico, cuándo uno no pertenece a tu vida, a tu mundo, lo normal es que lo borres, y más de una plantilla en la que no colaboraba. Sin embargo, recuperamos la relación, yo jamás recuperé mi puesto en esa web que tanto sacrificio me había costado, más que a ninguno, con excepción de D., en ella figuraban personas que apenas se habían implicado (y todavía figuran), no me duele, no soy celoso en ese sentido, solo me dolía que no me reconociesen mi sacrificio, un sacrificio que él jamás vió, porque si en algo no ha pensado él ha sido precisamente en la pareja, mucho de cara a la galería, armarios, relaciones perfectas, matrimonios, pero sobre la pareja muy poco, sobre el bienestar de uno y otro, nada. Así pues, mi vuelta a su página web fue como yo decía, de freelance, iba un poco por libre, hacía mis fotos, se las pasaba, las subían pero tampoco me comprometía a nada que no me apeteciese, mucho menos, tragarme las reuniones de organización de la página que a mi no me incluía, pero que me incluían a mi.
 
Así pues, ayer se me encendió una luz. Si ya no obtengo nada de esa página, que más bien me ha quitado mucho en lugar de darme, si otros se están beneficiando y lucrando de ella, aunque su trabajo les cueste, a mi en su momento también me costó lo suyo hacer mis fotos, que serán mejores o peores, ya os lo digo, a mi las hay que particularmente me gusta, pero son mías, y en su momento pensé que estaban bien ahí, pero ahora creo que no pintan nada. No quiero que mis fotos aparezcan más que dónde a mi me apetece, son mías, como su gabardína. Así que también vía whatsapp, y utilizando de intermediario al chico que vino a buscar la gabardina, aquí estoy esperando respuesta. No quiero ninguna vinculación con esa página de un tipo que fue agresivo conmigo, con mis amigos, que no se ha disculpado y que me ha hecho perder el tiempo no solo de este último año, de toda mi estancia en Madrid, y que encima pueda entrarle algo de publicidad por ello. Que no es poco precio por unas fotos.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La última entrega

Hoy ha sido un día triste para mi, ya os lo anticipo. Hoy he hecho la última entrega de las cosas de D. en mi poder, una gabardina que le había llevado yo al tinte para lavar aprovechando un ofertón y las llaves de su casa que tenía yo guardadas por si algún día se quedaba de puerta afuera, y con ello se han ido los últimos recuerdos.

El pasado lunes recibía un whatsapp de alguien cercano a D., un colaborador de Cáscara Amarga, en el que me decía "me ha pedido D. si puedo quedar contigo para que me des su gabardina y las llaves de su casa para poder devolvérselas. Dime cuándo podemos quedar". Frío y con intermediarios. Casi mejor así. Me he evitado volver a verle la cara, y dada mi fragilidad, volver a tener algún acto de sumisión-perdón-vuelta a lo mismo. Con lo de las oposiciones he estado liado y hasta hoy no he podido devolvérselo.

Así que hoy he estado dudando, parte del día, si contestarle para que su amigo viniese a recoger sus cosas, en qué momento, si hoy sería el día adecuado, si mejor el viernes, o en fin de semana. No lo tenía muy claro, y aunque me molestaban esas cosas en mi habitación, sobre todo la gabardina, algo hacía que interiormente me costase desprenderme de ellas, sobre todo de las llaves. El adiós definitivo y ha llegado.

He quedado definitivamente con este chico, le he dicho que se acercase a casa y le he bajado las cosas. He olido por última vez la gabardina, que olía a productos de la lavandería, no tenía nada impregnado de él, y metí las llaves en un bolsillo. Abrí la puerta del portal, y sujetándolo con una mano, le di la gabardina, en una percha de alambre que trajo de la tintorería y cubierta en un plástico inmenso. Le he preguntado qué qué tal y me deshice de ese último recuerdo en mi posesión. Se quedó con cara de circunspecto, y me preguntó por las llaves. Le dije que estaban dentro del bolsillo de la gabardina. Asintió con un OK. Y volvió a poner cara de situación, como esperando por mi parte un par de besos, que le diese la mano, o que tuviese un mínimo gesto. No lo tuve. Me despedí con un "chao chao".

Cerré el portal del edificio, suspiré y sentí realmente lo lejos que estaba ya de mi D., se había acabado con ese gesto el último capítulo de una relación para mi traumática de cuatro años y pico, toda mi estancia en Madrid.

Obviamente, entiendo que esas llaves en mi poder no pintaban nada, pero no deja de sorprenderme la obsesión del ritual que tanto le gusta a D. de tener todas sus cosas controladas. Claro, no era lo único que yo tenía de él. Me quedo con dos libros de Cáscara Amarga que dos editoriales le dieron en su momento y que tenía yo para leerlos. Esos me los cobro por los servicios prestados para la página web del niño que jamás agradeció con un simple "gracias". Realmente salgo bastante barato como trabajador.

En su casa yo he dejado poca cosa. No era muy dado a dejar cosas allí, una porque cada vez me gustaba menos estar en su casa, muy pequeña hasta el punto de hacérseme incómoda la estancia, y en segundo lugar, porque no era mi casa, no era nuestra casa, no era ni fue nunca el hogar que ambos queríamos tener para estar juntos, era su hogar, su casa, su rincón que yo en el supuesto de que la relación fuese bien, compartiría con él, pero allí no tendría nada. Otro de mis aciertos por mi desconfianza innata como gallego. Solamente ha quedado en su piso un cepillo de dientes, un pantalón de andar cómodo por casa, y dos camisetas, una que yo utilizaba para cocinar y la otra para estar por allí. Jamás le voy a reclamar esas cosas, me daría un poco de vergüenza, sinceramente. Aunque conociéndolo, se los regalará a algún amigo suyo algo grande y con una gran sonrisa le dirá "¿Pero cómo puedo ser tan nice?" Y luego se dirá a si mismo "qué detallista soy, le he dado un pantalón de andar por casa y dos camisetas, algún día me lo agradecerá".

He terminado por echarme a llorar.

jueves, 29 de agosto de 2013

Se me olvidó que te olvidé

Resuenan en mi mente los compases del piano de Bebo Valdés y la voz de Diego el Cigala, haciendo una mezcla imposible de la música cubana y flamenca que suena a gloria, momento que aprovecho para que disfrutéis de su disco, si no lo conocéis y os dejéis envolver por el maravilloso sonido, y os teletransporte a inmensidad de lugares de paz y gloria, porque dicho álbum suena a eso, a gloria.

Yo te recuerdo cariño,
mucho fuiste para mi,
siempre te regalé mi encanto,
siempre te lleve mi vida,
hoy tu nombre se me olvida.
 
Se me olvidó que te olvidé,
se me olvidó que te dejé,
lejos mu lejos de mi vida,
se me olvidó que ya no estás,
que ya ni me recordarás,
y me volvió a sangrar la herida.
 
 
Como anuncié en alguna ocasión, D. vino a pasar unos días a Galicia, y quiera el destino que nos tenía reservada una ruptura, que yo creo que fue un poco por acumulación de circunstancias. En primer lugar, esa visita no debió ser, siempre lo pensé así. Su visita del año pasado a casa dejó en él un mal sabor de boca pues los suegros no lo aceptaron como a él le hubiese gustado, y pese a haber venido como "amigo", la gente no es tonta, y D. no gustó, pero no gustó como "esa persona que está con mi hijo",no,  no gustó como persona en general y mi familia tampoco me vio feliz. Dada la situación, se me hacía insostenible presentarlo otro año más en mi casa. D. insistió en que pasásemos las vacaciones juntos y tuve/tuvimos que buscarle lugar dónde dormir, en casa de una amiga. Con este vicio llegó la visita de D., y aunque yo suelo tener fijación por mis vacaciones en mi pueblo, lo suyo habría sido que disfrutase un par de semanas de mi pueblo en soledad y el resto de las vacaciones en algún lado con D., en pareja y felices. A él no se le debió ni pasar por la mente, y solo le rondaba un objetivo, el de los últimos años, la lucha contra el armario, venir a Galicia y que yo diese algún paso que, por mis principios jamás hubo. También os lo digo.
 
Tras casi una semana de mucha fiesta, poco descanso, mucha playa, sol, cenas, comidas, la visita de La Buscona, de muchos kilómetros en coche y de estas cosas que hace la gente en vacaciones. La penúltima noche suya en Galicia, a él todo parecía disgustarle, supongo que el cansancio acumulado (aunque fue la persona que más descansó, para variar), las horas, las copas o vaya a saber Vd. qué, provocaron en D. una reacción violenta contra esta amiga que lo acogió en su casa, unas malas contestaciones y un empujón hacia ella me bastaron para saber que yo no quería a alguien agresivo a mi lado, que estaba más que claro que él jamás sería el amor de mi vida. Y así se lo hice saber prácticamente a lo pocos minutos por un sencillo whatsapp, si, un whattsapp y de pedo, pero que aún a día de hoy sigo pensando exactamente igual. No, no lo dije a la cara, pero quita, no me fuese a llevar yo también un empujón sin motivo. Kinkis. El whatsapp era sencillo, también os lo digo, y aunque no lo mandaba a tomar por culo, le dejaba claro que yo hay cosas por las que no paso. "No quiero a alguien agresivo a mi lado". Su reacción fue la esperada. No os vayáis a pensar que se disculpó por lo que hizo, aunque conmigo no tenía que disculparse (pese a dejarme en una situación fatal con gente de mi confianza), me hubiera bastado con un simple arrepentimiento, pero aún así, insisto en que no me gusta la gente violenta, y yo a D., a lo largo de este tiempo le he visto muchas reacciones violentas, malas contestaciones (no solamente a mi), una pelea sin sentido, y siempre que ha estado calentito ha respondido como gato panza arriba en lugar de enfriarse un poco. Como lo suyo es calentarse todavía más, si es que es posible, en uno de sus whatsapps ya soltó la perla que me dió definitivamente el empujoncito para dar por terminada la relación (y que él también había dado por terminada), un simple "te tengo olvidado desde noviembre". Y a mi, si hay algo que no me gusta es que me hagan perder el tiempo y que me mientan (entre otras cosas).
 
Así pues, esta última etapa no ha tenido mucho sentido, aunque yo me aventuraría a decir que desde el principio esta relación no tenía ya mucho sentido. Formas de ser tan diametralmente opuestas en la vida jamás deben juntarse, las divas de provincias que se creen de la capital y las divas de provincias a secas.
 
Si en su mente flota la idea de que estar con un chico armarizado y el discurso de siempre, bla bla bla, que si tener que llevar una doble vida por mi culpa, etcétera etcétera, y yo con mi discurso de que no soy feliz con él, por mucho que él lo intente, me parece muy bien, y aunque la cosa pareciese una serpiente que se muerde la cola, a su planteamiento, que yo respeto, veo que le falta desarrollo. Él quería, para que fuésemos felices y una pareja estable, que yo lo diese a conocer como mi pareja, o dicho en otras palabras, que saliese del armario. Creo entender que esa era su mayor reivindicación. La mía es, y sigue siendo, ser feliz con una persona a mi lado para poder hacer pública la relación. Planteamientos diametralmente opuestos.
 
Ahora bien, analicemos detenidamente. Supuesto 1: Pimpf presenta a D. como su pareja ante los ojos de su familia, amigos, etc; D. es feliz con ello, tiene lo que quiere, no tiene que llevar una doble vida con su pareja, genial. ¿Pimpf es feliz? ¿Le ha importado a él mi felicidad? ¿Ha conseguido arrancarme una sonrisa? ¿Ha tenido un gesto romántico? No, Pimpf sigue anhelando lo que anhelaba antes, ser feliz con una persona a su lado, con lo cual, Pimpf ha dado un paso importante con D. a su lado que no le ha servido de nada, en meses, días, semanas, Pimpf estaría fuera del armario y soltero nuevamente. Supuesto 2: D. da muestras de ser una buena pareja, de hacer feliz a Pimpf, con lo cual Pimpf también da un paso adelante, por que está seguro de que esa persona es importante en su vida, que vale la pena dar el paso por él, lo presenta en sociedad. Final feliz (o quién sabe, que todos nos equivocamos).
 
Lo que jamás he querido ha sido presentar a un impresentable en mi familia, ya os lo digo, que un día sea capaz de dar un empujón, de insultar o de lo que sea a la gente a la que quiero. No, por alguien así yo no paso un trago que es innecesario, porque siempre lo he dicho, mi vida privada es mía y ya hice en su momento el ridículo más espantoso presentando a mi Angelines en familia para que todo el mundo le cogiese cariño y no llegasen a entender que Angelines me complicaba la existencia. No, no vuelvo a pasar un trago similar hasta que esté seguro de tener a mi lado a una persona que valga la pena. Y D. no valía la pena, creedme.
 
Continuará....

lunes, 26 de agosto de 2013

Dobles Vacaciones

Si, chicos, tenía previstas unas grandes vacaciones en Galicia y al final he decidido repartírmelas en cuanto a lo grandes que fueron, sin embargo, su duración fue la que había previsto inicialmente. Os explico, chuchis.
 
He tenido mis vacaciones laborales, los quince días de rigor, o dieciséis que me suelo coger todos los meses de agosto, y las he pasado en Galicia, si, como os dije en los últimos post. He hecho creo que todo lo que tenía en mente hacer lo cual es una enorme satisfacción que se ha debido, sobre todo a un tiempo soleado, muy generoso con lo que en ocasiones suele ser el mes de agosto en Galicia. Y luego me he cogido unas vacaciones indefinidas de D. Si, caris, seguro que estábais pensando que era ya mucho tiempo de estabilidad para mi y que, tarde o temprano vendría otra crisis, y si, ha llegado así de repente, o ha explotado, más bien. En cualquier caso lo he visto como un anticipo de aquello que se veía venir desde hace tiempo o dicho de otra forma, una suma de fracasos que han conducido a un final, cuanto menos, violento, que así lo llamaría yo. Tranquilos, no he tocado para nada a D., supongo que físicamente está bien, o eso espero, y que mentalmente también, o para ser sincero, no espero nada de él, lo que en términos informáticos se conoce como un format c:\
 
Este mes de agosto ha sido brutal en general, un mes de tremendo cansancio, al punto que tenía ganas de llegar a Madrid para descansar, así os lo digo. No he parado un solo instante, casi todo el día fuera de casa, aunque también he disfrutado de los míos, los he disfrutado cuánto he podido, también os lo digo así, porque he tenido alguna mala noticia familiar, un triste desenlace que será mi post de mañana, algo que, por esperado no ha dejado de hacerme llorar en las últimas horas. Y entre las malas noticias, una gran noticia, muy buena, buenísima, la mejor en años que yo recuerde, que también será motivo de post esta semana. También, me he quedado con las ganas de contar, hasta lo que va de agosto dónde me he metido estos días, qué he hecho, con quién he estado, a quién he conocido, en qué tipo de fiestas me he metido. Si, esas pequeñas cosas que hacen a uno feliz y que aunque no dejan de ser cosas de mi vida privada, a vosotros os encantan, que lo sé.
 
Sobre el final de D., anticipar que se vino una semana de vacaciones a Galicia, como en los últimos años, o de forma parecida a la de los últimos años. Una reacción violenta suya me hizo abrir los ojos definitivamente sobre lo que quiero y lo que estoy más que seguro que no quiero tener a mi lado. Con esto no me quiero justificar en que yo en muchos momentos no estuviese a la altura, probablemente no, cosas que ocurren cuándo ya no tienes ganas de darlo todo por una persona y cuándo esa persona tampoco te demuestra que tú seas lo más importante.
 
Dicho esto, os emplazo a que mañana os paséis por aquí, quizá tengamos post triste, o uno de esos chulazos que a algunos de vosotros os gustan, solo espero que estas Pimpfiadas sean de vuestro agrado, como siempre.
 
Bicos ricos

viernes, 5 de octubre de 2012

Cáscara renueva su cáscara

Y mirad que he echado un vistazo a toda la prensa nacional, bueno, cuando digo a toda la prensa nacional es a El País y a la página de la Cadena Ser, y no había para hoy ninguna noticia jugosa, he visto lo de las noticias curiosas de dónde a veces hago algún post ingenioso y tampoco he sacado nada de provecho, así que, he pensado en mis anécdotas supergraciosas que tanto os gustan, y que no son nada graciosas y tampoco había nada que rascar. No pensaba hacer un post hoy despues de haber escrito los post del fin de semana, y de repente abro Cáscara Amarga, la web de mi cari y veo una noticia que estos días se me pasó por alto, Cáscara Amarga había renovado su diseño.

Puede que penséis que no es noticia fresca, es que es del miércoles pero es lo de menos, lo realmente fresco es el nuevo formato de cáscara, nueva cabecera, y una presentación mucho más ágil y sencilla para el usuario. Destacan entre otras novedades, el canal de TV con nuevos vídeos y el spot del cambio de imagen hecho a partir de fragmentos de la serie Cuéntame. También cuenta con nueva sección de servicios. Pero no está bien que todo os lo diga yo, y siempre es mejor que lo descubráis por vosotros mismos y que opinéis al respecto.
Cáscara, el portal que dirige mi cari, cuenta entre otros colaboradores con este menda, y también de un bloguero conocido por todos vosotros, Observatorio Gay Granatense con unos artículos siempre muy interesantes. Cáscara nació hace menos de año y medio, en junio de 2011, desde esa fecha no ha parado de crecer, suscribiendo hace unos meses el acuerdo con la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, sobre el Reglamento de la Comisión de Quejas y Deontología, siendo el primer medio LGTB en suscribirse al mismo y además, por si fuera poco, el único periódico digital LGTB.
Venga, que ya estáis tardando, no se pasa por allí el que no quiere, pero yo paso lista, y soy muy rencoroso.
Bicos ricos

viernes, 6 de julio de 2012

FNF Nº 128

Comenzamos el mes de julio entrando en una nueva década de música española, la de los 90, una década que dejaba atrás la movida y muchos de aquellos grupos que se habían formado en los 80 en esta decada empezarían a separarse, y aparecerían nuevas voces que trajeron un aire fresco a la música que se necesitaba tras unos comienzos titubeantes.

Para mi uno de los auténticos descubrimientos de estos 90 fue un grupo que venía de la provincia de Barcelona formado por dos chicos jóvenes a los que les gustaba el tecno-pop. Un grupo que hacía canciones romanticones en una época en que salieron muchos grupos similares con éxito dispar, mientras algunos se quedaban en el primer single, OBK nos acompañarían hasta no hace mucho.

Formado el grupo por Miguel Arjona y Jordi Sánchez que se conocieron en un club de atletismo. Su pasión por los Depeche Mode fue lo que les hizo seguir la senda del tecno pop, elegir como nombre para el grupo el acrónimo de OBERKORN, un single instrumental de Depeche Mode. Su pasión por este tipo de música los llevó a no cejar en su empeño hasta que salió su primer disco en 1991, Llámalo Sueño era su título, y arrancó con el single Déjame Comerte. Sin embargo comenzó a sonar mucho más la cara b de dicho single, Oculta Realidad. A este single le siguieron De qué me sirve llorar, la princesa de mis sueños, o la archiconocida Historias de amor. Todo un éxito de disco que les llevó a firmar contratos más grandes y a tener éxito hasta no hace mucho. Siguen tocando, de hecho, en el Orgullo de este año actuaron, ya solo con Jordi Sánchez como vocalista. Se me hace raro que con lo que me gustan los Obk apenas haya colgado más que un tema suyo en este blog.


Y voy a dedicar esta canción a mi D., espero que no os celeis, pero a mi eso de "noches enteras sin poder dormir" me recuerda mucho a él, a su casa, a las veces que me he quedado allí a dormir, esas noches donde ni él dormía ni yo descansaba... jajaj, también porque a él le debo haber visto a Jordi de cerca y eso muy pocos fans tiene la suerte de poder contarlo.

Bicos ricos

martes, 19 de junio de 2012

El consorte de la reina

Que conste que pese a ser socialista y creer en la república, y aunque la primera dama o el primer caballero tengan cierto peso relevante, no deja de ser un título más rimbombante el de consorte de la reina o reina consorte para el caso de las monarquías. Y he aquí que reza un dicho español que a mi me parece tremendamente machista, aunque se haya camuflado de maravilla por contentar, aquel que dice "detrás de un gran hombre, hay siempre una gran mujer", en muchos casos la mujer incluso va por delante del hombre. Pero yo hoy no quería darle vueltas a cuestiones sexistas, ni de igualdad, ni tan siquiera quería ningunear a nuestro presidente Rajoy, del que tampoco podríamos decir si es primera dama o primer caballero. Lo único que yo sé es que yo sí soy un consorte de la reina.

Yo os lo digo desde ya, ser un consorte de la reina es un papel muy duro, nada fácil de llevar, aunque muy digno, eso si, véase en España claros ejemplos de reinas consortes como fueron Francisco de Asis, María de las Mercedes, o Victoria Eugenia de Battenberg, María I de Inglaterra o la que fuera también Regente, María Cristina de Habsburgo. Para paises con repúblicas se hace extensible el término de primera dama y en el caso de las esposas o maridos de los presidentes/as de gobierno también, en España tenemos también casos que llaman la atención, la independiente Sonsoles Suárez, esposa de Zapatero, que tenía su agenda propia, Ana Botella que acompañaba a su marido y gobernaba en la sombra, y ahora Elvira Fernández que estos días realiza su primer viaje oficial como esposa de Rajoy. Sin embargo, ¿A cuántos consortes de la reina conocéis en el caso de periódicos de información LGTB? Y no me sirve que citéis a Agatha Ruiz de la Prada, El Mundo no es LGTB. Así que hoy estoy aquí para hacer valer mi papel de consorte, haciendo un poco de patria de ese periódico digital LGTB llamado Cáscara Amarga, que hace un par de semanas ha cumplido ya su primer año, dejando bien claro que el director de Cáscara es el cari de Pimpfito, ¿Qué mejor consorte podría tener?

Y es que de vez en cuando hay que recordar a los blogueros que hay que apoyar a los emprendedores, a ese grupo de jóvenes periodistas que ilusionados día a día traen distintas noticias sobre el colectivo LGTB, y qué voy a decir yo, que de vez en cuando hago alguna colaboración, que he metido en el barco también al mismísimo Observatorio Gay Granatense, que sigue en mente la oferta de colaboración de G-boy, dos blogueros a los que veis día a día. Yo, con todo lo consorte que soy he intentado tener mi propia columna, dónde por supuesto no hablaría de política ni de mi vida privada, pero ni estando tan cerca del director, mi D. consigo hacerme ese hueco, me ha dicho que "cosas de mamarrachas en un medio serio, no".  Es que no sé como todavía no habéis dejado ahí vuestra impronta con estos comentarios tan ácidos que os caracterizan. ¿Tenéis algún tipo de sugerencia?

jueves, 7 de junio de 2012

El tamaño sí importa

Resulta que salimos de un post dónde un asiático se cortaba el rabito para meternos en otro dónde los asíaticos siguen dándole vueltas al tema de sus rabitos. Y es que un estudio médico llevado a cabo en Corea del Sur ha venido a poner en boca de todos aquel dicho de que el tamaño del pene está relacionado con el de nuestros dedos.
Me llegaba ayer un correo en el que D. decía comprenderlo todo, lo del golden member, claro, era la noticia esta sobre este estudio. Tras unos días extraño fijándose en mi nariz, que si no parecía demasiado grande, tras hacerme poner los dedos índice y pulgar en forma de L, y tras comprobar el largo y grosor en general de los dedos, esta teoría vino de una vez por todas a dar luz a aquello que hasta ahora era inexplicable y yo solamente achacaba a la genética y a mi denominación de origen, gallego, sinónimo de buenos miembros viriles, o eso dicen. Quizá una leyenda urbana más.

El caso es que estos coreanos han tomado medidas a unos cuantos pacientes de un hospital, los han medido de arriba abajo, los han pesado y les han medido los dedos de las manos y el pene, éste en flacidez y estirado, que no erecto, bajo anestesia de los pacientes. Y el estudio, más bien estadístico que médico ha demostrado que el tamaño del pene está relacionado con el ratio entre la diferencia de los dedos índice y anular de la mano derecha, además de la altura, que es al parecer otro factor a tener en cuenta. La explicación que le han dado procede de la testosterona en algunas semanas del crecimiento del feto, esta hormona es también la encargada del crecimiento de los dedos. Claro, el estudio tiene un "pequeño" problema, y es que ha sido hecho en pacientes asiáticos, aunque se presupone que el desarrollo de esta hormona es igual para cualquiera de las razas del planeta, incluso para los gallegos. 

Y yo no me había fijado tanto en los dedos de mi mano como esta mañana al hacer el post y al leer con más detenimiento la noticia. ¡Coño! Si yo tengo un buen ratio entre mi índice y mi anular, en una mano de lo más normal, bueno, en una mano preciosa, pero dónde todo parece estar correctamente en su sitio. ¿Cuántos de vosotros no habéis comprobado este ratio? ¿Hay muchas diferencias? Ahora solo queda dilucidar el grosor, que es otra cuestión a estudiar.

¿Entendéis ahora el post de ayer en el que hablaba de la nueva cocina y esa sensación de hambre que te deja después? Si es que yo ya lo escribía en base a estudios científicos.

martes, 8 de mayo de 2012

Dejándolo con Fabián

Anteayer, charlando con D. e intentando ponerlo celoso de forma cariñosa le dije que en su ausencia el próximo mes, estaría todos los días en casa de Fabián. Se quedó pensativo un rato y me respondió con un sencillo ¿Fabián? ¿Qué Fabián? No sé si es que D. no tiene imaginación, sentido del humor o su respuesta fue de celoso total, el caso es que aunque yo mencionase a Fabián muy rápido, pronto me di cuenta de que Fabián era para mi ya un desconocido. ¿Qué Fabián? Pues mi novio imaginario, que hay que explicarlo todo.
Entonces tuve que reconocer que no había hablado/imaginado con/a Fabián a lo largo de los dos últimos meses. Claro, entre tanto congreso médico que tiene mi cari imaginario pues normal, y si a eso sumamos que yo dedico gran parte de mi tiempo libre a leer libros homosexuales o a lucir piernas por el parque donde voy a correr, pues, que se me ha olvidado mi novio imaginario. Así que llegados a esta altura yo no sé si dejarlo con él, con Fabián, porque yo no sé si compensa tener dolores de cabeza imaginarios por un novio del que apenas te acuerdas. Vamos, que la realidad supera a la ficción, y probablemente haya tenido más dolores de cabeza reales que imaginarios. ¿Será que ya no necesito un novio imaginario? Pues no lo sé, pero Fabián es el chico que todo hombre o mujer hubieran deseado tener a su lado, guapo, inteligente, musculado, varonil, rico, con buena conversación, detallista. ¿he dicho ya lo de que es inteligente? Vamos, que lo tiene todo. Lo peor de todo, es que después de leer tanto libro homo, para mis colaboracíones con Cáscara Amarga, me empieza a ocurrir como a Don Quijote de la Mancha, veo caballeros por todas partes, amenazas fantasma, ogros, princesitas, bichas, maricas malas y todo un sin fin de personajes chuequeriles dónde realmente no los hay, solo necesito a mi lado un Sancho Panza, y ese no es otro que (en versión muy mejorada) mi Fabián, el papel de Dulcinea se lo dejamos a D.

El caso es que yo a Fabián, le voy a dar este mes de margen de confianza, me iré unos días a su casa, incluso dejaré allí un cepillo de dientes y un pijama, y así como nos vaya, decidiré si Fabián sigue siendo o no mi novio imaginario, o si en su defecto debo sacarme de la cabeza estas ideas peregrinas o hacerme con un nuevo novio imaginario, que aunque difícil siempre puede ser incluso una versión 2.0 del mismísimo Fabián. Este mes será crucial, quiero mucho a Fabián pero si no me acuerdo de él mal vamos, o lo que es peor, si me acuerdo más de D. en su ausencia que de Fabián en su presencia.

viernes, 26 de agosto de 2011

FNF Nº 83

Vuelve hoy la sección musical a este blog que desapareció inesperadamente con las vacaciones y esa falta de tiempo para hacer post en condiciones. Y aviso ya de entrada, en los próximos días rellenaré el calendario con temas que no han sido posteados, aunque esto es ya una cuestión prácticamente técnica por mi parte más que con la intención de culturizaros musicalmente. Se escuchan risas enlatadas.

Llego al viernes sin un tema claro en la mente, y reviso entre mis videos preferidos, se me ocurre que la vuelta puede ser para Os Tribalistas, para una canción que me encanta, sin más aditivos, tiene una letra preciosa y esa sabor dulce brasileño, Velha Infancia es la canción de hoy.


Tenía muchas dudas de a quien le podría dedicar esta canción, y ya que no tengo ningún fans brasileño, ni nada que se le parezca, solo se me ocurre una persona a quien dedicársela, como el título dice, a un amigo de infancia, a un viejo amigo. Como de estos amigos tampoco tengo muchos, pues, cojeo un poco, sin embargo, creo que se la puedo dedicar a mi Darío, con ese "Vocé é assim, un sonho pra min...". Claro que quedaría muy feo dedicarle esta canción a Darío, así que, girando y jugándomela, esta semana se la dedico a D., y poco más tengo que explicar, tan solo hay que leer la letra, aunque esté en portugués.

Bicos Ricos