martes, 15 de noviembre de 2011

Acordándome de los blogueros

Yo soy un bloguero de los que aportan poco, no sé dibujar, escribo muy de andar por casa y sería incapaz de desarrollar una novela que sirviese de homenaje a cualquiera de vosotros, pero si hay algo que hago de maravilla es darle al bistec y hablar de los blogueros aunque sea para mal, en este caso me he acordado de Z, y no puede quejarse, me he acordado para bien.

Añadir leyenda
Ayer me llegaba un correo de una editorial LGTB, para anunciar la puesta a la venta de una novedad, motivo por el cual también me he acordado de Zowi, otro bloguero que empieza por Z, cuando al hacer la reseña sobre el libro y película de El Padrino me recordaba, de forma puñetera que hago a veces reseñas sobre grandes novedades de la literatura. Pues bien, esta semana estoy hablando de un libro que todavía no ha salido a la venta, por si os animáis a comprarlo, o lo que sea, para que me lo paséis, claro está, que yo no tengo interés ninguno en las editoriales estas más que el placer de leer, y en algunos casos no es ni placentero, y esto me ha recordado a otro bloguero, pero como bloguero bicha que soy tampoco lo voy a nombrar.

Efectivamente, el próximo lunes 21 de noviembre sale a la venta Orgullo Z, de Juan Flahn, (el Juanfran supongo, en boca de algún chino). Claro, al citar el 21 de noviembre os habéis pensado que los vecinos de Chueca sufrirían una mutación. No, chicos, no será el fin del mundo aunque el PP gobierne España. España, Madrid, Galicia, mi pueblo, vamos, el mundo en general, pasándose Gallardón, ese alcalde que ha dejado vivir a los homosexuales a un ministerio y dejando como alcaldesa a la mismísima Ana Botella, la señora de Aznar, si, la de las peras con las peras y las manzanas con las manzanas, esta señora que tiene tanto cariño al colectivo. Pues bien, no me desviéis del tema y me hagáis un post político que íbamos bien por donde íbamos.

Entonces, yo me imagino esa historia del apocalipsis zombie en Chueca de un modo muy peculiar, que no sé si será igual a como Juan Flahn tenía en mente. 20 de noviembre, se produce la victoria electoral de la derecha en España, y acto seguido, en Chueca muchos de los vecinos comienzan a sentirse indispuestos, vamos, que se están convirtiendo en zombis. Z, nuestro querido bloguero en una visita a la capital será sorprendido en cualquier local por decenas de locazas dispuestas a arrebatarle la asexualidad a nuestro protagonista. ¿Cómo? Succionando o comiendo. Efectivamente, ¿los zombis que hacen? Pues comer, claro que, los de Chueca se dedicarían a comer rabos. Arrinconado en un local, Z comienza a pensar que perderá este don que la naturaleza le ha dado, y junto con alguna otra marica de provincia se atrincheran en un cuarto oscuro.

Ahí comienza el auténtico terror y los miles de "chuequenses" van como muertos de hambre a por sus presas. Z se ve perdido pero no sabe que, en Madrid vive el que podría ser su salvador, Pimpf que gracias a su Golden Member atraerá la atención de los zombis de Chueca. Pimpf, enseñando el Golden Member actúa como el flautista de Hamelín (sírvame la gracia de la flauta), con todos estos maricas convertidos en zombis a los que guía hacia Plaza España, lo que ignoran los zombis (si es que tienen algo en el cerebro) es que su fin está próximo, allí, ataviado con un traje de licra ajustado, una máscara de látex y una capa roja se encuentra Gordi, descalzo que acabará con todos los zombis, y sin despeinarlos ni pegarles un tiro en la frente, tan solo con el simple olor de sus pies.

Repulsivo, lo sé, pero una historia de zombis que se comen tripas también lo es, y yo tenía que tener mi protagonismo, y la única forma de acabar con unas divas homosexuales venidas a más es con un hetero más bien dejado, su antítesis.

Y ya está, ya no voy a imaginarme más cosas. Bueno, el final si queréis. Minoviescu orgulloso recoge a Pimpf Golden Member y ambos se casan, pues, Ana Botella al poco tuvo que dimitir por el enorme escándalo que se formó. Z volvió a su tierra, nuestra tierra y pasó unos maravillosos días en la playa haciendo surf, conoció a un fotógrafo que le hizo las mejores cabeceras del mundo para su blog, y Gordi, bueno, Gordi se tiró en el sofá a dormir una siesta, que digo a dormir, a roncar, con la barriga al aire, su pelo lleno de grasa y soñando, soñando en una playa del caribe rodeado de seis o siete chicas en su hamaca que ven hacia la cámara con cara de vicio, si, de estas que se relamen los labios y guiñan los ojos. Bonito, ¿verdad?

No sé si eso es lo que ha escrito Juan Flahn, si alguien compra el libro, ya me contaréis.

Bicos Ricos

8 comentarios:

  1. Me pillas un día de estos raros Pimpf y no se que decir, solo que me imagino que los zombies son algo así como los homofobos que quieren cargarse a todos los que no somos como ellos, ya me entiendes, sobre tu "flauta" mágica, no dudo de sus poderes para doblegar la voluntad de mas de uno, si es que seguramente que con saber tocarla bien ya se queda mas de uno hipnotizado y con ganas de "flauta" XD jajaja

    bueno hoy no ando yo para zombies compi asique perdón si no post es un pelin apagado .

    Bsos

    ResponderEliminar
  2. Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la pura e integral belleza de este blog,si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen día, besos azules...

    ResponderEliminar
  3. Me has pillado merendando cuando estaba leyendo el post y ha sido aparecer Gordi y quitárseme el hambre, pero como soy muy sacrificado me he terminado las galletas mientras jugaba con el nuevo inquilino, de lo que hablaré en un post.

    ResponderEliminar
  4. ¿Y esa epidemia es extensible al resto de España? Así expuesta es la mar de interesante: gore,porno, aventuras y mucha acción. Mensaje político y reividincativo incluidos. Lo tiene todo!!! besoooootezzzzzzz

    ResponderEliminar
  5. Ficcionando sobre el libro en cuestión, que imagino nunca podré leer U___U awwww. Pero tu versión me ha gustado, al menos jejeje, cariños.

    ResponderEliminar
  6. ¿Zombies en Chueca?¡Vaya novedad! Id al Strong a partir de las 2 de la madrugada un sábado. Eso si es un ejército de zombies y no lo del Guolkin Deaz ése.

    Es que, en serio, era bajarme los pamtalones para que me la comiera algún nene guapo (bueno, potable) y acercárseme como cuatro o cinco zombies hambrientos a sobarme el culo. Alguno decía entre dientes...¿Quieres popper?

    Madre, mía, que me dure este novio que me he echado, que ya me da muchísima pereza volver al reino de los muertos...

    Por cierto, yo si que me pasaré por el Berkana la próxima semana y ojearé el cómic. Y si me gusta, fijo que me lo compro.

    Besos y agur

    ResponderEliminar
  7. yo lo compraria sin dudar los zombies gay o no son lo mas

    ResponderEliminar
  8. Pues (y siempre según tú) no aportes nada, ni sepas escribir, ni sepas hacer dibujitos.... por este cachito de las antípodas españolas (o sea, tú del norte, norte) y yo (del sur, sur) se te quiere y se te aprecia mucho...

    ResponderEliminar