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jueves, 29 de mayo de 2014

El vecinito

Hace tiempo escribía sobre mi vecinito, un joven de veintipico años que vive por y para el gimnasio. Algunos de vosotros apuntábais que se presentaba por fin un nuevo personaje, real a la par que interesante, nada más lejos de la realidad, así he pensado siempre, hasta este fin de semana en que todo ha cambiado.
 
Efectivamente, mi vecinito, Guillermo es un soso de tomo y lomo, como os lo cuento, lo que tiene de cuerpazo se lo ha trabajado en la que es hasta ahora la única actividad que le conozco, ir al gimnasio. El joven sale con su mochila del gimnasio, se echa unas horas fuera y vuelve más musculado, si cabe. Ni que decir tiene que en su momento mencioné también sus piernas, más blancas imposible, a su lado, la blancura de cualquier detergente se quedaría corta. ¿Pero cómo se puede tener un bronceado -5 en general y que llegue a niveles de -35 en las piernas? Debo reconocer que sus piernas me han llegado incluso a dar grima. Pero mi vecino apenas ha sido nunca fuente de post, y mira que puse yo esperanzas en él en cuánto lo vi, así me imaginé yo escenas tórridas en el cuarto de contadores, subiendo a llevarle sal a su casa, recogiendo cualquier prenda suya interior que se le cayese del tendedero y en cada una de estas escenas, un final sexual. Pues nada, qué soserío. Eso si, le he seguido por igual la pista, por ver si me daba el ansiado post, que si con su mejor amigo, un chico sudamericano con ojos verdes y muy chiquitín, y yo esperando que hubiese tema entre ambos, que si abrirle la puerta del edificio cuándo coincidíamos, pues un truño. Claro que, el sábado ganó la Champions el Real Madrid, y nuestro vecinito favorito es del Real Madrid, pero que muy del Real Madrid, y ya se sabe, celebración al canto.
 
Y así estaba yo, asomado al balcón cual maruja en el atrio de una iglesia viendo a las parejas de novios entrar a casarse; escuchando el bullicio de madridistas y su ya más que aburrida cantinela de "como no te voy a querer....", cuándo se paró delante de casa el vecinito. Allí tenía aparcado su coche, abrió el maletero y sirvió a sus amigos unos cubatas, lo que se conoce como botellón en la puerta de casa. Pues eso hizo. Mientras cantaba sus cosas del Real Madrid, reparó en mi presencia en el balcón, y no pudo reprimir su alegría. ¡Vecinooooooo! ¡Vecinooooooo, vente a tomar una copa, que hoy invito yo, que somos campeones de Europa! ¡Vente vecino que así nos presentamos y nos conocemos! ¡Venga, vecino, que llevamos tiempo viviendo al lado, somos del barrio y no hemos hablado nunca! Y ahí me entró el pánico, porque mi vecino llevaba unas cuantas copas encima, y no me apetecía hacer botellón, así os lo digo, que tengo una edad. Insistió, insistió mucho, hasta que me armé de valor y bajé.
 
En mente estaba la imagen que tenía de él, machista, facha, homófobo, xenófobo, madridista e incluso violento, pero al enemigo, mejor tenerlo cerca, por lo que pudiera pasar. ¿Saldría del armario delante de él? ¿Le digo que soy maricón? o peor aún, ¿le digo que soy del Barcelona?
 
Allí estaba yo, con un grupo de diez jovenzuelos, de veintipocos años, tomándome un cubata de whisky con limón (que nunca lo bebo con limón), haciéndome el majo. Su presentación fue, cuánto menos peculiar, con un par de besos, y ante mi cara de no felicidad esa noche por la victoria madridista tuve que salir del armario. Me presenté, y le dije que era del Barcelona, admití que este no era nuestro año, que lo habíamos perdido todo, pero que a los de Vigo nos quedaba el consuelo de ser del Celta, que este año habíamos hecho una buena campaña, felicitar a los campeones. Y en mi apoyo tuve allí a un par de chicos del Atlético de Madrid, que habían sido puteados a lo largo de la noche, y lo que les quedaba.
 
En el poco tiempo que estuve con ellos, comprobé que era homófobo, hablaba de unos tipos como "los maricones aquellos del bar de maricones que nos querían entrar", machista, y con la efusividad de la fiesta tampoco tuvo reparos en besar a una chica del grupo delante de su novia, o la que era supusetamente su novia. Paró a varios coches que intentaban pasar por la calle, haciéndoles calvos a todos, obligándoles a cantar cualquier cosa del Madrid o a que al menos pitasen. Toreando coches, e insultando a aquellos que no le hacían mucho caso e intentaban seguir su camino. Lo más bonito ¡Puta! ¡Perroflauta de mierda! Incluso pasó por allí un negro africano, le dijimos que no se bajase los pantalones, que podría arrepentirse, a éste lo despidió de buen rollo pero cantándole que él era español y el otro no, que España para los españoles. Tampoco se cortó un pelo en orinar delante de los coches que intentaban pasar. Apuré mi copa, ni yo soy madridista, ni estaba de superfiesta, ni tengo veintipocos años. Me quería ir, aunque él me invitaba a más copas.
 
Lo gracioso, que uno de sus amigos, al abrir el móvil tenía su Bender abierto. Curioso el mundo de los amigos, amigos de amigos homófobos. En una de estas pasaron dos chicos por la calle acompañados con una chica, uno portaba una bufanda madridista. Mi vecino se la agarró y le gritó algo de la décima. Su amigo, que debía ser del Atlético le respondió poniéndose chulo. Y ya la tuvimos montada, como dos gallitos, peleando por el fútbol, enfrentados como machos cabríos, cabeza contra cabeza y yo, de triste testigo. Les faltó un pelo de coño para no pegarse, así os lo digo. Pero que así como el grupo de tres había doblado la esquina, ahí se fue detrás para pegarles. Me extraña que acabase la noche sin que nadie le pegase.
 
Un elemento, así os lo digo. A este tipo de personajes mejor tenerlos lejisimos, pero en el caso de que no puedas alejarlos del todo, mejor tenerlos de aliados, no vaya a ser que descubra que me acuesto con un hombre y le de por agredirme. Me fui con mis primos, con los que había quedado para celebrar la triste derrota atlética.

martes, 25 de febrero de 2014

Se me pasaba por alto

Os voy a ser sincero, no es que el tema del post de hoy se me haya pasado por alto, es que tenía programados mis post de la semana pasada, así os lo digo, pero también reconozco mi culpa por no haber mencionado en este blog, y ahora hacerlo un poco a destiempo el día internacional contra la homofobia en el fútbol. Y si lo he hecho así, no es solamente por descuido, es un fiel reflejo de lo que este día ha supuesto para los futboleros, y también para las maricas, así os lo digo también. Un fracaso absoluto.
 
Resulta que cada 19 de febrero se viene celebrando el día internacional contra la homofobia en el fúbtol, haciendo coincidir esta fecha con el suicidio de Justin Fashanu, que me dirás tú, ¿Y quién es este Fashanu? Bien, este chico era un futbolista del Nottingham Forest, por el que se pagó en su momento un pastón. Salió del armario al final de su carrera, y poco después fue acusado de agresión sexual y aunque no hubo pruebas sobre esta acusación, no tardó en suicidarse porque, según él, ya había sido condenado.
 
Pues bien, si Fashanu se suicidó en 1998, hasta el día de hoy se puede decir que poco o nada se ha avanzado en el mundo del fútbol en este aspecto. Pocos por no decir ningún jugador de ningún equipo puntero ha salido del armario, y mira tú que no nos vendría mal el ejemplo que podría dar Cristiano Ronaldo. Pero lo que sí está claro es que el fútbol es un ambiente homófobo y solamente por eso, Cristiano Ronaldo no hará nada, no moverá un dedo y seguirá como muchos de nosotros, armarizadas de por vida.
 
Por Europa en adelante, en algunos clubes han celebrado este día, pero en España se ha preguntado a los jugadores sobre este extremo y si, ellos apoyan que no tiene que haber homofobia en el mundo del fútbol, pero dar pasos serios adelante no. Vamos, que se la trae entre floja y muy floja el tema este de la aversión a los homosexuales. Al menos es lo que los pocos jugadores han dicho sobre este día, aunque no lo han dicho así de literal, y también se han cortado por no decir "el día de los maricones en el fútbol", que también es de agradecer.
 
Desde el gobierno también se han pasado por el arco de Trajano este asunto, no os vayáis a pensar. En su día sacaron la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, y ahí se han quedado. Y pese a recoger entre los supuestos la discriminación por razón de sexo y orientación sexual, no se queda más que en una serie de buenas intenciones. Nunca es suficiente, caris. En España no hay medidas que luchen contra la homofobia. En España se sanciona a los clubes cuándo a un jugador negro le llaman mono, y es que lo de la xenofobia y el racismo está muy mal visto, de hecho, en la Champions han hecho una campaña publicitaria muy chula en la que jugadores de renombre aparecen dándole cera a los xenófobos, pero... ¿Quién nos ayuda a dar vaselina cera a los homófobos? Es que no tienen ni huevos de hacer una campaña así. Y mientras, lo más socorrido es llamar maricón a Cristiano Ronaldo en todos los campos por los que va. Ni os quiero contar lo que en su día tuvo que sufrir Guti, y la esposa de éste.
 
Y no lo tenemos nada claro, porque en otros deportes esto de la homosexualidad pasa un poco más desapercibido, sobre todo en deportes individuales dónde no se suele hacer saña con el tema. Y esto también daría para hablar de los juegos olímpicos de Sochi 2014 (a los que Pimpfiadas ha hecho cero caso hasta el día de hoy que ya han terminado como protesta por las políticas homófobas de Putin). Y aquí todos se han callado también como putas, que poca o nada importancia le han dado los mismos deportistas, y los pocos que han hablado sobre la homosexualidad ha sido para meter la gamba, como el ejemplo de nuestro patinador Javier no sé qué, al que el karma le ha devuelto en forma de diploma su consejo a los gays diciéndoles que se cortasen un poco en los juegos. Aunque luego ha habido tímidísimos guiños, como una marca de esquíes conocida, que ha hecho unos esquíes que en la parte de abajo, cuándo ponías o quitabas el pie aparecían los colores de la bandera gayer.
 
Pues nada, así nos va, cuándo ni las autoridades que son las que deben hacer las campañas contra este tipo de actitudes intolerantes hacen nada, o cuándo los propios homosexuales desde dentro del deporte tampoco tienen ganas de exhibir banderas, pero... qué os voy a decir yo, si sigo armarizado.

sábado, 6 de julio de 2013

No puedo con.... los "homófogos"

Así son denominados vulgarmente los homófobos en general. He aprovechado el día de hoy, que se celebra en Madrid la manifestación estatal del orgullo LGTB, con un cambio de recorrido supuestamente por cuestiones de seguridad pero qué, indica que detrás de esto haya quizá ciertos planteamientos homófobos por parte del consistorio madrileño, sin ser ellos nada de eso.
 
Resulta ser la perolata de todos los años, que si la manifestación es realmente un espectáculo bochornoso que lesbianas, gais, transexuales y bisexuales disfrutan al igual que los muchos curiosos heterosexuales que abarrotan estos días las calles por dónde la manifestación pasa. Yo para aquellos que disfrutan de la marcha, me alegro un montón, y que apliquen esta filosofía en la vida, es muy importante y ayuda a que las leyes no vayan muy por delante de las personas y que podamos poco a poco alcanzarlas. Mi crítica, es para aquellos que no comparten esto de la manifestación, no sé qué tipo de resquemor, duda, atisbo de homofobia o qué es lo que hay pero no entiendo por qué no están de acuerdo.
 
Repito palabras de otros años, manifestación es también espectáculo, es seriedad y compromiso con el mensaje que se lanza, por cierto, este año, "Jóvenes sin armarios", yo, por desgracia ya no soy joven, lo cual me excluye de este slogan que alguna gente ha criticado. Manifestación son cuerpazos, es poca ropa, bañadores provocativos, látex, y pluma, sobre todo mucha pluma. ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo? ¿Qué no nos representan (que no que no)? Yo lo tengo muy claro, si no fuese por esa gente con pluma, algo en la mayoría de casos natural, no estaríamos en la situación que estamos, mucho odio ha habido hacia las clásicas mariquitas, mucho han padecido, abusos, maltrato, violencia, exclusión, vejaciones y un largo etcétera de penurias. Si no fuese por ellos quizá gran parte de la lucha que hay, de esos derechos que cada día se intentan ganar, o de la situación actual no sería posible. En cuestión de gustos no hay nada escrito, pero en cuestión de respeto, y tolerancia, lo que no está escrito es directamente (en este caso) homofobia.
 
Y ese sentimiento sigue subyacente en muchas personas. Yo siempre me he declarado totalmente independiente de colectivos y demás movimientos en este sentido. Creo que solo me he movilizado por motivos políticos, y algunas veces sociales, pero como persona independiente, yo mismo, mis convicciones, mi futuro, mis problemas y en ocasiones los de los demás, pero de forma totalmente libre. También soy de los que gustan de los guetos, me gusta la normalidad absoluta. Comprender la problemática es quizá lo que me mueva, lo que haga que cada año (desde que vivo en la capital) acuda a la manifestación, y tampoco nos engañemos, me encanta alegrar la vista, me encanta divertirme de paso que reivindico, porque, para lágrimas ya están los funerales. Porque para tristes ya están las noticias que muchas veces nos llegan desde Chile de algún joven apaleado por ser gay, porque desde oriente próximo o desde el corazón de África nos llegan las sentencias a muerte por el simple hecho de ser homosexual, por quererse., porque cada poco tiempo surge la noticia de algún joven que se ha suicidado por bullying, porque desde Francia se vienen sucediendo múltiples disturbios de la extrema derecha contraria al matrimonio homosexual, porque hasta en la final de Roland Garrós el partido tiene que ser casi suspendido por altercados relacionados con esto, porque el efecto del vih sigue siendo algo preocupante mientras las autoridades disminuyen sus partidas económicas en asuntos sanitarios y sociales.
 
Yo creo que en el fondo, parte del problema está ahí, que no comprendemos la situación de los demás, de ahí deriva la homofobia, y también ese resquicio homofobo que muchos podamos tener todavía. Recuerdo frases del estilo "yo no soy racista, aunque los gitanos...", pues en este caso ocurre igual "yo no soy homófobo, aunque los que tienen pluma....". Pues eso. No puedo con vosotros.

jueves, 21 de febrero de 2013

Mensaje para anónimo suicida

Me enfrento a un post serio sobre un tema serio de un usuario anónimo de este blog. Yo desde aquí lanzo ya una pequeña crítica, como solemos hacer la mayoría de blogueros hacia los anonimatos que en general no nos gustan, aunque los respetamos, y solemos contestarles pero siempre hay una determinada razón por la cuál uno no pone un simple nick, porque tampoco es necesario ni dar un documento de identidad. Dicho esto paso a explicar el motivo del post, que es un sentido de la responsabilidad por mi parte como bloguero, por las cosas que uno escribe y que pueden llegar a afectar a terceras personas, pueden llegar a conmover, a causar ira o a cualquier tipo de reacción entre el público, y aunque uno no se hace responsable de las reacciones de los lectores, no deja de tener cierto peso el hecho de que algo que tú escribas aquí puede afectar a otra gente.

Hace unos días escribía un post sobre cine, cine gayer, como suelo hacer (aunque he hablado también de otras películas). La película era Prayers For Bobby, que protagonizaba Sigourney Weaver sobre la madre ultracatólica de un chico que se descubre a si mismo como homosexual. La sobreprotección de la madre y el peso del qué dirán y la religión hacen que ésta intente "curar" su orientación sexual, y el chico, ante el rechazo de su madre, la presión, y ante un problema sentimental decide quitarse la vida. Un mensaje anónimo en los comentarios decía:

"estoy viviendo lo mismo con mi familia y no se que hacer, la misma hisoria del bobby me pasa ami tengo 19 años y he pensado tambien en terminar con mi vida y no se a quien acudir"

Así, de buenas a primeras, la primera reacción es decir que esa idea de terminar con la vida de uno no es la mejor opción, de hecho es la peor opción. Nada de suicidios, aunque parezca una frase muy vista, no es menos cierta que la vida está llena de cosas muy bonitas que disfrutar. Bien, espero que si este post sirve de algo, por el momento hayas descartado totalmente esa ocurrencia. Ahora entremos en otras cuestiones que reafirman lo que yo digo, los motivos para no hacerlo y otras cuestiones varias.
 
Imagino que cuándo dices que estás viviendo lo mismo con tu familia y que tienes 19 y la misma historia de Bobby, significa que tienes una familia de estas ultrarreligiosa, que recientemente has descubierto que eres gay. Sobre esto último una pregunta, eres gay ¿y qué? No es nada malo, no es una elección personal, no es "curable", es genético es algo con lo que se nace, y aunque no fuese así no es ni tan siquiera criticable, cada uno se acuesta con quién quiere, con toda la libertad del mundo, cada uno se puede enamorar de quién quiera. Y cuándo digo enamorar es porque un gay puede enamorarse, puede vivir historias increíbles de amor, como en las películas, se pueden vivir mil y una cosas maravillosas junto a una persona de tu mismo sexo. Sobre la cuestión de la familia, bueno, esta cuestión es un poco triste, es triste tener un entorno totalmente homófobo, mal informado. Chuchi, pese a la presión social, pese a la religiosa, el problema lo tienen los homófobos o simplemente aquellos que no comprenden, aquellos que quieren teledirigir nuestra vida como si fuese la suya. Tu madre, o tu padre han vivido su vida, no le han pedido permiso a nadie para hacer lo que han querido, se habrán casado, habrán decidido tener hijos, habrán ido de viaje y todo lo han hecho a su gusto, es su vida, tú tienes que vivir la tuya, y disfrutarla igual que ellos han vivido la suya. No necesitas ni su permiso, ni que hagan planes por ti, tú decides si te casas, si quieres tener pareja, si quieres tener hijos, es tu vida. Bobby decidió vivir su vida. Está bien que a uno lo apoyen pero si no lo hacen es algo que debe pesar sobre sus conciencias, no sobre la tuya. Yo soy católico, católico y cuándo puedo practicando, no me canso de decirlo, no me considero un pecador, no creo que vaya al infierno por acostarme con una persona o con otra, no creo que vaya a estar condenado por amar a alguien, no creo que deba tomarse la biblia de forma literal, pues, si la religión considera abominable la homosexualidad, también considera en muchas ocasiones abominables ciertas cosas que a día de hoy todos tenemos superadas ¿apedrearíamos a una madre soltera? ¿No es probable que tras estas teorías religiosas hayan intereses económicos? ¿Crearía Dios a los homosexuales para condenarlos? ¿Por qué? ¿Su bondad no es infinita? ¿No es Dimas un ladrón reconocido y el primero en ganarse el reino de los cielos?
 
Yo creo que en muchos casos, la sobreprotección y el fanatismo religioso tienen un componente cultural anquilosado en el pasado. Estamos en 2013, la sexualidad de uno es algo personal y uno mismo decide qué hacer con ella, si la hace pública, si se la guarda para si, si la desarrolla, si no. En España (perdona, pero no sé tan siquiera tu nacionalidad) tenemos un artículo en la Constitución que dice que Todos los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo o religión, o cualquier otra circunstancia personal o social. No eres distinto a nadie por tu orientación sexual, que lo sepas.
 
Finalmente y ya para terminar decir que hay mucha gente que te puede ayudar sin que sea un bloguero mamarracho como yo. Piensa en cualquier asociación LGTB de tu ciudad, suelen tener a su servicio a psicólogos que te pueden ayudar a tener una visión más clara del asunto, y quizá esos tratamientos que tuvo Bobby para "curar" su homosexualidad se conviertan en sesiones para ayudar a una familia homófoba a aceptar a una persona a la que quieren.

lunes, 28 de enero de 2013

Los Lunes día del espectador... Prayers For Bobby

La hemos visto cuidando gorilas en el interior de África como la bióloga Dian Fossey, también destruyendo un terrible alienígena que se apodera de una nave espacial armada hasta los dientes como la teniente Ripley, como agorafóbica en Copycat, y ahora como madre ultracristiana presbiteriana, homófoba y también luchadora en defensa de los derechos LGTB, se trata de la siempre genial Sigourney Weaver.
 
Sigourney Weaver escogió un papel agradecido para esta TV movie multipremiada a la que le falta el punch necesario para ser una película, porque sigue todas las pautas, comenzar con el "Basado en hechos reales", banda sonora melodramática, enganche instantáneo, argumento totalmente lineal y lágrimas, muchas lágrimas garantizadas. Gracias a la terrible historia de la familia Griffith y a la interpretación de la propia Sigourney han conseguido llegar a un gran público y conseguir un buen número de nominaciones a premios tan importantes como los Globos de Oro.
 
La película empieza con el suicidio del joven Bobby Griffith, así que tampoco es que os vaya a descubrir el final con este comentario. Sin embargo, la línea argumental retrocede tres años atrás, a finales de los años 70, cuando Bobby, el hijo perfecto en una familia tradicional, confiesa a su hermano mayor que quizá sea homosexual. Y mientras el chico se debate en todo tipo de inseguridades mientras no acepta su propia sexualidad, su madre se reafirma en su papel de protectora madre ultracristiana presbiteriana que ve en la homosexualidad el pecado. Entre los miedos de Bobby al afrontar una nueva realidad que ronda la condena eterna pese a que él es consciente de no estar haciendo nada malo, y la preocupación de su madre por llevar hacia la rectitud a su hijo; se mueve la película en la primera parte, sin lugar a dudas la parte más brutal y desgarradora. Bobby, que quiere quedar bien con Dios y su familia, no duda en acudir con su madre y su padre a una consulta de una psiquiatra que cura la homosexualidad, siempre y cuándo esté totalmente convencido de querer curarse. Pero estas cosas no se curan, y Bobby empieza a ser consciente de ello, y decide vivir su propia vida, buscando la comprensión de un Dios que le ha dejado ir por un camino alejado de la salvación. En su difícil camino hacia la felicidad desiste de su propia madre y se va Portland a vivir un tiempo con una prima suya. En Portland se reconocerá definitivamente en lo que a él le gusta, David, un chico del que se enamora, la vida nocturna de la ciudad y la libertad de sentirse homosexual sabiendo que no hace daño a nadie. Sin embargo su felicidad no dura demasiado, su fracaso amoroso con David y la presión de su madre, la terapia, la diatriba mental que se le plantea entre Dios y su sexualidad terminarán por hacer flaquear las fuerzas de Bobby quién decide tirarse de un puente.
 
Mary Griffith comienza una doble lucha, la interior y la exterior. La interior luchando contra su propia homofobia, contra sus creencias religiosas, contra lo que ha aprendido siempre de que la homosexualidad es una abominación, y sobre todo, el peso de la culpa por haber arrastrado a su hijo hasta el punto de suicidarse. Por otro lado, cuando comienza a aceptar la homosexualidad de Bobby (ya demasiado tarde), la lucha es externa, en favor de los derechos del colectivo LGTB, luchando por conseguir un día festivo para conmemorar el del Orgullo Gay.
 
La TV movie está basada en una novela homónima de Leroy Aarons que a su vez está basada en los hechos reales de la vida de Bobby Griffith cuyo sueño era ser escritor y que dejó algunas notas sobre sus pensamientos más íntimos, quizá por eso, por reflejar tan bien su dolor es por lo que la película engancha, porque estar en el armario le da a la película un valor mucho más importante, porque estar en una sociedad dónde la iglesia católica ataca día si y día también al colectivo LGTB y sus derechos la sigue haciendo una película actual y que no os debéis perder. Claro, también os digo una cosa. Pensaba que iba a llorar en cualquier momento y no ha sido así, uno que es un insensible pero al que le ha llegado la película muy al fondo.
 
Mary y Bobby Griffith
 
La auténtica Mary Griffith

lunes, 14 de enero de 2013

Los Lunes día del espectador... Brotherhood

Y esta semana volvemos con nuestro día del espectador tras las vacaciones. Si, ya lo sé, uno que ha estado vagueando durante las vacaciones, pensando en otras cosas más que en culturizar esta blogosfera, así que hoy os traigo una película, violenta y sobre neonazis. Así que, hoy, otra vez en horario normal de lunes, tenéis Brotherhood (Hermandad).
 
Brotherhood (Hermandad) es una película danesa de 2009 que no ha sido doblada al castellano, y que me he tenido que tragar en danés, o alemán, ya no sabría decir subtitulada, pero que vale la pena. Lars es un exmilitar que frustrado por no conseguir un ascenso se acerca de a un grupo neonazi. Este grupo es algo más que una panda de neonazis, son parte de un entramado político de extrema derecha, o nacionalsocialista en un país que vivió duramente la segunda guerra mundial, y que no ven en Lars un joven agresivo descerebrado, más bien, la admiración de su cabecilla es lo que lo atrae al grupo, más por su sentido crítico que por su capacidad para dar palizas a inmigrantes u homosexuales. Y entre Lars y Jimmy, uno de los manos derechas de su líder surje una relación sentimental tras una convivencia de iniciación al grupo que ambos viven en una cabaña cerca de la playa. Lo que inicialmente era recelo que sentía Jimmy hacia Lars, se termina convirtiendo en una relación de amor oculta en un mundo neonazi.
 
Y aquí, en medio de un ambiente eminentemente violento discurre la trama de esta película. Por un lado muestra la actividad política de este grupo, perteneciente a un partido politico, su ideología sobre la superioridad de la raza aria, su doctrina basada en el pensamiento hitleriano, y la aparente normalidad que el partido pretende mostrar, unas ideas firmes y pura ideología, y por detrás, el grupo neonazi que pone en práctica lo que el partido propugna, la violencia constante, las palizas, las peleas, las borracheras, la estética skin que hace este título imprescindible si eres admirador de las cabezas rapadas, las bomber, botas altas y tatuajes. Por detrás de todo ello, de la actividad política, y muy por detrás de la violencia está la relación de amor que surge entre ambos, un tipo relación que se da más a menudo de lo que parece en lo que significa una incongruencia de estas que se dan en la vida, apalear a homosexuales cuando tú también lo eres. Y en todo momento el temor a que todo se desvele de un momento a otro temiéndote un final duro, como dura es también la película.
 
 
Brotherhood es un poco la hermana pobre de muchas películas que te vienen a la cabeza, desde la oscarizada Brokeback Mountain por esa relación preciosa a la vez que abocada al más profundo de los fracasos, a American History X, por lo violento de los personajes y su facilidad para ahostiar a "diferentes". Un cine danés que muestra sin tapujos la dirección que pueden tener los fanatismos, la violencia y la clase política que mantiene las sombras y los trapos sucios muy en la oscuridad.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Y solo por cosas así soy socialista

He perdido parte de mi precioso tiempo de este largo fin de semana en el que he ido a Galicia para asistir a un congreso, o reunión de las altas esferas del socialismo gallego, que, tras los desastrosos resultados autonómicos conseguidos por la izquierda en general y por el PSdeG PSOE, bien valían como mínimo un análisis de la situación y de qué factores nos han llevado a estar en la situación en la que estamos y la búsqueda de soluciones, si es que hubiera que tomarlas. La conclusión es que sí, que ha sido una debacle, y que el cambio se hace inminente, aunque no inminente en el tiempo, se hace necesario un debate de ideas, una nueva dirección y buscar la forma de devolver la confianza al ciudadano, una confianza perdida a lo largo de los años, y en Galicia no entendemos muy bien por qué esta desconfianza se da siempre entre los gallegos.
 
El debate, de muchas horas, más de 12 horas, de discursos de todo tipo, de escuchar a grandes del socialismo gallego, y a pequeños, aunque muy contundentes de pequeñas agrupaciones locales. Y mientras perdíamos el tiempo en qué, cómo, cuándo y por qué debíamos actuar de esta o la otra forma, ese tiempo maravillosos que podríamos haber aprovechado para ayudar a buscar soluciones a la situación grave que vivimos, una de las intervenciones, precisamente del joven hombretón rapado que estaba sentado delante de mi, ese buenorro con barba salió al estrado, y con un papel en la mano dio con una de las claves, levanté la vista del teléfono y anoté un par de ideas. El joven, en su discurso dijo que había que seguir adelante, conseguir votos, conseguir gobernar solo por ver la felicidad de muchos españoles, y acto seguido felicitó a todos aquellos que siempre creyeron en la igualdad y que durante siete largos años vivieron en la incertidumbre de no saber su situación, si estaban o no casados con la persona a la que más amaban, si tras este largo proceso del recurso que el PP presentó contra el matrimonio igualitario, los que habían podido adoptar niños iban a poder mantenerlos, si legalmente eran suyos, si se los quitarían, o simplemente, si iban a ser considerados como ciudadanos de segunda por casarse con quién ellos más querían, en inferioridad de derechos. En ese momento arrancó un largo aplauso de todos los presentes en la sala, que no éramos pocos, en un tema que podría parecer secundario a la hora de debatir el devenir de un partido.
 
Pues sobre esto quería hablar yo, que un tema que puede parecer secundario es algo muy importante. Se buscaba una salida a la situación del PSOE gallego, una salida de su secretario general y toda su ejecutiva y justo en medio de estas disquisiciones aparecen temas cotidianos, los más importantes, los que a los ciudadanos le interean, soluciones a problemas reales. Por esto uno pierde el tiempo un sábado de vacaciones (un día de perros de lluvia), en un congreso a no sé cuántos kilómetros de casa, por la necesidad de buscar la felicidad de los gallegos (en este caso). Es una visión un poco utópica de la política, soy consciente, y soy consciente también de que la política tiene muchos asuntos feísimos, las luchas internas de poder, los falsos mesías que se venden al dinero a la primera de cambio, los políticos corruptos y demás, pero sigo siendo, pese a todo ello, un apasionado de la política, porque creo en los fines. Otra intervención, de otro joven me hizo devolverme la esperanza en la política y en el futuro al citar a Saint-Exupery que decía "Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho." Y con idea cierro el post de hoy. El que quiera que le de vueltas.

PD.: Añado también que a día de hoy se conoce ya la sentencia contra el recurso interpuesto por el Partido Popular contra el matrimonio homosexual que ayer hizo público el Tribunal Constitucional, y que, aunque algunos medios LGTB no se hayan hecho eco de la noticia (como si fuese poco importante), en Pimpfiadas creemos que debe saberse por qué se votó en contra de este recurso y quienes votaron en sentido favorable. El resultado que ya sabíamos fue de 8 votos contrarios a este recurso y 3 a favor, es decir, que los 8 que lo rechazaron consideraron que "no resulta posible censurar la Ley desde la perspectiva del principio de igualdad por abrir la institución a una realidad - las parejas del mismo sexo- que presenta características específicas respecto de las parejas heterosexuales". Añaden también que la Constitución "es un árbol vivo, que, a través de una interpretación evolutiva se acomoda a las realidades de la vida moderna como medio para asegurar su propia relevancia y legitimidad". Sobre el matrimonio igualitario, dicen concretamente que  permite "que se reconozca plenamente la orientación sexual de cada uno" y que además "no afecta al contenido esencial del derecho, porque el que puedan contraer matrimonio entre sí personas del mismo sexo ni lo desnaturaliza, ni lo convierte en otro derecho, ni impide a las parejas heterosexuales casarse libremente, o no casarse, ya que estas últimas no han visto reducida la esfera de libertad que antes de la reforma tenían reconocida como titulares del derecho al matrimonio" Sobre las adopciones dicen "el deber de protección integral de los hijos no queda afectado por el hecho de que se permita o se prohíba a las personas homosexuales adoptar, bien de forma individual, bien conjuntamente con su cónyuge".

Por último y con respecto a los tres votos favorables al recurso del PP, por miembros del Constitucional propuestos por el propio Partido Popular, dicen que "para el niño es un problema tener dos padres y ninguna madre, o dos madres y ningún padre, o que una mujer tenga que convertirse en padre o un hombre en madre". El mismo magistrado considera que el matrimonio es una "unión sexual que la naturaleza permite para perpetuar la especie humana" Otro de los miembros considera que el matrimonio igualitario es una "operación de ingeniería social" que "desvirtúa una institución social milenaria". El último de esos votos ha sido el de otro magistrado, que ha soltado una maraña de  tecnicismos para no decir nada, o casi nada "desnaturaliza la esencia de la institución querida por el legislador constituyente y modifica los requisitos subjetivos esenciales para su legítimo ejercicio".

lunes, 12 de noviembre de 2012

Don Erre Que Erre

Todavía recuerdo aquella película en la que Paco Martínez Soria era el personaje más terco que jamás se había visto en kilómetros a la redonda, una persona de ideas fijas incapaz de ceder en ninguna discusión. Pues ahora, en el Partido Popular nos han salido varios Don Erre Que Erre.
 
Y resulta que no ha sido suficiente con que el pasado día 6 de noviembre el Tribunal Constitucional avalase la ley que permitía la reforma del código civil por el que se mantiene el término matrimonio para cualquier unión civil independientemente del sexo, lo que conocemos como matrimonio igualitario o vulgarmente, matrimonio homosexual. Pues hay quien parece pasarse por el forro la Constitución Española, y no es que vayan a atentar contra ella, aunque hay quién desde la extrema derecha ha atentado contra ella, o contra el régimen democrático de turno, pero eso no es una cuestión de ahora. Ahora va y resulta que tenemos un ministro del Interior tan erre que erre que él tras conocer la sentencia dice "para mi el matrimonio es entre hombre y mujer". Luego, se pasa por el arco del triunfo lo que el Constitucional dice, y vamos, si por él fuese, lo que es respetar un derecho de los ciudadanos, a casarse en los mismos términos (sin que haya distinción por razón de sexo) que un matrimonio entre hombre y mujer, pues él ni lo respeta ni lo comparte, y si pudiese cambiarlo no dudaría ni un momento en hacerlo.
 
Claro que su idea es compartida por algunos miembros del PP, que siempre dicen respetar al colectivo LGTB aunque intenten mermarle sus derechos. Ana Botella, seguirá por lo tanto manteniendo aquello de que peras con manzanas si, pero peras con peras o manzanas con manzanas no, o como fuese aquella gloriosa frase que pasará a la historia por revelar lo cutre que puede llegar a ser una alcaldesa y que cualquiera puede llegar a serlo. Y luego están los miembros del Constitucional que han votado en contra de avalar el matrimonio igualitario, restando valor a la sentencia de sus propios compañeros, aludiendo que está muy politizado el Constitucional, como si ellos no estuviesen ahí por políticos, como si otras sentencias no estuviesen también politizadas, y los hay que dicen que "el matrimonio entre personas del mismo sexo no es productivo para la sociedad por no ser procreativo". Hombre que no sé yo en que se basa este hombre para deducir que un matrimonio tiene que tener como fin la procreación. Bueno, que sí lo sé en qué se basa para decir esto, pero chuchi, ¿ya estamos mezclando religión con política? Es que uno puede casarse por muchos motivos y con muchos fines, con el fin de pagar la hipoteca, con el fin de amar a la persona con la que te casas, con el fin de que tus hijos tengan unos derechos reconocidos por si te mueres, mil motivos que ninguno tiene que ver con la procreación, y es más, si me apuras los hay que ni quieren procrear, y luego, lo que es peor, hay muchos matrimonios entre personas del mismo sexo con unas ganas enormes de adoptar niños o de tenerlos por otro tipo de medios. ¿Qué contradictorio, no?
 
Y luego está eso que yo llamo la cortina de humo, y otro tipo de intereses que inicialmente los mortales no vemos en los políticos. Sale Gallardón y presiona para que la ley se mantenga y por lo tanto puedan seguir habiendo matrimonios del mismo sexo. Y sale el otro negando la mayor. El primero por dárselas de progre, de estar en el ala menos derechizada de la ya derechizada derecha, y luego el segundo, el que apenas es conocido, el ministro del interior más desconocido de la historia que se ha quedado sin el protagonismo que antaño les daba ETA a estos ministros, y que solo aparece en prensa defendiendo a la Delegada del Gobierno en Madrid, instando a los policías a que den caña a todo aquel que se manifieste por lo que sea. ¡Es que cari, nunca llueve a gusto de todos, pero si podemos montar una pequeña polémica que sabemos que no irá a más, pues la montamos, que lo importante es hacer titulares y portadas y hacer que los españoles olviden un poco la situación económica! Por cierto ¿alguien sabe como va la Champions League?

sábado, 12 de mayo de 2012

Uno de los caris

Extraña la charla que mantuvimos en el trabajo dos compañeras y yo ayer, y tan extraña que decidí irme a tomar el café en medio de la conversación.

Una compañera criticaba duramente a "los periquitos y las periquitas" que van por los museos dando por culo a la hora de sacar fotos, y todo empezó criticando a aquellos que admiraban las obras de arte a través de las fotos que hacían con sus Ipad, se preguntaba ella que para qué ir al museo entonces si las fotos se podían ver desde casa sin necesidad de perder el tiempo, el dinero y sin dar el coñazo al resto de personas que si los quieren ver. Entonces continuó su crítica con una crítica hacia las parejitas que se ponían al lado de una obra de arte, en un lugar normalmente atestado de gente y se ponían a sacarse fotos el uno al otro interrumpiendo la visita turística del resto. Entonces comenzó a criticar que si se ponía ella al lado de la pintura o escultura, entonces él le decía que se colocase, un poco más a la derecha, un poco más al centro, sonrie. Sale la foto, pero sale mal, la chica le pide que la repitan, se atusa el pelo y vuelve a sonreir, sale con los ojos un poco cerrados, hay que repetir, a la tercera va la vencida, ahora es el turno de ella como fotógrafa, otros tres intentos y las colas impresionantes, mucha gente pasando olímpicamente de ellos y colándoseles delante de la foto lo que hace que tarden más tiempo en hacer la foto. Un caos.

A mi me llegaba ya la hora de salir a mi descanso matutino, que no era por otra cosa, mientras mi compañera decía "los caris son lo peor, deberían tener la entrada prohibida a los museos". ¿Los caris? Yo asentía en todo, pero comencé a colocarme mi cazadora para salir, y cuando ya me despedía y salía por la puerta mi compañera me dijo aquello de "¿tú no serás uno de los caris, no?". ¡Uy! De los caris dice, de los caris o de los chuchis más bien. Si ella supiese que me paso mi vida bloguera entre caris, caris de los caris, chuchis y demás. "¿Yo un cari? Qué va". Le respondí. Y muy digno salí a desayunar, donde Minoviescu. Allí, mientras me tomaba el americano, abrí el Reader y comencé a leer los post, en el primero empecé comentando con un "¡ay! Cari, no sé que quieres que te diga" y en el siguiente con un "Pues ya ves, ¡chuchi!".

Efectivamente, soy uno de los caris, pero no de los caris que decía ella, de una especie de cari todavía más choni, un cari de barrio, un cari bloguero.

jueves, 22 de marzo de 2012

Silenciados

Si, lo sé, hoy os traigo un post que debería haber colgado hace unos días, de algo que tuve la suerte de disfrutar el pasado fin de semana, sin embargo, ser un gafapasta multicultural y aún por encima, multidisciplinar hace que me escasee el tiempo. No tengo cien manos, y no puedo hacer post, leer blogs, atender a mis fans del facebook, a mil whatsapps, mi curso de inglés, trabajar algo, limpiar en la cocina cualquier utensilio que utilice antes y después de utilizarlos, hacer ejercicio y demás. Como diríamos en Galicia, no doy hecho o mejor dicho "non dou feito".

Lo importante es que aunque tarde, siempre es bueno que os hable un poco de teatro, porque aquí el único que va al teatro y a la ópera no es Thiago. Bueno, a la ópera si es el único. Y para que os hablen de musicales, cualquier marica puede hacerlo pues es de manual que cualquier marica que se precie tiene que ser fan de los musicales y del festival de Eurovisión. Pues yo no soy tan multidisciplinar, mis queridos blogueros. Así que, hablemos de teatro.

El pasado viernes fui con D. a ver Silenciados, en el DT Espacio Escénico de Madrid, mucho nombre pero es un centro chiquitín que hay en Chueca, en la calle Reina, muy modernito con una pequeña exposición de fotos preciosas. Silenciados, una obra de la compañía Sudhum cerró su campaña en dicho centro con la representación del pasado viernes, sin embargo, y con toda seguridad es muy probable volver a disfrutar con ellos pues la obra se estrenó en 2009 y si no es en el DT esta temporada, puede ser en cualquier otra ciudad o en algún otro centro. Vale la pena.

Silenciados trata cinco historias, de cinco personas asesinadas por homofobia, desde el prisionero 1895 en un campo de concentración nazi con su triángulo rosa hasta Mateo Rodríguez, un joven que sufre acoso escolar en Madrid, pasando por un activista mexicano asesinado en 2004, un gay cristiano que sufre toda la hipocresía de una iglesia católica represora o Paulina, una transexual guatemalteca que es asesinada por la policía de aquel país. Cinco historias crudas y violentas que te hacen reflexionar sobre el abuso del poder, las injusticias, la falta de libertad y en consecuencia, la homofóbia. Con un decorado de lo más sencillo, y una puesta en escena increíble. Presientes nada más comenzar con el tema Butterflies and Hurricanes de Muse que te vas a encontrar con algo que te va a sobrecoger, y esto en la primera y angustiosa escena en la que los cinco silenciados vuelven a la vida, una claustrofóbica vuelta al mundo para rememorar escenas todavía más terroríficas que sufrieron en sus propias carnes. El resto de temas que acompañan la obra son sencillamente geniales y enfatizan en cada momento los sentimientos del espectador, pasando por momentos de tristeza, alegría desmesurada y fiesta, reflexión o angustia.

Y finalmente los actores, cinco jóvenes actores que lo dan todo en el espectáculo, y cuando digo todo, hablo de jugársela en el escenario, dejándose la piel en cada una de las escenas violentas y haciéndote partícipe de sus momentos más felices o sexualmente salvajes. Todo expuesto de forma muy moderna que necesita de cierta reflexión, abstenerse fashions porque la obra da mucho que pensar. Os dejo con unas imágenes que he encontrado por ahí de la obra y de su director y también actor de la misma, Gustavo del Río.


Yo no sé a qué estáis esperando, a buscar por internet cuando va a ser su próxima obra de teatro y dónde, y qué corráis la voz, ya lo digo, ser un gafapasta requiere cierto interés, y vosotros también podréis llegar a serlo, aunque seáis de ciencias puras.

lunes, 3 de octubre de 2011

No somos enfermos, los hay que si

El sábado pasado en el portal de mi D., Cáscara Amarga, el portal LGTB que además es hetero friendly, se publicaba un artículo titulado El Parlamento Europeo pide no asociar homosexualidad con enfermedad. El Parlamento Europeo, en sesión plenaria ha votado que no se asocie la homosexualidad con enfermedad, dar asilo a personas que sufren persecuciones en sus países por el mero hecho de ser homosexuales, o la solicitud a la OMS para la eliminación de los transtornos de identidad sexual de la lista de transtornos mentales.

La votación se realizó el pasado día 28 de septiembre y el resultado de la misma fue de aprobación con la mayoría del parlamento, con 442 votos a favor, 104 votos en contra y 40 abstenciones. Palabrita del Parlamento Europeo, para quienes ya no somos considerados enfermos mentales. Ahora bien, de los eurodiputados españoles todos han votado a favor de la moción, pero como en un cómic de Goscini y Uderzo, de Astérix y Obélix podríamos decir que, ¿todos? Todos no, dos eurodiputados del Grupo Popular han dado la nota. Uno ha votado en contra y el otro se ha abstenido. Gabriel Mato Adrover, eurodiputado que ha hecho la mayor parte de su carrera política en las Islas Canarias y es además posee la  Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, que, a saber quién se la ha dado y por qué ha tenido a bien, amparándose en su derecho de libertad de voto abstenerse en una cuestión como esta, que si bien no se puede decir que no nos considera enfermos, tampoco se puede decir que no piense que no lo seamos. Y mención aparte requiere José Manuel García-Margallo y Marfil, que ha sido el que ha votado en contra de esta moción. El Señor García-Margallo es doctor en derecho por la universidad de Harvard, ha sido ministro en el gobierno de Adolfo Suárez, con la llegada de la democracia a España, también tiene esa Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil y a la vez Cruz del Mérito Constitucional, pues este hombre sí que considera que somos enfermos mentales, que estamos de psiquiatra, vamos que quizá un tratamiento médico no nos vendría nada mal. Estamos en 2011, en plena Europa y para alguna gente, amparada por algún partido político seguimos siendo considerados enfermos y lo peor es que no estoy hablando del partido de Berlusconi, que va, hablo de un partido español. 

Yo os considero mayorcitos, y supongo que valoraréis ciertas cosas que son importantes, y lo que permitir que retrógrados te representen puede llegar a ocasionar, en un descuido te pueden considerar enfermo mental, ya no digo nada del matrimonio homosexual, que ese es otro tema, todavía por lidiar en muchos países de la Unión Europea y que parece que en España tendremos que tener en cuenta otra vez en el futuro, cuando reconsideren que no somos merecedores de tener los mismos derechos que los ciudadanos heterosexuales. Aunque yo también soy consciente de que estos dos han sido dos votos  aislados, no por ello debo dejar de tenerlos en cuenta, por lo que pudiera pasar.

Yo no quisiera que malinterpretáseis este post pues no es un post político. Bien sabéis que a mi en este blog no me gusta hablar de mi vida privada, y mucho menos de política, y auqnue no lo parezca, este es un post para hacer publicidad del portal de D., para que aprovechéis y lo visitéis y además, os informéis. Claro que me he fijado en una noticia política, no lo puedo evitar.

Yo os animo, queridos lectores, queridos y enfermos lectores, a que escribáis un correo electrónico a este hombre y le expongáis vuestro caso, vuestra enfermedad, podéis contarles que vuestras familias son normales pero que vosotros, desviados os habéis enamorado, os habéis casado, o simplemente, habéis querido formar una familia desde la legalidad que tenemos en España, y luego, le agradezcáis su voto en contra, un voto inútil ante la evidencia. Este que os dejo a continuación, es su correo electrónico.

domingo, 24 de julio de 2011

Lo normal

Hace unos días, viendo La Noria, ese programa de entretenimiento del sábado noche de Telecinco, Jordi González fulminaba con la mirada a su colaboradora Cuca García de Vinuesa, la misma que fuera despedida en su momento del mismísimo Intereconomía por cargar contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuando ésta preguntó a Carolina Córdoba, concursante de Supervivientes si la joven concursante se sentía normal ante la situación no normal que había vivido a lo largo de su vida. Rápidamente se dio cuenta de su "metedura de pata" e intentó arreglar aquello, y a mi parecer, aunque sus palabras siempre me suenen a falsas excepto cuando dice tan tajante aquello de "Jesucristo" (ajajaja) lo hizo, lo hizo porque hablar de "normalidad" y "homosexualidad" son cosas que chirrían, por compatibles y a la vez por excepcionales.


Cuando la semana pasada tuve invitados en casa para ver el concierto de los Black Eyed Peas, tuve otro pequeño episodio de "normalidad", vamos, un problema de estos a la hora de hablar. Yo le comentaba a un amigo que jamás me iría a vivir a Chueca, que yo necesitaba un barrio normal, con unos vecinos normales y una vida normal. Al instante de decir eso una mirada de estas de Rayos X rojos me fulminó instantaneamente por el otro amigo que estaba con nosotros. Me sentí Cuca. Y no por mono precisamente, por la mirada fulminadora de una frase que puede sonar mal pero que expresa eso exactamente. Y ahora la explicación.

Al decir que necesitaba un barrio normal quería decir eso. Chueca es un barrio que está muy bien, con mucha vidilla y mucho ambiente LGTB, sus múltiples bares de copas, sus fiestas patronales. Genial, pero es un parque temático gay, y yo para parques temáticos me voy a un parque de atracciones o a barrios monotemáticos. Que necesito sentirme lo más pijo del mundo, me voy al barrio de Salamanca, que necesito sentirme un indignado, me voy a Sol, bueno, ahí ya no, pero me voy a Lavapies que es donde residen muchos de los perroflautas, y si quiero sentirme muy gay me voy a Chueca aunque Lavapiés también podria servir. No necesito eso, necesito un panadero, un quiosquero, una pescadera, una fontanera, una limpiadora donde realmente me la traiga floja su sexualidad, que no me voy a vivir a un sitio buscando tema sexual, que no necesito que la gente que esté a mi alrededor sea gay expresamente, ni que lo digan, ni que lo demuestren, ni que demuestren que son heteros, no lo veo necesario. Yo a mi jefe jamás le he preguntado sus tendencias sexuales, no lo necesito, por ello tampoco necesito un Chueca, como tampoco me presento a la gente diciendo "Hola, soy Pimpf y soy bisexual, y para los que no lo creais que sois la mayoría, gay"

Mi amigo me respondió rápidamente que él se sentía normal, que era tan normal como cualquier hetero, que en tal caso, el anormal era yo por irme con tíos y no tenerlo claro. Claro que lo tengo claro (valga toda la serie de redundancias). Y sobre este respecto D. siempre dice que hay que hacerse visible. Yo discrepo totalmente. Yo creo que cuando hay que manifestarse a favor de algo uno debe comprometerse. Así, ir en una manifestación estatal LGTB, llevar un pancarta, pedir tus derechos y hacer llegar tu voz a otros países donde un homosexual lo pasa realmente mal y está discriminado y/o penado, hacerte escuchar y que te escuchen en igualdad, lo veo todo bien y de hecho creo que es lo que siempre hago y pido en este blog. Pero como exijo eso, también exijo otra serie de ideales que mueven mi mundo, mi cabeza, los ideales socialistas entre ellos, la defensa del estado de bienestar sobre todas las cosas y la protección de los derechos del trabajador y no por ello me voy a vivir a un barrio obrero.

 
Volviendo a Cuca, cuando mencionaba eso de "ser normal", explicó claramente que la chica era totalmente normal, pero que la situación que había vivido a lo largo de su vida había sido totalmente excepcional, una reasignación de sexo (como lo llaman técnicamente) no es una situación sencilla, es una situación particular complicada, y que mucha gente no ve con normalidad. A mi si no hubiese un programa de televisión que me dice que Carolina Córdoba nació con un cuerpo de hombre jamás me lo habría planteado. Esa era la normalidad que yo pedía, ver a la persona tal cual es, sin que me cuente algo tan íntimo y personal. Como ejemplo lo veo bien, para que otras personas sigan su camino, pero yo sabeis que de mi vida privada no hablo, y quizá esa sea una de las claves para entender este post que daría para varias decenas de renglones más.

Bicos Ricos

lunes, 25 de abril de 2011

Chicos Malos

A la vuelta de mi semana santa por tierras extremeñas venía yo pensando que post podría hacer, le di varias vueltas a un posible post sobre una boda en Extremadura, a algo sobre el acento pacense, la vida familiar en un pueblo de provincias, o las diferentes costumbres de cada lugar que he visitado de la geografía española y al final pensé que podría hacer un buen post sobre el hermano pequeño de mi D., que para los que no lo sepais, está como un queso, y no de bola, si no de bueno; y las fiestas que nos hemos pegado en ese pueblo de cuyo nombre, D. no quiere acordarse. El caso es que tampoco me salía un post decente, que no llegase a poner celoso a mi cari y cogí mis "20 Minutos". Nada interesante, excepto una noticia mal explicada que hablaba de un "Reformatorio para jóvenes afeminados".

En el estado de Terengganu, en Malasia han abierto un "reformatorio" para jóvenes afeminados, para evitar que los chicos con ciertos gestos amanerados "terminen siendo gays u homosexuales", según cita textualmente la noticia, así, mediante clases de gimnasia y religión pretenden corregir estas conductas tan peligrosas. Dicen que no van a hacer cambiar a los chicos (y es que hay internados ya 66 jóvenes entre los 13 y los 17 años) de un día para otro, que lo único que pretenden es mostrarles que hay otras opciones en la vida además de ser homosexual. Vais a pensar que soy un raro, pero creo que esto, actualmente en Malasia hasta no es mala idea, y me explico. En el país asiático, la homosexualidad no está prohibida, pero si el sexo entre personas homosexuales, que es lo mismo, vamos, aunque con matices, dice la noticia que también he leído en Público que el líder de la oposición en dicho país está siendo juzgado por sodomía, tras haber sido empapelado durante 7 años por el mismo motivo, vamos, ¡un vicioso reincidente!

Sin embargo yo hay parte de la noticia que no entiendo. Dice, que el Gobierno Central de Malasia ha denunciado y pedido que cierre este reformatorio por incumplir la ley del menor, y se posicionan contra este centro de una forma rotunda. No entiendo la noticia por eso de que en el pais el sexo entre homosexuales está prohibido. No voy a dar el discurso sobre los derechos humanos y la libertad sexual que todos nos sabemos y a todos nos ponen de mala uva noticias como esta. Ya sabeis que soy de los que piden respeto para cada país y sus tradiciones, mientras, desde occidente lo poco que podemos hacer es mostrar con nuestra mente más abierta el camino a seguir. Por el momento las asociaciones pro igualdad de género han puesto el grito en el cielo, pero lo que me cuesta "de ver" es que, a base de rezos y religión se consiga cambiar algo que no debería tener mayor importancia, el con quien se acuesta uno o deja de acostarse. Por lo tanto, espero que, al menos, los profesores de este centro aprendan algo de los jóvenes que tienen internados.

Yo si he aprendido algo en este viaje de semana santa ha sido que, aún entendiendo cierta incomodidad de D. con parte de su familia menos cercana pululando yo por allí, los más cercanos nos ven con toda normalidad y a mi nadie me ha faltado al respeto, y que a mi se me llena el corazón de alegría cuando un sobrino pequeño de D. me dice "Buenos días, tito Pimpf", o cuando una tía mayor dice "preséntamelo, que yo seré mayor pero no soy una antigua", y eso que en España no hay esos reformatorios, luego, por mucho que digan que la ley va por delante de la sociedad, la sociedad termina por aceptar cosas que, años atrás en España estaban en una situación similar a la de Malasia. Luego, ¿seguimos adelante con el recurso ante el constitucional sobre la ley de matrimonio homosexual? Pues vosotros vereis, pero a mi no me gustaría retroceder a tiempos donde se crean reformatorios para jóvenes amanerados.

Bicos Ricos