jueves, 10 de octubre de 2013

La Cabecera de la Quincena (LI)

Solución al concurso ¿Dónde te escondes Carmen SanDiego? de la quincena anterior: Una vez más, y pese a todas las pistas que dio nuestra terrible Carmen, no ha habido acertantes en el concurso de la quincena anterior. Carmen estaba escondida en un lugar recóndito de África, como bien nos había señalado, un lugar paradisíaco con un lago en medio de su capital, y si, capital de un país, una isla para ser más exactos. Estaba escondida en Madagascar, que no todo allí van a ser marsupiales, y en su capital Antananarivo. Dinero que se lleva para su saca la despiadada ladrona.
Claro que, después de haberse pasado más tiempo del que esperaba en la isla, disfrutando con esas reliquias de la historia que ella siempre roba allí por dónde va, ha decidido volver con fuerza, y no sé por qué extraño motivo, dice que quiere que la detengan, a poder ser hombretones policías, o que la sujeten bomberos como el de la cabecera de esta ocasión. Pues bien, Carmen SanDiego me ha dicho que se ha cambiado de hemisferio, y que se ha ido a un lugar tirando más bien a fresquito, dónde todavía no ha empezado a nevar, pero, que seguramente no tarde mucho en hacerlo. Dice que ella tampoco siente el frío, que más bien tiene mucho calor interno que solo se lo pueden aplacar los bomberos de aquella ciudad. No es tonta, la jodida. ¡Que nos conocemos, Carmen! ¡Estás tú muy asilvestrada!
Vuelve una cabecera clásica, de modelo en blanco y negro, vuestro monumento representativo de la ciudad, que ella ha hecho de un recorte de prensa, y esos colores que nos han adentrado definitivamente en el implacable otoño, con sus amarillos y naranjas de caídas de hojas de los árboles caducos. El chico, ya os lo digo yo, es jugador de rugby y modelo, por si teníais alguna duda. No os voy a dar el teléfono, que esas cosas nos las quedamos aquí en dirección, por esto de la ley de protección de datos.
Esta quincena se celebran infinidad de días internacionales, que parece como si el calendario quisiese aglutinar casi todas en estos días, así pues, estos días celebramos, los días mundiales del hábitat, animales, arquitectura, correo, de la salud mental, de la mujer rural, contra la pena de muerte, los días internacionales de la hepatitis C, de las personas de edad, de las personas sordas, de la no violencia de género y hasta de la erradicación de los desastres naturales. El verdadero desastre es, sinceramente esta mierda de pista que nos ha dejado en su nota Carmen. Efectivamente, como podéis imaginar, este día tan internacional y todo lo que queráis no tiene nada que ver con la ciudad que ella ha visitado, lo deja solo para hacerse más cultureta que yo, que ya es decir, y para que Celso tome nota, por si se le ha pasado algún día, que así me lo ha hecho constar "Dile a Celso, que podía buscarme un poquito más, pero que yo le quiero igual, y como muestra, ahí va la retahíla de días mundiales, para que me coja un poco de cariño." También en la nota dice, que el chulazo de la quincena va dedicado a Driver GT, que él sabrá por qué, pero qué cree que le va a gustar.
Bicos Ricos

miércoles, 9 de octubre de 2013

¡Zas! ¡En toda la boca!

No quisiera hablar de política en este blog en el que todos sabéis que ese es un tema tabú, así como tampoco me gusta hablar de mi vida privada. Pero no os preocupéis, hoy hablaremos de un tema peliagudo, el cine, el IVA y el Ministro Montoro. En definitiva, de arte, del séptimo arte.
 
Que dice el Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, que los problemas del cine español tienen que ver más con su calidad que con las subvenciones. Por eso no se ha cortado ni un pelo y en los próximos Presupuestos Generales de Estado ha previsto recortar estas ayudas al cine español en un 12,4%, que es un pastizal, creedme. Que no digo que no le falte razón, pero es un poco fariseo soltar algo así, sabiendo que sin estas subvenciones el presupuesto de las películas menguan y en teoría, la calidad de las mismas también. Luego, estamos ante una pescadilla que se muerde la cola. Tú no me das dinero para que yo pueda hacer un producto de calidad, yo no lo hago, los ingresos caen, y como caen, el ministro reduce si cabe un poco más las ayudas, y mantiene ese IVA tan alto que hay que pagar por ir al cine y esas cosas. Vamos, la crisis eterna del cine, agravada con la crisis general del país. Que no quiero yo hablar de crisis, no malpenséis, no soy de ese tipo de blogueros que hacen campaña día si y día también por lo mal que lo pueda estar haciendo un gobierno, y cuándo gobiernan los que me gustan me callo. Hay que dar cañita, pero la justa, que las cosas caen por su propio peso.
 
Claro que esto del cine, también os lo tengo que decir, que en principio está un poco mal montado. No me extraña que luego diga la gente que no les gusta el cine español. Pues hombre, qué queréis que os diga también, por un lado, yo no creo que el cine español esté en un mal momento de ideas. Las ideas son buenas, aunque las han habido mejores, pero creo que con un poquito más de pasta se podrían hacer mejores cosas. Dicho esto, también añadir, que por otro lado no está mal que en el cine se aprieten un poco los cinturones. Caris, así os lo digo. No puede ser que actores cobren la tercera parte de lo que gana un futbolista de primera división, que a fin de cuentas no deja de ser un entretenimiento para la gente. Y tampoco puede ser que por pagar una película tengamos que quitarnos de algún gasto necesario. Claro que, analizado el problema a fondo, no todo son actores. Detrás de las películas hay muchos profesionales que son los que precisamente más están pagando esta crisis, carpinteros, modistas, pintores, cámaras, servicios de cátering, técnicos de sonido, qué se yo. Luego, tiene que haber un punto intermedio para que los del cine no estén llorando todos los días. Quizá, ajustes de cinturón a la hora de producir las películas.
 
Y ya, desde el punto de vista de Montoro, pues esa reducción en el cine, si es necesaria tampoco la veo mal, así os lo digo (pero decir esto, no es lo mismo que decir que la calidad de las películas es mala). Prefiero no tener que pagar en un hospital por un medicamento con esto del repago de medicamentos hospitalarios a que le paguen una subvención a una película, prefiero que se destinen más créditos presupuestarios a políticas de empleo y menos al cine, prefiero que se gaste más dinero en educación que tirar el dinero en lujos innecesarios que nos da el cine. Quizá sea hora de replantearse lo del cine. Está muy bien, si, pero ¿A qué precio?

martes, 8 de octubre de 2013

Las Vacaciones de mi Fabián

No seáis mal pensados, que Fabián ha vuelto de sus merecidas vacaciones anuales. Que no es que mi Fabián y yo estemos en crisis, de esas que tenía con el otro que nos dábamos vacaciones cada dos por tres, que las de mi Fabián son vacaciones de verdad. El pobre, se las coge una parte en agosto, y el resto en septiembre. Este año muy a finales, por lo que me ha vuelto hace dos días. Tenía muchas ganas de volver a verlo, con su barba cuidada y ese aspecto maravilloso que traemos casi todos al volver de vacaciones, siempre y cuándo las hayamos disfrutado, que también hay casos de gente que coge vacaciones y se va a cualquier viaje y ¡chica! que no se lo pasan bien. Muermos.
 
Pero mi Fabián creo que se lo ha pasado de maravilla. No me ha contado mucho, pero lleva varios días con la sonrisa en la cara, y yo sé que eso significa que se lo ha pasado bien. Se ha ido con un amigo de toda la vida, una marica mala, también os lo digo, pero que es de su confianza. De esas maricas que conviene tenerlas a cierta distancia, ni muy cerca, ni muy lejos. Pero ellos son amigos y yo en esas cuestiones ya no entro. Se me han ido a la Playa del Inglés. Que yo, que soy muy de campo, muy básico, y tengo muy poco mundo, jamás he ido a las Islas Canarias, y no por falta de oportunidades, generalmente de tiempo y de dinero, porque podría irme con mi Darío (ese amor platónico de toda la vida) , a su casa unos días, pero el caso es que no he tenido oportunidad de ir. O eso, o que tenía mucha prisa mi Fabián por ir, que tampoco sería de extrañar, porque sabe que yo ahora vuelvo a tener una semana de vacaciones a finales de mes, o a principios del próximo.
 
Pues bien, que mi Fabián ha vuelto muy moreno, nada de ponerse rojo como los cangrejos en una cazuela, o como los alemanes que allí pasan unos días, con ese rojo radiactivo que tienen. No, mi Fabián es de ponerse morenísimo, un moreno precioso que le realza esa sonrisa que solo él tiene, y jamás le he oído presumir de ello, así como tampoco presume de esa tableta de chocolate que luce insconscientemente, ni de esa barba que a mi me pone enfermo. Dice que ha tomado mucho el sol, y no hace falta que me lo diga. Que ha sido todo el tiempo playa-hotel-playa-hotel-copas. Ese ha sido su ritmo de vida. Y que saliendo un par de noches se le acercaron algunos, pero él, que me quiere mil ha rechazado cualquier oferta por suculenta que esta fuese.
 
Claro, que teniendo una joya a mi lado, que me quiere tanto, y que es pretendido por medio mundo, tengo que ser algo celoso, si no yo creo que no estaría ni enamorado. Pues bien, he cotilleado su maleta nada más llegar, unas cuántas facturas y un par de teléfonos anotados, un tal Michael y otro de un tal David. Que me ha dicho que son doctores a los que ha conocido estos días, un cirujano plástico y un otorrino. Que han hablado mucho de medicina. Yo no he dudado ni un momento, aunque el tal Michael este fuese búlgaro, y mi Fabién de búlgaro ni jota. Claro que mi Fabián, al ser un novio imaginario perfecto, sabe un montón de idiomas, entre ellos domina el inglés totalmente, aunque si a mi me pareciese, podría controlar mucho el búlgaro también, pero no es el caso de mi imaginación hoy. Al poco, le ha llegado un mensaje de un tal Jurgen, no he querido cotillear, pero desde arriba, viendo un poco de reojo me ha parecido que el tal Jurgen este le enviaba una foto de su culo, y en una segunda foto que le envió, se les veía a ambos retozando en una toalla. Empecé a ponerme un poco mosca, no os lo voy a negar. ¿Qué hace mi Fabián con un tal Jurgen en una toalla en una playa llena de dunas dónde la gente va a cancanear? ¿Qué necesidad había de esa foto? No le he dicho nada, que soy muy discreto. Como tampoco me ha dado por preguntarle que qué coño hacía con el Bender instalado en su móvil, más teniendo pareja.
 
Vamos, que a mi me da que mi Fabián me oculta algo. A lo mejor me ha puesto los cuernos, o vaya usted a saber, si es que me ha olvidado desde noviembre, o quizá desde diciembre del año pasado.

lunes, 7 de octubre de 2013

Sueño Erótico

Creo que algo está cambiando para mi. Se me está saliendo del cuerpo este agobio que tenía últimamente, sonrío mucho más, pongo más música en mi teléfono, y también follo más. No sé que más se puede pedir. Pero debe haber algo en mi subconsciente que todavía no funciona del todo bien. Otra vez un sueño de estos que creo que me están indicando algo, aunque no tengo muy claro el qué, porque así os lo voy a decir como si nada, he tenido un sueño erótico con mi compañera de trabajo.

Lo realmente extraño no es tener un sueño erótico. A fin de cuentas, sueños eróticos tengo de vez en cuándo, no con tanta asiduidad como me hubiera gustado, pero lo de que sea mi compañera de trabajo es lo que me ha sacado de mis casillas. Mi compañera de trabajo tiene ya una edad, próxima a los cincuenta años, aunque está muy bien para la edad que tiene. Ya me gustaría a mi conservarme así de bien, pero casi podría ser mi madre.

El caso es que el sueño fue extrañísimo. No sé dónde, ni por qué, pero me la encontré y decidimos ir al cine. Yo muchas ganas de ir al cine no tenía, y es algo ya más raro todavía, porque aún me lamento del tiempo perdido cada vez que he tenido ganas de ir al cine y alguien no ha querido acompañarme. En esta ocasión era yo el que no tenía ganas, pero ante su insistencia, decidí ir. El cine no era un cine normal, era un cine grande y vacío, con las clásicas butacas de terciopelo ese material que no sé cuál es, y en la parte trasera del cine había una especie de reservado un poco más apartado pero que permitía ver la película de igual forma. En la pantalla había un clásico del cine, y yo no recuerdo cuál era, pero se veía en blanco y negro. Quizá me haya influido algo el haberme puesto a ver escenas de Silvana Mangano moviendo las caderas al son del Negro Zumbón. Y allí que nos fuimos, yo inocentemente. Y ella insistentemente, y cariñosamente, que si el roce de una pierna, que si un brazo por aquí, por allí. que si un besito en la oreja, y al rato la tenía levantándose las faldas sobre mi regazo. Y hasta ahí puedo leer. Recuerdo todos los detalles, y también recuerdo un momento de cordura en el que le dije que era mejor parar, que éramos compañeros de trabajo, ella estaba casada y no estaba bien que tuviésemos nada entre nosotros, que mucho sentido no tenía. Y dicho y hecho. Ella insistió, claro, y es que yo en sueños soy irresistible. Pero me escaqueé, y no me preguntéis cómo, pero lo hice. A cambio, y ante las calenturas de mi compañera, decidí que lo suyo sería empaquetarle a alguien de su gusto. Y allí, entre las últimas butacas de la sala, un chico joven, con mi misma complexión, su barba, su pancita, y sus palomitas, se liaron, en aquella butaca dónde habíamos estado. No sé si ese chico era realmente yo, solo que ya vivía esa relación que yo ahora considero casi incestuosa desde la distancia. Por suerte, el despertador no tardó en sonar.

Claro, el conflicto lo tenía realmente cuándo me desperté. Porque ya no sabía con qué ojos iba a ver a mi compañera al entrar en el despacho. Entré, saludé sin apenas mirarla y me centré en la pantalla de mi ordenador. Pero pronto, su fragancia comenzó a llegar a dónde yo estaba sentado. Era tal cuál la recordaba en el sueño. Comencé a fliparme yo solo, ya os lo digo, y un nuevo punto de cordura en mi mente me hizo ponerme a mi tarea seriamente, olvidando prácticamente el sueño. 

Doctor, ¿qué me sucede?

viernes, 4 de octubre de 2013

FNF Nº 173

¡Ay! Si es que ya estamos en otoño, todavía con temperaturas agradables, pero a fin de cuentas ya el tiempo este de mierda que hace que aproveches los fines de semana para salir muy poco de casa, hacer las marilabores y largos ratos de sofá y televisión con una manta, claro está.
 
Yo esta semana vengo muy otoñal, ya os lo digo, también os digo que he estrenado la temporada de gorros de otoño, y que necesitaba esta semana un tema melancólico, quizá algo tristón, y no por mi estado de ánimo, todo lo contrario, pese a lo que pueda parecer por los post anteriores, es más cuestión del tiempo, como hacía hincapié en la introducción del post de hoy, hojas cayendo y ritmos suaves. Pero tranquilos, no os traigo a Moby, aunque ya lo he traído en otras ocasiones. En esta ocasión se trata de una banda escocesa, Travis, que comenzaron su andadura allá por el 1991. Aunque no fue hasta 2001 cuándo publicaron la canción que hoy os traigo, Sing (de letra sencilla y tierna), y de estribillo facilón, para los que no sepáis inglés, anima a cantar, sería una especie de Lalalá pero con más letra, y digo el estribillo, que no el resto de canción.




Yo os dejo con esta canción, y para variar, espero que os guste. Esta semana va sin dedicatoria, o se la dedicamos a aquellos que tengan un hombro en el que poder llorar y a los que se les pueda decir aquello de "canta, canta, canta".

Pepe Botella

Si, Caris in love, como diría el Papa si fuese una moderna de mierda. Que no es que este Papa no nos haya salido más moderna que los anteriores, o que muchos creamos que va por el buen camino, es que el post de hoy nada tiene que ver con la religión, ya os lo anuncio. Pepe Botella es mi nuevo compañero de piso.
 
Como ya escribí en un post, os tenía prometido hablaros de mi nuevo compañero de piso. Claro que he querido ser muy prudencial al respecto, y no es por una cuestión de privacidad, o temor a que mi nuevo compañero de piso sea un fans de este blog. Necesitaba conocerlo un poco para poder rajar comentar en este humilde genial blog. Pues bien, si esperábais un post maléfico de estos que hago demonizando a mis compañeros de piso, ya os lo advierto también, Pepe Botella es cuasiperfecto. Y digo cuasi perfecto porque la perfección solo tiene un nombre, Pimpf es muy difícil de alcanzar, el pobre, es heterosexual. ¿Algún defecto tenía que tener, no?
 
Pues bien, aunque no he profundizado lo suficiente en su personalidad, ya me he quedado con datos importantes. Es sevillano lo que le da un acentazo muy bonito, y pese a estas diferencias irreconciliables que siempre subyacen entre los del norte y los del sur (y no me preguntéis pero siempre subyacen, aunque supongo que será por esa diferencia de culturas o por el cambio de un clima a otro), ya os lo digo, me la traen floja las diferencias. Su presentación fue un poco chusquera, y previsible. Gordi me dijo "te presento a Pepe Botella, el nuevo compañero de piso, es sevillano, y supongo que le gustará la Cruzcampo, aunque tú seas más de Estrella de Galicia". ¡Bien por los topicazos, Gordi! Así me gusta, resaltando ya las diferencias norte-sur. Efectivamente, Pepe Botella, antes incluso de comprarse la cena ya se había comprado unas botellas de Cruzcampo. Claro que en cuánto lo vi, en cuánto lo vi no tenía esa imagen tan clara sobre él. Me pareció un minillaverito, y claro, por si no lo sabíais, tengo debilidad por las pequeñeces (no en todos los sentidos, os lo aclaro). Así os lo digo, un chico bajito, rubio con ojos azules, pijo al más puro estilo sevillano, o andaluz si me permitís que caiga en el topicazo, con sus camisas perfectamente planchadas y que siempre salen de casa con un jersey en el culo, aunque allí en el sur no les haga falta ninguna (mala copia de lo que es un gallego por la noche). Si, pijo y con pantalones pitillo ¿Hola, una moderna de mierda en casa? Fue una primera impresión.
 
Claro que, han pasado los días y ya lo veo con otros ojos, o quizá ojitos. Efectivamente, parece un chico bien, pijillo, esa cruz no se la vamos a sacar, clásico vistiendo, quizá. Pero agradable, muy agradable, siempre sonrisa en boca, siempre un saludo, siempre un comentario sobre cualquier cosa. Silencioso, profundamente silencioso y respetuoso. Si habla por teléfono, si pone música o lo que sea, siempre te pregunta si te molesta. Y esto ya lo digo por Jediondi, la Niña, que si te molestaba algo suyo su respuesta era un "te jodes". En este caso no se cumple esa máxima de "otros vendrán que bueno te harán". Limpio y ordenado. Siempre que utiliza la cocina, limpia todo al terminar no como otros que dejan mugre para dar y tomar (y no veo para nadie, aunque mi dedo esté señalando a Gordi). No sé, caris, que no le veo yo defectos.
 
El chico estudia, también os lo digo, ha estudiado lo mismo que yo, y eso es parte de esos puntos de entendimiento a los que hemos llegado, aunque me queda la pena de que, pasado este año se nos vaya a ir, porque yo a este chico me lo pedía ya para los Reyes Magos, o si me apuráis para Santa Claus, que llega unos días antes, y no digo esto porque lo haya visto con su cuerpazo recién salido de la ducha, que también lo he visto, es que temo que este momento tan dulce de convivencia termine pronto. Por eso temo a las busconas, como siempre os he dicho (son una especie que tendría que desaparecer). Y cuándo digo lo de las busconas me refiero a su novia. Efectivamente, este fin de semana se ha traído a su novia, esa buscona del tres al cuarto, también, pijilla sevillana, alta y guapa, así como me la ha presentado. Qué esta se lo va a llevar... al tiempo.

martes, 1 de octubre de 2013

Delete

Llevo varios días medio enfermo del estómago, o de la tripa. He descansado este fin de semana como nunca, aunque no he tenido gana ninguna de escribir, y ayer, estaba tan descansado que me de despertado a mitad de la madrugada. Di un par de vueltas a la almohada para conciliar el sueño y no había manera, así que, me concentré, como hago muchas veces para dormir a pierna suelta, y sin problema, a los pocos minutos estaba soñando plácidamente. Y digo soñando, porque tuve sueños que todavía recuerdo.
 
Soñé mucho con el pueblo, concretamente con mi familia. Faltaba alguien en el sueño, en teoría, faltaba mi padre, hasta que, avanzado el sueño descubrí que el que faltaba era yo. Me había ido, casi definitivamente, había vuelto con muchas ganas de disfrutar de los míos, de todos ellos, en concreto de mi madre y de mi hermano. Cosa curiosa, porque yo con mi hermano tengo un trato bastante justo, de mucho cariño pero de poco demostrarlo. Apareció en el sueño mi padre, aunque yo no recordaba ya dónde estaba, si estaba trabajando fuera, si se había ido para siempre o dónde. Lo cierto es que en medio del sueño recordé que se había jubilado no hacía mucho. También lo disfruté, pero estaba ya en el sueño planeando irme otra vez, como disfrutándolos por última vez. En el sueño no aparecían mis amigos, pero si mis primos. También algo curioso, porque creo que es la primera vez que sueño con ellos, al menos que yo recuerde.
 
Desperté con una sensación de haber descansado un montón de horas, de haberlo disfrutado y con una energía impropia de mi. Instintivamente, mientras desayunaba, con el ordenador delante, abrí mi cuenta de correo electrónico y un único fin, no sé si también alguna especie de mensaje divino en el sueño, un mensaje que no recuerdo, o que me habré inventado yo ahora mismo. Tenía la necesidad de borrar los correos de D., y me puse manos a la obra. Tenía el buzón de entrada lleno de correos suyos, de hace mucho tiempo, todos leídos, claro que para borrarlos hice una búsqueda con su nombre, para filtrarlos, y antes de borrarlos, sin llegar a entrar en ellos, decidí dejar algunos sin borrar por el momento, aquellos que yo recordase que pudiesen tener alguna foto que salvar. Soy muy fetichista de las fotos, ya lo sabéis los que me conocéis, es una de mis grandes pasiones. Había unos cuántos correos de fotos, al menos he contado cerca de diez, aunque la gran mayoría los había enviado yo, las fotos del viaje al Jerte, sobre todo, que eran unas cuántas, muy románticas, por decirlo de alguna forma. Y me puse a analizar el resto de correos a medida que los iba borrando. "Imprimir", "Imprimir please", "Imprimir my love", "Dos copias, please". Ese era el titulo de la gran mayoría de correos que he borrado. Cuán iluso y patético he llegado a ser. Todo copias e impresiones que hice en su momento, puntualmente, de ellas, una relacionada con el último viaje que hicimos juntos, a Barcelona, un viaje en el que volví más quemado que la moto de un hippie, un viaje en el que me quedó claro que habíamos ido a ver el tenis, y que lo que yo opinase estaba de más. También otro para imprimir algo del tren que nos llevaría a Navarra, a la boda de una amiga suya a la que ya no llegué a ir. Imprimir, copias, love, cari, amor. Y luego, muchísimos correos que, tengo que decirlo, me daban vidilla aunque apenas tenían respuesta por mi parte, en ocasiones me entretenían de más, que si mira esta foto de no sé quién, que si mira estos destinos a los que podríamos ir de viaje (viajes que no iban a ser nunca), que si mira esta noticia. Bla bla bla.
 
No me ha quedado pena ninguna de borrarlos, ya os lo digo. No sé si una relación de amor se basa en esas cosas, pero me ha parecido nuevamente un aspecto algo triste. La herida se va cerrando, poco a poco, y cada día cargada de más motivos. Todo este tiempo de silencio y autoconvencimiento por su parte me sirven para reafirmarme en que se ha tomado la decisión correcta. Todavía quedan puntos, queda sacarlos, falta cicatrizar ciertas cosas, pero vamos por buen camino, borrarlo, deletearlo es un paso más de algo que me resistía a hacer y vamos por el buen camino. Eso espero. No sé si el sueño de hoy ha tenido algo que ver o ha sido coincidencia, tampoco le encuentro relación, o si. Solo recuerdo las palabras de hace un año de mi madrina que me dijo "A mi me da igual si estás con Manolito, Juanita, Miguelito o con quién sea, lo único que me importa es que estés bien, dime ¿Estás bien? ¿Eres feliz?", Le mentí.

viernes, 27 de septiembre de 2013

FNF Nº 172

Me resisto, me resisto a dejar de poner alguna canción que me sugiera cosas, me resisto a dejar de pensar en él, y a no colgar un vídeo muestra de este estado de desamor. En esta ocasión he elegido la canción por una frase que me viene a la cabeza una y otra vez y que me da fuerzas, muchas fuerzas para olvidar a esa persona que tanto daño me ha hecho, "Te tengo olvidado desde noviembre del año pasado". Esa es la frase, esa es la motivación extra que busco cada vez que abro mi whatsapp. No me gusta leerla, me hace daño, muchísimo daño, pero el daño también nos hace más fuertes. Así que, me he ido a noviembre, aprovechando que vienen vientos frescos y húmedos que anuncian la llegada definitiva del otoño, y el final de este verano, que ha sido un verano de adioses.




November Rain, es la canción que traigo hoy, un clásico de los Guns N' Roses, un grupo que tuvo un notable éxito en los noventa y que así como lo tuvo, desapareció, o prácticamente desapareció. Se lo comieron todo muy rápido, y con motivo quizá, aunque tengo que admitir que a mi la voz de su cantante, nada de nada, lo de los grititos no es que me guste demasiado.

En fin, que no os quiero aburrir en esta tarde de viernes tan apática. Espero que os haya gustado la canción de hoy a los que no la conocíais, que lo dudo.

martes, 24 de septiembre de 2013

El Engreído

Estoy convencido de que me ha mirado un tuerto, lo tengo clarísimo, y tanto que el sábado por la noche me miró un vizco, que yo no tengo nada contra los vizcos, pero sé de buena tinta que me ha mirado. Cuando las cosas no van bien, no van bien, y muestra de ello me ha dado estos días Billy.

A estas alturas de la película no contaba con hacerle un post a Billy, no entraba en mis planes vitales, ni lo había llegado a considerar merecedor de otro post, pero se lo ha ganado, está clarísimo, y no por bien, todo lo contrario. Cosas del alto EGO.

De un tiempo para aquí, nos escribíamos a través del teléfono. Tras la ruptura con D., esto se había intensificado un poco. Un trato correcto, sin pretensión alguna por mi parte más que un poco de cháchara. Ya sabéis que en momentos duros, siempre se necesita alguien a tu lado que te apoye un poco, quién mejor que él, que conocía la historia de D. desde el principio para hacer un poco de oreja y subirme el ánimo. Solo el ánimo, advierto, que luego puede dar lugar a malos entendidos.

Hace unos meses tuvimos una charla en la que llegamos a ponernos de acuerdo en varios puntos, ni él tenía intención de volver jamás conmigo, ni yo tampoco. Concretamente yo lo había descartado totalmente al carecer de las luces suficientes para lo que yo necesito tener al lado, él tendría sus razones, supongo. Otra de las conclusiones fue que tampoco había ya tensión sexual, por mi parte dejé hace mucho de tener ese interés, él parecía que también. Podíamos charlar sin problemas como amigos, sin más pretensiones, por los cauces establecidos, en la distancia, y si se pudiese dar algún encuentro, lo habría sin problema. Vamos, que llegamos a un acuerdo de mínimos sobre lo que debe ser una relación normal entre dos personas, más que nada por evitarnos las broncas cada vez que nos poníamos en contacto, que era algo bastante común, y con D. al lado, más aún, ya os lo digo.

Pues estos días ha estado un poco con la mosca detrás de la oreja. Se extrañó de que en tiempos tuviese que rogarme para tomar un café, y ahora charlásemos casi a diario, me preguntó a qué se debía, y yo le dije, sinceramente, que no tenía a D. y que eso lo notaba, que tenía más tiempo libre y ya no estaba atado a no poder hablarle para que no le pareciese mal al otro. No sé si le convenció o no. Pero fue un poco parco en sus comentarios a partir de ese día. Aprovechaba en ocasiones para contarme hazañas sexuales, sus nuevos gustos. Me ha parecido perfecto que me contase esas cosas, no me quitaron el sueño. Se le escapaban comentarios del tipo "somos amigos", como marcando territorio, demostrando que no éramos nada más, aunque en otras ocasiones aprovechaba para recalcar mis errores en aquello que tuvimos si se le puede llamar relación. Pero ayer, en medio de una conversación de otra cosa, me preguntó si llevaba otras intenciones ocultas que aún no le había comentado. Le dije que no, y también le pregunté si le molestaba que charlásemos, en cuyo caso, vacaciones y problema arreglado. No dijo que si, pero tampoco dijo que no, dijo que tenía la impresión de que buscaba en él algo más. Le conté que era todo mucho más simple, que no lo estaba pasando bien y necesitaba un poco de apoyo, que él por lo que me conoce, por lo que sabe, y por lo que sabemos que no tenemos intención de que suceda, era la persona adecuada para entender un poco mis sentimientos, que me había defraudado un poco al pensar así, aunque no le dije que me había defraudado muchísimo, no le dije que me parecía un engreído, no le dije que no lo aguantaría más de dos horas seguidas, ni que no le veía las luces suficientes para que se me pasase por la cabeza la idea de intentar algo más allá de un poco de charla. Tiempos eran tiempos (otro de los lemas que le gustaba recalcar... que había pasado mucho tiempo). Efectivamente, tiempos eran tiempos.

Le dije que tenía muy claro lo que quería, pero no le dije que tenía muy claro lo que no quería, y no quiero a mi lado a nadie problemático, como me ha ocurrido estos últimos cuatro años, jaleo día si y día también, no le dije que no quería a mi lado a un egocéntrico que solo pensase en si mismo, que también me ha ocurrido, ni le dije que no quería a mi lado a un descerebrado, que no quería a mi lado a alguien engreído, No le dije un montón de cosas porque sería entrar otra vez en la espiral de destrucción mutua que hemos tenido los últimos años y de la que ya estaba cansado. Le dije que no le molestaría más, si es que le molestaba hablar conmigo, que le felicitaría en el cumpleaños y poco más. Su respuesta fue dura e innecesaria, como muchas de sus respuestas "no me gustan los cumpleaños". Y es cierto, siempre ha sido un desmemoriado de los cumpleaños, pero capté el mensaje y estuve llorando un buen rato. A perro flaco todo son pulgas. Al rato me dijo "no es eso", le dije que había llorado y me contestó "yo también lloré en su día" y le pregunté si tenía pensado hacerme pagar por sus lágrimas toda la vida, como si yo no hubiese llorado lo mío por él en su momento. Se hizo el silencio.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Supernanny

"Se acabaron las rabietas, los enfados y los berrinches". Así reza el eslogan de este programa de entretenimiento del canal Cuatro en el que una psicóloga de niños (o lo que sea) trata de ayudar a unos padres desesperados ante los distintos problemas en la educación de sus hijos. Pues a mi este fin de semana me ha tocado ser una auténtica supernanny. Y cuándo digo esto me refiero sencillamente a que me ha tocado trabajar de niñero, en Madrid, pero en lugar de ser un niño, un joven de 19 años y con mucho peligro.

No seáis mal pensados cuándo digo que he tenido que hacer de niñero de un chico de 19 años, es que se trata de un primo de esa edad que ha venido a pasar el fin de semana a Madrid. Aunque inicialmente no ha venido a dormir a mi casa, porque se queda en casa de una familiar que tenemos en un barrio de la zona norte de la capital. El chico, en su afán por conocer las bondades turísticas de Madrid ha decidido (y así se han dado las circunstancias) que pasarse el sábado conmigo sería buena idea, por mi proximidad al centro de la ciudad. Mi primo es gay. El chico apuntaba maneras desde pequeño, y no hace mucho, por cauces que no contaré por aquí confirmé que era gay. Pero solo a modo de resumen, decir que las noticias vuelan, así me ha llegado esa confirmación, eso, y un poco de I+D, claro, que las lenguas son malas, pero no tanto si no son azuzadas.

Así que, el niño y yo, una noche de sábado solos en Madrid. ¿Qué hacer con él? ¿A dónde llevarlo? ¿Turismo nocturno? Lo invité a cenar en un bar cercano a mi casa, mientras yo maquinaba algo con que tenerlo entretenido. Iríamos a mi casa a beber algo. Lo que es normalmente un autobotellón, solo que esta vez en compañía (y ya no es el primero este mes), y de ahí, a conocer la noche madrileña. Porque está en la edad en la que salir es fundamental para adquirir esas malas costumbres de la vida de los próximos años. ¿A dónde llevarlo? Gay, su primera vez en Madrid, por la noche ¿A Chueca, no? Allá nos fuimos a tomar esos maravillosos (por decirlo de alguna manera) cubatas de litro, a un precio razonable. Su primera impresión al entrar en el barrio fue de estar entrando en territorio comanche, un parque temático de hombres, de hacerle los ojos chirivitas. A los ojos de la gente, la impresión sería un poco distinta, chico mayor con jovencísimo por la calle, pensarían que éramos "tío y sobrino". Las miradas se disparaban, en ambas direcciones, pero sobre todo en la de él. Qué exito, qué salvajes somos los hombres que olemos la carne fresca al instante. Travestis, drags, maricas con pluma, modernas de mierda, musculocas, chicos guapísimos, bollos de todo tipo, abuelos, osos y rumanos robacarteras. Todo para él era novedad. Y no es que fuera su primera vez en el ambiente, el de Galicia lo conoce, pero no tiene nada que ver.

Allí nos encontramos a una conocida del pueblo que me pretende, estuvimos con un amigo mío un rato, y tras un par de vasos decidimos que era buena hora para cambiar de lugar, que no de ambiente. El chico quería discoteca. Así me lo llevé a la OHM. Unas copas más, música, gente de todo tipo, y él encantado, y cada vez más suelto. Allí nos encontramos con un chico de Galicia que ambos conocíamos, yo de vista, él de proposiciones deshonestas. Y en un descuido mío (intencionado o no) llego a la pista de baile y allí me lo encuentro dándose el lote con un tipo, de por lo menos mi edad. Mono, majo pero a fin de cuentas, dándose el lote con mi primo pequeño. Y mi primo pequeño sin cortarse un pelo, no os vayáis a pensar. No tardó en decirme que no se venía a dormir a casa, y ante mi la disyuntiva de ser un primo majo y la responsabilidad de tener al niño a mi cargo. Lo dejé ir que es ya mayor de edad. He sido el primo moderno y comprensivo que él esperaba. Cambié el teléfono con el chico ese y le exijí que a las 12 de la mañana me lo entregase en una boca de metro cercana a mi casa. Y allí aparecieron. Mi primo me saludó con un simple "buenos días, jajaja". Yo apenas había dormido, inquieto por no saber si estaría bien o no, él había dormido menos, aunque por otras razones distintas.

No me hizo falta preguntarle si era gay, él sin cortarse un pelo me lo confirmó de cuerpo presente, nos evitamos el mal trago de preguntas obvias. Él tampoco me preguntó nada a mi, y que piense lo que quiera, esa sigue siendo mi filosofía de vida, aunque haya quién no lo haya querido aceptar. No me gusta hablar de mi vida privada, eso ya lo sabéis los que leéis este blog. Me importaba que pudiese confiar en mi, y creo que lo ha hecho. Lo vi feliz y me hizo feliz, me hizo despejar la mente tras estos días complicados y tras tantas y tantas horas de estudio.
 
Me hizo mucha gracia por la mañana, desayunando cuándo me preguntó si sabía lo que era el Bender, me explicó que era una aplicación de teléfono "en el que la gente según tus gustos sabe más o menos dónde estás para quedar y esas cosas". Me comentó que no le paraba de sonar, por la cantidad de mensajes que le escribía la gente. Me hice el sordo y me acordé de cierta persona que había jugueteado con ella en su momento, aunque a mi no me había dicho nada, probablemente desde noviembre, o antes quizá. Una cosa es que yo sepa o no cuál es la aplicación, y otra que le vaya a decir a mi primo que lo tengo bloqueado en la misma, por prudencia y estas cosas.
 
Me reí mucho con él, y por el camino pensamos qué decirle a nuestra prima sobre la noche anterior. "En tu familia sois todos iguales", me comentó Billy.

sábado, 21 de septiembre de 2013

El beso

Hubo en España un dúo musical en los años cuarenta y cincuenta formado por Pepe Blanco (no confundir con el ministro socialista absuelto por el caso Campeón) y su pareja artística y en la vida real, Carmen Morell, que tuvo que soportar la diferencia de salario por el machismo de la época y también las infidelidades de su pareja. Estos cantaban una canción que sonó y en ocasiones suena todavía ahora, un clásico de la copla española, "me debes un beso":

Hay... que me debes un beso... No te lo perdono
Me debes un beso... me lo cobraré...
No me exijas eso, que un beso se ofrece
Y si lo merece, te lo brindaré.
Me debes un beso... no puedes negarlo...
Si puedo pagarlo, te lo pagaré...

Así era la letra de esta canción que me ha venido al pensamiento en cuánto fui testigo, una de estas cosas que ves por el balcón e irrefrenablemente te inducen a hacer un post, una historia de un beso, algo aparentemente muy sencillo, para algunos, para otros, una quimera.

Salí yo al balcón, como suele ser habitual a tomar el aire, entre apuntes y esquemas de esta oposición que me está trayendo de cabeza, cuándo se abrió la puerta del edificio de enfrente. De ella salió una pareja, un chico muy mono y una chica guapa a la par que frágil. Advertir que ninguno produjo en mi un deseo irrefrenable de irme a la cama con ellos, pero me parecieron tan tiernos que no pude evitar soltar una lagrimilla. Lo admito, estoy sensible.

Iban a darse de la mano, al menos esa era la intención del chico nada más salir de casa, y sin embargo, llegaron un poco más allá. El chico agarró de la mano a su novia, la giró hacia si y le estampó un beso de película, como los que imitan los niños cuándo se creen que están enamorados. Un beso apasionado, largo, precioso. Me quedé embelesado mirándolos. Se me caía el ojo. Él agarró por la cabeza a la chica en un gesto cariñoso, mientras con la otra mano le acariciaba un brazo. Ella, se dejaba besar, y como en las películas, levantaba su pierna izquierda hacia atrás, ligeramente. Con su mano derecha intentaba apartar al chico. Fue un beso largo, precioso, como ya dije, de película. Ella estaba encantada, se le veía en su cara de enamorada, o no tanto de enamorada, de chica feliz por tener a un hombretón besándola.

Entonces me imaginé yo a mi mismo, en una situación hipotética, siendo besado por la persona a la que quiero, por esa persona que me hace estar tan a gusto, sentirme feliz. Me temblaban las piernas imaginándomelo. Intenté recordarme haciendo algo similar, siendo ese macho alfa que besa a su pareja. Busqué precedentes. Quizá los hubiese en alguna ocasión con mi Angelines, lo que no tengo muy claro quién era en esa ocasión el macho alfa, si ella o yo. Pensé en Billy, y ahí no encontré ninguna situación de beso romántico apasionado. Alguna si, quizá, más preámbulo de sexo que otra cosa, nada tan romántico como esto. Y luego pensé en D., al momento desistí en mi pensamiento, jamás me hubiera dado un beso al salir de casa a cuento de nada. Tampoco me habría dado la mano. Al principio se la habría dado yo, pero... descubrir que algo romántico tu pareja ni se lo plantea, te desmoraliza, y luego dejas de tener esos detalles. 

Tras descartar a mis parejas anteriores, volví a la realidad, ella había conseguido zafarse del chico, y se atusaba el pelo, él se limpiaba ligeramente los labios, recientemente pintados por romántico. El beso había terminado saciando a la pareja de amor, ella satisfecha y contenta con su chico romántico, él seguro de haberle dado a ella lo que no se esperaba y tanto quería. ¿Y yo qué? ¿Cuándo?

viernes, 20 de septiembre de 2013

FNF Nº 171

Yo creo que hoy toca una última dedicatoria, y ya ponerme a partir de la próxima semana con esas músicas que tanto me gustan a mi y que dicen tan poco al público en general. Esta semana la dedicatoria está clara, yo la canto, y a quién todos lo sabéis.

No es la primera ocasión que pongo algo de música de Guaraná. Como decía Damian en uno de sus vídeos que colgué, son los de Échame a mi la culpa. Efectivamente, ese es el tema que estos días he escuchado de Guaraná, un grupo alicantino que me encanta, actualmente compuesto por Juanra Arnáiz y Dave Navarro. Bueno, David Navarro, que Dave Navarro es el que fuera guitarrista de los Red Hot Chili Peppers entre 1993 y 1997, nada que ver. Ni nada que ver el estilo de mis Red Hot con el de Guaraná, algo más castizo que suele hacer canciones al desemor. Como en esta ocasión. Aunque el tema Échame a mi la culpa, una canción de José Ángel Espinoza Aragón, conocido como Ferrusquilla, compositor mexicano. El tema fue interpretado por un montón de cantantes, entre ellos destaca la interpretación de Rocío Durcal, pero a mi la versión que más me gusta es esta de Guaraná.




Así que os dejo con esta canción, para que la apliquéis en aquellos casos que consideréis. Yo ya lo he hecho. Os deseo un buen fin de semana. A todos menos a uno.

El repago farmacéutico hospitalario

Y vuelve este Gobierno a darnos una nueva mala noticia, a la vez que anuncia futuras calamidades para los españoles de a pie, nuevos recortes a la vista, nuevas congelaciones, engaños y demás. Perdón, se me ha escapado la palabra "Gobierno". Sepan ustedes, señores lectores, que a mi en este blog no me gusta hablar de mi vida privada, mucho menos de política. Pues nada, que de vez en cuándo se nos cuela un post que pudiera parecer político. No lo es, tranquilos.

Pues bien, Ana Mato, la ministra que gasta en los cumpleaños de sus hijos ingentes cantidades de dinero negro financiado a través de la Gürtel para decorarlo a lo Disney y un largo etcétera, ha dado el visto bueno al "copago farmacéutico en medicamentos de dispensación hospitalaria para pacientes no hospitalizados", o algo así, que es como lo llamaría yo. Este repago, porque recordemos que esto es un repago, que no es más que aportar una parte del precio público de venta de dicho medicamento que ya había sido adquirido por el estado. Así pues, tenemos pacientes que se pasan por el hospital con su receta médica, recogen un medicamento y se van a su casa. Normalmente en tratamientos especiales y caros para el bolsillo humano, aunque de esto quizá nos pueda hablar más Gary Rivera. 

Entre los medicamentos se encuentran algunos para retrasar la progresión del cáncer de mama avanzado o para tratar el cáncer de riñón también avanzado y extendido a otros órganos, tratamiento de tumores cerebrales, leucemia crónica, tumores malignos y mestastásicos, reproducción asistida, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, degeneración macular, vih o hepatitis C crónica. Ahí es nada. Que los que más jodidos están, ahora lo van a estar un poco más, claro que, supongo, el pensamiento de la señora ministra será que, para lo poco que les queda, y total, que éstos no se nos van a manifestar en contra. Pues he ahí que cada poco y de cada bolsillo va a haber que reembolsar un poco de lo que ya habíamos reembolsado, que es curioso. El decreto lo podéis leer en el BOE y ahí podéis consultar también la lista de medicamentos incluidos.

Claro, añaden, y para tranquilizarnos, que los tratamientos antiretrovirales no tendrán que pagar nada en los hospitales, siguen con el "cheque en blanco" que diría la ministra. Aunque no nos engañemos, poco a poco van arrinconándolos, hasta que un día también les den una pequeña patada. Al tiempo. Tampoco iban a tocar las pensiones, o eso decían, ni el IVA de las chuches. También añaden y para más tranquilidad nuestra, que de ese 10% que se va a tener que pagar por esos medicamentos, no será siempre de aplicación, porque se establece un máximo de pago, 4,20 euros. Así pues, si tu tratamiento cuesta 10 euros al mes, tendrás que pagar 1 por el medicamento que ya estaba pagado, pero si tu tratamiento cuesta 100 euros, tendrás que pagar "solamente" 4,20 euros. Y así, a poquitos nos van sacando nuestros derechos. Ellos que sigan disfrutando de su gran vida, que total, cuándo tengan alguno de estos problemas médicos, tampoco les va a suponer mucho de su bolsillo pagar 4,20. Triste y español.

¿Lo veis? De la nada he hecho un post farmacéutico, sin tener yo ni pajolera de eso, pero nada de política.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Sueños y pesadillas

Me comentan algunos lectores, tanto por la vía pública como privada, que el subconsciente, algo por debajo de la consciencia, sigue actuando sin que, valga la redundancia, nosotros seamos conscientes, esto supongo yo que tendrá que ver con el asombroso mundo de los sueños. Pero eso mejor nos lo explique algún bloguero que se pasa por aquí y que sea conocedor de este tema, que yo voy bastante justo.
 
En pocos días he soñado varias veces con D. Y esto es todo un logro, porque estando él en vida la relación incluso en sus mejores, o momentos regulares era algo bastante complicado que sucediese. No voy a decir que jamás había soñado con él. Si, pero el contexto era distinto y quizá no supe apreciar o disfrutar los sueños en su momento o se me olvidaban en el momento, qué sé yo. Pero los sueños y pesadillas en esta ocasión han sido totalmente distintos y supongo que no es nada bueno soñar con alguien a quién echas de menos, aunque tampoco nada malo, así lo creo.
 
La semana pasada cuándo dormía soñé ¡Bendita ilusión! algo nada bueno. Horrible, ya os lo digo. Un sueño de lo más real, dónde él y yo aparentemente estábamos rodeados de más gente, y en determinado momento, él tenía uno de esos ataques de ira que le dan, o un ataque de mala hostia según se mire, empezaba a gritarme, repetía aquellas perlas que en su día me envió por el whatsapp del demonio y por el facebook, y yo no me quedaba callado, también os lo digo. Algo similar a la realidad, solo que en este caso recibía una y cada una de sus perlas como si lo que yo dijese no le afectase. Como el tono de la discusión iba a más, en ese momento me entró el punto de consciencia durante el sueño y decidí que no quería soñar más con eso. Me desperté entre sudores (que parece una frase hecha pero que fue totalmente real), y me puse a merendar. Intenté llorar pero no pude.
 
Anteayer volví a soñar con él. Había pasado un fin de semana bastante duro, comiéndome mucho la cabeza con todo este asunto del que ya os anticipo que este será uno de sus últimos post, los últimos coletazos. Empecé a sentir esa debilidad propia de la soledad, ese momento de duelo que los blogueros llaman, la necesidad de su voz, de su sonrisa, la toma de conciencia de que ya no volverá, y tras unos días muy agobiado, mi subconsciente (supongo) decidió que ya no más, que ya estaba bien, que debíamos despedirnos con un buen sabor de boca de esta relación imposible que me ha dejado esa halitosis ficticia (aunque también le reconozco muchas cosas buenas, no os quiero engañar ni engañarme a mi mismo). Soñé que si él estaba descontento con mi actuación los últimos meses, esa falta de muestra de cariño en público por mi parte, sobre todo por mi público, ese reconocimiento hacia los demás de la relación y sus ganas de formalizarlo todo, decidí olvidar el empujón, decidí olvidar que La Buscona no había tenido en todo este tiempo más que medio minuto para preguntarme qué tal estaba, decidí olvidar tantos y tantos malos recuerdos que solo quería su felicidad. Recuerdo mucha gente de mi círculo más cercano, en él, flotando casi entre algodones (no algodones de algodón, que el algodón es algo que curiosamente nos producía dentera a ambos, algo más parecido a las nubes, qué por cierto ¿a qué huelen?), y ahí recuerdo mi mano sobre su mano, una ligera caricia, un guiño en la oreja y el cuello, un beso en público. Si, precisamente cosas que a él, al principio de la relación no le gustaban nada y que luego, él solía pedirme, claro que era algo que tampoco hacía en su círculo, en su barrio, jamás en Chueca (¿hola?). Pero en el sueño lo veía feliz, mi gente no se asombraba por ello, estábamos todos flotando y felices. Entonces tuve una nueva toma de consciencia. Tampoco me quería engañar a mi mismo y decidí despertarme.
 
Quería despertarme porque no quería precisamente ilusionarme con algo que no va a ocurrir jamás, por algo que me va a dejar ese regusto de ¿Por qué no se lo di cuándo él quería? Ni quería pensar que con concederle sus deseos se arreglase todo, todavía quedaban, y quedarán en realidad mis deseos de ser feliz, y ésto no se consigue siempre haciendo feliz a tu pareja. Se necesita ese puntito de egoísmo que te hace pedir a tu pareja que lo seas todo para él, y que él haga por hacerte feliz y no que tus sueños sea precisamente tu pareja quién los tire por tierra por su propio egoísmo.
 
Sin embargo, tengo que agradecer que tras este sueño me he sosegado totalmente en cuánto a este tema. Pasé el resto de días sin agobio, concentrado en mis estudios, aprovechando bien el tiempo y sin desesperar, que era lo que me trajo de cabeza el fin de semana pasado. Si ya lo decía aquella canción "y que una nube de tu memoria me borre a mi". Eso espero, para que termine esto de una vez por todas.

martes, 17 de septiembre de 2013

Una Semana Nada Más

Recupero hoy un post que tenía en la recámara, un post teatral, que aunque se refiere a su estreno ya hace un par de meses, la obra sigue en cartelera. Y el mismo día del estreno de la obra teatral Una Semana Nada Más, en el teatro Maravillas, en pleno barrio de Malasaña, ahí estaba Pimpf para disfrutar con esta comedia protagonizada por Antonio Hortelano, María Castro y César Camino.
 
El teatro Maravillas tiene mucha fama, buenas funciones y unos precios caros, ya os lo digo y también unas butacas que no son precisamente las más cómodas de Madrid, pero teatro aparte, vinimos a hablar de Una Semana Nada Más y varias fueron las sorpresas, también os lo digo. La principal sorpresa, Kimi. Antonio Hortelano pasará a la historia de la memoria de los españoles por ser Kimi, al igual que Antonio Ferrandis fue más conocido durante toda su carrera por su papel de Chanquete. Encasillado, el que fuera un joven rebelde sorprende y mucho por su papel por sus distintos registros, por una bis cómica que yo personalmente no le conocía. Aparte queda ese momento en que luce pectoral, que también es de agradecer. Y otra de las sorpresas fue mi paisana María Castro, y no solo mi paisana, pues María veranea en mi pueblo desde que tengo uso de razón, y es que una joven pelirroja suele llamar la atención, si a esta joven comienzas a verla en la televisión autonómica, más y cuándo el Sin Tetas No Hay Paraíso, ahí si, deja de ser llamativa, e incluso viene con menos asiduidad al pueblo. Y si, María, en un papel inicialmente insulso también tiene cierta bis cómica pero esto sería adelantar acontecimientos en el argumento. Finalmente, el tercero en discordia, o concordia, según se vea, César Camino, el chico de Vaya Semanita, el que pedía "un cigarrito por favor", ese toque de masculinidad encubierta siempre en un papel como de distraído.
 
Una Semana Nada Más parte con la idea de Antonio Hortelano de romper su relación con María Castro, lo que era una relación perfecta, a los pocos meses de irse a vivir juntos termina siendo una pesadilla para el joven, y como en toda comedia española, recurre a su mejor amigo, César Camino quién será el encargado de aportar esa ayuda que Antonio necesita, y para ello idea un plan, César, deberá pasar una semana en casa de la pareja, con la excusa de que se le ha muerto su madre, la conviviencia entre los tres se pretende que sea un  auténtico infierno que lastre definitivamente la relación de la pareja, y sin embargo, como en todas las comedias de situación, las cosas no son lo que parecen, ni lo serán, ni la relación se tambalea por la visita, ni César tiene muy claro que quiera estar en esa casa muchos días. Y a partir de ahí la historia toma varios giros inesperados que liarán mucho más la situación. Cada nueva escena lleva una cuenta atrás que nos traerá la música de los mejores videojuegos de la historia, y si, entre ellos PacMan y Mario Bros.
 
Si os gusta el teatro, si os gusta una bonita decoración, si queréis descubrir a un Kimi que nada tiene que ver con el protagonista de Compañeros, si queréis ver a una dulce y no tan dulce María y si dejan de poner el aire acondicionado en la sala y queréis ver sudar a los actores de esta obra, yo no tengo más que deciros que no dejéis de ver Una Semana Nada Más. Si sois muy exigentes quizá no os guste, que también es otra opción, pero para pasar un buen rato, yo no lo dudaría.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Por qué?

¿Por qué me encuentro un lunes por la mañana escribiendo un post haciéndome miles de preguntas como cuándo era un niño? ¿Por qué no he parado de darle a la cabeza todo el fin de semana hasta casi pensar que bordeaba la locura? ¿Por qué dedicar un post a quién no lo merece?
 
¿Por qué tengo la sensación de haber sido engañado durante cuatro años? ¿Por qué he tenido la mala suerte de encontrarme con aquella persona a las seis de la madrugada? ¿Por qué me fui a casa de aquel desconocido? ¿Por qué di pie a una relación que no funcionó desde el principio? ¿Por qué pienso que he sido examinado uno y cada uno de los días de aquella relación? ¿Por qué he sido observado por sus amigos día si y día también? ¿Por qué me dejé llevar con palabrería? ¿Por qué consentí tener una pareja a la que me abrí desde el principio cuándo ella no me consideraba realmente su pareja? ¿Por qué fui engañado los seis primeros meses de relación? ¿Por qué tuve que ganarme a pulso un cariño mínimo?
 
¿Por qué dejé de vivir mi vida para vivir la suya? ¿Por qué me he sentido más el chico de las fotocopias que otra cosa? ¿Por qué confié todo mi tiempo a su vida? ¿Por qué estoy ahora solo? ¿Por qué tras cada crisis caía para mi alguien de su círculo? ¿Por qué no tenía yo más vida que su vida? (melancolía)
 
¿Por qué no me he ido a Cuenca? ¿Por qué en cuatro años no hemos sido capaces de ir a Salamanca que está a dos horas en bus?¿Por qué tuve que ir solo a hacer fotografías? ¿Por qué he ido con él dos veces al cine en cuatro años? ¿Por qué he tenido que ver sus películas? ¿Por qué aceptar que un paseo por el campo son 15 minutos de paseo al lado de su casa? ¿Por qué no conozco Alcalá de Henares? ¿Por qué no conozco Sigüenza? ¿Por qué no conozco Aranjuez? ¿Por qué sus grandes viajes los ha hecho sin mi? ¿Por qué sabiendo que lo del armario venía de serie cada día hacía algo para hacerse más visible sin contar conmigo? ¿Por qué forzaba la situación y sin embargo jamás hacía nada por tener contento a "su cari"? ¿Por qué formalizar una relación que no arrancaba? ¿Por qué estamos en momentos diferentes? ¿Por qué acepté la insatisfacción sexual? ¿Por qué no he tenido una disculpa por su parte? ¿Por qué después de cada crisis me ha hecho sentirme culpable por sus meteduras de pata? ¿Por qué jamás entendió que no hace más el que se acerca para pedir disculpas que el que acepta las disculpas? ¿Por qué esa agresividad con los que dieron todo por él? ¿Por qué la tomó conmigo cuándo yo estaba apoyándolo el día de autos? ¿Por qué esos ataques gratuitos? ¿Por qué me merezco estar solo pudriéndome en Madrid? ¿Por qué soy una marica mala según su punto de vista? ¿Por qué hay gente que apenas se ha preocupado de mi situación y sin embargo lo ha hecho quién menos tenía que haberlo hecho? ¿Por qué esta sensación de pérdida de tiempo?
 
¿Por qué después de hacerme tantas preguntas no tengo respuestas ni las he tenido ni las tendré? ¿Por qué pese a creerme poseedor de mi razón no encuentro razones para dejar de pensar en él? ¿Por qué él? ¿Por qué yo? ¿Por qué?

viernes, 13 de septiembre de 2013

FNF Nº 170

Ahm, mis queridos blogueros, hoy traigo música, o mejor dicho, MÚSICA, una de las consideradas cien mejores canciones de la historia, que tenía que tener su paso por estas Pimpfiadas, dónde tanto alardeo de conocimientos musicales basados en búsquedas infinitas en Youtube y la Wikipedia.
Hoy tenía ganas de rock, ganas de garaje, ganas de uno de los grandes de la música, ganas de guerra (no literal, no confundir con mi opinión sobre el conflicto Sirio y/ u otros conflictos personales), ganas de mover los pies y de dejar fluir el sonido de Van Morrison por mis oídos, guiando mis pasos musicales con acompañamiento de la cabeza al ritmo de GLORIA.
Gloria es un temazo que Van Morrison compuso en su momento, en 1963 cuando contaba con 18 años, a su paso por Alemania. Pronto incluyó el tema en los conciertos que tenía, agregándole versos al gusto, prolongando la canción hasta los 15 o 20 minutos. Todo un divertimento musical. En 1964 fue grabada en un álbum del grupo Them en el que tocaba el norirlandés Van Morrison.


Este tema ha sido versioneado por innumerables grupos musicales, entre ellos los propios U2, AC/DC, The Rolling Stones, Santa Esmeralda o por Patty Smith, Tom Petty o Jimi Hendrix. Ahí es nada. Yo he querido poner también una versión, aunque cantada por el propio Van Morrison, aunque acompañado, de otro monstruo musical, en esta ocasión del blues, John Lee Hooker, que tiene un sonido menos potente que la original, y más suave, como es mi carácter.

Mi Relaxing Cup of Café con Leche

Y cuándo todos pensábais que iba a venir yo con un post político de los míos de siempre, de esos de los que no me gusta hablar en este blog, pero qué, por cuestiones de actualidad informativa es menester tratar, voy yo y os sorprendo de nuevo con un post genial a la par que íntimo y tierno sobre el café con leche.
 
Efectivamente, todos pensábais que iba a aprovechar este pequeño espacio para meter mi pulla hacia la señora Botella, a la sazón alcaldesa puesta a dedo que se metió en el berenjenal de los Juegos Olímpicos sin saber bien dónde se metía, y cuyo resultado fue el pasado sábado con esa elección de Tokyo para las Olimpiadas de 2020. Pues bien, aunque yo me he reído muchísimo con el "relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor" y el resto del discurso, a favor de esta señora tengo que decir que le ha puesto muchísimas ganas, y que le ha echado un par de huevos por dar un discurso en inglés sin tener ni pajolera idea de lo que decía. Una lástima, también os lo digo. Aunque mi dedo acusador apunta directamente al Gobierno pues varias de las preguntas que hizo el Comité Olímpico Internacional apuntaban a la política de lucha contra el dopaje, y es que algo desde arriba no se está haciendo bien, y también acuso al Comité Olímpico Español por la patética presentación del proyecto de Madrid. Hombre, poner a personalidad tan insigne como la Botella para hacer una presentación turística de la ciudad no creo que sea lo ideal para unas Olimpiadas, más bien sería perfecto para una Exposición Internacional de Turismo. ¿Veis? Ya me habéis liado con esto, y es que me tiráis de la lengua y luego no puedo ponerle freno.
 
Lo decía D. en sus últimas palabras conmigo por una de esas aplicaciones del demonio de mensajería instantánea que no son de cancaneo o por el facebook concretamente antes de disolverme definitivamente como amigo, me deseaba lo mejor en la vida y que fuese feliz que me muriese en Madrid del aburrimiento y solo, sin nadie. Chuchis, voy a darle una alegría, ya os lo anticipo. Aunque la vida de opositor es dura y permite pocas alegrías para el cuerpo y la mente, se echa de menos ese momento de descanso para relajarse que en su momento tuve cuándo opositaba en Galicia. Si, me tomo mis descansos también, aunque me los tomo en casa, un poco de balcón, un poco de teléfono, algún que otro juego online de ordenador y un cafelillo de vez en cuándo, en casa, y si, solo. No quiero decir que sea un café solo, un café en solitario, a eso me refiero. Mientras yo disfruto de mi soledad. Siempre he sido un perro solitario, o más bien, un gato callejero.
 
Pero lo que me entristece es lo del relaxing cup auténtico. El placer de estar agobiado entre apuntes, salir de casa e ir al centro del pueblo a una cafetería y saber que allí te vas a relajar, despejar la mente totalmente de cualquier mal rollo que te traigas de casa, el disfrute de un café en compañía. Y no es que no me los tome, que también hay que agradecer el interés de aquellos que se han tomado algo conmigo estos últimos días, agradecerles que me hayan permitido sacar sapos por la boca, aburrirles con mi triste existencia los últimos años. A todos ellos gracias, no os imagináis la falta que me habéis hecho en estos momentos. Lo que me refiero es a los cafés de los buenos tiempos. Una cafetería con varias mesas ocupadas por tus amigos, unos más que otros, pequeños grupos, cinco minutos leyendo las noticias del periódico con unos, media hora echando una partida de tute con otros, la tertulia política en otra mesa, el grupito de cotilleos. Todos allí, en aquella cafetería, a todas horas, personal de repuesto. Siempre había alguien a cualquier hora del día. Te sentías el más importante del grupo, un nexo de unión entre ellos, y no eras más que uno más, valga la redundancia.
 
Hoy no queda nada de eso, no hay esa costumbre del café, los hay que vamos de vez en cuándo, con más o menos asiduidad. Otros muchos se han ido, otros están tan ocupados que no se pueden pasar, cambia el personal, cambia la vida, cambia todo, y como decía Pata Negra en su canción. Y pasa la vida igual que pasa la corriente. No, Madrid no es igual, está claro, es el lugar perfecto para pudrirse en un entorno hostil. Aunque ciudad hecha a partir de barrios, el café de toda la vida no es el café de mis amigos, el de mis reuniones, y quizá yo tampoco tengo la edad. Me quedo con mi balcón y la vida que pasa por él, lo disfruto y soy feliz con ello. Pronto volveré a Galicia a tomarme mi relaxing cup of café con leche.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La Cabecera de la Quincena (L)

Solución al concurso ¿Dónde te escondes Carmen SanDiego? de la quincena anterior: Aunque con algo de retraso llevamos las cabeceras, intentaremos ponerlas un poco al día. Por el momento avisar ya de que Carmen Sandiego, sigue disfrutando de sus vacaciones, recogiendo los más preciados objetos de muchos museos importantes, todo reliquias históricas. La última quincena de agosto, Carmen SanDiego se escondía en una isla española, la isla más de moda en los últimos años, allí dónde se pueden disfrutar las mejores puestas de sol de España, o eso dicen (los que no las han visto en Galicia), efectivamente, nuestra delincuente estaba vestida de hippie en la isla de Ibiza, concretamente en Sant Antoni de Portmany, ahí es nada.


Sin embargo, Carmen, que es más lista que el hambre, en esta ocasión se ha ido a uno de estos sitios del mundo tropicales, lo explica de forma muy resumida en el telegrama que me ha enviado:
 
"Querido Pimpf STOP. Estoy en un país tropical con mi banda de ayudantes todos hombretones STOP. Nos hemos ido a África a una ciudad con un pequeño lago en su capital STOP. No digas nada a los ineptos de tus lectores sobre mi destino STOP. Muchos besos hombretón STOP."
 
Esas son las explicaciones que ma ha dado, aunque me pregunto yo que porqué me escribirá a mi, y no a cualquier otro. Pero ella es así, totalmente imprevisible.
 
Esta quincena, y por si sirve de pista alguna, se celebran los días internacionales de la alfabetización, de la prevención del suicidio, el día mundial de la fibrosis quística, el europeo de la salud prostática, y la semana europea del cáncer de pulmón. Finalmente se celebra también el día del cooperante y la diada catalana, Dios nos coja confesados, también os lo digo.
 
La cabecera es el clásico pectoral de hombretón depilado en blanco y negro, que tan poco le gustan a algún bloguero nuestro, con su fondo en tonos rosáceos de final del verano en un lugar paradisíaco que Carmen SanDiego quizá no haya querido esta vez ocultar demasiado.
 
Bicos Ricos

domingo, 8 de septiembre de 2013

María Castaña

Hoy he venido, una vez más, y como es habitual en mi, a culturizaros, a meteros esos conocimientos que tanto ansiais y que nunca está de más adquirir, porque yo no tengo otro objetivo en este blog que hacer un mundo más culto, al menos el blogosférico, y como siempre, me lo agradeceréis. Yo soy así, no me importa compartir mis conocimientos de gafapasta multicultural con vosotros y todo por el módico precio de vuestra compañía, que no es poco, es más, es mucho.
 
 
Hace unos días, trabajando, llegamos a la conclusión de que a un fax que estaba en nuestra oficina le había llegado su hora. Hacía un par de años que no trabajaba, y ya no tenía servicio técnico, con lo cual, su futuro era menos esperanzador que el de Rajoy en el gobierno (que ya es decir). Tenía los días contados. Pero ese fax vivió su tiempo de gloria, cuándo en su momento lo trajeron, según mi compañera de trabajo, "es un fax de los tiempos de María Castaña". Asentí con un "ya...", y puse cara de interesante. En mi mente ya solo flotaba una duda, la que a todos os ha asaltado al ver el título ¿Quién era María Castaña? ¿A qué debe que se la mencione cuando algo es muy viejo? ¿Por qué no dicen que es de la edad de bronce o de piedra?
 
Pues bien. María Castaña, también conocida como María Castiñeira era una gallega. Si, chicos, como no podía ser de otra forma, no solo vamos a exportar los gallegos lo peor que tenemos, no todos son Rajoy, ni Franco, ni Fidel Castro, también exportamos cosas distintas. Una gallega de un pueblecito del sur de la provincia de Lugo, pegada a la provincia de Ourense y que linda con Monforte de Lemos y Quiroga. María Castaña fue una heroína que lideró una revuelta contra el poder eclesiastico en Lugo.
 
Cuando reinaba Fernando II de León, a finales del Siglo XII, éste ratificó el testamento de un obispo, por el cual el señorío de Lugo, pasaba a manos eclesiásticas, lo que provocó fuertes tensiones y revueltas entre las autoridades civiles y el poder eclesiástico. Ahí es nada, ya en el Siglo XII la iglesia amasaba grandes fortunas, tampoco es nada nuevo. Dos siglos después, el conflicto continuaba, y en el 1389 (el tiempo de María Castaña), María Castaña y su familia encabezaron una revuelta contra el obispo Pedro López de Aguiar por uno de los impuestos que los civiles tenían que pagar al obispado. Esta revuelta terminó con la muerte del mayordomo del obispo, y la familia de María Castaña fue acusada de provocar esta muerte. Fueron apresados y obligados a pagar mil maravedís de la época y a donar sus bienes a la iglesia, entre ellos cotos en la zona de Cereixa de dónde eran naturales.
 
El origen de la expresión "en tiempos de María Castaña" se desconoce, pero debió calar muy hondo entre los habitantes de Lugo, que no dejaban de recordar cuándo la heroína y su familia se rebelaron contra la iglesia. Sin embargo, y pese a formar parte del vocabulario de todo el mundo, el desconocimiento hacia su persona era tal, que no hace muchos años, en la ciudad de Lugo intentaron poner el nombre de María Castaña a una de sus calles, conocedores del origen de la gallega, y los vecinos se negaron en 1986. Poco después, el profesor e investigador Isidoro Rodríguez creó la asociación María Castaña y empezó a difundir la figura de la misma, hasta conseguir finalmente que en el año 2000 se pusiese finalmente el nombre de la heroína a la calle de Lugo.
 
Finalmente, el diccionario de seres mitológicos gallegos, recoge a María Castaña como la equivalente a Blancaflor, una de las tres hijas que tuvo el diablo, quizá, de ahí venga la expresión, dado el desconocmiento que hay sobre esta mujer, y las dudas de si realmente existió o si es solamente mitología, por lo que podría ser una frase anterior al cristianismo, para referirse a tiempos míticos, muy antiguos.