martes, 21 de febrero de 2012

Del azul mediterráneo al regreso del gris

En unos días con tanta información que te llega por todos lados, todos los post que se me ocurrían eran políticos o de mi vida privada y no estaba dispuesto a romper con uno de esos principios que son como verdades teologales por los cuales yo no hablo ni de una cosa ni de la otra, e intentando decidirme por algún tema, el más relevante en las últimas horas, y portada en gran parte de los periódicos nacionales es la carga policial de los antidisturbios en Valencia.

El conflicto comenzó la semana pasada con una manifestación de los estudiantes del instituto Luis Vives por los recortes que la Consellería de Educación ha hecho y que han dejado bajo mínimos a su centro educativo. Esta manifestación terminó con la detención de un estudiante menor de edad. Y el ambiente se ha ido caldeando hasta llegar a la jornada de ayer, y se ha desmadrado tanto que han terminado con 25 detenidos, de los cuales 5 son menores de edad, y 13 heridos, de los cuales 11 son policías.

Entonces me ha venido a la cabeza al momento Billy Sive, trabajando en esa ciudad mediterránea con mar, enfundado en su uniforme, porra en mano y no puedo evitar soltar una risita interna, porque esa escena yo ya la había visto. Y me ha venido a la cabeza cuando hacía muchísimo que no tenía noticias de él, y sigo sin tenerlas, ya os lo aclaro. También me ha venido a la cabeza mi Darío, enfundado también en su uniforme, y no os penséis que tengo yo fijación por los chicos con uniforme, la vida es la que me lleva a este tipo de hombres. Y también me lo he imaginado reduciendo a algún joven estudiante con algunas de esos métodos de defensa personal que algún día probó conmigo. Y yo, que he escuchado a uno y otro me imagino que después de lanzarles mandarinas e increparlos pues hayan tenido que soltar leña. Y la culpa no es de ellos, que no hacen más que seguir instrucciones. Detrás de cada carga policial hay alguien, más arriba que da la orden de intervenir, y de ahí las consecuencias de lo que ha ocurrido.

Hoy han hablado unos y otros, pero se ha lucido uno, que ha demostrado su talante. Aquel que ha señalado a los estudiantes como "el enemigo". Aquel que seguramente siga considerando que una reivindicación justa, por cortar una avenida principal de una ciudad es un nido de rojos e indignados, y ese no ha sido otro que el jefe superior de la Policía en la Comunidad Valenciana. Desde las altas esferas han debido pedir que la policía diese cera, y que esto no fuese a más y han conseguido precisamente todo lo contrario, animar a la gente a salir a la calle a pedir por lo que es justo, más en una comunidad donde no hace mucho su presidente, si, el por aquel entonces presidente lucía unos maravillosos trajes confeccionados para él que disfrutó como un regalo, una comunidad totalmente arruinada, donde a Zapatero ya no se le puede echar la culpa de sus males, los males de un cáncer político. Y finalmente la otra espabilada, la que dió la orden de repartir leña, que no fue otra que la delegada del Gobierno valenciano, un cargo de estos que se ocupan a dedo desde las altas esferas. Podemos seguir subiendo en la pirámide de apuntar con el dedo. Sin embargo hoy el Ministro del Interior ha tenido que salir en defensa de la policía aunque ha apuntado también que "quizá hubiese algún exceso o actuación desproporcionada. Lo han llamado a comparecer en el Congreso de los Diputados. 

Yo lo que veo, es que a la gente no nos va a quedar más remedio que salir a la calle a defender lo que es nuestro, lo que nos corresponde, a los que no robamos, a los que somos honrados, a los que pagamos los impuestos para que este país funcione y aprovechando para que estamos en una democracia recordar que los tiempos de los grises hace tiempo que terminaron, cuando llegó la democracia, y que por mucho que intenten ahora limitar el derecho a la huelga -quien sabe si el derecho de asociación también- estaremos al pie del cañón. Y de algo sabe el pueblo español es de aprender y conducir la historia a base de palos.

Bicos Ricos

5 comentarios:

  1. Una puta vergüenza, la verdad... y si sigo igual te censuran el blog porque me salen palabras que no son aptas para menores.

    Lo dicho... una puta vergüenza.

    Un abrazo niño !!.

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  2. Creo que yo sí tengo fijación por los uniformados XD... pero pasando a lo serio, pues la educación es un derecho que últimamente parece que se debe reclamar a golpes y exponiendo nuestras vidas. No es justo. Es algo tonto pensar en desarrollo y mejorar un país poniendo trabas a la Educación.

    Saludos!

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  3. Bueno, la regresión, la involución está desarrollándose a pasos agigantados. Quien auspicia una agresión tal, viste de rojo, palmea las espaldas de señores con trajes ajenos y algunos la han visto tirar petardos emulando a Chiquito de la Calzada. No puedo más con tan poca moralidad.Aquí nadie asume ninguna responsabilidad de nada. En un parvulario serán seguramente más prudentes y tendrán más talante. Me avergüenza tanto ser valenciano!!! Un besote.

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  4. aquí en Perú toman carreteras, e impiden el libre tránsito, es un caos, en Cuzco hacen paro y todos los turistas quedan varados, ya veo que por allá haran lo mismo xa protestar

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  5. Ante todo una queja, porque el título del post es engañoso, es una clara publicidad subliminal a tu encabezado..... fuera de bromas, yo de lo que me sorprendo es de la gente que se sorprende, máxime si son votantes del PP, porque al fin y al cabo están aplicando las máximas de su lider difunto ("¡La calle es mía!" FRAGA dixit ante una represión cuando era ministro del interior con el TITO PACO JONES FRANCO)... yo lo que temo es que el "tocacojonamiento" de la gente vaya a mayores...porque el pueblo, en su día, en RUSIA, por ejemplo, no le dio por ir a quemar el parlamento, o la empresa, o las iglesias...¡fueron directamente al palacio, a por la cabeza del ZAR! Sólo queda preguntarnos cuanto más va tardar la gente en reaccionar...

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