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lunes, 7 de octubre de 2013

Sueño Erótico

Creo que algo está cambiando para mi. Se me está saliendo del cuerpo este agobio que tenía últimamente, sonrío mucho más, pongo más música en mi teléfono, y también follo más. No sé que más se puede pedir. Pero debe haber algo en mi subconsciente que todavía no funciona del todo bien. Otra vez un sueño de estos que creo que me están indicando algo, aunque no tengo muy claro el qué, porque así os lo voy a decir como si nada, he tenido un sueño erótico con mi compañera de trabajo.

Lo realmente extraño no es tener un sueño erótico. A fin de cuentas, sueños eróticos tengo de vez en cuándo, no con tanta asiduidad como me hubiera gustado, pero lo de que sea mi compañera de trabajo es lo que me ha sacado de mis casillas. Mi compañera de trabajo tiene ya una edad, próxima a los cincuenta años, aunque está muy bien para la edad que tiene. Ya me gustaría a mi conservarme así de bien, pero casi podría ser mi madre.

El caso es que el sueño fue extrañísimo. No sé dónde, ni por qué, pero me la encontré y decidimos ir al cine. Yo muchas ganas de ir al cine no tenía, y es algo ya más raro todavía, porque aún me lamento del tiempo perdido cada vez que he tenido ganas de ir al cine y alguien no ha querido acompañarme. En esta ocasión era yo el que no tenía ganas, pero ante su insistencia, decidí ir. El cine no era un cine normal, era un cine grande y vacío, con las clásicas butacas de terciopelo ese material que no sé cuál es, y en la parte trasera del cine había una especie de reservado un poco más apartado pero que permitía ver la película de igual forma. En la pantalla había un clásico del cine, y yo no recuerdo cuál era, pero se veía en blanco y negro. Quizá me haya influido algo el haberme puesto a ver escenas de Silvana Mangano moviendo las caderas al son del Negro Zumbón. Y allí que nos fuimos, yo inocentemente. Y ella insistentemente, y cariñosamente, que si el roce de una pierna, que si un brazo por aquí, por allí. que si un besito en la oreja, y al rato la tenía levantándose las faldas sobre mi regazo. Y hasta ahí puedo leer. Recuerdo todos los detalles, y también recuerdo un momento de cordura en el que le dije que era mejor parar, que éramos compañeros de trabajo, ella estaba casada y no estaba bien que tuviésemos nada entre nosotros, que mucho sentido no tenía. Y dicho y hecho. Ella insistió, claro, y es que yo en sueños soy irresistible. Pero me escaqueé, y no me preguntéis cómo, pero lo hice. A cambio, y ante las calenturas de mi compañera, decidí que lo suyo sería empaquetarle a alguien de su gusto. Y allí, entre las últimas butacas de la sala, un chico joven, con mi misma complexión, su barba, su pancita, y sus palomitas, se liaron, en aquella butaca dónde habíamos estado. No sé si ese chico era realmente yo, solo que ya vivía esa relación que yo ahora considero casi incestuosa desde la distancia. Por suerte, el despertador no tardó en sonar.

Claro, el conflicto lo tenía realmente cuándo me desperté. Porque ya no sabía con qué ojos iba a ver a mi compañera al entrar en el despacho. Entré, saludé sin apenas mirarla y me centré en la pantalla de mi ordenador. Pero pronto, su fragancia comenzó a llegar a dónde yo estaba sentado. Era tal cuál la recordaba en el sueño. Comencé a fliparme yo solo, ya os lo digo, y un nuevo punto de cordura en mi mente me hizo ponerme a mi tarea seriamente, olvidando prácticamente el sueño. 

Doctor, ¿qué me sucede?

sábado, 1 de diciembre de 2012

No puedo con... los descuidados e irresponsables

Hoy, como muchos sabéis es el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, un día muy importante que nos recuerda, aunque sea una vez al año que el sida está ahí y que nuestro objetivo sigue siendo luchar contra él.
 
Claro, y he aquí que me encuentro yo en un debate interno porque coincide en sábado, el día que yo publico mi "no puedo con...", y me las he visto canutas para hacer un post de estos dónde no me suelo morder la lengua, pero por desgracia esta es una enfermedad que depende mucho de lo responsables que seamos, y de lo responsables que sean también con nosotros, pues nadie puede decir que esté libre de infectarse, por la razón que sea. Por eso, y porque el lema de este año, se mantiene como el del año pasado, "llegar a cero", por toda esta gente que ignora su existencia, va este post crítico de hoy.
 
A estas alturas de la película, la mayoría de vosotros ya conocéis como se transmite el vih, y de la importancia de tomar medidas, de las prácticas de riesgo y de todo, porque sois blogueros bien informados, pero una cosa es todo lo que sabemos en la teoría, y otra muy distinta cuándo tenemos que llevarla a la práctica.  La seguridad de la vida en pareja, la consideración de la enfermedad como algo crónico que con tratamiento casi se diluye, la confianza en la suerte y en el pensamiento de "lo más seguro es que esté sano", la dejadez a la hora de realizarse pruebas periódicas específicas para ver nuestro estado, la mezcla de drogas en el sexo que muchas veces hacen perder cierta noción de lo que se está haciendo y te hacen bajar la guardia, el pensamiento perverso del sexo sin preservativo como más placentero. Toda una serie de factores en los que muchos de nosotros caemos, o podemos caer. Por eso no puedo con la gente que no cuida sus relaciones sexuales, o sus hábitos de vida.
 
Por último, y no menos importante, en España concretamente, se continúa con la campaña que hace referencia a los recortes que estamos viviendo los españoles, en muchos campos que afectan no solo a aquellos portadores del vih, también nos afectan a todos en cuánto van en sentido contrario al objetivo de llegar a cero. Abandono casi total del Plan de Lucha Contra el Sida de España, recortes en las investigaciones, recortes en suministro de preservativos, recortes en campañas de prevención, recortes farmacéuticos, exclusión de los inmigrantes del sistema sanitario, entre otros, que hacen que muchos irresponsables hoy luzcan su simbólico lazo rojo y que mientras ruegan, con el mazo recortan. Y los veréis en la televisión, hablar sin ninguna impunidad sobre la prevención del vih, sobre lo importante que es esta lucha, sobre la concienciación y todo esto, mientras piensan que para qué gastarse el dinero público en algo que no es más que un castigo divino, mientras ignoran que su pareja ha podido haber sido infectado yéndose de putas o siendo el rey del cuarto oscuro, que los que hoy libres están, mañana pueden vivir un autentico calvario, y que como dice el refrán, nunca digas de este agua no beberé y este hijo no es mío, o también, quien esté libre de pecado, que tire primera piedra.

martes, 27 de noviembre de 2012

Gandía Shore

¡Bienvenidos a Gandía Shoooooore!
 
Creo que tengo que dar una explicación, y como dueño y señor que soy de este blog que soy, una explicación os voy a dar, y esta explicación que os voy a dar es una explicación, porque yo os tengo que dar una explicación. El otro día en un comentario intencionado (porque en este blog de improvisado hay poco), solté que "estaba viendo Gandía Shore" cuando comenzó a sonar una canción de The Ting Tings. Así fue, que no tardó en aparecer un comentario diciendo que era una sorpresa total que yo estuviese viendo Gandía Shore, y que es más, que se esperaban algo más inteligente. Pues bien, no hay excusa.
 
Y resulta que estando yo convalenciente por un pequeño problema de salud que ya os conté el pasado viernes también, me enganché a un programa de televisión del que me habían hablado en alguna ocasión. Mejor dicho, me lo habían mencionado pero no me habían dicho ni de qué iba, pero que era muy adictivo. Y así fue como me enganché a Gancía Shore, por la pura curiosidad.
 
Vaya por delante que me ha enganchado por dos razones, la primera los cuerpazos de ellos y ellas que se pueden disfrutar en el programa, y en segundo lugar, el asco emocional que a la vez me producen cada uno de sus concursantes, y es que no se salva nadie. El programa es de lo más barriobajero que he visto, lleno de nanos y chonis, o algo así, putones desorejados, tanto ellos como ellas, jóvenes con las hormonas revolucionadas y una pandilla de irresponsables que solamente piensan en el sexo. Vale, está bien, todos pensamos en el sexo, solo que unos triunfan (los del programa) y otros no. Así, con esa repulsión inicial, mientras iban presentando a los participantes y yo iba viendo de qué iba cada uno, al instante iba poniéndoles peros a cada uno, este un cuerpazo no es muy guapo y aún así se lo tiene creído, no sé si habrá terminado la ESO, esta un poco putón, o putón con mayúsculas, está muy buena, una morenaza aunque se ve que no tiene luces ni para pasar el día, este otro está tremendo, mejor cuerpazo todavía que el anterior y es otro engreído sin muchos estudios y sin muchas ocupaciones en su vida más que su cuerpo, esta otra, bien, se pone interesante, una rubia que está muy buena, muy choni y que no tiene luces ya no para acabar el día, para pasar la mañana. Esta otra es una choni, y ya lo dice ella, no se corta, una choni de pueblo que se va a un chalet con hombretones y tiene novio, lo que le va a durar. Y puedes continuar así hasta completar los ocho participantes, sabes que no darán mucho de si, y que lo único que les espera es fiesta, alcohol, drogas aunque esto no se vea en pantalla pero te lo imaginas sí o si, más fiesta, algo similar a un trabajo que incumplen cuándo les da la gana, mucha más fiesta y sexo, sexo a todas horas. Todos sueñan con echar un pinchito, todos piensan más con la entrepierna que con el cerebro, y a ello dedican parte del tiempo, a montar fiestas con los/as paisanos/as de Gandía y demás veraneantes, carreras por conseguir sus teléfonos, fiestas nocturnas con jacuzzis, piscinas  y ya está, no pidamos más al programa, y aún así engancha.
 
Engancha porque ves como la mezcla de alcohol, cansancio, celos, amor, sexo y lo que sea les lleva a las situaciones más variopintas jamás pensadas, a unos malos rollos que se les van al día siguiente como al que se le va una borrachera, y porque no, porque un verano en la playa sin tener mucho más que hacer que pensar en divertirse es algo con lo que todos soñamos. Quizá esa mezcla de amor-odio hacia un programa tan cutre y que aporta tan poco a la sociedad española sea lo que te mantiene frente a la pantalla, pensar en todas tus diferencias con tu mundo, pensar que sin ser tan guapo o tan perfecto, tu vida que podría parecer una mierda al lado de la suya en su mejor verano puede ser una vida mucho más enriquecedora.
 
 
El programa ha conseguido unas cifras de audiencia espectaculares para lo que es un canal minoritario como la MTV en España, con un estreno de los más vistos en este tipo de canales, un producto totalmente mediocre sin el que yo podría vivir perfectamente pero ¿Por qué no vamos a evitarnos unas risas de estos descartes de la LOGSE?
 

domingo, 22 de julio de 2012

Aún recuerdo su tacto

Si, aún recuerdo su tacto, fue una de esas sensaciones que uno cree que jamás olvidará pero que son dignas de inmortalizar, algo para contar en algún lado, en círculos cerrados, solamente para gente que te conozca bien, y a poder ser con cierta confianza, porque si se lo cuentas te pueden ver con cara de extrañados.

Os contaré que fue hace tres días, y han pasado los días, pero siento aún su suave tacto entre mis manos, en pleno centro de Madrid, se escuchaban bocinas, bombos y gritos por todas partes, pero yo estaba como en una nube. Estaba distraído cuando escuché la voz de aquel chico joven, con sus pantaloncitos cortos y sus ojos de un azul intenso, a su lado, sonrientes tres chicos más, perroflautas pero pijos, perroflautas de los que visten de marca, de los que lo son de corazón, llamativamente muy guapos los cuatro. Pensé que me había tocado la lotería cuando el brazo de aquel joven agarró el mío. ¿Que si la puedo sacar? Sin problema.

Y allí, justo dónde no había nadie, se colocaron, ansiosos, esperando por mi, sentados de forma cómoda y con cierta cara de placer, sonrisas perfectas. ¿Qué se sentirá en un momento así? Me acerqué a ellos. El que captó mi atención había estado urgando en su bolsillo, y lo sacó sin el menor pudor. Sus compañeros sonrieron más. Solo faltaba que yo diese el paso decisivo. Pero no sabía como. Hacía ya un tiempo que no había estado tan bien rodeado. Y os pensaréis, qué pasivo Pimpf. Pues un poco si, tampoco hay que mentir para estas cosas. Siempre había soñado con ser el centro de atención de cuatro chicos. Lo toqué, extrañado, duro aunque pequeño. Deslicé con mi dedo la punta. Se iluminó mi cara y no era para menos. ¿Cómo lo hago? Ya no me acuerdo de cómo es eso, hace tanto tiempo... le dije yo al chico de los ojazos. Los amigos sonrieron. Tenía guasa la situación. Uno de ellos, el de las rastas le dijo al más atrevido. Anda, enséñale, que tú te crees que estas cosas se dominan así como así pero tienen su ciencia. No era inexperiencia, era que lo había olvidado, temía hacerlo y que se notase como temblaba. Volví a verlo, y me recorrió por la espalda una gota de sudor, hacía calor. El chico se giró hacia mi y con un gesto de sorpresa me dijo se hace presionando aquí, parece mentira. Ellos sudaban también, y desde donde yo estaba se les veía húmedos.

Me coloqué como bien pude, abrí un poco las piernas y las flexioné mientras lo sostenía con las manos. Un, dos, tres, patata, les comenté y acto seguido les hice una primera foto con aquel teléfono móvil del siglo pasado, de aquellos que todavía tenían teclas. Salieron los cuatro muy bien, y estuve tentado de hacerles una foto con mi cámara, pero se ve que el chico de las rastas tenía cierto cariño a su teléfono. Todo por la ilusión de aparecer en la foto de la Puerta del Sol cubiertos de espuma. Hacía mucho tiempo que no tocaba una reliquia de esas, me sentí como el guardia civil que encontró el Códice Calixtino.

jueves, 6 de octubre de 2011

El Chicarrón del Norte

Pues si os pensábais que con este título iba a hacer un panegírico a El Blog Que Thiago, hoy todavía no le toca, que no es bueno escribir en caliente y más sin saber que nos ocurrirá ahora a los blogueros de esta blogosfera tan particular sin su principal lazo de unión tras ese repentino post a lo Los Serrano en el que se despedía. Tampoco es un post para ensalzar a Erbitxin, que anda como medio desaparecido, sumido en sus propias disquisiciones sentimentales, por mucho que Erbitxín sea un chico del norte, ni de Christian que aunque viva en el norte y sea chicarrón no es ese el tema de hoy porque él es del sur y como en su día no le he felicitado su cumpleaños, pues, tampoco es plan de pelotear días después a destiempo. Este es un post para ensalzarme a mi mismo ya que nadie lo hace por mi y que mejor que dedicarme un propio post a mi mismo, que no es lo mismo que hablar de mi vida privada, ya lo advierto. Bah, que digo, si que lo hacen, precisamente eso es lo que voy a contar.

Ha tenido que pasar un tiempo más que prudencial para que alguien me lanzase alguna ficha y de paso me subiese la moral aquí en Madrid, y aunque ya advierto que esa persona no ha sido correspondida, el caso es que me la ha subido, la moral como decía, pero me ha sentado tan bien que no os lo podeis imaginar. ¿Y dónde? En mi trabajo. ¿En tu puesto? No exactamente, en el ascensor, así como os lo digo.

Miércoles por la mañana, Pimpf extenuado aburrido de tanto trabajar decide tomarse un ligero receso y bajar a fumar un cigarrillo. Llama al temible ascensor ese que da pequeñas descargas eléctricas si te descuidas y se abre con una chica que portaba unos cuantos sobres y una señora, cincuentona. Que digo cincuentona, sesentona ya. Los tres bajamos. Y la señora, una encargada de uno de los departamentos importantes, coja para más señas y que normalmente tiene muy mal genio comenta en alto algo así como "qué bien, todos bajamos, y viene un chico con nosotras, por si nos pasa algo, bueno, un chico no, un chicarrón del norte". Sonrío para mi mismo y la chica que portaba los sobres comenta "Bueno, que también puede ser un chicarrón del sur". Vuelvo a sonreírme a mi mismo y comento "Chicarrón del norte", momento que la señora, a la que llamaremos Paquita, pues así es su nombre dice "¿Ves? Del norte, tenía toda la pinta de ser chicarrón del norte, si ya lo dije yo, pues, si nos pasa algo ya tenemos quien nos defienda". El ascensor para en una planta que no es la que teníamos como destino, se abre el ascensor y aparece otra señora, porque, no sé si os lo dije, pero donde yo trabajo la mayoría son señoras. También hay señores, y cuando digo "señoras y señores" es porque como he dicho en más de una ocasión, la media de edad ronda los 53 años, siendo benevolente. Paquita le comenta a la nueva incorporación del ascensor que, en caso de que les ocurriese algo para eso estaba yo, para protegerlas como chicarrón del norte que soy.

Pues nada, que así de buena mañana a uno no solo le suben la moral con esto de que le llamen hombretón, aunque sea una señora que ronda la edad de jubilación forzosa, encima le dan una nueva ocupación, de segurata improvisado. El caso es que a mi ese cigarro me supo a gloria y encima, parado a mi lado hablando por teléfono mientras fumaba en la calle un culo de estos que llaman la atención en un chico moreno con un pantalón vaquero corto y un rosario blanco a modo de collar. Efectivamente, mi chicarrón del este, Minoviescu que junto con Paquita hicieron que tuviese al menos, una mañana más feliz. ¿A que pido poco para estar contento? Pues si quereis subirme el ánimo, o lo que sea, os lo dejo claro ya sabéis. ¡A comentar, malditos!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Ser tremendo y estar tremendo

A mi los juegos de palabras con doble utilización, cambio del orden de palabras me encantan. Es un clásico que a algunos blogueros suele gustar, entre ellos a Z, que en alguna ocasión aprovecha para sorprendernos y a mi me hacen reir. Y siempre salen dos de estas frases en los comentarios "no son lo mismo unas BOLAS NEGRAS que una NEGRA en BOLAS" o "no son lo mismo dos TAZAS DE TÉ que dos TETAZAS" y hasta aquí puedo recordar de este tipo de frasecillas a las que a lo mejor no les veis la gracia, y siendo realistas, tampoco es que lo sean demasiado, pero a mi me gustan y eso las hace geniales, como todo lo que yo toco.

Recuerdo a un bloguero que utiliza mucho la expresión "eres tremendo". Efectivamente, a muchos os habrá venido a la cabeza Angel, que cuando lee algunas de nuestras diabluras termina llamándonos tremendos, aunque no lo hace normalmente con el otro significado de la expresión "estar tremendo". Y es que el término "tremendo" tiene varias acepciones, para que veais lo rentable que nos sale conocer el castellano. Según el diccionario de la Real Academia Española, tremendo viene del latín "tremendus" que a su vez viene de "tremere" que es tener miedo. Puede significar ser terrible, digno de ser temido, también digno de respeto y reverencia, o al hablar de un crío, se puede utilizar para expresar que es muy travieso e incluso un cuarto significado se le puede dar "muy grande y excesivo en su línea". No no he hecho este post para hablar de mi Golden Member así que no os relamais antes de tiempo.

Hace algunos años, por estas fechas aproximadamente, cuando en Galicia la noche trae ya cierto frescor que requiere comenzar a abrigarse por cautela, conocí a un chico portugués, cercano a la frontera y entre nosotros ocurrió aquello que suele ocurrir cuando conoces a un chico con la única intención de acostarte con él. Que te acuestas con él. Pero uno no está para grandes lujos innecesarios, ni dispone de piso propio ni demás, así que en aquella ocasión fue un "quedar de campo", es decir, un lío en un claro de un bosque por donde transcurrían ciertas pistas forestales, un continuo de pasiones desenfrenadas con la rasca cayendo a esas horas de la madrugada y el único calor del motor del coche que mantenía caliente el capó, y el calor que emanábamos nosotros dos. No hace falta que entre en detalles sobre como era el chico, pero lo advierto desde ya, fue un auténtico lujazo aunque penséis que no hago más que presumir, muy modernito vistiendo y con un muy buen cuerpo y hasta ahí puedo leer. Al terminar el primer acto, ambos fumadores nos pusimos las camisetas mientras fumábamos un cigarro. Yo le comenté "estás tremendo". Él puso cara extrañada y me dijo "não, eu não tenho frio".

domingo, 28 de agosto de 2011

En la calle se liga

Salí ayer algo tarde a comprar tabaco pues me había quedado sin él y a la hora de hacer mis autobotellones yo solo frente al ordenador esto pierde un poco la gracia si no hay algún cigarrillo de por medio. Hay que decir también que comprar tabaco, algún tabaco en concreto en Madrid por la noche es tarea complicadísima, pero eso es tema para otro post. Al culo del mundo me he tenido que ir y eso que los locales estaban todavía abiertos, que no eran ni tan siquiera las doce de la noche.

Hablaba con un amigo por teléfono y le decía que para ligar algo había que salir, que si uno buscaba a través de perfiles encontraba normalmente lo que buscaba, y normalmente cuando uno entra a eso de los perfiles busca sexo. Pues mi amigo era lo que encontraba, sexo y no le faltaba, pero no le aparecía un gran amor con el que retirarse del mercado. Él me preguntaba que de donde los sacaba yo, y yo le contesté que a mis parejas normalmente las había conocido saliendo por ahí, concretamente a D. en la calle. Yo me había apoyado en un coche mientras escuchaba por el teléfono ya con ganas de colgar cuando pasó por delante de mi un chico paseando un perro, un poco lulú, Lulú el perrito, el chico tremendo, y de estos que pasan y te echan una mirada de esas que se te clavan en los ojos y de las que el cuello sigue empecinado en no perderte de vista, va con su perro mientras fuma. Al minuto vuelve a pasar por delante, en dirección opuesta, la misma mirada, mientras yo sigo al teléfono. Y él va parando a medida que lo hace su perro, sin apartar la mirada de mi, que yo llegué a preguntarme si tenía aspecto de sospechoso de algo, o si llevaba la bragueta abierta o algo, o un cartel que dijese "inocente inocente". Pues pasó el rato y la conversación continuaba, mientras yo ya no tenía muy claro si el que remoloneaba por no volver a casa era el perro o si por el contrario era el chico. Terminé la llamada y decidí que era buen momento para volver a casa, que ya no estaba muy lejos.

A solas ya, sin teléfono, ni nadie merodeándome pensaba que realmente esto de ligar, es mucho más fácil de lo que parece, que quizá, de haber querido podría haber tenido un polvazo a tiro de sábado noche pero que al igual que si fuese en un perfil podría haber sido solamente eso, sexo (que está de maravilla también) pero, que cuando uno busca un gran amor, nunca sabe uno donde se lo va a encontrar, vamos, pero yo estoy convencido que hasta en la calle se puede.

viernes, 13 de mayo de 2011

EL OSCURO PASAJERO

"En su tiempo libre, Dexter es un asesino en serie con una regla o código: sólo mata a asesinos que han escapado de la justicia. Dexter tiene una voz interior que le anima a matar, a la que él llama "el oscuro pasajero". Una vez que lo ha hecho "correctamente", la voz queda satisfecha por un tiempo, manteniéndose en silencio hasta que el impulso de matar regresa. Dexter ha mantenido una doble vida con prudencia durante muchos años, un trabajo, una casa, una novia, pero comete una serie de imprudencias cuando ..." 
Acabo de hacer un corta-pega como un mundo de la wikipedia, tras buscar "El Oscuro Pasajero", obra de Jeff Lindsay sobre la que está basada la serie de televisión Dexter. Habreis leído ya en más de una ocasión que soy fan de esta serie, y que en ocasiones siento como hay por ahí un "oscuro pasajero", o más bien, podríamos llamarle un "pasajero rosa" o "pink passenger".
Hay gente que no tiene ese pasajero rosa, o no lo intenta ocultar y es directamente una "dama rosa", en mi caso, al estar todavía armarizado, el pasajero rosa sale solo algunas veces, y son esos días (que no son pocos) cuando éste se va de caza, dejando de ser yo mismo Pimpf y siendo manipulado por esa voz. Así pues, a mi la voz interna esa me llama a sacar el lado de bicha que tengo y a tener sexo... y después de tenerlo, la voz se calma y deja de escucharse hasta que vuelve a tener esa necesidad (lo que todo el mundo llamaría, ponerse cachondo o estar más salido que el pico de una plancha). Es una lucha por mantener al pasajero rosa escondido con una doble vida, lo que es ser bi en el armario.
Bien, lo que yo propongo, es que me ayudeis a buscarle un nombre a mi "Oscuro Pasajero" o "Pasajero Rosa". ¿Qué nombres se os ocurren a vosotros? ¿Me hago mirar esto con algún psiquiatra? Jajajaja, venga... sed francos, que vosotros también teneis momentos del día en que os poneis cachondos.
Bicos ricos