Y ahora resulta que el PSOE ha vuelto, aunque nunca se había ido, con las ideas más claras, con los objetivos más definidos, las formas más estudiadas y todo más maravilloso que nunca, con el mismo secretario general y el mismo candidato, claro que mediada ya la legislatura del Partido Popular que sigue cayendo enteros, pero no tan enteros como para arrebatarles la Moncloa. En estas estamos los socialistas, con miles de ponencias que dicen mucho y no dicen nada, eso si, con las espadas en alto, por lo que pueda venir y con una candidata a las europeas que ni gusta ni convence, una vez más, y que los socialistas no hemos elegido.
Porque yo ya os lo digo, como socialista me parece muy bien que hayan querido presentar a Elena Valenciano para las elecciones europeas, y que también quieran mandar a Ramón Jauregui como número dos, y que vuelvan a presentar a López Aguilar, y que Rubalcaba haya presentado esta propuesta a los secretarios generales autonómicos, qué, a su vez, y por no hacer un feo a su jefe han dicho que les parece genial. Y a mi también me parece genial, así os lo digo, pero, soy militante y me gustaría que se hubiesen dignado en preguntárnoslo. Así como van a preguntar a los militantes, y al resto de españoles en general quién quieren que sea el próximo candidato socialista a las elecciones generales de España, para decidir quién será el sustituto de Mariano Rajoy, también me gustaría que desde abajo ratificásemos a los que serán los candidatos, o que en caso de que no se hayan presentado, que nos dejen elegir a quiénes, y sobre todo, y una vez más, con qué ideas. No me parece digno el cambio de caras, ni digno ni honroso, y mucho menos una solución.Yo en contra de la señora Valenciano no tengo nada, me parece muy válida, ya os lo digo, aunque no me cae tan simpática como otros, pero siento que no la he elegido, que no ha salido de mis convicciones y que ha llegado ahí un poco al estilo de la vieja escuela. Pues, nadie le quita que sea la número dos de Rubalcaba, que Rubalcaba ha perdido las últimas elecciones generales, que la militancia está pidiéndole que deje el puesto, y que Rubalcaba intenta colocar a los suyos dónde puede. Me encanta que en el último congreso se nos haya pedido opinión, y nos hayan dejado elegir a nuestros representantes para dar nuestras opiniones, que se hayan recogido las propuestas de casi todas las agrupaciones locales, y que se haya debatido algo tan gordo y engorroso como son las ideas, que ya os lo digo, no es que no se tengan, pero de vez en cuándo está bien recopilarlas todas y hacer de ellas los mandamientos de la ley de dios, sin las cuales cualquier candidato no debería funcionar, el decálogo del próximo candidato, vamos. Pero no nos han dejado elegir más, el resto ha sido para los de siempre, que han decidido lo de siempre, que es nada, y a la hora de la verdad, política pura y dura, pero la opinión de los militantes de poco sirve, excepto a la hora de trabajar en campañas electorales. Que también os lo digo, es una parte agotadora de la política pero es sin lugar a dudas la más divertida, la de patearse tu localidad de cabo a rabo, tratar con todos los vecinos más intensamente que nunca, de nervios, de trabajo y también de muchísimas risas. Las elecciones son una cosa aparte de la que ya hablaré en otro post, que aunque hubo un tiempo en que hice un día a día de candidato, también se merece otro día a día desde el punto de vista de militante de base.
A lo que íbamos, cuando queda ya poco para las elecciones europeas, que se celebrarán a finales de mayo de este año, tenemos a Arias Cañete como posible candidato por el Partido Popular, en lo que Esperanza Aguirre ha dicho que es una elección a dedo (y de lo que se ha defendido la Cospedal diciendo que esas cosas las elige la dirección del partido), y a una Valenciano que también ha sido elegida por el aparato, en lo que yo vengo a criticar como un dedismo en toda regla. Claro que en Andalucía, Griñán dejó a su número dos Susana Díaz (algo así como ocurrió con Ana Botella en el PP o con Agustín González en la Comunidad de Madrid por el Partido Popular), y aquí los militantes del PSOE andaluz tampoco han dicho nada. Y a mi Susana Díaz me encanta, pero repito, a mi los candidatos que no son elegidos por la mayoría de agrupaciones locales, me dan la impresión de que son un poco líderes de palo a los que les falta un poco de legitimidad, al menos la legitimidad interna que nos merecemos, al menos los que pagamos una cuota anual. Hombre ya!
Claro que uno podría montar un berrinche, ser ultracrítico con mi partido, dejar el partido, pero los hay que creemos que si estamos aquí es para algo, y una de las cosas para las que estamos es para acabar con estas baronías y con estas elecciones a dedo dónde solo unos pocos deciden, y si no, tiempo al tiempo.


























