Dedicaba ayer su post Brekiaz a los animales, a sus ganas de tener un animal en casa y la pena que le daba no poder tenerlo, añadía un video de una señora abandonando un perro en una carretera, y a mi esto me dio un vuelco en el corazón.
En casa siempre hemos tenido animales, a los que hemos querido mucho, y a todos hemos procurado tenerlos en casa hasta su último día, con excepción de un pato. Bueno, lo del pato fue algo distinto, fue hasta su último día, pero murió decapitado, y no voy a hablar más sobre este trauma infantil y drama familiar que supuso en el momento. Una vez tuvimos una mezcla de perro lobo y pastor alemán, una auténtica bestia parda que era más grande que yo y que me tenía muchísimo cariño. El perro era tirando a agresivo con los de fuera, con las ovejas que el vecino tenía pastando y pasearlo era un auténtico suplicio, pues nos llevaba a dos personas arrastro. Tras la agresión a un primo, decidimos que no éramos capaces de sacrificarlo, pero que tampoco lo podíamos tener en casa, y le buscamos una familia adoptiva. Así fue como un vecino del pueblo se hizo cargo del perro, que vivió muchos años cuidando una casita con una buena cerca, allí íbamos mi hermano y yo a hacerle una visita de vez en cuándo.
Sin embargo, la gente cuándo quiere un perro se encapricha, en la mayoría de los casos. Se ven tan bonitos de pequeños, tan mansos, tan indefensos que a cualquiera le entran ganas de tener uno en casa. Lo suyo, para aquellos que quieren un perro es saber antes qué tipo de perro quieren, si grande, si pequeño, si de una raza o de otra, pues el comportamiento del animal es uno u otro según sea este, y de ello, en muchos casos depende su futuro. Y el perro crece, y la gente se cansa del perro, y muchos malnacidos, esos a los que yo odio, y con los que no puedo, los dejan abandonados a su suerte. Yo creo que una de las cosas que no tienen precio es llegar a casa y que el perro te reciba con todo tipo de fiestas, por eso me cuesta entender como alguien es capaz de dejar a un animal que te tiene tanto cariño, y que cuándo lo abandonas te sigue buscando.
Buscan excusas de todo tipo, si falta de dinero, falta de espacio, falta de tiempo para sacarlo de paseo, agresividad, enfermedad. Excusas baratas y malas. Siempre hay soluciones, soluciones que no lleven a la muerte al animal, y que no sean peligrosas para el resto de ciudadanos. ¿Qué tal buscarles una familia adoptiva? ¿Qué tal la obligación de insertar el dichoso chip a los perros? ¿Qué tal multar a los que abandonan a los animales?
Claro que así como critico a los abandona perros, también critico a los que tratan a los perros mejor que a sus hijos, que hay muchos casos. Los fifi, los perritos vestidos, a aquellos que suben a su mesa, a su cama, que les dan de comer con cubiertos, que los visten (como putas caninas), que les hablan, pero qué les hablan en serio. Pues si, de esos colgados he visto yo también y con ellos no puedo.











